Misión Arrakihs de la ESA: arqueología galáctica para desvelar el origen de las galaxias

El Comité del Programa Científico de la ESA ha dado luz verde hoy a la misión, que cartografiará los halos de al menos 80 galaxias para reconstruir su historia de fusiones. Arrakihs, con un fuerte sello español en su instrumentación, despegará a finales de 2030.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha dado hoy, 11 de junio de 2026, un paso decisivo para desentrañar una de las preguntas más esquivas de la cosmología: cómo se forman y evolucionan las galaxias. Reunido en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), en Tenerife, el Comité del Programa Científico de la ESA adoptó formalmente la misión Arrakihs, una sonda de bajo coste —clase F en la jerga de la agencia— que cartografiará la luz más tenue de los halos galácticos para reconstruir su pasado. El lanzamiento está previsto para finales de 2030 y promete llevar la arqueología galáctica a una escala sin precedentes.

La reunión del comité científico de la ESA en el IAC no fue un mero trámite. La adopción implica que la fase de estudio ha concluido con éxito y que el diseño es técnicamente viable. A partir de ahora, ingenieros e industrias comenzarán a construir la plataforma y el instrumento científico, una fase que se prolongará hasta la campaña de lanzamiento. “Su rápido desarrollo demuestra la flexibilidad y amplitud del Programa Científico de la ESA”, apuntó Carole Mundell, directora de Ciencia de la agencia.

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Seleccionada en noviembre de 2022 como la segunda misión de clase F del programa Cosmic Vision, Arrakihs debe cumplir una regla de hierro: no más de diez años entre la selección y el despegue. El plazo se va a ajustar: el lanzamiento, fijado para finales de 2030, llegará apenas ocho años después de aquella selección.

Arrakihs es un acrónimo que encierra su propósito: Analysis of Resolved Remnants of Accreted galaxies as a Key Instrument for Halo Surveys. Dicho en claro, analizar los restos resueltos de galaxias que fueron absorbidas, usando esos vestigios como herramienta clave para cartografiar los halos.

Los archivos invisibles de cada galaxia

La clave está en los halos, esas vastas envolturas esféricas de materia invisible —dominadas por la materia oscura— y de materia bariónica, que albergan estrellas solitarias y corrientes estelares: restos de pequeñas galaxias que fueron desgarradas por la gravedad. Arrakihs detectará estas corrientes, que que son como fósiles luminosos, y reconstruirá la historia de las colisiones que forjaron cada galaxia.

La misión planea observar al menos 80 galaxias de masa similar a la Vía Láctea. Con esa muestra, los científicos podrán por primera vez establecer estadísticas sobre cómo se forma una galaxia “típica” y responder, de paso, a una pregunta que no es menor: ¿es nuestro hogar cósmico un caso común o una rareza?

Cartografiar los halos de 80 galaxias nos dirá si los modelos de formación de galaxias —y el papel de la materia oscura— son correctos.

Cuatro ojos españoles para leer la historia cósmica

Para capturar la luz difusa de los halos —objetos de un brillo superficial extremadamente bajo—, Arrakihs no llevará un, sino dos pares de telescopios binoculares, que suman cuatro cámaras. Cada cámara es sensible a una banda distinta: desde el ultravioleta cercano, pasando por el visible, hasta el infrarrojo cercano. Esta cobertura multiespectral es crucial para descomponer la débil señal y separar las estrellas del halo del fondo cósmico.

El instrumento es obra de un consorcio liderado por España, con participaciones de Suiza, Austria, Bélgica, Noruega, Portugal y Suecia. Muchas de las contribuciones nacionales se articulan a través del programa Prodex de la ESA, que permite a los países miembros desarrollar tecnología espacial puntera con financiación compartida. “Arrakihs es una misión innovadora y única de arqueología galáctica”, subrayó Mundell durante la reunión. “Al desvelar halos galácticos difíciles de ver, revelará nuevos detalles sobre cómo se forman las galaxias y si la Vía Láctea es singular”.

El lugar de la Vía Láctea en el gran álbum del universo

Más allá del reto técnico, Arrakihs aborda un debate cosmológico que lleva décadas abierto. Los modelos actuales predicen que las galaxias como la nuestra crecen canibalizando otras más pequeñas; cada fusión deja una cicatriz en el halo. Sin embargo, la oscuridad de esas regiones ha impedido hasta ahora contrastar las simulaciones con datos reales. Al mapear corrientes estelares en decenas de galaxias, la misión proporcionará la primera fotografía estadística fiable de cómo funciona este proceso. Si los datos encajan, habremos confirmado que la materia oscura actúa como el andamio invisible que la teoría necesita. Si no, tocará revisar las bases de la cosmología desde el despacho.

Con un desarrollo acelerado —menos de ocho años desde su selección hasta el lanzamiento—, Arrakihs también pone a prueba la flexibilidad del programa científico europeo. Llegará al espacio a finales de 2030, en plena era de los grandes observatorios como el telescopio espacial Euclid o el futuro telescopio Nancy Grace Roman. Sin embargo, su nicho —la luz ultra-difusa de los halos— es un dominio que ninguno de esos gigantes puede abarcar. Será un complemento perfecto para trazar el mapa completo de la evolución galáctica.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: La ESA ha adoptado formalmente la misión Arrakihs, que estudiará la luz tenue de los halos galácticos para reconstruir la historia de fusiones de las galaxias.
  • Dónde: La misión observará al menos 80 galaxias cercanas desde el espacio; la decisión se tomó en el Instituto de Astrofísica de Canarias, Tenerife.
  • Institución responsable: ESA (Agencia Espacial Europea), con instrumento liderado por España.
  • Cuándo: Adopción el 11 de junio de 2026; lanzamiento previsto para finales de 2030.
  • Impacto a futuro: Arrakihs permitirá por primera vez contrastar los modelos de formación galáctica con datos estadísticos, confirmando o desafiando el papel de la materia oscura.

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