El Banco Central Europeo (BCE) subirá los tipos de interés en su próxima reunión del 15 de junio de 2026, una decisión que fuentes internas dan prácticamente por sellada. El debate real está en si el Consejo de Gobierno volverá a aplicar otro incremento en la cita de julio, una opción que permanece completamente abierta según las mismas fuentes consultadas por Reuters.
La señal de Fráncfort llega en un momento de alta inflación en la eurozona, que en España se ha enquistado por encima del 4% en los últimos meses, y con un telón de fondo geopolítico complicado por la guerra comercial entre Estados Unidos y China y las tensiones en Oriente Próximo. El BCE teme que las expectativas de inflación se desanclen si no actúa con contundencia. De acuerdo con el calendario oficial del BCE, la reunión del Consejo de Gobierno se celebrará los días 14 y 15 de junio.
Junio, casi una certeza; julio, una incógnita
Según las fuentes, el incremento de junio será de 25 puntos básicos, lo que situaría el tipo de depósito en el 3,75%. La decisión está ‘prácticamente sellada’ porque los datos de abril y mayo no han dado tregua. La inflación subyacente en la eurozona se mantiene en el 5,2%, muy por encima del objetivo del 2% del BCE. El mercado ya lo descuenta.
En la reunión de julio, el Consejo evaluará el impacto del movimiento de junio sobre los precios y el crédito. Si la inflación no cede, una segunda subida consecutiva ganaría peso. Las actas de la reunión de junio, que se publicarán semanas después, darán pistas sobre el debate interno.
El crudo, la energía y los precios en España
En España, el IPC general cerró abril en el 4,7% interanual, según los últimos datos del INE. Los precios de la energía y los alimentos siguen tensionados, y la recuperación del consumo suma presión a los precios internos. El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha insistido en la necesidad de mantener una política monetaria restrictiva.
Todo apunta a un verano caliente en Fráncfort. Las familias con hipotecas variables notarán otro mordisco en sus bolsillos si finalmente se materializan dos subidas en verano.
Análisis | ¿Aguantará la economía española un doble golpe monetario?
Si el BCE ejecuta dos incrementos en junio y julio, el tipo de depósito se situaría en el 4%, un nivel que no se veía desde 2008. Esto encarecerá el crédito a empresas y familias y enfriará la demanda interna, justo cuando la economía española da señales de agotamiento. Sin embargo, la fortaleza del mercado laboral y el colchón de ahorro acumulado durante la pandemia podrían amortiguar el golpe.
Este diario ya advirtió en enero que el BCE estaba siendo demasiado cauto. Los halcones del Consejo —con Alemania y Países Bajos a la cabeza— llevan meses pidiendo más contundencia. Ahora, con la inflación sin doblegarse, su discurso ha ganado la partida. Pero el riesgo es evidente: una política demasiado agresiva podría provocar una recesión en los países más endeudados, como España o Italia, y reabrir las crisis de deuda soberana que tanto costó cerrar.
La pregunta no es si subirán los tipos, sino cuándo pararán. Las proyecciones macroeconómicas de septiembre serán clave. Si la inflación comienza a remitir, el BCE podría hacer una pausa en otoño. En caso contrario, la sombra de una tercera subida en septiembre empezará a planear. El tiempo se acaba.
Bitcoin coquetea con los 80.000 dólares. La criptomoneda de referencia está a un paso de reventar los máximos que marcó en el ciclo anterior, y, como en cada mañana de subidas, la marea arrastra a las altcoins que orbitan a su alrededor. Entre ellas, Solana vuelve a destacar. El activo que representa la red homónima ha escalado más de un 8% en las últimas 24 horas hasta tocar los 234 dólares, y los analistas le atribuyen un recorrido desproporcionado si el rally se consolida. La pregunta, para el inversor que ya tiene SOL o se plantea entrar, es si esta estructura técnica y los fundamentales que la acompañan justifican el optimismo.
El espejo de Bitcoin: por qué Solana amplifica las subidas del mercado
La correlación entre Bitcoin y las altcoins no es ningún secreto. Históricamente, cuando el rey supera niveles psicológicos redondos —y 80.000 dólares es el más vigilado desde que el activo rompió los 20.000—, el capital que rota hacia el resto del ecosistema busca dos cosas: proyectos con un perfil de rentabilidad alto y activos que cuenten con un ecosistema lo bastante líquido como para absorber compras institucionales sin despeñarse en el slippage.
Solana cumple las dos condiciones. Su capitalización ronda los 115.000 millones de dólares, lo que la sitúa como la tercera criptomoneda por detrás de Ethereum, y los volúmenes en los intercambios descentralizados (DEX) construidos sobre su red —Jupiter, Raydium, Orca— superan de forma habitual los 300 millones de euros diarios. Dicho de otra manera, un fondo que quiera posicionarse en SOL puede hacerlo sin mover el precio un 10% en una sola operación.
Además, el interés abierto en los futuros perpetuos de SOL ha crecido un 18% en la última semana, según datos del panel de derivados de The Block, lo que apunta a que los operadores profesionales están elevando sus apuestas justo cuando Bitcoin aprieta la resistencia de los 80.000.
Las métricas on-chain que respaldan la estructura de precios
Más allá del ruido cortoplacista, en esta redacción nos gusta mirar lo que ocurre dentro de la cadena. Y los números que arroja Solana a mediados de mayo de 2026 dibujan una radiografía sólida. El valor total bloqueado (TVL) —el capital depositado en los contratos inteligentes de la red— alcanza los 8.200 millones de dólares, una cifra que ha crecido un 35% en lo que va de año y que ya supera los niveles previos a la explosión de FTX en 2022.
La tasa de staking, ese mecanismo por el que los holders delegan sus SOL a los validadores que mantienen la red a cambio de recompensas, se sitúa en el 69% del supply circulante, el porcentaje más alto desde finales de 2025. Eso significa que casi siete de cada diez SOL están inmovilizados y no se venderán a la primera sacudida, lo que reduce la oferta disponible en los exchanges y, por pura ley de oferta y demanda, puede acelerar las subidas cuando entra una orden de compra grande.
A lo anterior se suma la métrica que más nos ha llamado la atención: los ingresos diarios de los validadores —las comisiones que pagan los usuarios por ejecutar transacciones— han superado los 2,1 millones de dólares durante tres semanas consecutivas, el mejor dato desde que la red activó los local fee markets para evitar que un protocolo saturado encareciera las operaciones de todos los demás. Es decir, la red está generando actividad económica real, no solo especulativa.
Un rally con riesgos: lo que el inversor medio no debe olvidar
Con todo, no sería honesto limitarnos a entonar cánticos alcistas. Solana ha demostrado ser una red con una capacidad de recuperación extraordinaria —sobrevivió al colapso de FTX, que era su principal valedor financiero en 2022, y a dos paradas prolongadas entre 2021 y 2022—, pero conserva sombras que conviene no barrer debajo de la alfombra.
La concentración de poder de voto en el conjunto de validadores sigue siendo una asignatura pendiente. Aunque la activación del segundo cliente, Firedancer, ha reducido el riesgo de que un fallo en el software mayoritario (Agave) tumbe toda la red, alrededor del 16% del stake activo está controlado por cinco direcciones. Si una de ellas sufriera un problema de infraestructura, el uptime de la cadena podría resentirse. La propia Solana Foundation reconoce en su último informe de descentralización que el objetivo de que ningún operador supere el 4% del stake individual está todavía lejos.
Por otro lado, el ciclo de las memecoins sigue siendo el motor que infla el volumen transaccional. Protocolos como pump.fun han disparado las cifras de actividad, pero una parte significativa de esas transacciones son puramente especulativas y no generan valor a largo plazo. Si se produce una rotación brusca del apetito por el riesgo —y los inversores en en fase de euforia tienden a ignorar lo rápido que puede girar el mercado—, los proyectos sólidos de DeFi y DePIN que sí están construyendo sobre Solana tendrán que resistir la resaca.
Mi opinión, que como siempre comparto con toda la cautela del mundo, es que la inercia técnica y de flujos institucionales apoya el tramo final hacia los 300-350 dólares en SOL si Bitcoin no se da la vuelta antes de perforar con claridad los 80.000. Pero también creo que el inversor minorista que se suba ahora sin entender que los retrocesos del 25% en Solana han sido moneda común en ciclos pasados —incluso dentro de tendencias alcistas— puede llevarse un susto. La clave está en si las manos que acumulan SOL en esta subida son las mismas que trajeron los ETF spot en 2025 y que siguen apostando por la red como infraestructura para tokenizar activos y pagos, o si estamos ante una marea especulativa que se retirará en cuanto Wall Street se ponga nervioso. La respuesta, como casi siempre, la tendremos en las próximas semanas.
El mundo acaba de cruzar un umbral silencioso. A partir de ahora, dos de cada tres nuevos kilovatios-hora que demande el planeta serán eléctricos. El informe New Energy Outlook 2026, elaborado por BloombergNEF, marca el inicio oficial de la era de la electricidad: el 66% de la nueva demanda energética mundial hasta 2050 será cubierta por este vector, dejando al gas natural con apenas un 25% del crecimiento restante.
La transformación es profunda. Las crisis energéticas de la década —pandemia, guerra en Ucrania y las tensiones entre Irán e Israel— han dejado al descubierto la enorme vulnerabilidad de un sistema global anclado en combustibles fósiles importados. BNEF subraya una relación directa entre electrificación, despliegue renovable y reducción de la dependencia exterior. Las economías más expuestas, como Vietnam, Japón o India, vieron cómo las importaciones energéticas se llevaban entre el 3% y el 6% de su PIB en 2025. La factura es tan insostenible que la carrera hacia la electricidad ya no es solo climática: es geopolítica y macroeconómica.
La electricidad, vector dominante del crecimiento energético mundial
El gran motor de esta sacudida tiene tres cilindros perfectamente reconocibles: vehículos eléctricos, electrificación industrial y, sobre todo, la irrupción de los centros de datos. En 2025, los data centers acumulaban 84 GW de capacidad instalada y consumían 500 TWh, el 1,9% de la demanda mundial de electricidad. Una cifra que ya crecía al 20% anual. Las proyecciones de BNEF elevan ese consumo hasta los 1.100 TWh en 2050, el 3,6% del total eléctrico global. La inteligencia artificial y la computación intensiva se han convertido en uno de los nuevos motores estructurales del sistema.
No obstante, la velocidad del cambio no es uniforme. China ya tiene la electricidad como principal vector energético final desde 2023. En India, la electricidad superará al petróleo y al carbón hacia 2041, mientras que Europa lo hará en 2043 y Estados Unidos alrededor de 2047. El carbón, pese a ciertos intentos de resucitarlo por motivos de seguridad energética, pierde competitividad a largo plazo: su peso en la generación eléctrica mundial se reduce a la mitad en el escenario central del informe.
Para las grandes economías deficitarias en energía, la electrificación acelerada no es una opción idealista; es la única vía para dejar de transferir renta al exterior cada día. BNEF estima que la UE y China destinan hoy alrededor del 2,3% y el 2,7% de su PIB a importaciones energéticas, una sangría que se reducirá notablemente en la próxima década conforme avancen las renovables y la electrificación.
Solar y almacenamiento: los pilares de un nuevo sistema eléctrico
El informe no se limita a señalar qué tecnología ganará. Concreta cuándo y con qué intensidad. La energía solar fotovoltaica se convertirá en la principal fuente mundial de generación eléctrica en 2032, impulsada por la sobrecapacidad productiva, las economías de escala y una caída de precios que parece no tener fondo. En paralelo, la capacidad global de almacenamiento en baterías pasará de 223 GW en 2025 a 3,8 TW en 2035. Se multiplica por diecisiete en una década. Es un salto sin precedentes que obliga a redibujar por completo la arquitectura de las redes eléctricas.
Un sistema cada vez más renovable necesita flexibilidad. Tanta, que en 2035 alrededor del 11% de toda la electricidad generada deberá desplazarse temporalmente mediante almacenamiento, gestión de demanda o recursos flexibles. Hoy apenas es el 3%. El reto ya no consiste solo en instalar paneles y aerogeneradores; consiste en integrarlos en redes capaces de digerir una generación intermitente y distribuida, con inversiones masivas en transporte, distribución y digitalización.
Análisis: La brecha entre la electrificación y la descarbonización real
Ahí es donde, a mi juicio, el informe de BNEF revela una incomodidad deliberada. Porque la electrificación avanza al ritmo que marcan la economía y la innovación tecnológica, pero la descarbonización va por detrás. El objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 °C se da ya por perdido. El nuevo escenario Net Zero (NZS) sitúa el pico de calentamiento en 1,81 °C, una décima más que en la edición de 2024. Las emisiones acumuladas y la inercia de los activos intensivos en carbono han estrechado el margen hasta hacerlo inalcanzable.
Las cifras de inversión ilustran el desfase. En 2025, el mundo destinó 2,3 billones de dólares a la transición energética, un récord. Pero alcanzar la senda NZS exigiría 235 billones de dólares acumulados hasta 2050, un 24% más que en el escenario base, y concentrar el 84% de ese capital en tecnologías bajas en carbono. Dicho de otro modo: no basta con electrificar; hay que electrificar con fuentes limpias a una velocidad que hoy no se alcanza.
China seguirá siendo el principal contribuyente individual a la reducción de emisiones. Sus emisiones caerán un 17% respecto al pico de 2023 antes de 2030 y cerca de un 50% en 2050, aunque todavía permanecerán por encima de los niveles actuales de Europa o Estados Unidos. Pero un mundo que dependa exclusivamente del esfuerzo chino para compensar la lentitud de otras regiones es un mundo frágil.
Desde esta redacción, creo que España y la Unión Europea tienen una ventana estratégica. La Península Ibérica parte con una penetración renovable superior a la media y una industria de electrificación que, bien canalizada, podría exportar conocimiento y tecnología. Sin embargo, el análisis, en en profundidad, revela un riesgo que trasciende lo tecnológico: la falta de inversión en redes y almacenamiento genera frustración. De nada sirve producir electricidad limpia si no se puede transportar hasta los centros de consumo en el momento preciso.
Las cuentas, claras: inversiones masivas o factura climática creciente.
La era de la electricidad ha comenzado, pero eso no garantiza que sea una era descarbonizada. La próxima década será la que decida si la electrificación se convierte en un atajo hacia un sistema más seguro y menos contaminante, o simplemente en un espejismo tecnológico que nos deja con las mismas emisiones y nuevos cuellos de botella.
El Ministerio para la Transición Ecológica acaba de dar un volantazo al presupuesto de la segunda convocatoria de ayudas a la repotenciación eólica e hidroeléctrica. El programa REPOTEN 2, que inicialmente contaba con 292 millones de euros de fondos NextGenEU, se amplía un 75% hasta alcanzar los 512 millones de euros. La razón principal: un aluvión de solicitudes que superó con creces las previsiones del IDAE.
