ByteTravel acaba de debutar en BME Growth y ya negocia la apertura de su capital a grandes grupos de comunicación. El CEO de la traveltech, Axel Serena, confirmó ayer que las conversaciones ‘están en curso’ con varias cabeceras nacionales, un movimiento que busca blindar el crecimiento de la compañía con un socio estratégico que aporte algo más que financiación: presencia mediática y confianza de marca.
La operación se produce menos de un año después de que la gestora francesa Eiffel inyectara 4,1 millones de euros en la empresa, un respaldo que permitió impulsar su plataforma tecnológica y preparar el salto al mercado. Los números que ha presentado ByteTravel en su folleto de salida son elocuentes: los ingresos se dispararon un 51% en el último ejercicio y la valoración de la compañía se ha quintuplicado en apenas dos años. Un ritmo de crecimiento que difícilmente encuentra parangón en el sector turístico español.
El estreno en el BME Growth de Barcelona se produjo esta semana y, según Axel Serena, la acogida ha sido positiva, aunque el verdadero termómetro será la evolución de la cotización en los próximos meses.
Un debut bursátil que confirma el apetito inversor por las traveltech
ByteTravel nació en 2018 como un comparador de vuelos y hoteles, aunque pronto amplió su oferta hacia los seguros de viaje y los servicios de asistencia. Ahora prepara su movimiento más ambicioso: un servicio automatizado de reclamaciones a aerolíneas por retrasos, cancelaciones y overbooking. Este nicho de las compensaciones aéreas mueve cifras millonarias y ha estado tradicionalmente copado por empresas de dudosa transparencia que se quedan con un elevado porcentaje de la indemnización. La traveltech quiere romper ese statu quo con un producto que combina automatización, honorarios fijos y, sobre todo, la fuerza de una marca respaldada por socios de prestigio.
La baza de los medios: credibilidad y capilaridad
La entrada de un medio de comunicación en el accionariado no es casual. Axel Serena explicó que ‘los medios tienen audiencias enormes y una credibilidad que a nosotros nos cuesta años construir. Para un servicio que maneja reclamaciones y dinero de los usuarios, contar con un sello periodístico de confianza es un multiplicador de negocio’. Las conversaciones con varios grupos de comunicación, según el propio CEO, están avanzadas y se espera que el acuerdo pueda cerrarse antes de que termine el verano.
ByteTravel no solo busca capital; busca un socio que convierta la confianza del viajero en ventaja competitiva.
El filón de las reclamaciones aéreas y el desafío competitivo
Creo que la jugada tiene sentido, pero no está exenta de riesgos. El mercado de las reclamaciones aéreas es un polvorín regulatorio: la Comisión Europea ha puesto el foco en las prácticas de intermediarios y la CNMC ya ha sancionado a varias empresas por publicidad engañosa. ByteTravel tendrá que navegar en aguas turbulentas si quiere diferenciarse sin caer en los mismos vicios. Además, la entrada de un medio como accionista puede limitar su independencia editorial en futuras colaboraciones comerciales. Sin embargo, la oportunidad es clara: en el sector —con doble espacio— donde la confianza del consumidor es el principal activo, quien logre asociar su marca a un diario de referencia dará un golpe sobre la mesa.
La traveltech tiene ahora el reto de digerir su nuevo estatus de cotizada, cerrar las negociaciones con los medios y lanzar con éxito su producto de reclamaciones, todo ello mientras mantiene el ritmo de crecimiento orgánico que ha mostrado hasta ahora. Si lo consigue, podría convertirse en un caso de estudio de cómo una startup española utiliza el parqué y alianzas estratégicas para dar el salto a un mercado mucho mayor.




