Algunos expertos aseguran que las personas que se muerden las uñas tienen ansiedad, poca asertividad y les cuesta enfrentarse a sus miedos.
Las cifras parecen indicar que cerca del 30% de la población se muerde las uñas, y no sería por nervios. Puede suceder en personas con ansiedad y nerviosismo, pero también por aburrimiento, frustración, hambre o cuando se busca completar tareas difíciles. A muchas personas les relaja.
Si te muerdes las uñas, te vamos a dar algunas razones para que te lo pienses mucho antes de hacerlo. Aunque también sabemos que en muchas ocasiones es un gesto nervioso y casi inevitable, pero después de que sepas los motivos, seguro que te lo piensas dos veces, o al menos intentas no hacerlo tanto.
Las personas que muerden las uñas tienen mayores probabilidades de contagiarse de enfermedades, puesto que los gérmenes que hayan llegado a las manos pasan directamente a la boca. ¿Sabes las cosas que has tocado hoy?
Heridas y bacterias, riesgo de enfermedades en tus uñas

Hay muchos riesgos a los que puedes exponerte si te muerdes las uñas, aunque no te lo parezca o nunca te hayan sucedido.
Así es como se pueden desarrollar paroniquias o panadizos, que son heridas infecciosas rodeando la uña, a menudo doloras y que en ocasiones pueden necesitar atención médica. La suciedad podría no solo pasar a la boca, sino a todo el organismo.
Si tienes pequeñas heridas en los dedos, al llevártelos a la boca puedes traspasar infecciones que pueden ser benignas en la saliva pero que en la piel puede dar lugar a complicaciones.
En 2007, varios científicos intentaron descubrir si por morderte las uñas había un efecto real en la transportación de bacterias a la boca. Analizaron la saliva de 59 participantes para buscar bacterias que dan lugar a diarrea y vómito, como la Escherichia coli y similares. El 72% de personas que muerden las uñas da positivo, mientras que tan solo el 26% de las que no las muerden lo dieron. Así que morder las uñas también puede dar lugar a vómitos y diarrea.
Las puntas de los dedos son nidos de suciedad y contienen varios tipos de bacterias, hongos y levaduras. Un germen que suele hacer bajo las uñas es Staphlococcus aureus, que puede dar lugar muchas infecciones en la piel, como forúnculos y abscesos.
Las úlceras bucales son muy comunes en personas que se muerden las uñas por acumularse la suciedad en las manos y pasar a la boca creando aftas.
Uñas deformadas

Si desarrollas este mal hábito durante mucho tiempo, tus uñas pueden acabar deformadas. Esto se debe a que al dañar o empujar la cutícula se afecta la zona que se encuentra debajo, que es donde se va formando la uña que crece.
Esta deformación ayuda a que las uñas no crezcan en la forma que deberían, lo que hace que puedan encarnarse y dar lugar a infecciones e inflamaciones dolorosas.
Por tanto, si no quieres que tus uñas cojan una apariencia que no te gusta más vale que te plantees dejar de morderlas porque las consecuencias pueden ser desastrosas.
Afecta a dientes, encías y mandíbulas

Los dientes también se sienten afectados cuando muerdes las uñas, ya que cuando llevas el dedo constantemente a ellos para morder las uñas puedes acabar desplazándolos o rompiéndolos.
Hay casos de fracturas de dientes, pérdidas de piezas dentales e incluso dislocaciones de mandíbula por este hábito.
Si muerdes las uñas acabas apretando la mandíbula más de lo habitual llegando a posicionarla de forma indebida. Esto daría lugar a dolor de cabeza, facial, sensibilidad dental o lesiones creadas en el esmalte, entre otros problemas relacionados con apretar la mandíbula más de lo normal por morderte los dientes.
Por otro lado, más allá de los dientes, masticar las puntas de las uñas pueden dar lugar a trauma accidental en las encías. Hubo un caso de estudio en que un niño tenía gingivitis bajo un diente tras haberse lesionado mordiéndose las uñas.
Mal aliento y herpes

Otro estudio demostró que las personas que se muerden las uñas son más propensas a padecer halitosis o mal aliento. Hay muchas bacterias en la boca tal que si metes los dedos con frecuencia en ellos para morder las uñas podrían dar lugar a nuevos gérmenes causantes de un mal aliento.
Morder las uñas podría dar lugar a herpes. No es el caso más frecuente, de hecho, son pocos los casos de enfermedades de transmisión sexual que terminan en lesiones orales, pero podría darse por la transferencia de bacterias de la mano a la boca por el hecho de morderse las uñas.
Las uñas pueden no volver a crecer

Otro problema importante es que puede llegar el momento en que las uñas no vuelvan a crecer. Esto es así debido a que mordértelas de forma crónica puede afectar el lecho ungueal que al exponerse da lugar al acortamiento irreversible.
Esto quiere decir que, si muerdes demasiado el cuerpo de las uñas, puede que llegue el momento en que ninguna se adhiera en el futuro. Allí solo habría un muñón.
Vale que puede no pasar, pero por un hecho tan sencillo como el de morder podrías acabar perdiéndolas, o que no crezcan como debería. Es un riesgo, y sobre todo si desarrollas un hábito.
Pierdes mucho tiempo

¿Sabes el tiempo que puedes perder mordiendo las uñas? Mucho más de lo que imaginas. Si ves cómo se te pasa el día y no has hecho casi nada, que tu rendimiento es inferior, que te puedes pasar horas o muchos minutos sin hacer nada, puede que sea porque pasas mucho tiempo mordiéndolas.
Ni te imaginas lo que puedes perderte por hacerlo. Ese tiempo lo puedes dedicar a trabajar o estudiar más, una afición, limpiar la casa o lo que se te ocurra. Pero pierdes mucho tiempo haciendo esto. Sino compruébalo un día.
Si ves que no eres capaz de dejarlo, te recomendamos que acudas a un psicólogo para conocer la razón y cómo evitarlo. Te mejorará mucho la calidad de vida, aunque no lo parezca.

































