La vicepresidenta Sara Aagesen lo confirmó esta misma semana en un acto sectorial: “La respuesta del sector ha sido abrumadora y obliga a reforzar el músculo financiero del programa”. La nota de prensa del MITECO detalla que los proyectos presentados movilizarán inversiones por encima de los 3.000 millones de euros, una cifra que triplica la aportación pública directa.
Una ampliación del 75% que derriba previsiones
El salto presupuestario no es cosmético. Hablamos de 220 millones adicionales que se suman a una línea que ya había generado gran expectación. Según datos del IDAE, las solicitudes registradas en la primera fase de REPOTEN 2 apuntaban a una demanda potencial superior a los 600 millones, muy por encima de los 292 iniciales. “No se podía dejar escapar la oportunidad de apuntalar la modernización del parque renovable español con fondos europeos que tienen fecha de caducidad”, explicó un portavoz del organismo.
El resultado es un programa que pasa a ser uno de los más ambiciosos del Plan de Recuperación en el ámbito energético, solo comparable a las grandes líneas de hidrógeno verde o de autoconsumo industrial. La diferencia es que aquí el foco está en renovar lo que ya existe, no en construir desde cero.
Qué se financia: cambiar palas y multiplicar megavatios
La convocatoria REPOTEN 2 cubre dos tecnologías. La repotenciación eólica permite sustituir aerogeneradores antiguos por máquinas de mayor potencia, a menudo en el mismo emplazamiento o con ligeros ajustes en la disposición. Un parque típico de los años dos mil, con turbinas de 1,5 MW, puede transformarse en otro con máquinas de 5 o 6 MW, duplicando la producción sin apenas modificar la ocupación del suelo. La repotenciación hidroeléctrica se centra en modernizar turbinas, sistemas de control y conducciones en centrales que en muchos casos superan el medio siglo de operación.
Las ayudas cubren hasta el 30% de la inversión elegible, una intensidad considerable para proyectos que de otro modo tardarían años en amortizarse. Y aquí entra el factor multiplicador: cada euro público moviliza entre tres y cuatro euros privados. De ahí que los 512 millones se traduzcan en más de 3.000 millones de inversión total.
Un efecto arrastre de 3.000 millones en la cadena de valor
La industria española de componentes eólicos —fabricantes de palas, torres, multiplicadoras— lleva meses esperando una señal como esta. “No es solo una oportunidad para los promotores; es un balón de oxígeno para una cadena de suministro que necesita visibilidad a largo plazo”, me comentó un ejecutivo de una ingeniería gallega en la feria WindEurope de abril. Las estimaciones preliminares hablan de más de 12.000 empleos directos e indirectos vinculados a los proyectos que se presenten, la mayoría en zonas rurales donde se ubican los parques.
Los efectos se notarán también en la red de transporte. La repotenciación eólica, al elevar la potencia unitaria, obliga a reforzar subestaciones y líneas de evacuación. Parte de los proyectos incluyen ya en su presupuesto mejoras de la conexión que beneficiarán al conjunto del nudo, no solo al parque reformado.
Una duda razonable sobrevuela el sector: ¿llegarán a tiempo los fabricantes de aerogeneradores para cumplir con los plazos de ejecución? La disponibilidad de equipos, sobre todo de palas de gran tamaño, sigue tensionada por la demanda global. “El cuello de botella no es el dinero, es la capacidad de producción”, reconocen en la patronal AEE.
Por qué la repotenciación es ahora una prioridad estratégica
España alberga uno de los parques eólicos más veteranos de Europa. Según Red Eléctrica, cerca del 40% de los aerogeneradores instalados superan los quince años de operación, y un 15% roza las dos décadas. Eso significa que, en ausencia de repotenciación, buena parte de la capacidad empezará a degradarse en los próximos años justo cuando el PNIEC exige acelerar la instalación de nueva potencia renovable.
Aquí la repotenciación ofrece una ventaja difícil de igualar: añade megavatios limpios sin consumir nuevo territorio, un punto cada vez más sensible dada la saturación de solicitudes de acceso y la contestación social en algunas comarcas. “Modernizar un parque antiguo es la forma más rápida de aumentar la producción con el menor conflicto territorial”, repiten los promotores.
En mi opinión, el acierto de ampliar REPOTEN 2 no está solo en la cifra, sino en el momento. Con el calendario del PRTR apretando —el grueso de las inversiones debe estar comprometido este mismo año—, una convocatoria infradotada habría sido un error de estrategia industrial difícil de enmendar. El Gobierno ha leído bien la señal del sector y ha movido ficha cuando aún era posible.
Sin embargo, quedan flecos. La ejecución real de los proyectos dependerá de que la tramitación administrativa no se encalle en los ayuntamientos ni en las comunidades autónomas. La repotenciación, a diferencia de un parque nuevo, suele necesitar menos autorizaciones ambientales, pero el proceso de compatibilización urbanística sigue siendo farragoso. Hay quien teme que los fondos europeos se agoten antes de que todas las licencias estén sobre la mesa.
La hidroeléctrica, la gran olvidada que también se renueva
Aunque el foco mediático se lo lleve la eólica, la repotenciación hidroeléctrica merece atención. España cuenta con más de 1.300 centrales hidráulicas, muchas de ellas pequeñas y con tecnología de los años sesenta. La convocatoria REPOTEN 2 reserva una parte significativa del presupuesto para modernizar turbinas, automatizar centrales y mejorar la gestión de caudales ecológicos. El resultado es un parque hidroeléctrico más eficiente y más respetuoso con el medio ambiente.
El IDAE calcula que solo con las mejoras previstas se podría elevar la producción hidroeléctrica nacional en unos 1.200 GWh anuales, suficiente para abastecer a más de 300.000 hogares. Un esfuerzo silencioso pero sólido.
Las comunidades autónomas más beneficiadas serán aquellas con mayor densidad de parques antiguos: Galicia, Castilla y León y Aragón concentrarán probablemente el grueso de las solicitudes. Allí la repotenciación es, además, una herramienta de cohesión territorial: muchos municipios dependen fiscalmente de los aerogeneradores y temen perder ingresos si las máquinas envejecen y se deprecian. Mantener los parques actualizados asegura la base tributaria local.
En definitiva, la ampliación de REPOTEN 2 es una buena noticia, pero también un termómetro de la urgencia: si el sector reclama más fondos, es porque el modelo de negocio de la repotenciación, aun con ayudas, empieza a ser rentable. La bola de nieve ya está rodando.
España importa la práctica totalidad del gas que consume. Una factura anual que supera los 30.000 millones de euros y que lastra la balanza comercial. El Ministerio para la Transición Ecológica quiere empezar a ponerle remedio: este 22 de mayo, el MITECO ha lanzado a audiencia pública un proyecto de real decreto que obligará a las comercializadoras a incluir un porcentaje creciente de biometano en sus ventas. El objetivo: que en 2035 al menos el 6% del gas natural utilizado en el país sea de origen renovable.
Calendario de cuotas hasta 2035
La propuesta, que inicia ahora su fase de consultas, establece una senda de penetración mínima del biometano en las ventas de gas natural —excluido el transporte— que arrancará en 2027 y escalará gradualmente hasta el 6% en 2035. El borrador no cifra los peldaños intermedios, pero fuentes del sector apuntan a escalones del entorno del 1% en 2028, 2% en 2030 y 4% en 2033. El real decreto aplicará a todos los comercializadores de gas que operen en España, y su incumplimiento acarreará sanciones aún por definir.
Joan Groizard, secretario de Estado de Energía, ha subrayado esta mañana que el biometano es una pieza clave para la autonomía energética y la economía circular. «Queremos que los purines, los restos de poda o los residuos urbanos dejen de ser un problema y se conviertan en la fuente de energía renovable que la red gasista necesita», declaró en la presentación del proyecto de real decreto.
Biometano: una molécula circular y autóctona
El biometano no es más que biometano —gas metano— obtenido tras depurar el biogás que generan los residuos orgánicos. La diferencia con el gas fósil es que su carbono procede de la materia viva, no del subsuelo, por lo que su combustión no añade CO₂ neto a la atmósfera. En la práctica, se trata de una gota de gas renovable que se inyecta en la misma red por la que hoy circula el gas argelino o el GNL de Catar.
Las ventajas van mucho más allá: valoriza residuos que de otro modo generan metano —un gas de efecto invernadero 28 veces más potente que el CO₂— y crea empleo en zonas rurales. En la España vaciada, donde la ganadería y la agricultura generan millones de toneladas de subproductos, el biometano puede ser una oportunidad de negocio sin precedentes. Países como Dinamarca ya cubren el 40% de su consumo de gas con biometano, y Alemania supera los 200 TWh de producción anual.
España, sin embargo, apenas produce 0,2 TWh, una cifra que evidencia el enorme recorrido. La cuota del 6% exigiría multiplicar por más de diez la capacidad actual en menos de una década. El éxito dependerá, en buena medida, de que las plantas de producción se multipliquen y se reduzcan los costes de upgrading e inyección.
Una apuesta ambiciosa que necesita hechos
La iniciativa del MITECO es un paso necesario para que España deje de ser el tercer país europeo más dependiente del gas exterior —solo por detrás de Italia y Alemania—, pero su aterrizaje real está plagado de interrogantes. El primero es la trazabilidad: las comercializadoras podrán adquirir certificados de biometano producido en otros países de la UE. Si la medida se traduce en un mero trasvase de garantías de origen sin que la molécula real llegue a la red española, el impacto sobre la dependencia será nulo.
Otro problema es la disponibilidad de materia prima. Aunque el potencial teórico de España supera los 100 TWh, la mayor parte reside en residuos dispersos y de difícil recogida. Necesitamos un plan de logística inversa que hoy no existe, y una voluntad firme de las comunidades autónomas para agilizar los permisos. La burocracia puede, ahogar el despliegue si no se acelera la ventanilla única.
Yo creo que el objetivo es alcanzable, pero solo si el Gobierno ata los incentivos correctos. Un fondo de subastas para el biometano, similar al que funciona con las renovables eléctricas, podría movilizar la inversión privada. Hace falta, además, que el real decreto aclare cuánto se trasladará al precio de la tarifa regulada, porque el PVPC se verá inevitablemente afectado. Si la subida es de décimas de céntimo, el consumidor lo asumirá; si se dispara, la rebeldía regulatoria está garantizada.
La cuota del 6% apunta, en todo caso, en la dirección correcta. Supone un horizonte de certidumbre que permitirá a los inversores planificar plantas. Y, de rebote, puede dinamizar el desarrollo de tecnologías complementarias como la captura de metano en vertederos o la gasificación de biomasa. Pero el margen de error es muy estrecho: si en 2035 el biometano apenas alcanza un 2%, el fiasco dejará al regulador sin credibilidad para futuros mandatos verdes.
La audiencia pública se prolongará hasta finales de junio. Después, el Gobierno tendrá que negociar con las eléctricas, las gasistas y las asociaciones de residuos. Las alegaciones darán la medida de quién está dispuesto a comprar la apuesta y quién solo quiere ganar tiempo.
Monzo ha recibido el visto bueno del Banco de España para operar como sucursal bancaria en el país. La autorización, publicada en el BOE, es el primer paso regulatorio para el desembarco del neobanco británico, que llega con 13 millones de clientes en Reino Unido y la intención de competir en un mercado donde los actores digitales ya captan más del 25% de las nuevas cuentas.
Claves de la operación
Registro en el BOE como sucursal bancaria. Monzo ya está autorizada para operar en España, aunque no ha fijado una fecha de lanzamiento comercial.
Revolut, líder con 6,3 millones de clientes. El neobanco británico se enfrenta a un rival que ha duplicado su base en año y medio y es el quinto banco del país.
Monzo, rentable y con 13 millones de clientes en Reino Unido. Su estrategia conservadora y su producto de ahorro automático pueden ser un argumento frente a la banca tradicional y los neobancos.
La noticia calienta un sector donde Revolut lidera con holgura: cerró 2025 con 6,3 millones de usuarios en España, su tercer mayor mercado mundial, tras sumar dos millones solo en el último año. La firma ya es el quinto banco por número de clientes, por delante de ING y Unicaja, y se acerca a los 6,5 millones de Banco Sabadell, una entidad con décadas de red física.
Monzo no es un recién llegado. Fundado en 2015, el neobanco es el más utilizado en Reino Unido —más del 25% de los británicos tienen cuenta— y alcanzó la rentabilidad en 2023. Su estrategia de salida internacional ha sido cauta: primero probó en Estados Unidos y ahora pone el foco en la Unión Europea, con España como puerta de entrada.
La propuesta de Monzo: sencillez y ahorro frente a la ‘navaja suiza’ de Revolut
Mientras Revolut ofrece una plataforma que incluye desde criptoactivos hasta trading de acciones, Monzo apuesta por la banca del día a día. Su herramienta estrella son los Pots, subcuentas para ahorrar por objetivos con transferencias automáticas. La app permite, por ejemplo, que al recibir la nómina una parte vaya directamente al bote de facturas, otra al de ocio y el resto al ahorro.
En Reino Unido, Monzo remunera los saldos por encima del 3%, y aunque aún no ha detallado las condiciones para España, es previsible que busque replicar una oferta competitiva. La división de gastos con amigos y una interfaz minimalista completan un producto que prioriza la gestión financiera cotidiana frente al todo en uno de su rival.
Esta propuesta puede conectar con el usuario español que ya ha dado el salto a la banca digital pero se siente abrumado por la complejidad. Sin embargo, Revolut ha construido una ventaja difícil de recortar: ha duplicado su base en año y medio y se ha convertido en la cuenta principal de muchos jóvenes.
La apuesta de Monzo por la simplicidad choca con la todoterreno de Revolut, pero su colchón de rentabilidad le da margen para jugar la partida larga.
Los números del sector son elocuentes. Según datos del Banco de España, los neobancos acaparan ya uno de cada cuatro nuevos clientes bancarios en el país. Trade Republic, otro competidor alemán, pasó de 1,2 a 2,4 millones de usuarios entre mediados de 2025 y abril de 2026. Monzo entra en un mercado en plena transformación, con la banca tradicional perdiendo cuota de forma acelerada.
¿Qué supone para la banca tradicional y para el regulador?
La llegada de Monzo pone más presión sobre los grandes bancos. CaixaBank, con casi 19 millones de clientes, y Santander, con su fuerte presencia internacional no temblarán a corto plazo, pero la erosión en el segmento minorista es real. Banco Sabadell, con 6,5 millones de clientes en España, es el primer banco del IBEX 35 que podría ser superado por Revolut en los próximos meses, y ahora ve cómo un nuevo actor digital se suma a la contienda.
Desde el punto de vista regulatorio, el Banco de España ha mostrado una actitud pragmática: otorga el registro tras comprobar la solvencia y el cumplimiento normativo, sin poner trabas a la competencia digital. Es un guiño a la innovación, pero también exige responsabilidad: Monzo deberá cumplir con la normativa de protección al depositante y con las obligaciones de prevención del blanqueo, igual que cualquier entidad tradicional.
