La fabricación aditiva abarca un cierto número de tecnologías en boga que suscita el interés de los investigadores en biomateriales e ingeniería tisular. La fabricación adictiva aplicada a la medicina regenerativa comprende dos campos principales: la impresión 3D de batería inerte o bioactiva y la biofabricación. Si la impresión 3D ha penetrado el mundo de la medicina reparadora, las técnicas de bioensamblaje y de bioimpresión están todavía comenzando.

Una técnica para un país líder en trasplantes
En 2016 en España se realizaron 44 trasplantes por cada millón de personas, incrementando su propio récord en un 12%, así su liderazgo mundial por 24º año consecutivo. A pesar de ello la demanda de órganos es mucho mayor planteándose un doble problema: la dificultad de encontrar un órgano humano que no provoque rechazo al receptor y encontrar la pieza que se ensamble perfectamente a dicho cuerpo.
Reconstruir un tejido de la misma forma que la salamandra regenera un miembro amputado en un mito antiguo evocado por los griegos refiriéndose a Heracles y la Hidra de Lerna que regeneraba sus cabezas a medida que estas eran cortadas por el héroe.
Al no poder regenerar los tejidos humanos, la solución más comúnmente aceptada fue la sustitución de las estructuras dañadas por una prótesis o un trasplante. Las primeras prótesis de dedos se han encontrado en momias egipcias que datan del siglo IX-VII antes de Cristo. Tradicionalmente, tanto las antiguas como las modernas prótesis eran confeccionadas por fábrica o moldeado. Sin embargo, desde hace un poco más de 20 años se utiliza un nuevo proceso de fabricación por apilamiento de capas sucesivas: fabricación aditiva que es la utilizada para la impresión en tres dimensiones (3D).
Actualidad de la investigación
Los científicos bajo la atenta mirada de médicos especialistas en trasplantes, hace justamente un año, construyeron la primera impresora 3D que producía órganos, huesos, músculos y tejidos humanos.
El estudio (publicado en «Nature Biotechnology»), realizado por un equipo de investigadores del Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa en Winston-Salem (North Carolina, EE.UU.), coordinado por Hyun-Wook Kang, describe el desarrollo de una técnica de impresión nueva y prometedor en 3D – que le permite depositar capas de materiales biodegradables asociados con un gel impregnado de células – con el que los académicos han sido capaces de «imprimir» fragmentos de cartílago, huesos y músculos artificiales en grado de poder sustituir tejidos biológicos .

En las pruebas de laboratorio, que se realizaron en ratas, los músculos bioartificiales obtenidos han podido mantener, al mismo tiempo, las características estructurales, además de la capacidad de desarrollar un sistema de vasos sanguíneos y nervios. Una vez implantado en animales de laboratorio, los «impresos» han creado tejidos funcionales, con un sistema adecuado de los vasos sanguíneos. Los científicos han podido verificar que estas estructuras, tamaño, fuerza y funcionalidad, parecen totalmente apropiados para su aplicación en el ser humano.
En las pruebas de laboratorio los músculos bioartificiales obtenidos han podido mantener, al mismo tiempo, las características estructurales, además de la capacidad de desarrollar un sistema de vasos sanguíneos y nervios
«Esta innovadora impresora bio-3D – comentó Anthony Atala, coautor del estudio – es un importante paso hacia adelante en la búsqueda de piezas de repuesto, ya que permite producir tejidos de cualquier forma. Con un mayor desarrollo, se podrían obtener órganos adecuados para los trasplantes».
Una técnica más que innovadora
La impresión 3D se originó en el mundo del diseño para conseguir modelos en tiempo real para diferente proyectos y prototipos. Sin embargo, dada su extrema precisión, pronto atrajo la atención de los bioingenieros, que vieron en ella un método prometedor para la replicación de tejidos y órganos. En un principio las técnicas de impresión convencionales en 3D no fueron capaces de producir estructuras con dimensiones adecuadas para organismo humano. Ahora, por fin, parece que los investigadores del Wake Forest Institute han logrado superar esta dificultad con esta nueva técnica de impresión, llamada Itop (Integrated Tissue and Organ Printing System).
La impresora 3D es capaz de depositar capas de material biodegradable, asociadas a una estructura de soporte temporal y a un gel a base de agua, en el que se sumergen las células que darán lugar a los tejidos. La clave para la obtención de este éxito ha sido la optimización tanto de la composición del gel que contiene las células como el tamaño de poros y canales en los materiales, que permiten que el oxígeno y los nutrientes se distribuyan para ayudar al desarrollo y el crecimiento de las células y de los vasos sanguíneos.
Sólo para demostrar la posibilidad de hacer los tejidos blandos, los investigadores se centraron en implantar músculos bioartificiales a las ratas de laboratorio. Pasadas dos semanas, las pruebas confirmaron que los músculos era lo suficientemente fuertes como para mantener por un tiempo las características estructurales, que se vascularizaban e induciendo la formación de nervios. Un resultado que sorprendió positivamente a la comunidad científica.
Para confirmar el hecho de que el nuevo método es capaz de producir estructuras incluso óseas de dimensiones adecuadas para ser implantadas en seres humanos; los autores, a continuación, realizaron también un fragmento de hueso mandibular, utilizando células madre humanas.

