Morata, Zidane, Casemiro, Iago Aspas… son algunos de los nombres de los futbolistas que han visto cómo han sufrido algún que otro robo en sus diferentes domicilios. El gallego, jugador del Celta de Vigo es el último afectado de una oleada de asalto a los futbolistas que no parece tener fin y que se ha cobrado, aparte de todos ellos, con casi una veintena de víctimas.
Entre los distintos casos, por fortuna, ni Álvaro Morata ni Zidane ni en el ocurrido en casa de Gerard Piqué y su pareja Shakira durante el pasado año, ningún miembro de sus familias se encontraba en el hogar en el momento del robo. Sin embargo, la inquietud entre los deportistas crece debido a la oleadas de robos que se están viviendo en los últimos meses en sus viviendas mientras ellos tienen partidos.
El ocurrido con Morata o Zidane, ladrones especializados en viviendas de lujo

Los ladrones -o en su defecto los asaltantes-, aprovechan las horas en las que saben que los futbolistas están jugando o concentrados para dar el golpe, como ocurrió con Casemiro, Morata o el técnico merengue, Zidane.
Buscan objetos de valor, tales como relojes o joyas, o dinero en efectivo. Son ladrones especializados en viviendas de lujo, presumiblemente bandas del Este de Europa, como explicó en su informe la Policía.
Se explica que, como en el ocurrido con Morata, suelen actuar en grupos de tres, y uno de ellos siempre se queda en el coche para garantizar la huida. Antes de cometer el robo, siguen a los jugadores desde los entrenamientos hasta sus casas y analizan sus movimientos y la vigilancia con la que cuentan en sus mansiones.
En el asalto a la casa de Morata se encontraban su pareja, sus hijos y una empleada

Esas son las características que, según los investigadores de Unidad de Delincuencia y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional, tienen los responsables de esta nueva oleada de robos entre los que se encuentran el de Zidane y Morata.
En el caso de Morata y su mujer, Alice Campello, ocurrió cuando dos encapuchados y armados aprovecharon la ausencia del jugador del Atlético de Madrid, que se encontraba en las Islas Feroe junto a la Selección Española para disputar un partido.
Éstos aprovecharon para entrar en su residencia ubicada en la lujosa urbanización de La Moraleja, en Madrid. Según ha confirmado la Policía, lo hicieron con el método de escalada poco después de que el partido finalizase. Dentro de la residencia se encontraban los mellizos que tienen en común la pareja, la propia Campello y una empleada del hogar.
El método de empleo del robo en la casa de Zidane fue el mismo que con Morata, pero no había nadie dentro

Pocos días después de que ocurriese con Álvaro Morata, se conoció que Zinedine Zidane también sufrió un robo de las mismas características y modo de empleo, como fue denunciado este asalto a la Policía.
Sin embargo, y a diferencia del jugador madrileño, aquí no llegaron a entrar en casa del técnico del Real Madrid y eso que, en ese momento, no había nadie dentro de la vivienda porque Zidane había salido a cenar fuera.
Por ello ni aun así los ladrones lograron levarse nada de la casa del francés ni siquiera entrar en la vivienda porque la alarma empezó a sonar y disuadió a los ladrones, que decidieron marcharse inmediatamente. Como Morata, Zidane ya se ha puesto manos a la obra para que esta situación no vuelva a producirse.
Isco, afectado: vigilaban sus chalés con anterioridad a cometer los golpes

Inmediatamente a que se conociera que la casa de Zidane había sido asaltada después de la de Morata y su familia, aparecía que otro jugador del Real Madrid, Isco Alarcón, también había sufrido un altercado en su vivienda de Madrid.
Donde según se hizo eco el programa de ‘Jugones’, los ladrones asaltaron en junio la casa en la que convive con su pareja, Sara Sálamo, continuando con la oleada de atracos en los domicilios de los futbolistas.
En este caso, como con Morata y Zidane, la Guardia Civil detuvo a cuatro personas acusadas de asaltar los domicilios de los distintos jugadores que se han visto afectados y preocupados cuando estos disputaban sus partidos. Vigilaban sus chalés con anterioridad a cometer los golpes y empleaban inhibidores de frecuencia.
El madridista Casemiro sufrió un robo en las mismas circunstancias

El mediocentro brasileño ha sido uno de los últimos jugadores afectados por la oleada de robos. Mientras el jugador se encontraba disputando el derbi que enfrentaba al Real Madrid y al Atlético, una banda entró en su casa cuando se encontraban su mujer y su hijo dentro.
Siguiendo con la información ofrecida por el espacio de televisivo, el paulista salió del estadio rojiblanco junto a la policía en dirección a su hogar, que está situado en la zona de La Moraleja madrileña.
Se conoció que los ladrones desvalijaron la casa del futbolista brasileño. Un hecho delictivo que se suma a otras actuaciones parecidas en la misma zona, aunque se conocen casos de jugadores instalados en las mismas ciudades que han sido víctimas de robos en las mismas circunstancias, como el propio Zidane o Morata.
Umtiti también fue víctima de estos en robos en Esplugues de Llobregat

Lo curioso de estas historias es que no sólo están ocurriendo en unas ciudades en concreto, como es la Madrid que atañe a un puñado de futbolistas y cuerpo técnico (Morata, Zidane) de los equipos de la capital, sino que también ocurre en otros puntos de España.
Es lo que le ha ocurrido también a Umititi, el jugador francés del FC Barcelona. Y es que el hasta hace poco titular indiscutible, no imaginaba que mientras veía desde el banquillo la goleada de sus compañeros contra el Valencia, un grupo organizado de asaltantes se colaba en la suya.
Éstos, como informaron los propios Mossos d’ Escuadra, se colaron por una ventana y le arrasaban. El asalto a la casa del jugador fue en Esplugues de Llobregat, próxima a la ciudad condal. Posteriormente, la policía halló la caja fuerte abierta y evidentemente vacía; los investigadores interrogaron a unos testigos.
Los ladrones aprovechan las redes sociales como ‘puerta informativa’

Además de los Morata y Zidane, la lista engorda con los Jordi Alba, Gabriel Paulista, Ezequiel Garay, Joaquín, Raphael Varane, Funes Mori, William Carvalho, Iago Aspas… son algunos de los que han sufrido también robos últimamente.
Solo entre los meses de abril y mayo pasado asaltaron las casas de Garay y de sus compañeros del Valencia. Paulista y Geoffrey Kondogbia; y de Mori y Toko Ekambi, del Villarreal, lo que ha llevado a pensar a los investigadores la banda de asaltantes estaba actuando en esa zona.
En todos los casos los ladrones aprovecharon los días de concentración y las horas de partido. Los agentes han advertido de que los ladrones no escatiman en horas de vigilancia, tanto del entorno físico de las viviendas como de las redes sociales de sus posibles víctimas; las múltiples fotos que los futbolistas y sus familias cuelgan en Instagram, por ejemplo, son una puerta informativa muy accesible.























