
La campaña de la renta cierra el 30 de junio y, a menos de un mes, muchos autónomos están dejando escapar deducciones de hasta 3.000 euros porque Hacienda no las incluye en el borrador. Hablamos de los incentivos estatales por la compra de vehículos eléctricos o la instalación de puntos de recarga y de los extras autonómicos que añaden un ahorro extra en comunidades como Murcia, Asturias o Castilla y León. Según TaxDown, ocho de cada diez contribuyentes desconocen cuántas deducciones autonómicas existen y apenas un tercio las ha aplicado alguna vez.
El plazo para presentar la declaración de la renta correspondiente a 2025 finaliza el 30 de junio de 2026. Revisar ahora el borrador puede suponer una rebaja fiscal de miles de euros, sobre todo si el autónomo ha apostado por la movilidad eléctrica en su vida personal o profesional.
La deducción estatal por movilidad sostenible: 3.000 euros por coche eléctrico y 600 euros por punto de recarga
En el ámbito estatal, la deducción por movilidad sostenible se articula en dos bloques. El primero, para la compra de un vehículo eléctrico nuevo o de pila de combustible: se puede deducir el 15% del coste de adquisición sobre una base máxima de 20.000 euros, es decir, hasta 3.000 euros menos en la cuota del IRPF. Este incentivo es compatible con las ayudas del Plan MOVES III, aunque no se solapan en el mismo gasto; la deducción se aplica en la declaración, mientras que el MOVES es una subvención directa.
El segundo bloque cubre la instalación de un punto de recarga en la vivienda habitual o en la plaza de garaje del contribuyente. Con la misma regla, el 15% sobre una base máxima de 4.000 euros permite ahorrar hasta 600 euros. Para poder aplicar estas deducciones es indispensable conservar las facturas de compra y, en el caso del punto de recarga, la documentación que acredite la instalación, porque Hacienda puede requerirlas durante los cuatro años siguientes.
Los extras autonómicos que disparan el ahorro: Murcia, Asturias, Valencia…
Además de las deducciones estatales, varias comunidades autónomas han diseñado incentivos propios que complementan el ahorro fiscal. La Región de Murcia ofrece una de las más generosas: permite deducir el 30% del valor del vehículo eléctrico adquirido, con un límite de 7.000 euros. Además, esta ventaja se extiende a fórmulas como el renting o el leasing, siempre que se cumplan las condiciones establecidas y el vehículo esté matriculado en la comunidad.
Asturias mantiene la deducción del 15%, pero eleva la base máxima a 50.000 euros, lo que abre la puerta a un ahorro de hasta 7.500 euros en la cuota autonómica. Castilla y León también premia la movilidad eléctrica con una deducción que requiere mantener el vehículo en el patrimonio al menos cuatro años. La Comunidad Valenciana, en cambio, apuesta por la movilidad urbana y permite deducir por la compra de bicicletas convencionales, eléctricas o kits de electrificación, una opción que La Rioja comparte en términos similares. Cantabria y Castilla-La Mancha premian los traslados de residencia por motivos laborales, un detalle que puede beneficiar a autónomos que cambian de domicilio para ejercer su actividad.

Análisis: por qué miles de autónomos no aplican estas deducciones (y lo que conviene hacer ahora)
El borrador que Hacienda envía al contribuyente no incluye de oficio estas deducciones. La razón es que se trata de beneficios cuya procedencia debe declararse manualmente; el sistema no puede saber si el autónomo ha comprado un coche eléctrico o ha instalado un punto de recarga. El precedente es claro: en campañas anteriores, apenas dos de cada diez contribuyentes con derecho a ello lo reclamaron, según datos recogidos por el sector.
Aceptar el borrador sin revisarlo es un error que, en el caso de un vehículo adquirido en 2025, puede costar 3.000 euros más los incentivos autonómicos acumulables. Para un autónomo que factura bajo el sistema de estimación directa, esa rebaja en la cuota del IRPF se traduce en un alivio de tesorería real, no simplemente en una deducción teórica. La recta final de la campaña, con el 30 de junio a apenas cuatro semanas vista, deja poco margen para la improvisación.
Conviene, por tanto, entrar en la sede electrónica de la AEAT, revisar el borrador y comprobar las casillas 0835 y 0836, donde se reflejan estas deducciones. Si no aparecen, basta con incorporarlas manualmente y adjuntar los justificantes. El esfuerzo puede merecer la pena: hasta 3.000 euros de ahorro con un trámite que apenas lleva minutos.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: La campaña de la renta de 2025 finaliza el 30 de junio de 2026.
- ✅ Requisitos clave: Ser titular fiscal de un vehículo eléctrico adquirido en 2025 o de un punto de recarga instalado en ese año; conservar facturas y justificantes.
- 🌐 Dónde solicitarlo: En la sede electrónica de la AEAT, con certificado digital, Cl@ve o número de referencia, o a través de un profesional autorizado.
- 💰 Importe o coste: Deducción del 15% con bases máximas de 20.000 euros (vehículo) y 4.000 euros (recarga); ahorro estatal de hasta 3.000 euros, más los incentivos autonómicos adicionales.
- ⚠️ Error a evitar: Dar por bueno el borrador sin revisar las deducciones autonómicas y estatales que Hacienda no incluye automáticamente.




