Holaluz inhabilitación: El Gobierno inicia el proceso para traspasar sus clientes por impagos

La comercializadora pierde su licencia de suministro y debe migrar su cartera de clientes a la tarifa de último recurso. Holaluz asegura que la medida es puntual y espera resolverla en los próximos días.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha iniciado formalmente el procedimiento de inhabilitación de Holaluz como comercializadora de electricidad. La decisión obliga a la compañía a traspasar su cartera de clientes a la tarifa de último recurso (TUR), gestionada por las comercializadoras de referencia, debido a los impagos acumulados en los últimos meses.

Fuentes oficiales confirmaron que el expediente se abrió tras constatar «incumplimientos reiterados» de las obligaciones económicas de la empresa con el sistema eléctrico. Holaluz, que llegó a cotizar en el Mercado Continuo con una valoración cercana a los 1.400 millones de euros en 2021, arrastra una situación financiera muy deteriorada desde el otoño de 2024.

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El expediente de inhabilitación por impagos

El procedimiento, recogido en la Ley del Sector Eléctrico, autoriza al ministerio a retirar la licencia cuando una comercializadora no atiende sus compromisos de pago de forma reiterada. En los últimos trimestres, Holaluz ha acumulado deuda con el operador del sistema y con varias distribuidoras, según apuntó la propia compañía en sus comunicaciones al BME Growth.

Una vez completado el proceso, que puede durar semanas, los clientes de Holaluz serán asignados a la comercializadora de referencia correspondiente en cada zona. La TUR es una tarifa regulada por el Gobierno que sirve como red de seguridad para casos de impago o quiebra de suministradoras. Es, en la práctica, una vuelta al precio que fija el Estado.

El traspaso forzoso de clientes a la tarifa de último recurso es la medida más drástica que puede adoptar el regulador contra una comercializadora.

La respuesta de Holaluz

La compañía ha reaccionado tratando de rebajar la alarma. En declaraciones recogidas por varios medios, Holaluz calificó la inhabilitación como «una situación puntual» y aseguró que prevé resolverla «en los próximos días». La dirección mantiene que existe un plan de reestructuración de pagos y que el proceso se revertirá una vez puestos al día con las obligaciones pendientes.

Sin embargo, fuentes del sector advierten que, una vez iniciado el trámite ministerial, el restablecimiento de la licencia no es automático. La experiencia de otras pequeñas comercializadoras en 2023 y 2024 muestra que el reintegro depende de la solidez del acuerdo con los acreedores y de un control reforzado por parte del Gobierno.

Análisis: la solvencia en la punta del iceberg

El caso Holaluz es el último capítulo de una crisis de solvencia que ha ido barriendo el segmento de comercializadoras independientes en España. La subida de los precios mayoristas desde 2022 y la guerra de ofertas en el canal digital han estrangulado los márgenes de compañías que, como Holaluz, basaban su crecimiento en promesas de energía limpia y bajos costes, pero con estructuras financieras muy apalancadas.

La diferencia esta vez es el tamaño: con más de 200.000 clientes (según sus últimas publicaciones), el traspaso pondrá a prueba el sistema de comercialización de último recurso, diseñado para acoger carteras mucho más pequeñas. La CNMC ya ha tenido que coordinar en el pasado migraciones de este calibre para evitar cortes de suministro a hogares y pequeños negocios.

Desde la óptica de la Transición Ecológica, la medida es también un aviso contundente a todo el sector: no se tolerarán impagos estructurales que terminen trasladando costes al sistema o al consumidor. Pero como contrapunto, la inhabilitación deja en el aire la deuda con proveedores y las obligaciones laborales de la plantilla, aspectos que el ministerio no menciona en el expediente.

Lo que pase en las dos próximas semanas determinará si el ‘puntual’ de Holaluz convence al regulador o si, por el contrario, miles de hogares españoles pasan a depender de una tarifa que, por diseño, debería ser solo un recurso temporal.


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