En esta redacción observamos que Monzo llega con un colchón de rentabilidad que sus rivales no tenían cuando aterrizaron en España. Revolut alcanzó beneficios en 2022, pero tras años de pérdidas. Monzo es rentable desde 2023 y cuenta con un modelo que prioriza el préstamo al consumo y las comisiones por intercambio, más sostenible que depender únicamente del crecimiento de usuarios.
No obstante, el riesgo es evidente: Revolut ha tejido una base de clientes leal con una oferta que va más allá de la cuenta corriente. Monzo necesitará un gancho diferencial de peso, y los Pots quizás no basten si el gigante lituano replica la funcionalidad en semanas.
La partida está servida. Monzo todavía no ha anunciado una fecha concreta de lanzamiento, pero con el registro en la mano, el camino está despejado. Cuando abra sus puertas digitales, el verdadero examen será la captación de depósitos y la fidelización más allá de la cuenta de ahorro. La banca tradicional observa, y los usuarios tienen ahora un motivo más de para comparar.
Lo que parecía un proyecto modesto ha dado un paso de gigante. Este martes, 20 de mayo de 2026, un consorcio de 37 bancos europeos ha anunciado el lanzamiento de una stablecoin paneuropea. La iniciativa —adelantada por CoinDesk— tiene un objetivo claro: crear una alternativa al dólar estadounidense en los pagos y liquidaciones internacionales, reforzando la autonomía financiera de la Unión Europea. ¿Significa esto que el billete verde perderá su trono? Probablemente no de la noche a la mañana, pero la jugada es de las que marcan tendencia.
La lista de entidades incluye pesos pesados de la banca alemana, francesa, italiana y, según ha podido saber esta redacción, al menos dos grandes bancos españoles. El consorcio ha ido engordando desde las conversaciones preliminares del año pasado, y ahora suma 37 prestamistas de todo el continente. Algunos bancos centrales nacionales podrían actuar como observadores, aunque el proyecto sigue siendo privado y se enmarca dentro de las nuevas reglas del reglamento MiCA, que da cobertura legal a las stablecoins respaldadas por euros.
Un consorcio de 37 bancos: adiós al dólar
El movimiento no es casual. Durante años, el sistema financiero internacional ha girado en torno al dólar: las materias primas se pagan en dólares, la deuda se emite en dólares y las reservas de los bancos centrales están mayoritariamente en dólares. Esto otorga a Estados Unidos un poder geopolítico enorme —poder que Europa ha intentado contrarrestar con iniciativas como el euro digital o, ahora, esta stablecoin paneuropea.
Una stablecoin es un tipo de criptomoneda diseñada para mantener un valor estable, normalmente atado a una moneda fiduciaria como el euro. La diferencia fundamental con otros criptoactivos volátiles es que cada unidad emitida está respaldada por reservas reales en euros, lo que la convierte en una especie de “euro digital” de uso práctico inmediato. Dicho de otro modo, es como si los bancos emitieran billetes electrónicos que se mueven en blockchain y que puedes cambiar por euros físicos en cualquier momento.
Cómo funciona la stablecoin paneuropea y por qué es diferente
El nuevo activo estará plenamente respaldado por euros en cuentas segregadas, siguiendo la normativa MiCA, la ley europea que regula los criptoactivos. Esto la diferencia de otras stablecoins privadas que han operado en una suerte de limbo legal. De hecho, el proyecto lleva meses cocinándose en despachos de Bruselas y ahora sale a la luz con el respaldo de casi cuatro decenas de bancos. La intención es que cualquier empresa o particular dentro de la UE pueda utilizarla para pagos transfronterizos instantáneos, sin pasar por el circuito del dólar.
En la práctica, si una empresa española quiere comprar mercancía a un proveedor alemán, hoy el proceso suele implicar convertir euros a dólares, pagar en dólares y luego volver a convertir. Esto no solo encarece la operación, sino que expone a ambas partes a la volatilidad del tipo de cambio del dólar. Con la stablecoin europea, la transacción se liquidaría directamente en un equivalente digital al euro, sin intermediarios estadounidenses. Es un ahorro de costes y un paso hacia la soberanía monetaria.
¿Es esto el principio del fin de la hegemonía del dólar?
Pongamos las cartas sobre la mesa. El dólar lleva décadas siendo la moneda de reserva global, y no va a desaparecer de un día para otro. Sin embargo, iniciativas como esta establecen un precedente. La guerra comercial de los últimos años, las sanciones unilaterales de Estados Unidos y la creciente multipolaridad económica han empujado a bloques como la UE, los BRICS o China a explorar alternativas al billete verde. La stablecoin paneuropea se suma a ese carro de una forma pragmática: usando la tecnología blockchain para resolver un problema real sin esperar a que los políticos se pongan de acuerdo en un euro digital público.
No obstante, la iniciativa no está exenta de riesgos. La concentración de 37 bancos en un solo proyecto podría generar problemas de competencia. Además, la supervisión recaerá en los reguladores europeos, que aún están afinando los detalles de MiCA. Y, por supuesto, si la stablecoin no logra una adopción masiva, se quedará en un bonito experimento. Pero el camino está trazado.
En el fondo, lo que hoy parece un tecnicismo puede ser recordado dentro de una década como el primer clavo en el ataúd del dominio absoluto del dólar. El tiempo dirá. Pero, desde luego, los bancos europeos han decidido no esperar sentados.
¿De verdad seguimos pensando que una cena rápida de supermercado tiene que ser insípida o costar una fortuna en un restaurante? La cadena valenciana Mercadona acaba de romper el mercado con un plato refrigerado de 600 gramos que está derribando mitos en los hogares españoles. Su precio competitivo se ha convertido en el centro de atención de los consumidores que buscan optimizar el presupuesto mensual sin renunciar a una solución gastronómica inmediata.
El secreto de este producto viral radica en la alianza estratégica con un fabricante líder nacional que asegura un estricto control de calidad alimentaria. Por solo 3,40 euros, esta opción combina una masa crujiente con ingredientes masivos como el pepperoni y el bacon, garantizando una cena lista en 10 minutos que compite directamente con las cadenas de reparto a domicilio.
¿Por qué la nueva receta de Mercadona está arrasando en los lineales?
¿. La combinación equilibrada de ingredientes grasos y un horneado veloz ha provocado que muchos establecimientos agoten sus existencias antes del horario de cierre vespertino.
La respuesta del público joven en redes sociales confirma que los consumidores actuales valoran la gratificación inmediata tanto como el propio sabor. Comprar esta alternativa permite resolver un apuro culinario sin necesidad de ensuciar la cocina ni realizar largos procesos de preparación. Este lanzamiento consolida la hegemonía de la marca en el sector de la alimentación de conveniencia, transformando por completo los hábitos de consumo nocturnos.
El secreto industrial detrás de Casa Tarradellas y el éxito de Hacendado
¿Quién es el verdadero responsable de que la masa de marca blanca compita cara a cara con las opciones de alta cocina? Todas las pizzas frescas disponibles en la cadena son el resultado de un histórico acuerdo con Casa Tarradellas, la firma catalana con sede en Gurb que revolucionó el mercado nacional. Gracias a esta cooperación exclusiva, Mercadona consigue ofrecer un producto con estándares industriales elevados a una fracción del coste de las marcas tradicionales de distribución.
La corporación barcelonesa utiliza su capacidad logística para abastecer diariamente a la red de supermercados de Juan Roig con un formato fresco que nunca se congela. Los rigurosos controles de seguridad alimentaria impuestos por Casa Tarradellas se reflejan en la homogeneidad de la masa y la frescura del queso. Esta alianza estratégica no solo abarata el ticket final de la compra, sino que aporta una autoridad implícita que los clientes habituales de la marca reconocen al instante.
Análisis nutricional: ¿un capricho ocasional o una solución diaria?
¿Deberíamos incorporar estos alimentos preparados en nuestro menú semanal o limitarlos estrictamente a las noches de fin de semana? Aunque la comodidad de resolver una comida en el horno en apenas unos minutos resulta tentadora, los expertos en nutrición aconsejan moderación. El aporte calórico derivado de embutidos como el pepperoni exige que miremos este lanzamiento como un recurso de emergencia y no como la base de nuestra dieta mediterránea tradicional.
Los altos niveles de sodio y grasas saturadas son el peaje inevitable para lograr ese sabor intenso que triunfa entre el público general. Es innegable que Mercadona prioriza la palatabilidad y la velocidad, cumpliendo con creces la promesa de un plato sabroso que te saca de un apuro doméstico. Mantener un equilibrio saludable implica alternar estos productos indulgentes con alimentos frescos que aporten un mayor porcentaje de nutrientes esenciales.
Cómo preparar la pizza perfecta en casa sin gastar energía de más
¿Cometes el error habitual de encender el electrodoméstico sin precalentar y terminas con una base blanda y pastosa? Para exprimir al máximo el trabajo de Casa Tarradellas, es fundamental precalentar el horno a 220 grados con calor arriba y abajo durante al menos diez minutos. Colocar la pieza directamente sobre la rejilla central, prescindiendo de la bandeja metálica, permite que el aire caliente circule de manera uniforme por la base.
Este pequeño truco profesional garantiza que los bordes adquieran un tono dorado óptimo mientras el queso se funde de forma homogénea en el centro. La masa refrigerada de Mercadona reacciona de manera óptima a los choques térmicos elevados, imitando el comportamiento de las palas tradicionales de piedra. En un contexto donde el coste de la electricidad preocupa en los hogares, reducir el tiempo de cocción a un dígito es un beneficio económico directo.
Variable del Surtido
Opción Pepperoni/Bacon
Alternativa Kebab
Pizza Estilo Truffata
Precio de Venta
3,40 euros
2,90 euros
2,90 euros
Peso Neto Total
600 gramos
400 gramos
390 gramos
Tipo de Formato
Refrigerado Fresco
Ultracongelado
Congelado Gourmet
El futuro de los platos preparados: la tendencia que marcará los próximos años
¿Hacia dónde se dirige el mercado de la alimentación rápida en las grandes cadenas de supermercados en España? Las previsiones apuntan a un incremento en la personalización de recetas tradicionales y al uso de masas con fermentaciones mucho más prolongadas. Los consumidores ya no solo exigen precios bajos, sino que demandan experiencias gastronómicas complejas que simulen la calidad de un restaurante italiano especializado.
La estrategia de Mercadona seguirá apoyándose en la potencia de fabricación de Casa Tarradellas para adelantarse a los movimientos de los competidores internacionales en suelo nacional. El gran desafío del sector de la distribución será mantener controlados los márgenes comerciales frente a la persistente presión de los costes de las materias primas. El consejo definitivo para el comprador inteligente es aprovechar estas innovaciones industriales como un aliado logístico para optimizar el tiempo libre.
Dea Capital, el gestor de patrimonios y desarrollos residenciales con una cartera bajo gestión que roza los 2.000 millones de euros, ha lanzado una advertencia que resuena con fuerza en los despachos de las grandes promotoras españolas. El elevado precio del suelo, sostienen desde la firma, bloquea de facto cualquier intento de construir vivienda asequible en las grandes ciudades. No es una queja menor. Es la constatación, desde uno de los agentes que mejor conoce la estructura de costes, de que el cuello de botella no está en la financiación ni en la demanda, sino en el metro cuadrado en bruto sobre el que se edifica.
En una reciente intervención recogida por fuentes del sector y publicada por el portal Idealista, la gestora ha puesto números a lo que hasta ahora era una sospecha compartida en la industria. El precio finalista (aquel que ya cuenta con todos los permisos para construir) ha escalado hasta tal punto en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga o Palma que el margen para desarrollar promociones con un ticket inferior a los 250.000 euros simplemente desaparece. La ecuación es sencilla y demoledora: suelo caro más costes de construcción al alza igual a vivienda inaccesible para las rentas medias.
Analizamos esta declaración como un síntoma de madurez del actual ciclo del ladrillo. Desde 2022, el sector ha vivido una tormenta perfecta de costes que la demanda, sorprendentemente resiliente, ha ido absorbiendo a base de precios al alza. Pero ese colchón se agota. Y toca un hueso especialmente doloroso en zonas donde el planeamiento urbanístico no da más de sí.
Por qué el suelo finalista se ha convertido en un lujo al alcance de muy pocos
El concepto de suelo finalista es clave para entender el diagnóstico de Dea Capital. A diferencia del suelo urbanizable (que aún requiere años de trámites y desarrollo antes de poder edificar), el finalista ya ha superado todas las fases burocráticas y está listo para recibir la licencia de obras. Es, por tanto, el activo más cotizado por las promotoras.
El problema es que la oferta de este tipo de suelo en los centros urbanos y sus áreas metropolitanas es raquítica. La mayoría de los grandes paquetes de suelo disponibles se concentran en municipios de la periferia o en ciudades medias con una presión demográfica mucho menor. En las capitales, la competencia entre los grandes operadores y los fondos institucionales por cada parcela disponible dispara los precios. 60 millones de euros por un solar en el sureste de Madrid ya no es una excepción.
Dea Capital señala un segundo motor oculto tras esta inflación del suelo: la inseguridad jurídica en las autonomías que han comenzado a aplicar los topes al alquiler de la Ley de Vivienda. La posibilidad de que una promoción vea limitada su rentabilidad futura en el mercado del arrendamiento desincentiva la compra de suelo por parte de los inversores patrimonialistas. Menos compradores compitiendo por el mismo recurso escaso debería, en teoría, enfriar los precios. Pero no ha sucedido. La escasez es tan severa que el pequeño propietario vendedor y los grandes tenedores mantienen sus posiciones.
El suelo finalista urbano no se rige por la lógica del alquiler, sino por la de la escasez absoluta y la pugna entre los grandes operadores por cada metro cuadrado disponible.
El espejismo de la vivienda asequible y la batalla industrial por el Build to Rent
La consecuencia directa de este escenario es que el producto más demandado en España —la vivienda plurifamiliar de entre 70 y 90 metros cuadrados a un precio inferior a los 200.000 euros— es un espejismo en los municipios que generan empleo. O se construye en ubicaciones muy alejadas de los centros de trabajo, o se construye con calidades y tamaños a la baja.
El sector se está partiendo en dos. Por un lado, la vivienda premium, donde los márgenes permiten asumir casi cualquier coste del suelo. Por otro, el Build to Rent (construir promociones enteras para alquilar), que ha capturado ya el 18% de la inversión residencial española, según los últimos datos de la consultora JLL. En medio, un páramo: la vivienda asequible de obra nueva para compra, la que vertebraba el negocio promotor hasta 2008, está en riesgo de extinción.
