La tele valenciana recorta la duración del show de Toni Cantó tras su fallido estreno

À Punt ha movido ficha tras el debut fallido del nuevo programa de su nueva estrella, Toni Cantó. La cadena pública valenciana controlada de forma férrea por el Partido Popular ha decidido acortar de forma drástica la duración de ‘El Debat’ después de que su estreno registrara un 0% técnico de cuota de pantalla durante 46 minutos, entre la medianoche y la una de la madrugada.

El dato ha provocado sorpresa, comentarios en redes y una reacción inmediata de la televisión autonómica. El primer programa, emitido el pasado viernes 5 de diciembre, duró más de dos horas y alcanzó las 1:00 de la madrugada. En ese tramo, el espacio se quedó sin espectadores detectables por el medidor oficial. El resultado es difícil de justificar para lo que À Punt había promocionado como uno de sus grandes estrenos de la temporada.

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Para intentar evitar un nuevo descalabro, la cadena ha recortado la segunda entrega a un máximo de 70 minutos. ‘El Debat’ arrancará esta noche a las 22:45 y terminará a las 23:55. Ese último tramo, el que dio el temido 0%, desaparece por completo de la parrilla.

Fuentes internas reconocen a MERCA2.es que el objetivo es claro: impedir que el programa vuelva a hundirse en el vacío estadístico de la madrugada. El canal conocido desde hace unos meses como ‘TeleMazón’ no quiere repetir la imagen de un espacio recién estrenado sin audiencia detectable, una situación complicada incluso para una cadena pequeña como la valenciana.

En su primera emisión, ‘El Debat’ logró de media un lamentable 2,4% de cuota y 19.000 espectadores, quedándose una décima por debajo del dato mensual de la cadena y medio punto por debajo de la media de esa misma noche.

El debut también llamó la atención por el contenido. El programa se estrenó con un debate sobre si el feminismo estaba en crisis, acompañado de invitados polémicos como Juan Soto Ivars. La temática buscaba provocar la atención mediática, pero el resultado no se trasladó a los datos de audiencia.

‘El Debat’ está producido por El Garaje Audiovisual SL., propiedad de Luis Valero. Este directivo ejerció como apoderado de un polémico proveedor de la extinta autonómica Canal 9, Triskel Audiovisual, que vendió muy por encima de precio de mercado unos documentales de claro sesgo conservador que, en algunos de los casos, ni siquiera llegaron a emitirse. 

Cabe recordar que la última aventura televisiva de Cantó fue en la extinta cadena ultraderechista madrileña 7NN, donde trabajó como director creativo y presentador tras su salida del chiringuito Oficina del Español, creada por Isabel Díaz Ayuso.

El canal sufría una grave crisis económica y necesitaba financiación externa para mantener su programación. En ese contexto entró en escena Ribera Salud, el grupo sanitario privado que esta semana ha saltado a la prensa porque su CEO propuso inflar listas de espera para aumentar beneficios en el Hospital de Torrejón.

La empresa Ribera Salud, tal y como avanza El Plural, financió el programa de Cantó, que también pasó sin pena ni gloria.

CANTÓ, MÁS QUE 7 VIDAS

Que Toni Cantó haya regresado a la televisión no sorprende tanto como la cadena en la que lo hace. Su carrera política ha estado marcada por cambios constantes, giros imprevistos y un historial de tránsito entre partidos difícil de igualar.

Muchos lo mencionan como ejemplo de político camaleónico, capaz de pasar por diversas siglas y proyectos. Su trayectoria comenzó en 2007 con Vecinos por Torrelodones, una plataforma local nacida para combatir la corrupción. No logró su primer objetivo electoral, pero pronto encontró hueco en la política estatal. En 2008 obtuvo un escaño en el Congreso con UPyD, formación a la que representó durante años.

Toni2 Merca2.es
Toni Cantó.

Tras la caída del partido magenta, se integró en Ciudadanos en 2015, convirtiéndose en una de sus caras más visibles en la Comunidad Valenciana. Su salida de Ciudadanos en 2021, marcada por tensiones internas, desembocó en un nuevo giro.

Cantó se incorporó al PP, pese a haber dicho poco tiempo antes que no tenía intención de hacerlo tras haber tildado a la formación con sede en Génova 13 como «máquina de corrupción masiva». Su relación con el partido se consolidó rápidamente: estuvo a punto de entrar en las listas de Díaz Ayuso, pero como no estaba empadronado en la Comunidad de Madrid no pudo hacerlo; más adelante dirigió la Oficina del Español en la Comunidad de Madrid —un organismo polémico y de vida breve en el que tuvo un sueldo de alrededor de 75.000 euros anuales—; y más tarde presentó programas en 7NN del brazo de un acuerdo publicitario financiado por un gran contratista de la región madrileña, Ribera Salud.

La llegada de Cantó a la televisión pública valenciana también resulta especialmente llamativa por su posición pasada respecto al propio canal. En 2019, siendo diputado de Ciudadanos y entonces muy concienciado con el dinero público, afirmó que À Punt era un «capricho muy caro» y criticó sus costes. También aseguró que la cadena «cuesta 9.000 euros por cada espectador».

Que el mismo político se convierta ahora en uno de sus rostros más visibles no ha pasado desapercibido. Las redes sociales han rescatado esas declaraciones y las han confrontado con su nuevo contrato.

À Punt confía en que ese tirón se traduzca en audiencia. Pero el estreno, a diferencia de lo que la cadena esperaba, consiguió más impacto en las redes sociales con los memes contra Cantó que en el terreno de las audiencias.


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