La guerra entre Uber, Cabify y el Taxi está a la orden del día. A pesar de que ya llevamos varios meses de polémicas, parece que será un enfrentamiento sin final. El sector del taxi ha realizado varias protestas y huelgas para alzar la voz en contra de estas dos nuevas empresas que han ido prosperando muy favorablemente. Tanto es así que muchos usuarios prefieren usar Uber y Cabify antes que Taxi.
Pero, ¿Cuál es la queja de los taxistas? ¿Quién tiene razón en la guerra de la movilidad en las grandes ciudades? Hay que tener en cuenta que en las ciudades pequeñas aún no se han instalado, por lo que taxi sigue teniendo el monopolio. Vamos a conocer qué hay detrás de esta guerra.
¿Por qué se inició la protesta del taxi?

El pasado año, la que fuera alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quiso aprobar un reglamento en el que se pretendía establecer límites en las actividades que realizaban las empresas de Uber y Cabify. Quería reducir las licencias de los VTC en toda el Área Metropolitana de Barcelona. Esta ley, además, obligaba a todos los conductores a tener una segunda licencia.
Pero la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), solicitó la suspensión de esta normativa de Colau. Consideraron que podría perjudicar a la competencia en el mercado y que, además, la exalcaldesa se estaba extralimitando de sus competencias.
El Ministerio de Fomento se sumó a este recurso en un principio, pero al ver que los taxistas iniciaron una protesta, decidió retirarse y no presentar ningún tipo de queja ante la situación. Querían mantenerse al margen.
Suspensión del reglamento del Área Metropolitana de Barcelona

Tras varias reuniones y disputas entre los representantes del Ministerio de Fomento, el sector del taxi en Barcelona y las autoridades del Área Metropolitana de Barcelona, que es quien regula las licencias VTC, se mantuvo en suspensión el nuevo reglamento que Ada Colau quiso imponer en la ciudad de Barcelona.
Después de conocer la noticia, el sector del taxi de la ciudad de Barcelona reaccionó e impuso una huelga indefinida. Huelga que se secundó en otras ciudades y que ocasionó un gran revuelo para los ciudadanos ya que no solo dejaron de dar servicio, también impedían que las otras dos empresas, Uber y Cabify, proporcionaran los suyos.
Madrid y Barcelona fueron las ciudades más afectadas en este aspecto ya que es donde más VTC operan día tras día. Pero no se salvaron otras ciudades turísticas.
Las ciudades que se unieron a la huelga de Uber y Cabify vs el taxi

Como hemos adelantado, Barcelona y Madrid fueron las ciudades más afectadas en este sentido. Pero se unieron otras en las que la afluencia turística es bastante elevada como, por ejemplo, Málaga y la Costa del Sol. El taxi de 15 municipios de una de las zonas costera más demandadas de España también se unió a esta huelga.
Se sumaron los conductores de taxi de Valencia, Zaragoza y Alicante, al igual que la Federación Vasca de Taxis y los taxistas de Baleares. Querían hacer ruido y lo hicieron. Aunque no todo fue como esperaban ya que algunos taxistas dieron muy mala imagen al destrozar coches de Uber y Cabify. ¿El fin justifica los medios? En este caso no podemos decir que sí.
Uber y Cabify vs el taxi, ¿Quién gana en cantidad?

Actualmente existe un coche de Uber y Cabify por cada siete de taxistas. Es decir, sería algo así como 1/7, lo que superaría con creces la proporción del 1/30 que establece la ley de transporte de 2015. Pero la cosa no queda ahí. En esos momentos, salieron al mercado judicial otras 10.000 licencias concedidas con el vacío legal que se produjo entre 2009 y 2013.
Este vacío legal, la Ley Ómnibus de Zapatero, liberalizó el sector del taxi, por lo que, en los momentos en los que se concedieron las licencias, nadie podía negárselas. Eso sí, al aprobar esta ley el sector del taxi tampoco se quedó callado. Advirtieron que esta ley dificultaría un servicio de calidad europeo, y parece que, en parte, tenían razón.
En definitiva, a pesar de que el sector del taxi sigue ganando en cantidad, quieren más. Y esto es de lo que Uber y Cabify se quejan.
Las VTC no pagan menos impuestos

Según el sector del taxi, las VTC pagarían menos impuestos. Pero esto no es del todo cierto. Los conductores de VTC pagan aún más impuestos que los taxistas. Hay que tener en cuenta que los taxistas se acogen en su mayoría al sistema de tributación por módulos, que se basa en una estimulación anual previa del rendimiento.
Los conductores de VTC, en cambio, tributan en estimación directa. Esto significa que, dependiendo del rendimiento, la diferencia entre los impuestos de Uber y Cabify vs el taxi son muy diferentes. En el caso de Uber y Cabify puede ser incluso de nueve veces superior.
Asimismo, estas empresas no tienen conductores en nómina ni son propietarias de los vehículos. Los chóferes son autónomos o pueden trabajar para otra empresa de transporte.
¿Reducen las VTC el trabajo realmente?

Uno de los reclamos de las VTC, como Uber y Cabify, es decir que reducen el tráfico considerablemente ya que los ciudadanos no usan sus vehículos particulares. Pero esto, realmente, no es cierto. Al menos no en nuestro país. Ni Uber o Cabify reducen el tráfico y mucho menos la contaminación.
Si los usuarios no conducen su coche, optarán por coger un taxi, un uber o un cabify que esté inactivo, por lo que, al final, el tráfico es el mismo. Esta es una de las quejas del sector del taxi. A más VTC, mayor trafico y mayor contaminación.
Ni uno ni otro llevan razón. Según los últimos estudios realizados, el tráfico es exactamente el mismo con VTC que sin VTC.
El usuario, el verdadero perjudicado

Al final de esta guerra el verdadero perjudicado es el usuario que no puede disfrutar de ninguno de los servicios. Ni del servicio del taxi, ni del Uber ni de Cabify. ¿Es esto aconsejable para el sector del transporte? Lo cierto es que no. Debido a las huelgas, las manifestaciones y, en general, la violencia que hemos vivido en el último año por parte del sector del taxi, los usuarios han sentenciado mucho más este transporte, al menos de forma general, y se han puesto de parte de las VTC.
Dada las circunstancias, muchos han optado por otros servicios de transporte público o, directamente, por coger su vehículo privado a la hora de moverse de un lado a otro de la ciudad. Así que, finalmente, parece que esta es una guerra en la que todos han perdido la batalla. ¿Cuándo acabará la guerra de Uber y Cabify vs el taxi?


































