Pero la historia no termina aquí…
El pasado viernes día 3 de febrero, de la mano de la revista de ingeniería genética Biofabrication, llegaba la noticia de la posibilidad de clonar tejidos humanos, totalmente funcionales, a través de una nueva impresora 3D.

Dirigidos por el profesor José Luís Jorcano, investigadores y científicos del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, del CEIMAT y de la Universidad Carlos III de Madrid presentaron esta nueva impresora capaz de clonar piel humana a través de la superposición de dos capas: una que correspondería a la epidermis, con su estrato córneo, que protege del medio exterior, y una segunda capa más profunda y gruesa que correspondería a la dermis, integrada por fibroblastos productores de colágeno que es el responsable de la elasticidad de la piel y de la resistencia mecánica de la piel.





«Yo soy mi mejor portavoz», ha dicho en reiteradas ocasiones de sí mismo. Aunque tampoco le hubiera hecho falta porque nunca ha carecido de quienes a su alrededor, le han alabado hasta extremos rayanos en la mistificación religiosa: «Florentino es un ser superior», dijo en celebrada ocasión, Emilio Butragueño, brillante jugador -que lo fue- del equipo blanco y convertido años después en vicepresidente para asuntos deportivos del club de Concha Espina. Florentino Pérez será siempre recordado por ser
«Nos tenemos que sentir muy orgullosos de lo que ha ocurrido en España en los dos últimos años en el mercado del Mass Market. Grandes cadenas internacionales han invertido en nuestro país», admite orgulloso Robert Travers, Head of Highs Streets del grupo Cushman & Wakefield.













Navas lamenta que se haya llegado a la situación actual. «Estamos en un momento en el que se gobierna a golpe de timón y de reproche judicial», explica. Y lo hace a raíz de la conversación que mantenemos con él acerca de la cantidad de causas abiertas contra los bancos. Aunque aquí no baja el pistón. Cree que es algo que se han buscado ellos solitos, en parte «por una cierta pasividad por parte el Gobierno y los reguladores» para tenerlos controlados.













Si el balance de Bancomer se deteriora, supondrá un aumento significativo de la morosidad, y ello puede hacer disminuir notablemente el beneficio consolidado del Grupo BBVA, que tanto depende del maná mexicano. Por tanto, ¿qué pasaría si Erdogan sacara los pies del tiesto, o si Apple y Google dieran la campanada, y todo ello se uniera a los bajos tipos de interés, a la necesidad de provisionar las cláusulas suelo, y a la posibilidad de que el “carterón” de Deuda Pública española que tiene BBVA en su balance se deprecie porque la inflación llegue a Europa y se acaben los estímulos del Sr. Draghi?
¿Eres seguidor de Marvel? Entonces estás acostumbrado a esta tendencia. Son cada vez más las historias que se desarrollan con una estrategia narrativa diferente, adaptándola a cada medio. Por ejemplo, ser fan de los cómics de Marvel -por seguir con el ejemplo-, que van actualizando ahora con series de televisión, películas, videojuegos y cualquier otro canal que se tercie.
Es algo en lo que llevan años trabajando empresas tecnológicas como Google, Apple, Facebook o Microsoft. La idea de estos proyectos no es tanto generar una sensación de hiperrealismo, como de sumergir a la
La audiencia está saturada. Cada vez tiene más acceso a información (complicando su elección) como también de publicidad. Esto ha hecho que se haya convertido en mucho más exigente. De hecho, aunque plataformas freemium como Youtube o Spotify tienen cada vez más usuarios, el público busca la manera de no tener que aguantar la publicidad.
Las apps han marcado una nueva forma de acceder y distribuir los contenidos. Pero también han hecho que la forma de crearlos es nueva. Esto llega a un punto que va a generar también una nueva interfaz de usuario. Es decir, la máquina con la que interactuamos para ver los contenidos.
La Inteligencia Artificial ha hecho que los chatbots tengan cada vez más presencia en las redes sociales y páginas web. De hecho, están evolucionando hacia lo que se denomina Inteligencia Sintética. Es decir, la que surge de un ente creado por el ser humano, pero natural porque aprende de las respuesta que recibe. Poco a poco se van convirtiendo en más sabios y más inteligentes. Lo hace gracias a la experiencia y el conocimiento.




Importancia del estudio
¿La más importante? Si tienes un contrato de datos ilimitados o una tarifa con muchísimos datos, como pueda ser la Sin Fin de Yoigo de 25 Gb por 32€, tienes que entender que no vas a poder navegar de forma ilimitada por el extranjero. En realidad, sólo vas a poder acceder fuera de tu país al resultado de dividir el precio que pagas por los datos de tu tarifa por el precio mayorista vigente en cada momento y multiplicarlo después por dos.
¿Qué quiere decir esto? Que quienes más paguen en España más tendrán fuera, y si tienes una tarifa con muchos gigas pero a un precio chiquitín no podrás exportarla tal cual.