Lo que observamos es que grandes promotoras como Aedas o Neinor han pivotado parcialmente hacia el Build to Rent y la vivienda de mayor ticket, mientras que las cooperativas y los gestores más pequeños luchan por encontrar bolsas de suelo en municipios secundarios. El discurso de Dea Capital pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿es el suelo español tan caro que la vivienda asequible ya solo puede salir de los balances del Estado?
La Ficha del Inversor
La advertencia de Dea Capital no es solo una diagnosis técnica sobre el precio del suelo. Es un aviso al regulador y al inversor. La métrica clave que manejan las gestoras patrimonialistas es el yield sobre coste total del proyecto (el conocido como cap rate). Con suelos que representan ya entre el 30% y el 40% del coste total de una promoción (frente al 20-25% de hace una década), el yield bruto de una promoción en alquiler cae por debajo del 4% en muchas capitales. Una rentabilidad demasiado baja para atraer capital institucional sin ayudas públicas.
En el medio plazo, la tendencia a seis meses apunta a un repunte adicional del suelo finalista en las zonas prime de Madrid y Barcelona, coincidiendo con la tramitación de los nuevos PGOU y la reactivación de algunas operaciones emblemáticas. El inversor que busque rentabilidad tendrá que mirar hacia municipios de la segunda corona o hacia formatos alternativos como las residencias de estudiantes o el senior living, donde la base de suelo es más flexible.
El perfil recomendado para este entorno es el del inversor patrimonialista paciente que pueda soportar la fase de desarrollo del suelo (de tres a cinco años) y esté dispuesto a competir con los grandes fondos. El pequeño ahorrador que busca una vivienda habitual de obra nueva a buen precio tiene, hoy por hoy, un dilema de difícil solución en las grandes urbes, salvo que se acoja a los nuevos planes de vivienda autonómicos o que opte por cooperativas de vivienda protegida en parcelas cedidas por la administración.
El pulso entre operadores es evidente. Mientras un gestor con el pedigrí de Dea Capital (participada por el banco italiano Intesa Sanpaolo) clama contra el precio del suelo, las consultoras internacionales como Knight Frank o Savills siguen viendo en el residencial español un activo refugio. La contradicción es solo aparente: el capital global puede pagar los suelos prime; el promotor medio español, no. La lectura a 5-10 años apunta a una polarización cada vez mayor entre las viviendas que construye el mercado y las que, cada vez que el INE publica los datos, seguimos necesitando.
Este diagnóstico nos deja un riesgo evidente: que la crisis de vivienda asequible se cronifique y fuerze a las administraciones a tomar medidas de intervención más drástica, como la ya emprendida por el Ayuntamiento de Barcelona. El precedente histórico que viene a la mente es el de la burbuja de 2007: entonces el suelo se encareció por el crédito; ahora lo hace por la escasez regulada. Las consecuencias para el acceso a la vivienda pueden ser igual de severas. Cosas que pasan en 2026.
Veinticinco entidades financieras españolas y europeas acaban de dar un paso que hace dos años parecía ciencia ficción. Entre ellas figuran Bankinter, Sabadell y Abanca, que se suman al consorcio Qivalis para lanzar en los próximos meses una stablecoin denominada en euros y plenamente regulada. La cifra, los nombres y la velocidad de ejecución elevan la presión sobre las criptomonedas globales.
Qivalis: entidad y hoja de ruta de la stablecoin en euros
El consorcio Qivalis es una plataforma participada ya por 30 bancos europeos, con especial peso de las entidades españolas. A los fundadores Kutxabank, BFF Bank y otros tres socios se unen ahora 25 nuevos bancos, entre ellos los cotizados Bankinter y Sabadell, así como Abanca. Su objetivo común es emitir una stablecoin referenciada a la par con el euro y respaldada al 100 % por reservas líquidas en efectivo o equivalentes, custodiadas por el Banco de España según los términos aún en negociación.
La hoja de ruta que maneja la dirección de Qivalis contempla el lanzamiento definitivo en el cuarto trimestre de 2026, una vez obtenidas las autorizaciones del Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como proveedor de servicios de criptoactivos. El proyecto aspira a ofrecer una alternativa regulada a las stablecoins dolarizadas que hoy dominan el mercado, como USDC y USDT, y a captar parte del creciente volumen de pagos transfronterizos que se realiza en euros.
Bankinter confirmó su adhesión esta misma semana mediante un comunicado oficial, que puede consultarse en el comunicado oficial de Bankinter, y ha sido el primer banco cotizado español en formalizar su entrada. Sabadell y Abanca se han incorporado de manera simultánea, según ha podido saber esta redacción.
Por qué los bancos españoles se suben al tren de las criptomonedas reguladas
La decisión de estos bancos no es casual. El mercado de las stablecoins mueve ya más de 200.000 millones de dólares en valor de mercado, con un claro dominio del dólar estadounidense. Sin embargo, el euro apenas representa un 1 % de ese pastel, pese a ser la segunda divisa de reserva mundial. Ese desequilibrio ha encendido las alarmas en el Eurosistema y en la banca tradicional, que ven cómo el efectivo digital escapa a su control.
“Hay una ventana de oportunidad antes de que el euro digital del BCE esté plenamente operativo. Los bancos quieren liderar ese espacio con una solución privada pero regulada”, explica un analista de la consultora Oliver Wyman, citado por Reuters. Los datos de uso respaldan esa urgencia: las transferencias transfronterizas en euros mediante criptoactivos crecieron un 47 % en 2025, según estimaciones del Banco de Pagos Internacionales. Qivalis aspira a capturar una porción de ese flujo y a ofrecer a grandes corporaciones y pymes una vía más barata y rápida que el corresponsal bancario tradicional.
El giro estratégico que puede redefinir la banca tradicional
Conviene leer este movimiento con varias capas de profundidad. Por un lado, la irrupción de una stablecoin bancaria europea supone un desafío directo a las criptomonedas globales, pero también al monopolio tecnológico de las fintech. Si los bancos logran que sus clientes migren a esta moneda digital para pagos recurrentes —nóminas, proveedores, remesas— estaríamos ante una reintermediación del sector financiero que pocos anticipaban hace un lustro.
Por otro lado, el respaldo de la banca española tiene una lectura geopolítica implícita. En un momento en que la UE debate la autonomía estratégica en infraestructuras financieras, un euro digital privado pero supervisado por el Banco de España podría funcionar como campo de pruebas para el futuro euro digital público. No obstante, aquí reside también el mayor riesgo: si el BCE acelera su propio proyecto, la convivencia de dos monedas digitales en euros podría generar fricciones de liquidez y fragmentación de mercado.
Desde esta redacción creemos que el éxito de Qivalis depende, en última instancia, de su capacidad para integrarse con los sistemas de pago instantáneo ya existentes (como el SEPA Instant) y para convencer a los comercios de que aceptar esta stablecoin les ahorra costes reales frente al TPV tradicional. Mientras tanto, la cifra de 25 bancos deja claro que la banca española no está dispuesta a quedarse mirando cómo otros construyen el futuro de los pagos. Cosas que pasan en 2026.
El autónomo español factura de media 42,6 euros por hora en 2026. Es un 24% más que en 2021, pero sigue siendo un 30% inferior a la media europea, que ronda los 54 euros. La subida es real, pero la inflación y las horas perdidas en trámites se comen buena parte del incremento.
Cuánto ingresa realmente el autónomo por hora trabajada
Los datos del estudio de Xolo muestran que la tarifa ha pasado de 34,2 euros/hora en 2021 a 42,6 euros/hora en el primer semestre de 2026. El crecimiento es notable, pero cuando se mira al resto de Europa, la alegría dura poco: la media europea está en 54 euros/hora, y en países como Suiza o Austria superan los 63-70 euros.
Hay un dato que invita al optimismo: los autónomos que trabajan para clientes extranjeros ingresan cerca de 54,9 euros por hora, casi al mismo nivel que la media continental. La internacionalización, aunque sea de forma remota, iguala el terreno de juego. La digitalización permite desde España prestar servicios a empresas de cualquier país sin moverse del escritorio.
Por qué la brecha europea no es solo cuestión de tarifa
Entre 2021 y 2025, la inflación acumulada en España rozó el 22,8%. Buena parte de la subida de precios que han aplicado los autónomos no ha sido una mejora de rentabilidad, sino una respuesta forzada para no perder poder adquisitivo. Además, según recoge el informe, el 81,8% de los profesionales por cuenta propia soportó un aumento de costes operativos en 2025 y cerca del 30% cerró el año con pérdidas.
Ingresar más no significa ganar más. El margen real se reduce cuando la luz, los materiales, el software o el alquiler suben al mismo ritmo. Y a eso se suma un coste invisible que pocos miden: el tiempo dedicado a la burocracia.
La trampa de la burocracia y cómo internacionalizarte marca la diferencia
El trabajador autónomo español pierde aproximadamente 200 horas al año en trámites administrativos, obligaciones fiscales y papeleo con las administraciones. El impacto económico estimado ronda los 3.000 euros anuales por profesional, según el estudio. Es tiempo que no se factura y que, además, genera una sensación de agobio normativo constante.
Si comparamos con otros países, la carga burocrática no es tan distinta, pero los profesionales que operan solo en el mercado nacional sufren una doble penalización: tarifas más bajas y más horas perdidas. La salida no es milagrosa, pero apunta a dos estrategias complementarias: digitalizar la gestión diaria para arañar horas y abrir la cartera de clientes al exterior.
El ejemplo de los autónomos que ya venden fuera es revelador. Alcanzan 54,9 euros/hora sin necesidad de mudarse. La receta no vale para todos los sectores, pero sí para muchos: programadores, consultores, traductores, diseñadores, abogados de derecho internacional o cualquier profesional que pueda trabajar en remoto. La sede electrónica de la AEAT (sede.agenciatributaria.gob.es) y los modelos trimestrales están preparados para declarar operaciones intracomunitarias y exportaciones sin coste añadido.
Lo que pasó en 2021 y lo que puede pasar ahora
En 2021, la tarifa media era de 34,2 euros/hora. Entonces la pandemia acababa de forzar una digitalización acelerada y muchos autónomos tuvieron que ajustar sus precios al alza para sobrevivir. Cinco años después, la mejora es real, pero la brecha con Europa apenas se ha movido del 30 %. El sistema tributario español no penaliza la facturación internacional, pero la mentalidad local sí: cuesta más cobrar 60 euros/hora a un cliente español que a uno alemán.
La pregunta no es si los autónomos españoles valen menos. Los datos demuestran que en mercados exteriores compiten al mismo nivel. La pregunta es cómo hacer que esa capacidad se traslade al cliente nacional. La respuesta pasa por especialización, certificaciones reconocidas internacionalmente y, sobre todo, perder el miedo a poner precios alineados con Europa. Las herramientas están disponibles; el cambio de criterio depende de cada profesional.
Guía rápida del trámite
📅 Plazos: Las declaraciones trimestrales (modelo 303 y 130) se presentan antes del día 20 del mes siguiente al trimestre (ej. 20 de julio para el segundo trimestre).
✅ Requisitos clave: Estar dado de alta en el IAE y en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Para facturar a clientes extranjeros, es necesario el alta en el ROI.
🌐 Dónde solicitarlo: Sede electrónica de la AEAT (sede.agenciatributaria.gob.es) con certificado digital o Cl@ve. También en oficinas de Hacienda previa cita.
💰 Importe o coste: La tarifa media actual es de 42,6 euros/hora; el objetivo recomendable es acercarse a los 54 euros/hora, sobre todo si trabajas para clientes extranjeros.
⚠️ Error a evitar: No separar los ingresos según origen nacional o comunitario: eso te hace perder deducciones y puede disparar la base imponible en el IRPF.
La noticia es simple: Tether ha comprado la participación que SoftBank tenía en Twenty One Capital, la firma que gestiona una de las mayores tesorerías corporativas de Bitcoin del mundo. La operación deja a Tether como dueño único de una reserva de 43.500 BTC. Para que nos hagamos una idea, al precio actual de bitcoin, esa cifra supera los 4.000 millones de euros. Es un movimiento silencioso pero de fuerza, de los que cambian el tablero cripto sin hacer ruido.
Qué es Twenty One Capital y por qué Tether la quiere en solitario
Twenty One Capital es lo que el sector llama una tesorería corporativa de Bitcoin: una empresa que acumula esta criptomoneda en su balance como reserva de valor, igual que otras compañías guardan efectivo o bonos. Fundada en su día por la propia Tether —el emisor de la stablecoin USDT, la más utilizada del mundo—, la firma se convirtió rápidamente en uno de los mayores tenedores institucionales de BTC. Ahora, con 43.500 monedas bajo su techo, solo la superan gigantes como MicroStrategy o Marathon Digital.
Tether ya tenía una participación mayoritaria en Twenty One Capital desde su creación. Pero con la compra del paquete que estaba en manos de SoftBank, el control pasa a ser total. ¿Qué gana con esto? Entre otras cosas, integrar por completo una bolsa de bitcoins que complementa sus propias reservas. Porque conviene aclararlo: Tether guarda parte de los fondos que respaldan su stablecoin USDT en bitcoin, y esta operación blinda aún más esa estrategia.
SoftBank se retira: contexto de la operación y cifras
El gigante japonés SoftBank invirtió cerca de 1.000 millones de dólares en la tesorería decidió vender su parte, según adelantó Decrypt. No se han revelado los detalles económicos del acuerdo, pero la salida de SoftBank convierte a Tether en el socio único. El movimiento no es menor: hablamos de la tercera mayor reserva corporativa de Bitcoin del planeta.
Al sumar los 43.500 BTC de Twenty One Capital a las tenencias propias que ya reporta Tether en sus informes trimestrales, la compañía supera las 80.000 monedas en total. Eso la sitúa como uno de los cinco mayores poseedores de bitcoin del mundo. Paolo Ardoino, CEO de Tether, ha insistido en los últimos años en que la firma quiere construir reservas sólidas y transparentes, y esta compra va en esa línea.
Análisis: Tether, el gigante silencioso que acumula Bitcoin sin hacer ruido
Pocas empresas cripto mueven tanto dinero y generan tanta discusión como Tether. Su stablecoin USDT mueve diariamente volúmenes de transacciones superiores a los de Bitcoin o Ethereum. Ahora, además de operar la mayor moneda estable, Tether se está consolidando como una ballena de Bitcoin casi inadvertida. Mientras los focos apuntan a las compras de MicroStrategy o los flujos de los ETF, Tether acumula monedas mes a mes.
Este movimiento recuerda, en cierto modo, a la estrategia de Strategy (antes MicroStrategy). Pero con una diferencia crucial: Tether no es una empresa tecnológica que apuesta sus beneficios, sino el emisor de un instrumento financiero utilizado por millones de personas a diario. Eso implica riesgos adicionales. Si en el futuro la regulación en mercados clave (como la Unión Europea con MiCA) endurece los requisitos de capital para las stablecoins, Tether podría verse obligada a vender parte de esos bitcoins para cuadrar sus reservas. La paradoja es que una venta forzosa de ese tamaño empujaría el precio a la baja, justo lo contrario de lo que busca como tesorería.
