La exposición segura al sol no se improvisa y, sin embargo, muchos guardamos ese protector solar acabado a medias para el siguiente verano. La OCU advierte que esta práctica común entraña riesgos para la salud de tu piel, pues un producto viejo puede haber perdido eficacia sin que lo notes a simple vista.
Seguir usando un envase tras meses guardado puede parecer un ahorro, pero la OCU subraya que protegerse bien del sol es esencial. El esfuerzo de desechar y reemplazar ese bote antiguo se convierte en una inversión en tu salud cutánea, evitando daño acumulado y accidentes dermatológicos evitables.
2Límite de vida útil abierto
La OCU explica que muchos protectores incluyen el símbolo PAO con meses de duración tras la apertura. Pasado ese periodo, la eficacia no está garantizada. Con cuatro o seis meses marcados, un protector abierto puede perder más del 30 % de capacidad.
Este indicador guía a quienes busquen información fiable y eviten cálculos intuitivos. Sin la fecha de apertura, cualquiera podría creer que un bote de la temporada pasada aún sirve, cuando en realidad los filtros solares pueden haber perdido potencia esencial.



