Cada vez son más las Administraciones Públicas que ponen en marcha diferentes programas para estimular el emprendimiento en su territorio. Una de las últimas en sumarse a esta tendencia ha sido Aragón, a través de la figura del mediador de emprendimiento.
El objetivo es ponérselo un poco más fácil a todas aquellas personas que decidan dar el paso de poner un negocio en marcha en el territorio aragonés, resolviendo sus dudas y acompañándolas en un proceso que no siempre resulta sencillo.
El peso creciente de los emprendedores en la sociedad

Aunque España cuenta con grandes empresas, no hay que olvidar que gran parte del empleo lo generan pymes y autónomos. Pequeños emprendedores que con su esfuerzo diario logran obtener rentabilidad y crear puestos de trabajo.
Además, el autoempleo es una de las mejores formas de reducir la tasa de paro. De ahí que las Comunidades Autónomas estén interesadas en tener cuantos más emprendedores mejor, porque es una forma de generar riqueza.
El ejemplo de Andalucía

Una de las regiones que más está apostando por el emprendimiento es Andalucía. En los últimos años ha puesto en marcha diferentes programas de fomento del trabajo autónomo y estos han dado sus frutos.
De hecho, la región ha estado liderando el crecimiento de altas en el RETA durante los últimos meses y todo indica que seguirá siendo así.
Aragón quiere más emprendedores

Consciente de que las medidas que ayudan al emprendimiento son muy útiles, Aragón ha decidido sumarse a esta tendencia impulsando la figura del mediador de emprendimiento a través del Instituto Aragonés de Fomento.
El Departamento de Industria, Competitividad y Desarrollo ha visto en esta figura una muy buena opción para estimular el emprendimiento en la región, prestando ayuda y asesoramiento directo a quienes lo necesiten.
¿Qué es el mediador de emprendimiento?

Esta figura es una novedad en nuestro ordenamiento jurídico. Se trata de un profesional que puede ayudar a resolver aquellos problemas que se producen de forma habitual en el mundo del emprendimiento.
Por ejemplo, los conflictos entre los socios o la incapacidad para hacer crecer el negocio. Aunque puede intervenir cuando ya hay un problema, se busca que su labor sea básicamente preventiva.
Acompañamiento en todo el proceso

Muchas ayudas de asesoramiento al emprendedor solo están disponibles para aquellos que están poniendo en marcha su negocio o pensando en hacerlo. Después, quien ha decidido sacar un proyecto adelante se queda solo.
Lo que diferencia al mediador de emprendimiento de otras medidas ya implantadas es que este aporta ventajas y facilidades a lo largo de todas las fases del proyecto. El emprendedor puede acudir a él cuando lo necesite, aunque su negocio ya esté consolidado.
¿Cómo puede ayudar?

Su labor de acompañamiento implica actuaciones muy diferentes en función de en qué fase del proceso deba intervenir. Así, puede asesorar en cuestiones como la elección de la forma jurídica de la empresa o en el proceso de traspaso de negocio.
También puede intervenir para ayudar a resolver conflictos entre los socios, en la búsqueda de inversores, dentro del proceso de crecimiento de la empresa y hasta en conflictos mercantiles que no tengan una naturaleza concursal.
Ayuda en los principales problemas

Uno de los principales retos que debe afrontar el emprendimiento en España es el alto nivel de mortandad de las empresas por causas ajenas al negocio en sí mismo. Un 42% de los negocios que cierran lo hacen por este motivo.
Muchas veces una mala relación entre los socios puede llevar al cierre a un negocio que funcionaba bien. De ahí la importancia de que el mediador de emprendimiento asesore en todo tipo de cuestiones.
Un agente neutral

La gran ventaja de contar con un mediador de este tipo es que se trata de un profesional neutral. Esto facilita la relación y la negociación tanto entre los propietarios del negocio como entre estos y terceras personas o entidades.
El mediador no tiene una implicación económica ni emocional con el negocio, esto le permite actuar con mayor objetividad, algo que un emprendedor no siempre es capaz de hacer porque está muy vinculado con su negocio.
El mediador de emprendimiento es un profesional especializado

Debido a la importante labor que realiza, no cualquiera puede actuar como mediador. Es necesario contar con una acreditación. Para ello, el Instituto Aragonés de Fomento está impartiendo el Curso de Mediación Civil y Mercantil y de Mediadores de Emprendimiento.
La primera promoción ya ha finalizado sus estudios y se espera que a lo largo de este año se convoquen nuevas ediciones del curso de acreditación.
Un estímulo para el emprendimiento

Los Poderes Públicos confían en que la presencia de este profesional sea de verdadera ayuda para los emprendedores, y que pueda asesorarles en todo lo necesario para que estos logren sacar su negocio adelante.
Además, se espera que con su asesoramiento se puedan superar esos problemas o circunstancias que dan lugar a la muerte prematura de muchos negocios.