Además, no podemos ignorar el peso sistémico de Tether. USDT es la columna vertebral de buena parte del comercio cripto. Si por cualquier motivo Tether se viera en apuros, una venta masiva de Bitcoin para mantener la paridad del dólar sintético podría provocar un desplome en el precio de la criptomoneda. Algo así ya se temió en 2022, cuando el colapso de la stablecoin TerraUSD arrastró a todo el mercado. La diferencia es que Tether ha demostrado hasta ahora una resiliencia notable y cuenta con una tesorería diversificada.
Aun así, la compra tiene su lógica. Tether genera miles de millones de dólares al año en intereses por los activos que respaldan USDT. Dedicar una parte de ese colchón a un activo descorrelacionado del sistema financiero tradicional, como es Bitcoin, puede leerse como un seguro a largo plazo. No sabemos si funcionará, pero desde luego el mercado lo interpreta como un voto de confianza institucional.
Ahora la pregunta es qué hará Tether con los 43.500 BTC bajo su control absoluto. ¿Seguir acumulando? ¿Usarlos como colateral para nuevos productos? De momento, la operación deja claro que la firma va en serio con su identidad de tesorería cripto global. Lo demás, como suele ocurrir en este sector, habrá que verlo en los próximos trimestres.
Carolina del Sur ha promulgado una ley que blinda a los mineros de Bitcoin y prohíbe a las entidades estatales aceptar o usar monedas digitales de banco central (CBDC). Se trata de una de las legislaciones más amigables con el ecosistema cripto en Estados Unidos, en un momento en el que varios estados compiten por atraer a las empresas del sector.
La norma, firmada este martes por el gobernador, establece protecciones claras para tres actores clave: los mineros de Bitcoin, los desarrolladores de software y los usuarios particulares. En la práctica, impide que los gobiernos locales impongan restricciones desproporcionadas a la actividad minera, una decisión que busca atraer inversiones y empleo a un estado con una creciente infraestructura energética.
Qué protege exactamente la nueva ley
El texto legislativo, cuyo borrador puede consultarse en el portal de la Asamblea General de Carolina del Sur, blinda tres frentes concretos. En primer lugar, la minería de Bitcoin: la actividad queda protegida frente a ordenanzas locales que pudieran prohibir o limitar de forma arbitraria el uso de centros de datos dedicados al minado. La minería es el proceso por el que se validan transacciones y se emiten nuevos bitcoins, algo que consume mucha electricidad y que ha generado tensiones en otras regiones.
En segundo lugar, se protege a los desarrolladores y usuarios de criptomonedas, garantizando que el simple hecho de poseer, intercambiar o crear software relacionado con activos digitales no suponga una infracción. Por último, la ley incluye una prohibición explícita: ninguna entidad estatal —desde el gobierno hasta las agencias locales— podrá aceptar, usar o participar en ningún programa de moneda digital de banco central (CBDC).
Según los datos que maneja esta redacción, Carolina del Sur se suma así a otros estados como Texas o Wyoming, que ya habían aprobado legislaciones similares. Sin embargo, el texto de Carolina del Sur va un paso más allá al blindar por ley el rechazo a las CBDC, una posición que gana adeptos entre quienes temen una vigilancia financiera excesiva.
El veto a las CBDC: privacidad y control financiero
Las monedas digitales de banco central (CBDC) son versiones electrónicas del dinero emitido por un banco central. A diferencia de las criptomonedas descentralizadas como Bitcoin, una CBDC estaría controlada por el Estado y permitiría, en teoría, rastrear cada movimiento. Por eso, sectores libertarios y defensores de la privacidad llevan años alertando sobre su posible uso como herramienta de control.
La ley de Carolina del Sur no solo prohíbe que el estado use CBDCs, sino que envía un mensaje político al gobierno federal. De momento, la Reserva Federal estudia la posibilidad de lanzar un dólar digital, pero no hay un proyecto firme sobre la mesa. Con esta ley, el estado se posiciona en contra antes de que Washington tome una decisión definitiva.
La norma puede atraer a nuevas empresas, especialmente a las mineras que buscan entornos regulatorios predecibles. Y es que la mayoría de los estados del sur tiene un coste energético competitivo y una regulación flexible, dos ingredientes clave para instalar grandes centros de minado.
Un movimiento con historia y posibles consecuencias
Desde que Texas aprobó su ley de protección a la minería en 2021, la competencia entre estados por convertirse en la capital cripto de EE.UU. no ha hecho más que crecer. En 2024, tras la aprobación de los ETFs al contado de Bitcoin, las inversiones institucionales se dispararon y, con ellas, la demanda de jurisdicciones que ofrezcan seguridad jurídica. Carolina del Sur se sube a ese tren.
No obstante, la ley tiene límites importantes. Las protecciones que ofrece no pueden contradecir la legislación federal; si Washington decide prohibir las CBDC o regular la minería de forma estricta, la norma estatal quedaría en papel mojado. Por otro lado, el consenso bipartidista en el estado no garantiza que otros territorios sigan el mismo camino, especialmente en la costa oeste, donde el debate energético y climático puede jugar en contra de la minería intensiva.
Aun así, el paso dado por Carolina del Sur es significativo. En un momento en el que el precio de Bitcoin ronda los 120.000 dólares y los flujos hacia los ETFs siguen siendo positivos, contar con un estado que dice abiertamente “aquí sois bienvenidos” puede inclinar la balanza para muchas empresas. Queda por ver si el movimiento se traduce en inversiones reales o si, por el contrario, se queda en una declaración de intenciones. La pelota está en el tejado de los empresarios.
La cumbre de ministros del G7 celebrada en París dejó un titular que pocos anticipaban: existe consenso en que el estrecho de Ormuz debe reabrirse. Las siete economías más industrializadas comparten la urgencia de frenar una crisis energética que ha disparado los precios del crudo y estrangula a paises que dependen de esta vía marítima. Así lo transmitió DW Español desde la capital francesa, subrayando que, pese a las discrepancias, la declaración final fue clara.
Un mandato claro sobre el papel, pero sin calendario
El ministro de Economía de Francia, país que ostenta la presidencia rotatoria del G7, fue contundente al pedir la reapertura del paso y una solución duradera al conflicto. Sin embargo, la corresponsal Ana María Osina apuntó que no se anunciaron plazos ni los instrumentos prácticos para lograr que Irán levante los controles. El comunicado recogido por el canal alemán se limitó a insistir en que el estrecho debe ser “de libre tránsito” y a solicitar que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional actúen como observadores de la situación de países como Irak, asfixiado por la pérdida de ingresos petroleros.
La exención de sanciones a Rusia que divide al bloque
La unidad exhibida en torno a Ormuz contrastó con las grietas que dejó al descubierto otro asunto energético. DW Español detalló que la decisión unilateral de Estados Unidos de prolongar la suspensión de sanciones al crudo ruso motivó una abierta discrepancia. El Tesoro estadounidense justificó la medida por los elevados precios del petróleo, pero el comisario europeo de Economía advirtió que la Unión Europea no cree que sea el momento de aliviar la presión economica sobre Moscú. La sesión dejó claro que, pese a la aparente cohesión, las estrategias para gestionar la crisis energética no están alineadas.
«Pedimos que se reabra el estrecho de Ormuz y una solución duradera al conflicto»
— Ministro de Economía de Francia, en declaraciones recogidas por DW Español
El coste de un estrecho cerrado: menos crecimiento y más inflación
Mientras los ministros negociaban en París, la ONU actualizó las cifras del impacto. Según el informe de perspectivas económicas citado por DW Español, el crecimiento global se desacelerará del 2,9 % al 2,5 % este año. El documento agrega que la guerra en Irán ha interrumpido la tendencia desinflacionaria iniciada en 2023 y que el repunte de precios castigará sobre todo a las economías en desarrollo. En América Latina, el efecto será mixto: los productores de energía se beneficiarán, pero los importadores sufrirán una presión fiscal adicional.
Putin viaja a Pekín con la energía como moneda de cambio
El cierre de Ormuz añade urgencia a la visita que Vladímir Putin realizó a China ese mismo día, según el análisis del canal. China ya es el mayor comprador de combustibles fósiles rusos, y Moscú quiere profundizar unos lazos comerciales que en 2025 registraron su primer retroceso en años (−6,9 %). El gigante asiático tiene la sartén por el mango: puede abastecerse en otros mercados, mientras Rusia depende cada vez más de Pekín para sostener su economía. De fondo, el proyecto del gasoducto ‘Poder de Siberia 2’ sigue sin el compromiso definitivo de Beijing.
El biodiésel, un ganador inesperado de la crisis
DW Español también conectó la tensión en Oriente Medio con un fenómeno emergente: el biodiésel vive un momento dulce. El encarecimiento del crudo ha reducido la brecha de precio con los combustibles alternativos, y el aceite de cocina usado se ha transformado en un recurso estratégico. En países asiáticos como Malasia e Indonesia los subsidios públicos apuntalan la producción, aunque el reportaje advirtió que ese apoyo estatal podría recortarse si los gobiernos deben apretarse el cinturón. Para el sector, la seguridad energética se ha convertido en un motor de demanda tan poderoso como las políticas climáticas.
En mi opinión, el consenso del G7 es un primer paso indispensable, pero pasará a la historia como una declaración de intenciones si no se traduce en una hoja de ruta real. Forzar la reapertura del estrecho exige negociar con Teherán y, al mismo tiempo, preparar a las economías más vulnerables para un escenario de precios altos prolongado. Mientras la diplomacia avanza a distintas velocidades —con Estados Unidos y la UE discrepando sobre Rusia y China jugando sus propias cartas—, los mercados siguen reclamando certidumbre. La próxima cita de líderes del G7 en los Alpes franceses, el 15 de junio, será la prueba de fuego para saber si esta promesa se convierte en acción o se diluye en un nuevo comunicado.
El análisis completo de DW Español puede consultarse en el vídeo original.
Hyowon Holdings, un grupo empresarial surcoreano propietario de varias funerarias, ha comunicado pérdidas de 33 millones de dólares por haber invertido en un ETF apalancado de Ethereum, un producto que multiplica los movimientos diarios del activo. El batacazo, adelantado por CoinDesk, ha desatado el debate sobre los peligros de la adopción institucional poco sofisticada.
El vehículo escogido fue un ETF 3x de ether, pensado para traders y no para inversores a largo plazo. Su mecánica de rebalanceo diario hace que cualquier movimiento lateral castigue el valor del fondo, incluso si el precio de Ethereum permanece estable. La empresa no ha detallado el capital total comprometido, pero la cifra de 33 millones sugiere una fuerte corrección del mercado de criptomonedas o una apuesta desproporcionada. La inversión coincidió con un momento de euforia en el que Ethereum rozaba máximos recientes; una corrección bastó para desencadenar el desastre.
Qué es un ETF apalancado (y por qué no es para todos)
Un ETF apalancado sobre Ethereum no compra ether. Utiliza derivados para generar tres veces la rentabilidad diaria del activo subyacente. Si ETH sube un 1%, el ETF gana un 3%; si baja un 1%, la pérdida se triplica. Pero la trampa está en los períodos de volatilidad lateral: su mecánica de rebalanceo diario erosiona el valor de la inversión aunque el precio final apenas se mueva. Por eso la SEC estadounidense ya advirtió que «no son adecuados para inversores a largo plazo».
En Europa, algunos brokers limitan su venta a clientes profesionales conscientes del riesgo. Hyowon Holdings, sin experiencia financiera previa detectable, se ha encontrado justo en el lado oscuro de esa promesa de ganancias rápidas.
Adopción institucional de Ethereum: una cara amarga
El caso refleja las dos velocidades de la adopción institucional. Por un lado, que una empresa del sector funerario se fije en un ETF de Ethereum muestra que el activo ya no es terreno exclusivo de frikis tecnológicos. Pero por otro, evidencia que el dinero fresco a veces llega sin brújula y con un apetito de riesgo que ignora los manuales básicos.
Desde la aprobación de los ETF spot de Ethereum en julio de 2024, vehículos gestionados por BlackRock, Fidelity o VanEck replican el precio de ether sin artificios. Son productos transparentes, regulados y pensados para una exposición a largo plazo. La tentación de ir más allá con productos sintéticos es comprensible en un mercado alcista, pero el castigo puede ser feroz, como ha descubierto Hyowon.
No es la primera vez que una inversión empresarial en cripto acaba mal. Durante el criptoinvierno de 2022, varias compañías tecnológicas que habían recurrido al apalancamiento vieron cómo sus apuestas se evaporaban en en cuestión de meses. Con Ethereum, el riesgo es idéntico, pero ahora se canaliza a través de productos financieros opacos para muchos inversores tradicionales.
En Corea del Sur, la Comisión de Servicios Financieros (FSC) ya había alertado de los peligros de los derivados cripto. Es posible que este episodio reactive las conversaciones para obligar a las cotizadas a informar con mayor detalle de sus inversiones en activos digitales. Mientras tanto, la lección es clara: antes de apostar con ETF apalancados, conviene saber que la multiplicación vale para las ganancias… y para las pérdidas. Para una funeraria, jugar con apalancamiento es como vender un servicio de entierro con ataúd de oro: si el cliente no paga, la pérdida es más grande que el féretro.
¿Qué ha pasado? El precio medio de la vivienda en Bilbao marcó 3.900 euros/m² en abril de 2026, un incremento interanual del 11% según Idealista.
¿Quién está detrás? Idealista, el portal inmobiliario, ha publicado sus datos mensuales de evolución de precios, confirmando la tendencia alcista de la capital vizcaína.
¿Qué impacto tiene? Un piso tipo de 80 m² cuesta ya 312.000 euros, lo que eleva la cuota hipotecaria mensual a unos 1.480 euros para una hipoteca estándar a 25 años.
El precio de la vivienda en Bilbao ha alcanzado en abril los 3.900 euros por metro cuadrado, un 11% más que hace un año, según los últimos datos del portal Idealista. La subida, la mayor entre las capitales de provincia, deja la media muy cerca de la barrera psicológica de los 4.000 euros.
El metro cuadrado se acerca a los 4.000 euros en plena presión de la demanda
El incremento interanual del 11% confirma la aceleración de los precios en la capital vizcaína, que ya sumaba un 9% en el conjunto de 2025. El dato de abril coloca a Bilbao como la tercera ciudad más cara de España tras San Sebastián y Barcelona, superando incluso a Madrid en el segmento de segunda mano.
Fuentes del sector apuntan a la escasez de obra nueva y el atractivo del centro urbano como motores del fenómeno. La rehabilitación de inmuebles en puntos como Abando o Indautxu apenas alivia una demanda que ha crecido un 14% en el último año, según notarios.
La estadística de los informes de precios de Idealista revela que, en en el distrito de Deusto, el precio medio se sitúa ya en 4.200 euros/m². En el centro, la cifra roza los 4.500 euros, niveles que no se registraban desde el boom de 2007.
