Telefónica ha aprobado duplicar el presupuesto que Movistar+ destina a la producción cinematográfica, pasando de 100 a 200 millones de euros, según ha adelantado El Confidencial. La decisión, ratificada por el consejo de administración, llega en plena reestructuración de la compañía, con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en curso y severos recortes de costes.
El movimiento refleja la prioridad estratégica de invertir en contenidos propios para plantar cara a las plataformas de Netflix, Amazon Prime Video y HBO Max. Movistar+ (la televisión de pago de Telefónica) llevaba meses de debate interno entre los partidarios del ajuste y quienes defendían que sin ficción propia sería difícil retener a los abonados premium.
La decisión del consejo: un año de debate
El incremento del presupuesto cinematográfico ha sido impulsado por Javier de Paz, presidente no ejecutivo de Movistar+, y respaldado por Alfonso Gómez, el nuevo consejero delegado. Ambos han mantenido ya reuniones con varias productoras y esta misma semana está previsto un encuentro con cerca de cuarenta empresas del sector audiovisual.
El debate ha durado casi un año. La cúpula de Telefónica sopesó si era el momento de gastar más en cine y series cuando el presidente ejecutivo, Marc Murtra, aplicaba un drástico plan de ahorro que ha incluido la venta de la sede histórica de Gran Vía, el alquiler de 40.000 metros cuadrados de su sede operativa y la retirada de patrocinios como el equipo de fútbol sala.
En ese contexto, el consejo ha optado por dar más músculo a la producción propia. Las fuentes consultadas subrayan que la decisión demuestra que, más allá de los cambios de personas, Movistar+ está comprometida con los contenidos de calidad.
Competir con Netflix y Prime Video: el reto de los suscriptores
La apuesta por el contenido es una respuesta directa al deterioro de la base de clientes más rentable de Movistar+. La versión premium, con un ingreso por usuario superior a los 100 euros, ha perdido fuelle: de los cerca de cuatro millones de abonados que tenía hace una década, hoy se sitúa por encima de los tres millones. Para compensar, la operadora lanzó una oferta OTT de bajo coste —poco más de diez euros— que no exige ser cliente del resto de servicios y que ha elevado el número total de suscriptores a 3,9 millones. Solo en el primer trimestre captó 86.000 nuevos clientes netos.
| Indicador | Hace una década | Situación actual |
|---|---|---|
| Suscriptores premium | Cerca de 4 millones | Algo más de 3 millones |
| Suscriptores totales | — | 3,9 millones (con OTT) |
| Ingreso medio por usuario premium | >100 euros/mes | >100 euros/mes |
| Presupuesto anual de producción | 100 millones de euros | 200 millones de euros |
Pese a la caída en la base premium, los responsables de Telefónica consideran que duplicar el presupuesto de ficción es imprescindible para frenar a los gigantes estadounidenses. Netflix, Amazon y HBO invierten cada año miles de millones de euros en alimentar sus catálogos, y Movistar+ necesita un flujo constante de estrenos para no perder relevancia.
Duplicar el presupuesto de cine en pleno ajuste de costes es una jugada arriesgada que revela la prioridad estratégica de la compañía por los contenidos exclusivos.
El esfuerzo financiero no es menor. Los despidos en Movistar+ —245 personas con un coste de 65,9 millones de euros y una indemnización media de 266.000 euros— redujeron sensiblemente los resultados de la filial: su beneficio se hundió un 77% en el último ejercicio, hasta 15 millones de euros. La inversión adicional en producción tensiona aún más una cuenta de resultados que ya sufría.
Contenidos premiados y cambios en la cúpula: ¿es suficiente la apuesta?
Movistar+ acumula un historial de reconocimientos: series como El Centro, Anatomía de un instante o Terra Alta y largometrajes como Soy Nevenka, Los domingos (Goya a mejor película) o Sirat (candidata al Oscar). En la última edición del Festival de Cannes, El ser querido y La bola negra brillaron en la sección oficial, y Amarga Navidad, la última cinta de Pedro Almodóvar participada por la plataforma, también estuvo presente.
Sin embargo, esos éxitos se lograron bajo la dirección de Domingo Corral, despedido el año pasado. Su salida provocó un manifiesto de un centenar de figuras del cine español —Alejandro Amenábar, Penélope Cruz o Iciar Bollaín, entre otros— y abrió una etapa de inestabilidad en la cúpula. Su sucesor, Jorge Pezzi, apenas duró un año en el cargo, el mismo tiempo que Daniel Domenjó como consejero delegado.
En la actualidad, el área de ficción está pilotada por Juan Andrés García Ropero, conocido como ‘Bropi’. A su lado, el consejo ha incorporado perfiles como Marius Carol (exdirector de La Vanguardia) o Andoni Ortuzar (expresidente del PNV), en un intento de dotar de estabilidad a la plataforma.
La pregunta es si los 200 millones serán suficientes para fidelizar a los abonados, mantener a los mejores talentos y, al mismo tiempo, no lastrar la rentabilidad de una filial que ya ha visto caer sus beneficios. La operadora se ha asegurado también los derechos de LaLiga y la Champions League hasta 2032 y 2031, con un desembolso anual cercano a los 1.400 millones de euros. La combinación de deporte en directo y ficción propia es, hoy por hoy, su principal argumento comercial.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La ejecución del nuevo plan de producción y el impacto en la evolución de suscriptores premium en los próximos trimestres. Una recuperación de esa base validaría la inversión.
- Reacción del valor: El mercado valora la disciplina de costes, pero también la capacidad de generar ingresos sostenibles. La atención se centrará en si Movistar+ logra estabilizar los márgenes tras el incremento de gasto.
- Precedente sectorial: La inversión en contenidos propios es una tendencia entre las telecos europeas (Orange, Vodafone) para competir con las plataformas de streaming, aunque con resultados mixtos en retención de clientes y rentabilidad.




