Creand AM alerta de que el petróleo y el conflicto en Ormuz marcarán los mercados en la segunda mitad de 2026

Creand mantiene una posición neutral en renta variable, tras el fuerte rebote de las últimas semanas.

Creand Asset Management mantiene una visión prudente para los mercados financieros ante la incertidumbre geopolítica derivada del conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz.

La gestora considera que la evolución del precio del petróleo será determinante para el crecimiento económico, la inflación y las decisiones de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, por lo que apuesta por una estrategia basada en la diversificación, la gestión activa y la selección de activos de calidad.

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Luis Buceta, Creand AM
Luis Buceta, Creand AM

A lo largo de una reunión con periodistas, Creand AM señaló que, si la situación en Oriente Medio se normaliza, Europa podría recuperar parte del terreno perdido frente a Estados Unidos, especialmente en aquellos sectores más penalizados por el conflicto y por la subida del precio de la energía.

El primer impacto del petróleo lo recogerá hoy el BCE con una subida de 25 puntos básicos. Según Miguel Ángel Rico, director de inversiones de Creand Asset Management, “el BCE va a subir tipos los tipos hoy por precaución, pero la subida en sí no tiene sentido. Nos cuesta ver subidas adicionales porque la inflación no es un problema urgente”.

A grandes rasgos, para la segunda mitad de 2026, son positivos en el Investment Grade y los gobiernos, dentro de la renta fija, más la deuda nórdica, mantienen al oro, aunque reconocen que ahora es un activo menos interesante y prefieren EE. UU. a Europa salvo que haya esa normalización.

Creand AM anticipa un 2026 dominado por la bajada de tipos y el impulso fiscal

Creand: el conflicto no va a resolverse pronto

Luis Buceta, director general de Negocio e Inversiones de Creand Asset Management, señala que “el mercado está actuando como si el conflicto en Oriente Medio fuera a resolverse pronto, pero la clave no es solo si el petróleo repunta, sino cuánto tiempo se mantiene en niveles elevados. Un shock de oferta prolongado puede tener más impacto sobre el crecimiento que sobre la inflación a medio plazo, pero limita claramente el margen de actuación de los bancos centrales”.

Creand destaca que, pese al bloqueo del Estrecho de Ormuz, el precio del petróleo no ha alcanzado los niveles más extremos que inicialmente podía descontar el mercado. Y apunta a varios factores que explican esta contención, entre ellos, la posibilidad de una desescalada, el papel de Estados Unidos como exportador de gas natural licuado y el uso de reservas por parte de China.

En materia de inflación, la entidad observa repuntes en los últimos datos, aunque por ahora no los considera comparables al episodio vivido en 2022. El punto de partida de los bancos centrales es más cómodo que entonces, pero la persistencia de los precios energéticos puede obligarles a mantener una postura más restrictiva durante más tiempo.

En este contexto, desde la gestora creen que la Reserva Federal mantendrá los tipos sin cambios durante los próximos meses, apoyada en la solidez de la economía estadounidense y del mercado laboral. En el caso del Banco Central Europeo, la entidad no descarta que pueda verse forzado a actuar por una cuestión de credibilidad si la inflación vuelve a repuntar, aunque considera que, si se producen subidas, serían más limitadas de lo que descuenta actualmente el mercado.

Buceta explica que “ni la Fed ni el BCE quieren endurecer su política monetaria, pero la primera se puede ver obligada a mantenerlos (una bajada aún con la presión de Trump no se puede argumentar con unos fundamentos de la economía estadounidense sólidos, pero una inflación alta) y el segundo a subirlos, si los precios del petróleo que están subiendo empiezan a impulsar gradualmente la inflación”.

Tabla 1: Evolución tipos de interés en la eurozona Imagen: Creand AM
Tabla 1: Evolución tipos de interés en la eurozona Imagen: Creand AM

Renta variable: neutralidad, selectividad y oportunidades fuera de los índices

Creand mantiene una posición neutral en renta variable, tras el fuerte rebote de las últimas semanas. La entidad reconoce que los resultados empresariales, especialmente en Estados Unidos, han sido muy sólidos y que las revisiones de beneficios continúan al alza, apoyadas en parte por el impacto de la inteligencia artificial. No obstante, advierte de que las valoraciones son más exigentes y de que el riesgo geopolítico y energético sigue estando mal remunerado en los índices.

Rico apunta que “las bolsas han vuelto muy rápido a máximos y las revisiones de beneficios siguen siendo muy positivas, pero creemos que el mercado está descontando un escenario bastante benigno. Por eso mantenemos una posición neutral en renta variable. No se trata de estar fuera del mercado, sino de estar invertidos de forma más selectiva. La inteligencia artificial invita a seguir invertidos en renta variable evitando comprar índices sin discriminar y aprovechando la dispersión por sectores, regiones y compañías”

En este sentido, siguen viendo atractivo en el sector financiero europeo, que mantiene valoraciones razonables y una buena capacidad de generación de beneficios, así como en utilities, que pueden funcionar tanto en un escenario defensivo como en uno de caída de yields si se reduce la tensión geopolítica.

Tabla 2: sectores europeos más perjudicados por el conflicto de Irán. Creand AM
Tabla 2: sectores europeos más perjudicados por el conflicto de Irán. Creand AM

Renta fija: oportunidad gradual tras el repunte de rentabilidades

Creand Asset estima que el repunte de la rentabilidad de los bonos abre una ventana de oportunidad para construir cartera de forma progresiva. La entidad sigue favoreciendo los tramos cortos y medios desde un enfoque conservador, pero cree que determinados niveles de rentabilidad en la parte larga de la curva pueden empezar a ser atractivos para incrementar duración de forma gradual.

Además, observa que el mercado de crédito continúa respaldado por una elevada liquidez, una tasa de impago contenida y unos fundamentales corporativos sólidos, pero reconoce que los diferenciales de crédito siguen muy comprimidos, por lo que mantiene una preferencia por crédito corporativo de calidad frente a segmentos más cíclicos o de mayor riesgo.

Asimismo, la entidad ve oportunidades en bonos ligados a inflación, especialmente en un contexto en el que los riesgos sobre los precios siguen presentes y los bancos centrales tienen menos margen para actuar. También mantiene cautela ante el elevado volumen de emisiones previsto, tanto por parte de gobiernos como de grandes compañías tecnológicas, cuyas necesidades de financiación vinculadas a centros de datos e inteligencia artificial pueden seguir presionando al mercado primario.

Con respecto a las divisas, la gestora cree que el dólar está funcionando como activo refugio mientras dure la incertidumbre geopolítica y energética, pero mantiene una visión de debilitamiento del dólar en el medio y largo plazo, especialmente si se normaliza el precio del petróleo y los inversores continúan diversificando carteras, tras años de elevada exposición a activos estadounidenses.

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En este entorno, la entidad mantiene una visión constructiva sobre el euro y el yen frente al dólar en el largo plazo, aunque reconoce que el corto plazo seguirá condicionado por la duración del conflicto, la evolución del crudo y las decisiones de los bancos centrales.


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