Cuánto se encarece la hipoteca para un piso de 80 metros en Bilbao
Con un precio medio de 3.900 euros/m², un piso tipo de 80 metros cuadrados cuesta en torno a 312.000 euros. Para una hipoteca a 25 años con un tipo fijo del 3% TAE —escenario estándar en mayo de 2026—, la cuota mensual asciende a unos 1.480 euros.
Hace un año, con el precio en 3.513 euros/m² (el -11% correspondiente), el mismo piso costaba 281.000 euros y la cuota rondaba los 1.330 euros. La diferencia de 150 euros al mes equivale a 1.800 euros adicionales al año para las familias que pretendan comprar ahora.
En el mercado del alquiler, la tensión también es palpable. La renta media en Bilbao alcanza los 14,2 euros/m², un 7% más que en 2025, y sitúa el alquiler de un piso de 80 m² en 1.136 euros mensuales. La competencia entre inquilinos eleva los filtros de solvencia exigidos por los propietarios. Una factura difícil de digerir.
La subida del 11% en Bilbao esconde que el esfuerzo financiero para comprar ya supera el 35% de los ingresos medios del hogar en Vizcaya, según los umbrales de accesibilidad del Banco de España.
La Ficha del Inversor
La rentabilidad bruta del alquiler en Bilbao, según Idealista, se sitúa en el 4,2% en abril, por debajo de la media nacional del 6,4%. Esto refleja precios de compra elevados para una renta que, aunque estable, no ofrece grandes márgenes al inversor particular que busque cash flow inmediato.
A seis meses vista, la presión alcista se mantendrá. La falta de suelo finalista en el Bilbao metropolitano y la demanda atraída por la calidad de vida y el empleo industrial no dan señales de enfriamiento. Sin embargo, si el Euríbor repunta, la demanda solvente podría retraerse y moderar la escalada hacia finales de año.
El comprador que aspire a una vivienda en propiedad en Bilbao a día de hoy necesita altos ahorros previos —al menos 65.000 euros de entrada— o recurrir a avales. Los inversores más profesionales se fijan más en la revalorización a largo plazo que en el yield, apostando por un mercado que sigue al alza.
El precedente de la burbuja inmobiliaria de 2007, cuando Bilbao también alcanzó máximos, alimenta el debate. Entonces, la corrección posterior fue del 35%. Hoy, las condiciones de financiación son más estrictas, pero la demanda es genuina y el stock es muy inferior, lo que limita el riesgo de un desplome similar.
Un giro judicial abre la puerta a que miles de parados mayores de 52 años compatibilicen el subsidio por desempleo y la pensión de incapacidad permanente total usando las mismas cotizaciones. La sentencia, adelantada por El Correo, cambia el criterio de la Seguridad Social y permite sumar ambas prestaciones sin que una anule a la otra, como hasta ahora venía ocurriendo.
La clave de la sentencia: qué cambia respecto al criterio anterior
Hasta hace poco, la Tesorería General de la Seguridad Social entendía que quien percibía una pensión de incapacidad permanente total no podía estar en situación legal de desempleo y, por tanto, le suspendía el subsidio para mayores de 52 años. La razón: consideraban que la incapacidad impedía trabajar por cuenta ajena y, con ello, buscar empleo.
El fallo judicial desmonta ese argumento. La incapacidad permanente total inhabilita para la profesión habitual, pero no para cualquier otra actividad. Por eso, una persona con esa pensión puede seguir buscando trabajo en un sector distinto y, si es mayor de 52, mantener el subsidio del SEPE. Las cotizaciones generadas en el último empleo sirven para ambos derechos siempre que los requisitos se cumplan de forma independiente.
Cuándo se puede compatibilizar el subsidio con la pensión de incapacidad
Vamos por partes. El subsidio para mayores de 52 años es una ayuda mensual de 480 euros (75 % del IPREM) que se cobra hasta la edad de jubilación si se cumplen estos requisitos:
Haber agotado la prestación contributiva (el paro).
Estar inscrito como demandante de empleo y sellar la renovación.
Carecer de rentas propias por encima del 75 % del SMI (unos 810 euros al mes en 2026).
Tener cotizados al menos seis años a lo largo de la vida laboral, dos de ellos en los últimos quince.
La pensión de incapacidad permanente total, por su parte, requiere un grado de discapacidad reconocido que impida ejercer la profesión anterior. La sentencia aclara que no hay incompatibilidad porque cada prestación nace de causas distintas y la normativa no exige que el beneficiario del subsidio esté desempleado por la misma actividad que le generó la incapacidad.
Ojo con el error más frecuente: no comunicar al SEPE el reconocimiento de la pensión de incapacidad. Si lo omites, el organismo puede entender que hay una alteración de la situación laboral y reclamarte los pagos indebidos. Siempre hay que actualizar los datos en la sede electrónica del SEPE o en la oficina de empleo.
El precedente que explica el giro y lo que puede venir después
No es la primera vez que los tribunales corrigen a la Seguridad Social en materia de compatibilidad de prestaciones. Ya en 2022 el Tribunal Supremo reconoció el derecho a percibir el complemento por maternidad también a los padres, con un aluvión de reclamaciones posteriores. Ahora, la doctrina que parece abrirse es que la incapacidad total no debe penalizar a quien aún quiere cotizar en otra ocupación.
La medida beneficia sobre todo a parados de larga duración que arrastraban dolencias profesionales y veían cómo el INSS les daba la pensión pero, al mismo tiempo, el SEPE les retiraba el subsidio. Al dejarlos sin ingresos durante meses, muchos se veían abocados a un limbo económico. La sentencia corrige ese sinsentido y, de paso, alivia a unos bolsillos que no sobra nada.
Habrá que ver si la Tesorería recurre o si el cambio se incorpora a futuras instrucciones. Mientras tanto, cualquier persona mayor de 52 años que cumpla los requisitos y se encuentre en esa situación puede solicitar la compatibilidad. La propia sentencia anima a reclamar.
Guía rápida del trámite
📅 Plazos: Sin plazo. La compatibilidad se aplica desde que se acredita la incapacidad; el subsidio se mantiene sin interrupción si se comunica correctamente.
✅ Requisitos clave: Tener al menos 52 años, haber agotado la prestación contributiva, estar inscrito como demandante de empleo, no superar el límite de rentas y tener cotizados 6 años.
🌐 Dónde solicitarlo: Sede electrónica del SEPE (con certificado digital o Cl@ve). También en la oficina de empleo. La pensión de incapacidad se gestiona en la Sede Electrónica de la Seguridad Social.
💰 Importe: Subsidio de 480 euros al mes (75 % IPREM) + cuantía de la pensión de incapacidad total, variable según el grado y base reguladora.
⚠️ Error a evitar: No comunicar al SEPE el cobro de la pensión. Provoca suspensión del subsidio y obligación de devolver los importes indebidos.
El mercado turístico global se encuentra en un proceso de reinvención absoluta. Lo que durante décadas se consideró una proyección de ciencia ficción o un cambio a largo plazo, hoy se ha consolidado como una realidad palpable en las principales agencias, destinos y plataformas. La inteligencia artificial generativa y la automatización de servicios están redefiniendo por completo el ecosistema del ocio y el alojamiento. El nuevo perfil del viajero internacional ya no se limita a consumir contenidos estáticos; ahora utiliza herramientas avanzadas para diseñar itinerarios hiperpersonalizados y gestionar sus expectativas de ocio en tiempo real.
Así lo contaron en el I Summit de Tecnología e IA 2026 organizado por el Grupo Merca2 que reunió en Madrid a directivos, expertos tecnológicos, representantes institucionales y compañías líderes del sector digital para analizar cómo la inteligencia artificial, la digitalización, la ciberseguridad, la movilidad inteligente y la soberanía tecnológica europea marcarán el futuro de las empresas y de la sociedad.
El summit también dedicó parte de sus sesiones a analizar el impacto de la tecnología en el sector turístico. Los expertos explicaron que la inteligencia artificial ya está modificando la forma en la que las personas planifican y disfrutan sus viajes. En esta ponencia estuvieron: como moderadora: Ruth Alejandre – Comunicadora especializada en viajes, gastronomía y hospitalidad; Abigail Sigüenza – Director Strategic Marketing at MADRID DESTINO y Bárbara Couto María – Subdirectora General de Marketing Exterior del Turismo de la Dirección General de Turespaña.
Esta evolución digital plantea un reto sin precedentes para las organizaciones encargadas de la promoción y gestión de destinos turísticos. La competencia ya no se centra únicamente en la calidad de las playas o en la riqueza monumental de una región, sino en la capacidad técnica para captar la atención del usuario en un entorno saturado de impactos visuales. El gran desafío actual consiste en aprovechar las ventajas competitivas de la tecnología avanzada sin desvincular el proceso de su esencia humana e inspiradora.
La revolución en la planificación y el nuevo comportamiento del viajero
La forma en que las personas imaginan, descubren y planifican sus próximas vacaciones ha experimentado una transformación radical debido a la proliferación de múltiples canales y fuentes de información digital. Tradicionalmente, las estrategias de promoción se estructuraban mediante un embudo de marketing clásico que guiaba de forma progresiva al usuario desde la fase de inspiración inicial hasta la reserva del alojamiento. Sin embargo, la irrupción de las nuevas tecnologías ha provocado un aplanamiento del embudo de conversión, acortando de manera drástica los tiempos de decisión y permitiendo que la compra se realice casi de forma simultánea al descubrimiento.
El viajero contemporáneo se caracteriza por ser profundamente multicanal y multifuente. Combina de forma natural el uso de modelos lingüísticos avanzados con la consulta en redes sociales y la interacción con comunidades locales dirigidas por comunicadores de nicho. Fenómenos emergentes como las búsquedas por descubrimiento fortuito o el rastreo continuo sin un destino predeterminado obligan a los profesionales a diversificar sus formatos. Las campañas de publicidad institucionales deben plantearse bajo un modelo dual, lo que significa que el mensaje debe ser atractivo para el ojo humano, pero también estar optimizado para los algoritmos de inteligencia artificial que criban la información global.
Nuevas herramientas digitales y el valor supremo de la confianza institucional
Ante este cambio de paradigma, entidades clave en la promoción de la marca España como Tour España y Madrid Destino han alineado sus recursos de vanguardia para dar respuesta a las demandas del mercado. La implementación de infraestructuras avanzadas como las plataformas de experiencia digital permite un análisis exhaustivo del comportamiento del usuario en múltiples entornos web compartimentados. Al identificar los intereses reales de navegación, los sistemas automatizados pueden modificar dinámicamente los contenidos ofrecidos en las visitas sucesivas, evitando la repetición de ofertas y sugiriendo alternativas personalizadas de gran valor temático.
La confianza se ha consolidado como el indicador clave de rendimiento más importante en la era de los datos masivos. Con el descenso generalizado de las visitas directas a los portales institucionales tradicionales, el nuevo objetivo prioritario del marketing de destinos es conseguir que los grandes modelos de lenguaje citen las fuentes oficiales en sus respuestas conversacionales. La creación de asistentes virtuales interactivos entrenados con información fidedigna y actualizada permite a los organismos ofrecer recomendaciones de alta calidad sobre restauración, agenda cultural y patrimonio histórico, garantizando que el usuario reciba datos veraces y seguros para su planificación.
Sostenibilidad integral y la redistribución eficiente de los flujos de visitantes
El desarrollo de soluciones tecnológicas avanzadas no se realiza de forma aislada, sino que se sitúa firmemente al servicio de los objetivos de la Estrategia de Turismo Sostenible 2030. Uno de los mayores problemas que afrontan las grandes capitales europeas y los destinos insulares es la masificación de los centros urbanos y la consecuente pérdida de habitabilidad para los residentes locales. La analítica de datos predictiva y los asistentes virtuales bien entrenados se revelan como herramientas esenciales para gestionar de manera eficiente la capacidad de carga de las ciudades y redistribuir los flujos de personas hacia zonas menos saturadas.
A través de la interacción fluida en lenguaje natural, los sistemas de recomendación pueden guiar de forma sutil a los usuarios hacia barrios periféricos emergentes, distritos artísticos alternativos y museos secundarios de gran interés arquitectónico. De igual modo, la tecnología facilita la desestacionalización de la demanda al incentivar los viajes durante la temporada baja, adaptando las sugerencias de precios y actividades a las épocas de menor afluencia. Esta integración de datos procedentes de comunidades autónomas y corporaciones locales permite proteger la identidad de los destinos y mejorar la convivencia entre los visitantes y la población nativa.
El factor humano irreemplazable frente a la llegada de la IA agéntica
Al proyectar el estado de la industria de la hospitalidad a mediano plazo, los expertos apuntan hacia la consolidación inminente de los asistentes automatizados con capacidad de ejecución autónoma. La evolución hacia sistemas inteligentes conectados a grandes agencias de viajes en línea permitirá que los dispositivos móviles analicen de manera independiente el presupuesto familiar, las preferencias grupales y las restricciones de calendario para confeccionar y contratar un paquete vacacional completo sin intervención humana directa. A pesar de esta innegable automatización de los procesos administrativos, existen elementos estructurales que permanecen completamente fuera del alcance de los algoritmos de aprendizaje profundo.
La autenticidad, la credibilidad y la capacidad para generar recuerdos memorables siguen dependiendo de forma exclusiva de la interacción social directa. El valor real de un viaje se fundamenta en las experiencias vividas en el propio destino, en la empatía de los profesionales de la hostelería, en las explicaciones apasionadas de un guía local y en los vínculos emocionales que se establecen durante la estancia. El humor en la comunicación comercial, la creatividad en el diseño de nuevas ofertas de ocio y la sensibilidad cultural constituyen capacidades puramente humanas. La tecnología debe concebirse como un canal de optimización operativa, pero la comunicación interpersonal y la hospitalidad tradicional seguirán siendo el motor fundamental que diferencie a la industria turística del mañana.
Los inversores utilizan cada vez más la Inteligencia Artificial, creen que transformará los mercados, pero al mismo tiempo desconfían profundamente de ella cuando se trata de dinero propio. Esta es la principal conclusión de la Encuesta a Inversores de 2026 de Janus Henderson Investors en la que se analiza la percepción de los inversores sobre la inteligencia artificial (IA).
El estudio —realizado entre 1.000 inversores estadounidenses con patrimonios de al menos 250.000 dólares— dibuja una sociedad financiera atrapada entre la fascinación tecnológica y el miedo a perder el control.
Un dato muy relevante que refleja la encuesta es que las principales barreras para aceptar consejos financieros generados por IA no son técnicas, sino emocionales y éticas. Un 75% de los que respondieron teme recomendaciones sesgadas, un 74% desconfía por cuestiones de privacidad y seguridad, un 73% prefiere métodos tradicionales y un 72% directamente no confía en las recomendaciones automáticas. Es decir: incluso entre inversores ricos y sofisticados, la IA todavía no ha ganado legitimidad como autoridad financiera.
