La Dirección General de Tráfico (DGT) estudia un cambio radical en el sistema sancionador: las multas de tráfico podrían dejar de ser fijas y pasar a depender de la renta de cada conductor. La propuesta, impulsada por Sumar y respaldada por el director de la DGT, Pere Navarro, plantea que el importe de una sanción se module según los ingresos del infractor.
Se trata de un modelo que ya funciona en varios países europeos y que busca que las multas tengan un efecto disuasorio similar para todos los bolsillos. Por ahora, la medida se encuentra en fase de estudio y no tiene fecha de implantación.
Qué plantea la propuesta de multas progresivas
El sistema actual castiga por igual a quien gana 20.000 euros al año que a quien ingresa 150.000. La propuesta rompe esa uniformidad: se mantendría una cuantía base para cada infracción y se aplicarían recargos progresivos a partir de ciertos umbrales de renta. Según los datos que maneja la DGT, los tramos quedarían así:
- Rentas de hasta 70.000 euros: se pagaría la cuantía base, sin recargo.
- Entre 70.000 y 85.000 euros: recargo del 150% sobre la base.
- Entre 85.000 y 100.000 euros: recargo del 300%.
- Más de 100.000 euros: recargo del 500%.
Además, la iniciativa contempla reducciones para los conductores con rentas más bajas, aunque no se han detallado los porcentajes. La filosofía es sencilla: que a nadie le compense económicamente saltarse las normas.
La multa que para un conductor con renta alta es una molestia menor, para otro puede suponer un mes de hipoteca.
Así funcionan las multas según la renta en Europa
Aunque en España no existe este sistema, varios países europeos llevan años aplicando multas vinculadas a los ingresos del infractor. Es el caso de Finlandia Suecia, Dinamarca, Suiza o Reino Unido. En Finlandia, por ejemplo, un exceso de velocidad puede costar cientos de miles de euros a un conductor con un sueldo elevado. El modelo nórdico calcula la sanción en función de los ingresos netos diarios y ha generado titulares tan sonados como la multa de 120.000 euros a un millonario por circular a 80 km/h en una zona de 50.
En Suiza, las multas por exceso de velocidad grave se calculan con un sistema de «tasa diaria» que contempla no solo los ingresos, sino también el patrimonio. El resultado: sanciones que pueden superar el millón de euros para grandes fortunas. La propuesta española se inspira en estos modelos, aunque adaptada al sistema sancionador nacional.
¿Cuándo entraría en vigor y qué obstáculos tiene?
Por el momento, la medida no pasa de ser un estudio. Pere Navarro ha reconocido que su puesta en marcha sería «compleja». La DGT tendría que cruzar datos con la Agencia Tributaria para conocer la renta de cada conductor multado, y después articular un sistema informático capaz de calcular el recargo de forma automática.
Además, la reforma requeriría modificar la Ley de Tráfico y el Reglamento General de Circulación, con el consenso político que eso exige. El apoyo de Sumar es firme, pero el Gobierno necesitaría sumar a otras fuerzas parlamentarias. De momento, la DGT solo ha abierto el melón, y su director insiste en que no hay una fecha prevista de entrada en vigor.
Análisis: ¿multa justa o afán recaudatorio?
La propuesta tiene una lógica de equidad difícil de rebatir. Si el objetivo de una sanción es disuadir al conductor de repetir la conducta, fijar un importe único es ineficaz: para una renta alta, 200 euros pueden ser un coste asumible; para una renta baja, un castigo desproporcionado. Modular la cuantía según los ingresos intenta igualar el «dolor» de la multa y, en teoría, mejorar la seguridad vial.
Pero la medida también abre debates espinosos. ¿Cómo se define la renta? ¿Se tendrán en cuenta ingresos netos, brutos, patrimonio? ¿Se aplicará el mismo criterio a autónomos con ingresos variables? La complejidad administrativa puede disparar los costes de gestión y alargar los plazos de cobro. Además, los conductores más acaudalados podrían recurrir los recargos alegando inseguridad jurídica, y los tribunales podrían verse colapsados de recursos.
Otro riesgo es la percepción de que las multas se convierten en una fuente de financiación para la administración, no en un instrumento de seguridad vial. La DGT debería ser muy transparente con los criterios y blindar de garantías el sistema para que el conductor medio no lo vea como una «caza al rico» que acabe perjudicando al que menos puede defenderse.
Aun así, la idea merece un debate serio. En mi lectura, la propuesta tiene más de justicia social que de afán recaudatorio, pero el diablo está en los detalles. Si la DGT consigue diseñar un sistema sencillo y automático, podría ser una de las reformas más profundas desde la implantación del carnet por puntos. Si no, corre el riesgo de quedarse en un brindis al sol.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Propuesta de modificación del sistema sancionador para hacer las multas de tráfico proporcionales a la renta del conductor.
- Sanción económica: Cuantía base sin cambios; recargos de hasta el 500% para rentas superiores a 100.000 euros y posibles reducciones para rentas bajas.
- Puntos del carnet: No aplica (la propuesta no modifica el sistema de puntos).
- Entrada en vigor: En fase de estudio, sin fecha prevista.




