La imagen de marca es uno de los activos más valiosos que puede tener un negocio. Ya sabes que una buena reputación se ha vuelto esencial para atraer clientes, hacer ventas y fidelizar a la clientela.
Sin embargo, una imagen bien trabajada puede sufrir graves daños por una mala actuación en las redes sociales. Para que no te ocurra a ti, vamos a ver qué errores debes evitar al gestionar tus canales de comunicación.
No tener una estrategia

Todavía hay muchas empresas que están en las redes sociales por estar, y esto es un grave error. No se trata de tener presencia, sino de que esta sea realmente efectiva, y para ello es necesario contar con una estrategia bien desarrollada.
Antes de empezar a estar en redes sociales debes tener claro qué objetivos quieres conseguir y diseñar una serie de acciones que te ayuden a lograr esas metas. Esto te permitirá saber qué, cuándo y cómo publicar.
Estar en todos los canales

El número de redes sociales se ha multiplicado, pero eso no quiere decir que debas estar en todos. Si quieres mantener y mejorar tu imagen de marca, trabaja únicamente en aquellos en los que esté tu público potencial.
Tener demasiados perfiles puede convertirse en un problema. No tendrás tiempo para gestionarlos y alguno acabará “abandonado”, lo que da muy mala imagen. Céntrate solo en los que de verdad te puedan hacer ganar negocio, entre ellos, LinkedIn.
No completar bien el perfil

En rellenar un perfil en redes sociales no tardas más de 10 minutos. Sin embargo, hay muchos negocios cuyos perfiles están a medias. Faltan datos básicos como el teléfono, la página web, una buena imagen, etc.
Piensa que la presencia en redes sociales tiene como objetivo mejorar la imagen de marca. Si no te has molestado ni en completar unos mínimos datos, ¿qué imagen vas a transmitir ante tu público potencial?
No tener en cuenta la calidad de los seguidores

Cuando arrancas la presencia en redes sociales no tienes seguidores o tienes muy pocos, y esto desanima bastante. Pero es mejor crear la comunidad poco a poco antes que llenar el perfil de seguidores falsos (ya sabes que se pueden comprar).
Valora siempre la calidad de los seguidores sobre su número. No te interesa que te sigan miles de personas, te interesa que te sigan personas que, de verdad, puedan estar interesadas en los productos o servicios que tú ofreces.
No interactuar puede hundir la imagen de marca

Estar en Facebook, Instagram, etc. es una estrategia de marketing que requiere una interacción directa con los usuarios para ser realmente efectiva. Un perfil que no tiene nada de actividad más allá de poner publicaciones de vez en cuando, no sirve para nada.
Presta atención a todos los perfiles que tengas e interactúa con tus seguidores. Es importante que contestes a sus mensajes. Recuerda que las redes sociales son precisamente para socializar.
Excederse con los hashtags

Los hashtags son etiquetas que ayudan a los usuarios a localizar la información relativa a un determinado tema. Las empresas los utilizan en sus publicaciones para que sus mensajes tengan más difusión, y esto es buena idea.
Lo que no es tan buena idea si quieres mejorar la imagen de marca es que te pases con el número de hashtags y hagas que tu mensaje resulte complicado de leer. Además, procura usar siempre etiquetas que tengan sentido.
No adaptar el lenguaje

Si tienes un negocio ya sabes que una de las primeras cosas que tienes que hacer es conocer bien a tu público potencial. Cuanto mejor lo conozcas más fácil te resultará entablar contacto con él.
De ahí la importancia de tener claro qué tipo de lenguaje utiliza tu público para aplicarlo en tus comunicaciones. Por ejemplo, si te diriges a gente joven, no sería conveniente que tus publicaciones de redes sociales tuvieran un tono demasiado formal o técnico.
Publicitarse todo el tiempo

Nada afecta más a la imagen de marca que utilizar un buen canal de comunicación como son las redes sociales para dedicarse a publicitar el negocio día y noche. Tu publicidad siempre debe ser moderada.
El grueso de tus publicaciones deben tratar sobre cosas relacionadas con tu marca, pero que no sean una publicidad directa. La clave está en ofrecer contenido de valor a los usuarios. Así te verán como una referencia en el sector.
Hacer lo mismo que la competencia

Al diseñar tu estrategia deberías echarle un vistazo a lo que está haciendo tu competencia en las redes sociales. Esto te dará una idea sobre cosas que funcionan y cosas que no funcionan con tu público.
Pero no copies lo que hacen los demás. Úsalo como inspiración y piensa cómo puedes mejorarlo. Si haces lo mismo que otros, tus perfiles no van a destacar, y eso es justo lo contrario a lo que buscas.
Publicar con mucha frecuencia

Incluso aunque tu contenido esté cargado de valor, no puedes agobiar a tus seguidores con tus publicaciones. Está bien que sean conscientes de que tu negocio está ahí, pero tu presencia en redes sociales no puede ser continua.
Estudia a tu público para saber a qué horas suele estar conectado y emite tus mensajes en ese momento, pero no abuses. Basta con un mensaje al día o un mensaje cada dos días para ir mejorando poco a poco la imagen de marca.






















