Vivir más años y, además, hacerlo con calidad de vida es el objetivo de muchas personas. Pero lo cierto es que en la longevidad influyen numerosos factores: desde la genética y los hábitos diarios hasta la alimentación. Aun así, hay países donde la esperanza de vida es especialmente alta, como Japón, cuya media supera los 84 años. Incluso, cerca de 90.000 personas han alcanzado los 100 años, y aunque hoy sea una de sus señas de identidad, no siempre fue así.
Durante los años 60, la esperanza de vida en Japón era una de las más bajas entre los países desarrollados. ¿El motivo? La población padecía numerosos problemas de salud, así como enfermedades cardiovasculares y cáncer de estómago. Con el paso de los años, los ciudadanos fueron tomando mayor conciencia de esta problemática e introdujeron cambios en sus rutinas de alimentación, como la reducción del consumo de sal, lo que provocó una mejora de estos indicadores y transformó la salud de las personas.
¿Cuál es la relación entre la longevidad y la cultura japonesa?
Hay varios factores que influyen en disfrutar de una mejor calidad de vida por más años. Pero si hay uno que destaca por encima de muchos, es la nutrición. Así lo definen numerosos expertos de la salud, entre otros investigadores de la cultura japonesa: la gastronomía japonesa se basa en agradecer a la naturaleza lo que nos ofrece y valorar también a quien cocina.
Es un enfoque coherente que promueve el respeto y la sostenibilidad hacia el medioambiente. Se centra en valorar el sabor original de los ingredientes, evitando tapar los alimentos con condimentos u otros ingredientes. También, se basa en el ciclo estacional, aprovechando cada producto en su mejor momento del año.

El secreto: comer respetando la temporada de cada alimento
Elegir alimentos saludables no solo basta, también es muy necesario saber cuándo se consumen. Porque en Japón se habla de tres fases dentro de cada temporada:
- Hashiri: el inicio.
- Sakari: el punto medio, cuando el ingrediente está en su mejor momento.
- Nagori: el final, cuando se despide la temporada.
Alimentarse según la estación no tiene solo un sentido cultural, sino que también es una manera de cuidar nuestro organismo, valorando nuestra salud y equilibrio interno.
Ocho alimentos indispensables en la dieta japonesa
Hay ocho alimentos que dentro de la cultura japonesa se consideran indispensables para poder promover una vida saludable, además de garantizar la longevidad. Son los siguientes:
- Legumbres.
- Sésamo.
- Pescado.
- Pollo.
- Ciruelas japonesas (umeboshi).
- Ajo.
- Verduras.
- Alga kombu.
El valor de los fermentados en Japón
Entre todos estos ingredientes, los alimentos fermentados están muy presentes en la cocina japonesa desde hace siglos. No solo aportan sabores muy característicos, sino que también ayudan a conservar los alimentos y se asocian a beneficios para la salud. El proceso se basa en cultivar microorganismos (bacterias, levaduras u hongos) sobre ingredientes como la soja, el arroz o distintos granos. Y de ahí nacen productos que forman parte del día a día en Japón.
Un ejemplo son las umeboshi, ciruelas japonesas fermentadas y saladas. Se elaboran a partir del fruto del árbol ume y pasan por un proceso de fermentación, salazón y secado al sol en verano, lo que les da ese sabor tan particular.
Japón no solo vive más por una receta secreta, sino por un conjunto de hábitos sostenidos en el tiempo. Y dentro de ellos, la alimentación, el respeto por los ingredientes y el peso de los fermentados siguen siendo una de las claves que más se repiten. A ello se suma una forma de comer más equilibrada, con raciones moderadas, productos frescos y una tradición culinaria que prioriza la sencillez, la calidad y el bienestar a largo plazo.





