Francia ha ordenado a los proveedores de internet bloquear el acceso a Polymarket, la mayor plataforma de mercados de predicción basados en criptomonedas. La decisión, impulsada por la Autoridad Nacional de Juegos (ANJ), llega apenas unas horas antes de que la selección de fútbol del país dispute el partido por el tercer puesto del Mundial de la FIFA 2026 contra Inglaterra.
La ANJ ordenó a los proveedores de servicios de internet franceses bloquear el dominio de Polymarket, calificando su oferta como un sistema de apuestas ilegales. La presidenta del organismo afirmó que la plataforma atrae a una audiencia masiva mientras promueve una actividad de juego sin licencia. Además, el regulador advirtió sobre los riesgos de manipulación en algunos contratos activos, coincidiendo con un momento de enorme interés por el encuentro de consolación.
Polymarket defiende que sus contratos no son apuestas, sino instrumentos de formación de precios basados en la sabiduría colectiva. “Nuestros mercados permiten a la gente predecir el resultado de eventos reales, no apostar contra la casa”, es la postura recurrente de la empresa. Sin embargo, la ANJ no comparte esa visión y considera que su actividad encaja dentro del juego de azar regulado.
El bloqueo francés se suma a una lista creciente de fricciones regulatorias. Los Países Bajos ya amenazaron con imponer fuertes multas a la plataforma a principios de año. El fiscal general de Kentucky presentó este año una demanda contra Polymarket y Kalshi por operar como casas de apuestas no autorizadas.
Australia reforzó recientemente las restricciones a la publicidad de apuestas durante las retransmisiones deportivas en directo, en una medida que afecta también a los mercados de predicción. Mientras, Polymarket intenta abrirse camino en jurisdicciones más amigables: ha solicitado autorización para operar en Tokio antes de 2030.
El regulador quiere proteger al consumidor, pero el bloqueo deja a los usuarios sin alternativa legal dentro de Francia.
A pesar del bloqueo, el interés por el partido entre Francia e Inglaterra no ha decaído. En el mercado en vivo de Polymarket, la selección francesa cotiza a 0,67 dólares por contrato, lo que implica una probabilidad de victoria del 67%. Los usuarios franceses más avezados ya buscan alternativas para sortear el bloqueo, algo que los reguladores conocen bien.
¿Apuestas o predicción? El debate regulatorio que trasciende a Francia
Este caso refleja un pulso que va más allá del fútbol. Los mercados de predicción basados en blockchain llevan años reclamando un estatus propio, distinto del de las casas de apuestas tradicionales. La ANJ, sin embargo, ha optado por la vía más restrictiva. “Si operan con dinero y pronostican eventos deportivos, son apuestas”, parece ser el razonamiento.
La Unión Europea no ha cerrado la puerta a una regulación específica, pero el reglamento MiCA no aborda este tipo de plataformas directamente. Mientras tanto, los usuarios que quieran apostar en Polymarket desde Francia se enfrentan a una orden de bloqueo que, según los expertos, es relativamente fácil de eludir con una VPN. Esto plantea la pregunta de si la medida es efectiva o simplemente disuasoria.
Desde esta redacción creemos que la postura de la ANJ es comprensible —proteger al consumidor—, pero el bloqueo total puede resultar contraproducente. En lugar de eliminar el acceso, quizá sería más sensato exigir a Polymarket una licencia de juego o crear un marco regulatorio adaptado a los mercados de predicción. De lo contrario, la actividad se desplaza a zonas grises sin control alguno.
Por ahora, la plataforma sigue operativa para el resto del mundo y el partido por el bronce será su último gran escaparate antes de que los focos se apaguen. Lo que haga Francia en los próximos días —retirar la orden, negociar o mantener el bloqueo— marcará el tono para otros países europeos que observan el caso con atención.