“En Janus Henderson, consideramos que la inteligencia artificial es un potente motor de cambio, que hay que abordar con una perspectiva disciplinada y centrada en el cliente. Estamos realizando importantes inversiones para acelerar nuestra transformación hacia la IA en todos nuestros equipos, con el fin de mejorar nuestra forma de trabajar y de ofrecer resultados”, afirmó Ali Dibadj, CEO de Janus Henderson Investors.
Los encuestados aceptan que un asesor use IA para tareas administrativas, pero quieren comunicación humana. Imagen: IA
Cuanto más personal la tarea, menos Inteligencia Artificial quieren
La mayoría de los encuestados acepta que un asesor use IA para tareas administrativas o para generar contenido educativo, pero quieren comunicación humana. El 40% se enfadaría si su asesor respondiera automáticamente sus mensajes usando IA y un 33% rechazaría que la IA elaborara recomendaciones de inversión. Esto implica que, al menos en las finanzas, el valor diferencial sigue siendo profundamente humano: empatía, confianza y responsabilidad.
Otros aspectos que revela la encuesta son la obsesión por la transparencia y la división generacional. Por un lado, el informe detecta que casi ocho de cada diez clientes se molestarían si descubrieran que su asesor utiliza IA sin avisarlo previamente.
Por otro lado, los millennials aparecen como la generación claramente más optimista con la IA tanto en uso cotidiano como en inversión. El 72% la utiliza frecuentemente en su vida personal o profesional, frente a apenas el 16% de los boomers. Además, el 76% de los millennials cree que las empresas centradas en IA ofrecerán mejores retornos a largo plazo, mientras que entre los boomers esa cifra cae al 30%.
Otro contraste curioso es el que existe entre el corto y el largo plazo. El 67% teme una burbuja de IA en los próximos doce meses, pero el 61% cree que la IA mejorará los retornos del mercado en los próximos cinco años. Es decir, muchos inversores piensan que la IA está sobrevalorada hoy, pero que cambiará el mundo mañana.
Y no deja de resultar llamativo el hecho de que los inversores aceptan mejor las predicciones negativas hechas por IA que las optimistas. Cuando la IA pronostica caídas del mercado, la reacción de los inversores es prácticamente igual a la que tendrían frente a un experto humano. Pero cuando pronostica fuertes subidas, la gente confía más en el humano que en la máquina.
“El escepticismo hacia la IA es comprensible, pero los inversores corren el riesgo de no distinguir entre el ruido de las valoraciones y el cambio estructural a largo plazo”, afirmó Denny Fish, gestor de carteras del equipo de Tecnología e Innovación Global de Janus Henderson Investors.
“No habrá una tendencia estructural más importante que la IA en toda nuestra vida. Pero los inversores necesitan paciencia y disciplina, porque, aunque la IA generará grandes ganadores con el tiempo, también dejará al descubierto a perdedores significativos por el camino. Creemos que esta divergencia creará oportunidades para los gestores activos”, añade Fisch.
Por último, el informe deja una conclusión muy clara: la industria financiera parece encaminada hacia un modelo híbrido. La IA será aceptada como herramienta de apoyo, eficiencia y análisis, pero no como sustituto del vínculo humano. El estudio repite constantemente una idea: los clientes no solo compran información financiera; compran tranquilidad, responsabilidad y confianza. Y, de momento, esos atributos siguen teniendo rostro humano.
La presión de la crisis global y las sanciones norteamericanas siguen afectando a las empresas españolas que tienen algún tipo de negocio en Cuba. Como se publicó en Merca2, la mayoría de las aerolíneas que conectan la isla caribeña con el territorio europeo han ido eliminando o reduciendo sus vuelos, pero al menos una de ellas sigue resistiendo los embates de la geopolítica para cuidar su posición en el país: Air Europa.
La empresa es la única que mantiene su conexión con Madrid tras la decisión de Iberia, Cubana de Aviación y World2Fly de eliminar la ruta, al menos temporalmente. La decisión de sus competidores ha ocurrido por los problemas de abastecimiento de combustible, multiplicados tanto por el cambio de la relación política de Venezuela con el territorio como por la crisis en el estrecho de Ormuz. Se suma el aumento de la presión diplomática y económica sobre la dictadura por parte de Estados Unidos, que ha hecho más complicado hacer negocios con las empresas cubanas, situación que tiene en jaque también a la industria hotelera de La Habana.
Manifestación contra el embargo a Cuba en Madrid. Fuente: Agencias
Es cierto que desde la aerolínea de Globalia tampoco descartan la posibilidad de tomar decisiones drásticas. Según declaraciones que ha recogido Europa Press, la empresa «sigue monitorizando de forma continua la evolución de la ruta con el objetivo de adaptar la operativa a la demanda de forma eficiente. Aun así, de momento son la última opción disponible, y no hay un panorama que acerque la realidad a una solución real de la crisis, entre la terquedad de Donald Trump y la necesidad del régimen venezolano de mantener una buena relación con el magnate.
VIAJE CON ESCALAS
De momento, la única forma de abastecerse para las aerolíneas españolas que quieran llegar a Cuba, incluyendo a Air Europa, es hacer un aterrizaje para reabastecerse de combustible. Esto hace el viaje más largo y engorroso para los turistas, que pueden acabar por decantarse por otros destinos con tal de evitar un trayecto que ya de por sí es largo. Es cierto que, dado el abandono de sus rivales, los de Globalia pueden al menos captar a los viajeros que sigan interesados en el viaje, sea por turismo o bien por la posibilidad de visitar a sus familiares.
Por otro lado, es evidente que para las hoteleras es clave que siga habiendo al menos una aerolínea conectando la isla del Caribe con el territorio ibérico. Si se pierde esta conexión, las sanciones norteamericanas sobre Gaesa no serán necesarias para causar una crisis en estas empresas, por lo que están abrazadas a la posición de Air Europa y esperan que sigan viajando a pesar de las turbulencias de la geopolítica.
LAS CANCELACIONES DE LOS RIVALES DE AIR EUROPA
La apuesta de la empresa española ha sido una gran excepción dentro del panorama nacional. El resto de sus competidoras poco a poco han ido eliminando los viajes a la isla, dejando a Cuba sin opciones de un puente aéreo directo la mayoría de los días que la conecta con Europa. Es un momento especialmente delicado, pues la propia isla está atravesando una crisis económica y energética sin una solución clara.
Es el caso de Iberia, que anunció en abril la suspensión temporal de sus vuelos directos a Cuba a partir de junio, con la previsión de retomar la ruta en noviembre si las condiciones lo permiten. La filial de IAG operó tres frecuencias a la isla desde Madrid en abril y las redujo a dos en mayo. Mientras dure esta interrupción, sus clientes podrán volar al destino caribeño haciendo escala en Panamá, gracias a un acuerdo de código compartido con Copa Airlines.
Avión de Air Europa. Fuente: Agencias
Por su parte, Cubana de Aviación decidió cancelar su conexión entre España y la isla desde el pasado 12 de mayo, aludiendo a la suspensión del operador de la ruta, Plus Ultra. Al ser consultada, la compañía española especificó que su labor se limita exclusivamente a la operativa de los vuelos y no a la comercialización de los mismos. Asimismo, World2Fly —aerolínea del Grupo Iberostar— anunció ayer el aplazamiento temporal de sus operaciones con Cuba a partir del próximo 27 de mayo.
AIR EUROPA DEFIENDE SUS NEGOCIOS EN AMÉRICA LATINA
Lo cierto es que para Air Europa los destinos de América Latina, incluyendo Cuba, son una de las piezas clave de su negocio. Fue precisamente lo que hizo que IAG se interesara por ella y es lo que la hace especialmente atractiva para Turkish Airlines, que se hizo con parte de su accionariado. Por eso tiene sentido que, mientras sus rivales dejan de lado esta ruta, la empresa española haya decidido cuidar su presencia hasta las últimas consecuencias.
Pero si la crisis se alarga, es posible que se queden sin opciones. Lo cierto es que el país caribeño nunca había tenido tantas presiones como en la actualidad, ni siquiera en el «periodo especial» de los años 90, y es posible que para las empresas extranjeras que siguen teniendo alguna presencia en la isla sea directamente inviable esta apuesta.
La inversión en Inteligencia Artificial está dando soporte a la renta variable global, según explicó ayer en una reunión con periodistas Benjardin Gärtner, responsable global de renta variable de DWS.
“La expansión de los centros de datos (AI factories) está dando soporte a la actividad económica y a los beneficios corporativos”, añadió.
Para Gärtner, el mercado se irá hacia arriba si la crisis en el Estrecho de Ormuz se soluciona, porque “el impacto en el crecimiento global por la crisis en Oriente Medio es manejable”. El analista reitera que es “muy optimista con el crecimiento” y percibe un “riesgo mínimo por el lado de los beneficios”.
A este respecto, recuerda que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no quiere continuar con la guerra, y matiza que “sólo el 45% del repunte del precio del petróleo ha pasado de momento a los precios finales de los bienes y servicios”.
Por otro lado, señala que la OCDE considera que el impacto de la crisis en el Estrecho de Ormuz se limitará a 2026, pero que la inflación seguirá elevada en 2027 también”.
En cuanto a los mercados bursátiles, Gärtner apunta que vivimos un flujo de inversiones globales por la necesidad de los países de ser independientes desde un punto de vista energético, de la cadena de suministros o en defensa, pero no son las única grandes tendencias.
“Todavía no sabemos todo lo que la Inteligencia Artificial puedes hacer por nosotros” Imagen: IA
La clave de la Inteligencia Artificial es la monetización
Pero para él, el verdadero motor de la economía global en estos momentos los libros de órdenes (order book) o compromisos de inversión de las cuatro grandes empresas proveedoras de cloud como son Google, Amazon, Microsoft y Oracle a través de Anthropic y OpenAI, y que superan los 45.000 millones de dólares, según estimaciones.
Su gran convicción es que “todavía no sabemos todo lo que la Inteligencia Artificial puedes hacer por nosotros”, pero pone énfasis en que la clave es la monetización de la Inteligencia Artificial, que “es en lo que hay que fijarse los próximos años”.
Sólo en 2026, la inversión en centros de datos de los cuatro hiper escaladores para la Inteligencia Artificial alcanzará los 800.000 millones de dólares, mientras que la cartera de pedidos o backlog en cloud rondará los 1,5 billones.
El impacto de la Inteligencia Artificial en los mercados a través de la inversión de los hiper escaladores es ya de tal calibre que el mercado iría por detrás sin ella. De hecho, Gärtner habla de un S&P 500 y de un S&P 500 sin Inteligencia Artificial, y eso que la IA impacta en apenas unas 50 empresas del índice.
En cualquier caso, para el analista, Estados Unidos es el mejor mercado para invertir en Inteligencia Artificial.
Eso sí, sus datos muestran el cambo que ha habido en Europa los últimos años en los que el peso se ha girado hacia la nueva Europa: utilities, semiconductores, bancos y bienes de capital frente a los antiguos: automoción o farmacia, y que ya se percibe en las perspectivas de beneficios de las nuevas empresas.
Por otro lado, para los inversores más conservadores, Gärtner ve bien una estrategia sobre dividendos
Más sobre Benjardin Gärtner y DWS
DWS fichó a Benjardin Gärtner en 2025 como nuevo responsable global de renta variable (“Global Head of Equities”). Llegó desde Union Investment, donde dirigía la gestión de fondos de bolsa desde 2015 y era director general desde 2023.
DWS es una de las mayores gestoras de activos de Europa y está controlada mayoritariamente por Deutsche Bank. Gestiona fondos de inversión, ETFs, pensiones y mandatos institucionales para clientes particulares e institucionales de todo el mundo.
La inteligencia artificial está devorando energía. Y quienes mejor preparados están para ofrecerla, paradójicamente, son los mineros de Bitcoin. Un informe del banco de inversión Bernstein, recogido por Decrypt, apunta que compañías como IREN, Riot Platforms y CleanSpark se están convirtiendo en actores clave de la infraestructura computacional necesaria para entrenar los grandes modelos de IA.
Bernstein mantiene una visión “optimista” sobre estas firmas, según el reporte, y no es para menos: la convergencia entre minería de criptomonedas e inteligencia artificial redefine el sector a pasos acelerados.
Por qué los mineros de Bitcoin se han vuelto imprescindibles para la IA
Los centros de datos que alimentan el aprendizaje automático requieren cantidades masivas de electricidad estable y barata. Los mineros de Bitcoin llevan años asegurándose justo eso: contratos de suministro energético a largo plazo, a menudo con fuentes renovables, y emplazamientos con sistemas de refrigeración ya dimensionados. La misma infraestructura que ayer validaba transacciones en la red Bitcoin hoy puede alojar servidores para entrenar modelos como GPT o Claude.
“La infraestructura energética de estos mineros es un activo escasísimo”, explica el informe de Bernstein. Empresas como CleanSpark, con varios centros de datos operativos en Estados Unidos, están viendo cómo los contratos de computación de alto rendimiento (HPC) complementan sus ingresos por minería. No es un simple “plan B”: para algunos, los ingresos por IA ya rivalizan con los de la minería de bitcoins.
De la prueba de trabajo a la computación de alto rendimiento
El cambio no es menor. Durante años, los mineros de Bitcoin fueron vistos como grandes consumidores de energía sin más propósito que resolver acertijos criptográficos. Ahora, esa misma capacidad se revaloriza en un contexto de escasez energética global. CleanSpark, por ejemplo, ha ido ampliando su flota de centros de datos modulares pensando ya en la demanda de IA. Riot Platforms e IREN siguen una estrategia similar, combinando máquinas de ASIC para minar Bitcoin con clústeres de GPU listos para alquilar.
Bernstein considera que esta diversificación mitiga el riesgo cíclico de la minería pura y abre una vía de negocio más predecible. “La demanda de cómputo para IA no entiende de halvings ni de mercados bajistas”, se lee en el informe, lo que da estabilidad a unas cuentas de resultados tradicionalmente muy expuestas al precio del bitcoin.
Un giro de guion que redefine los riesgos del sector
Esta alianza entre minería e IA no está exenta de peros. El primero, la dependencia de una burbuja tecnológica que aún no ha demostrado su rentabilidad masiva. Si la demanda de entrenamiento de modelos se enfría, los centros de datos se quedarían sin clientes. Además, la regulación medioambiental aprieta: el consumo eléctrico de la minería sigue siendo un foco de críticas y las autoridades no distinguirán si la energía se va para hashes o para redes neuronales.
Cabe recordar que la industria ya vivió una transformación similar cuando Ethereum migró a prueba de participación, liberando cantidades masivas de hardware que se redirigieron a otros usos. Ahora la escala es mayor y el capital institucional está prestando atención.
Sin embargo, la lectura del equipo de Bernstein es matizadamente optimista. Señalan que estamos ante un “punto de inflexión” en el que la infraestructura energética descentralizada —un subproducto de la fiebre del oro digital— encaja como anillo al dedo en la nueva fiebre de la inteligencia artificial. La vieja imagen del minero como mero consumidor de electricidad para resolver acertijos criptográficos empieza a desdibujarse.
Lo que está claro es que, si la IA continúa su ritmo de crecimiento, los gigantes tecnológicos necesitarán aliados con acceso inmediato a la energía. Y ahí los mineros de Bitcoin tienen las de ganar. No es una alianza tan inesperada: es la evolución lógica de un sector que se resiste a ser solo el guardián de un libro mayor digital.
SpaceX ha registrado su salida a Bolsa en el Nasdaq bajo el ticker SPCX. Aspira a la mayor OPV de la historia. La compañía aeroespacial SpaceX de Elon Musk presentó este martes la documentación pública ante la SEC y acelera un desembarco que los mercados llevaban meses anticipando. No hay aún precio ni número de acciones, pero el simple registro confirma lo que los inversores sospechaban: el debut de SpaceX puede superar en tamaño al de Saudi Aramco en 2019.
El movimiento llega en un momento dulce para las OPVs tecnológicas. El folleto ante la SEC no fija todavía el precio de la OPV, pero las primeras filtraciones de los bancos colocadores apuntan a una valoración que podría rebasar los 250.000 millones de dólares. La empresa deja atrás dos décadas de financiación privada para someterse al escrutinio trimestral de Wall Street.
Claves de la operación
SpaceX debutará en el Nasdaq con el ticker SPCX. La compañía ha elegido el mercado tecnológico por excelencia para una OPV que podría valorarla por encima de los 250.000 millones de dólares, según las primeras estimaciones de los bancos colocadores.
La operación llega tras invertir más de 15.000 millones en Starship. El cohete reutilizable es la gran apuesta de Musk para colonizar Marte, pero también el programa que más capital ha consumido en la historia de la empresa.
Starlink y la división de IA figuran como motores de ingresos recurrentes. La constelación de satélites suma más de cuatro millones de abonados en todo el mundo y aporta el flujo de caja que los lanzamientos, por sí solos, no garantizan.
Tres patas para un solo valor: cohetes, satélites y la carta de la IA
SpaceX no es una empresa de cohetes al uso: es un conglomerado aeroespacial con tres líneas de negocio que se retroalimentan. La división de lanzamientos factura unos 9.000 millones de dólares anuales entre contratos comerciales y encargos de la NASA y el Pentágono. La fiabilidad del Falcon 9 le ha dado un dominio del mercado que ningún competidor occidental ha logrado arañar.
La segunda pata, y la que explica buena parte de la valoración, es Starlink. Supera ya los cuatro millones de abonados en todo el mundo y genera ingresos recurrentes estimados en más de 6.000 millones de dólares anuales, según los datos de la propia compañía. Un negocio de suscripción que los inversores tradicionales entienden y valoran con múltiplos predecibles.
La tercera línea es la más opaca. Starship ha consumido más de 15.000 millones en desarrollo, de acuerdo con la documentación presentada ante la SEC. El cohete de 120 metros acumula cinco pruebas de vuelo con resultados desiguales. Su rentabilidad es, por ahora, una promesa a largo plazo.
Y luego está la inteligencia artificial. La división de IA de SpaceX es la gran incógnita para los inversores. La empresa ha estado contratando ingenieros de aprendizaje automático para aplicaciones de navegación autónoma y optimización de la red Starlink. No es un negocio independiente, pero en un mercado que valora la IA con primas estratosféricas, su mera existencia añade ceros a la valoración.
El mercado no compra una empresa de cohetes: compra un monopolio vertical de conectividad, defensa e inteligencia artificial.
Musk, el factor de gobernanza que ningún inversor puede ignorar
Los inversores institucionales llevan semanas debatiendo el principal riesgo de esta OPV. No es técnico, no es financiero. Es Elon Musk. Musk retendrá más del 60% de los derechos de voto tras la salida a Bolsa, según las estructuras de acciones descritas en el folleto preliminar. Una concentración de poder que los fondos de gobernanza observan con recelo.
El historial de Musk con los reguladores añade incertidumbre. La FCC ha multado a Starlink en dos ocasiones por incumplir compromisos de cobertura rural. La FAA mantiene abierta una investigación sobre los protocolos de seguridad de Starship. Y la propia SEC sancionó a Musk en 2018 por sus tuits sobre Tesla. Nada frena la OPV, pero sí lastra la prima que los inversores están dispuestos a pagar.
La competencia no se queda quieta. Blue Origin, de Jeff Bezos, United Launch Alliance, y la china CASC, compiten por contratos gubernamentales. Pero ninguna tiene la integración vertical de SpaceX: fabrica sus propios motores, satélites, estaciones terrestres y ahora su propia infraestructura de IA.
Lo que la OPV de SpaceX dice sobre el apetito tecnológico en 2026
El mercado de OPVs tecnológicas vive su mejor momento en tres años. En lo que va de 2026, las OPVs tecnológicas han captado más de 45.000 millones de dólares en Wall Street, según Dealogic. La de SpaceX, si se confirman las cifras, podría sumar otros 10.000 millones ella sola.
Observamos una diferencia fundamental con la anterior fiebre espacial. En 2021, una oleada de SPACs llevó a Bolsa a Virgin Galactic, Astra y Rocket Lab con valoraciones infladas y modelos sin probar. La mayoría cotizan hoy muy por debajo de su precio de salida. SpaceX llega con contratos firmados, satélites en órbita y una senda de ingresos tangible.
El sector espacial europeo observa la OPV con asombro y vértigo. En España, PLD Space prepara el primer vuelo del Miura 5 para 2027 con una inversión que no llega al 1% de lo que SpaceX ha destinado solo a Starship. La diferencia de escala es abismal. Pero la OPV legitima el espacio como categoría de inversión, y eso puede abrir la puerta a la financiación de proyectos más modestos en Europa.
La fecha definitiva de la salida a Bolsa no está cerrada. Los bancos colocadores —Goldman Sachs y Morgan Stanley encabezan el sindicato— manejan octubre de 2026 como ventana probable. Para entonces, Starship debería haber completado al menos dos vuelos orbitales con éxito. De esos resultados depende que la mayor OPV de la historia cumpla las expectativas o las decepcione. Seguimos de cerca la actualización del folleto.
TikTok Shop desembarcó en España en diciembre de 2024 y, en apenas un año, su modelo de negocio ha conseguido captar la atención tanto de las marcas como de los propios consumidores. Actualmente, la plataforma ya cuenta con una cartera de 21.000 tiendas españolas, frente a las 12.000 que tenía hace solo seis meses.
En este sentido, tal y como ha explicado Juan Núñez, responsable de e-commerce en NielsenIQ, TikTok Shop ha logrado una rápida adopción entre los consumidores, alcanzando un 19%. Esto significa que casi 1 de cada 5 consumidores compra online en la plataforma desde su lanzamiento, hace aproximadamente un año.
«La plataforma permite construir comunidades a través del entretenimiento, la autenticidad y la interacción en tiempo real. Formatos como el Live Shopping están creando experiencias más atractivas y dinámicas para los consumidores, al tiempo que ofrecen a las marcas una nueva y potente vía para conectar con las audiencias y formar parte de la conversación cultural», explica Irene Salido, directora de verticales estratégicos de TikTok Shop.
Irene Salido, directora de verticales estratégicos de TikTok Shop / Fuente: MERCA2
LA PERSONALIZACIÓN DE TIKTOK SHOP PONE CONTRA LAS CUERDAS A PRIMOR Y DRUNI
TikTok es la plataforma de referencia para que las marcas de belleza conecten e interactúen con sus comunidades. Esto se debe a que el sector belleza y sus productos gozan de un gran éxito entre los usuarios de TikTok, lo que se traduce en un mayor interés por adquirirlos. Dentro de la categoría belleza, lo que más triunfa en España son los perfumes, el ‘skincare’ y el maquillaje.
Siguiendo esta línea, el sorprendente despegue de TikTok Shop en el mercado español ha cambiado al sector, y está empezando a redistribuir las cuotas de poder en el sector de la perfumería y la belleza, abriendo una brecha competitiva, ya que afecta a los líderes tradicionales de la distribución.
TikTok Shop ha registrado un crecimiento a triple dígito en la categoría de belleza apoyado en un 65% en los formatos de Live Shopping y vídeos cortos
Grandes cadenas de distribución física y online, como Druni y como Primor, asisten a una fuga de clientes atraídos por un modelo de compra más impulsivo, directo y fuertemente respaldado por la recomendación de creadores de contenido. El punto que más atrae a los clientes es el poder tener, por ejemplo, una rutina de maquillaje de fiesta explicada paso a paso y que puedan preguntar todas las dudas que les surjan en el momento.
Sí es cierto que cada vez observamos más que, tanto en los establecimientos físicos de Druni como en los de Primor, los clientes no se sienten atendidos. Es decir, si visitamos una de estas dos tiendas, vemos muchas empleadas, pero la mayoría están reponiendo los lineales sin prestar la más mínima atención a lo que realmente busca y quiere el cliente, que es sentirse ayudado.
Fuente: Agencias
«Gracias a formatos como el ‘Live Shopping’ hemos podido crear una relación mucho más cercana con nuestra comunidad, resolver dudas en tiempo real y mostrar la eficacia de nuestros productos de una forma transparente y auténtica. Esa conexión directa con los usuarios es lo que realmente está marcando la diferencia en nuestro crecimiento», certifica la directora de marketing en Arganour, Raquel Guirado.
TikTok Shop se ha convertido en un ecosistema comercial clave en España, y en una oportunidad para que las compañías, tanto pequeñas como grandes, consigan alcanzar nuevas audiencias. La atención al cliente es uno de los aspectos más relevantes a día de hoy y que muchas compañías están olvidando, y eso provoca pérdida de clientes.
LA BELLEZA, LA CATEGORÍA LÍDER EN TIKTOK SHOP
La categoría de belleza, es la estrella dentro del modelo de negocio de TikTok Shop España. De media, los vendedores de belleza en España ya generan el 65% de sus ingresos a través de formatos basados en el contenido, como los vídeos cortos y las sesiones de Live Shopping, siendo así las opciones más relevantes de la plataforma
Tal y como han apuntado desde TikTok, «ocho de cada diez usuarios de TikTok son más propensos a comprar maquillaje o cosméticos frente a quienes no usan la plataforma, y más del 70% afirma haber descubierto nuevos productos en esta categoría que ni siquiera conocían hace tan solo un mes».
Venta Live de Arganour. Fuente: TikTok
Si bien la capacidad de TikTok Shop para conectar a creadores y marcas directamente con el consumidor, resolviendo dudas en tiempo real y ofreciendo una atención personalizada, ha abierto una brecha competitiva que pone en jaque a gigantes tradicionales como Primor o Druni, demostrando que en el ‘retail’ actual el entretenimiento, la inmediatez y el factor humano son tan cruciales para la conversión como el producto mismo.
Esta es la principal conclusión del último informe presentado por Motointegrator junto con DataPulse Research que plantea que los problemas de la implantación del coche eléctrico no se deben a factores tecnológicos, sino por cuestiones de coherencia entre las políticas públicas establecida por los diferentes estados europeos. Esta falta de coordinación da pie a que haya desbalances regulatorios que frenan la viabilidad de la electrificación del volante.
El problema del coche eléctrico ya no está en la tecnología
Lejos de ser un problema técnico o de madurez del producto, los datos reflejan que Europa atraviesa una fase de crecimiento acelerado en el vehículo eléctrico. En 2025, los coches eléctricos de batería (BEV) alcanzaron una cuota del 17,4% del mercado europeo, frente al 13,6% del año anterior, con cerca de 2,5 millones de unidades vendidas, lo que supone un crecimiento interanual del 30%. Sin embargo, esta media oculta una realidad profundamente fragmentada: mientras países como Noruega rozan el 96% de cuota, otros apenas superan el 2%, evidenciando una Europa a dos velocidades en la transición energética.
Batería de coche eléctrico. Fuente: Merca2
El elemento diferencial, según el análisis conjunto de Motointegrator y DataPulse Research basado en datos de organismos como ACEA (Asociación de Constructores Europeos de Automóviles), Eurostat o el Observatorio Europeo de Combustibles Alternativos, no reside ni en el nivel de riqueza ni en el despliegue tecnológico. De hecho, países con menor PIB per cápita como Portugal superan en penetración del vehículo eléctrico a economías más potentes como Alemania o Suiza. Tampoco la infraestructura de recarga explica por sí sola el fenómeno: Países Bajos, con la red más densa de Europa (más de 1.100 puntos por cada 100.000 habitantes) no lidera la adopción, por detrás de países con menor despliegue como Dinamarca o Noruega.
El informe introduce así el concepto de “arquitectura de políticas” como factor determinante. Es decir, el conjunto de incentivos fiscales, impuestos, costes de uso y regulaciones que configuran el coste total de propiedad del vehículo. Los casos más paradigmáticos son Noruega y Dinamarca, líderes europeos en adopción sin haber recurrido a subvenciones directas a la compra. En su lugar, han apostado por sistemas estructurales: exenciones fiscales, penalizaciones a los vehículos de combustión y ventajas operativas que hacen que el coche eléctrico sea más barato de usar de forma sostenida.
Bandera de la Unión Europea. Fuente: Merca2
En contraste, modelos basados en ayudas puntuales han demostrado ser más frágiles. Alemania, tras invertir cerca de 10.000 millones de euros en subsidios, experimentó una caída del 27,4% en ventas de eléctricos en 2024 al eliminar estas ayudas de forma abrupta, el mayor desplome registrado en Europa. Este comportamiento evidencia que la demanda no estaba estructuralmente consolidada, sino sostenida artificialmente por incentivos temporales.
A esta falta de coherencia regulatoria se suma un desafío adicional: la planificación desigual de la infraestructura futura. Aunque el informe señala que no es el principal motor de adopción actual, sí advierte de un riesgo a medio plazo. Europa cuenta hoy con unos 910.000 puntos de recarga, apenas el 26% del objetivo fijado para 2030; por lo que al ritmo actual, el continente alcanzaría solo 1,7 millones, muy lejos de los 3,5 millones necesarios, lo que implica un déficit del 74%.
En este contexto, el verdadero reto para Europa no es tecnológico, sino político y estratégico. La evidencia apunta a que los países que han logrado avances significativos no son necesariamente los más ricos ni los más avanzados en infraestructura, sino aquellos que han construido marcos regulatorios coherentes, estables y orientados a largo plazo. La electrificación del transporte, concluye el informe, depende menos de la innovación y más de la capacidad de los Estados para alinear incentivos, evitar contradicciones regulatorias y ofrecer certidumbre tanto a consumidores como a la industria.