Los platos de cuchara, como algunos de los guisos más populares de la gastronomía española, como los potajes, sopas, etc., son de lo más reconfortante para los días de frío. Te darán la energía que necesitas, harán que desaparezca el frío, y están de rechupete. Uno de estos platos maravillosos son las patatas castellanas, que aprenderás a hacer de forma muy fácil y rápida.
Patatas castellanas: el origen de una receta clásica

Las patatas castellanas es un plato muy clásico de la gastronomía de Castilla, y típico de la Semana Santa, aunque están deliciosas en cualquier momento del año, especialmente esos días fríos en los que te apetece un guiso que te haga entrar en calor.
Una receta de origen humilde y con unos ingredientes de lo más barato que puedas encontrar, pero no por ello es una receta pobre, todo lo contrario… Además, te recordará en ciertos aspectos a la deliciosa sopa de ajo, también con origen en estas tierras.
Propiedades de las patatas

Las patatas tienen una mala fama infundada, ya que se relacionan con los fritos y la comida rápida. Pero cocidas, como en este guiso de patatas castellanas, no son nada malas para la salud, todo lo contrario.
Tienen numerosas propiedades como los carbohidratos para aportar energía, un 75% de su contenido es agua, por lo que no engordan tanto como se piensa, y son una gran fuente de minerales como el potasio, hierro y magnesio, así como vitamina C, B y ácido fólico.
Cómo cortar las patatas para los guisos

Algunas personas no saben cortar las patatas para los guisos, como para este de patatas castellanas. No se debe usar el cuchillo para cortar el trozo de patata entero, sino que se deben «cachear», es decir, cortar cachos de patata clavando el cuchillo y desgarrando el trozo, sin hacer un corte limpio.
De esta forma, quedan más aristas en las patatas, que luego se deshacen durante la cocción, dejando un caldo más espeso y bueno.
Ingredientes de las patatas castellanas
En unos 40 minutos podrás tener un rico plato de patatas castellanas, y sin apenas esfuerzo. Para 4 personas vas a necesitar los siguientes ingredientes:
- 1 kg de patatas
- 1 cebolla
- 2 tomates maduros
- 500 ml de caldo de verdura o agua
- 1 cucharada de harina o maizena para espesar
- 1 cucharadita de pimentón dulce (mejor si es de la Vera)
- 1 diente de ajo
- 1 hoja de laurel
- Un chorro de aceite de oliva
- Pimienta negra recién molida
- Sal
El sofrito de las patatas castellanas

Lo primero que debes hacer para estas patatas castellanas es el sofrito. Para ello, usa una sartén honda o una cazuela. Pon un poco de aceite en ella y ponla a fuego. Allí debes saltear la cebolla picada muy fina y el ajo.
Cuando empiece a dorarse, añade las patatas previamente peladas, lavadas y cacheadas en dados gruesos. Saltea unos minutos.
La cocción de las patatas castellanas

Ahora, ralla los tomates sin semillas ni piel y añádelos a la cacerola. Mueve bien e incorpora también el pimentón. Mueve unos minutos.
Luego es el momento de espolvorear la harina, mover suavemente y dejar que dore un poco y pierda el sabor a cruda. Después vierte el caldo o agua, debe haber lo suficiente como para cubrir las patatas. Agrega también la hoja de laurel, sal y pimienta. Deja cocer a fuego lento 20-30 minutos hasta que las patatas estén tiernas.
Terminación

Después de ese tiempo, las patatas castellanas estarán listas para comer. Puedes dejarlas unos instantes reposar para que pierdan algo de temperatura, ya que la patata guarda mucho el calor.
Así no te quemarás y podrás degustar mejor su sabor cuando pruebes la delicia que has conseguido. Si lo prefieres, puedes usar una cazuela de barro para servir, y darle un toque más original…
Truco si te quedan muy secas

A veces pueden quedar algo secas, especialmente si las has hervido más del tiempo necesario o si agregaste poco caldo para la cocción.
Como truco para que esto no ocurra, puedes agregar algo más de agua o caldo poco a poco durante la cocción, según veas cómo van. Evita agregar demasiada cantidad, o pueden quedar demasiado caldosas, algo que tampoco es lo óptimo.
Cómo acompañarlas

Las patatas castellanas pueden servir como un plato principal, o como primer plato. Lo ideal, para que sea algo más completo, es usarlas como guarnición o acompañante de un pescado.
También pueden servir para servir junto con carne. Además, si prefieres integrar los ingredientes en el propio guiso, puedes leer el siguiente apartado…
¿Se le puede agregar algo más?

Algunas personas también agregan algo más de «condimento» a estas patatas castellanas. Tú también puedes hacerlo, y quedarán igualmente deliciosas. Por ejemplo, hay dos opciones:
- Usar embutidos o carne para agregar al guiso, como morcilla, chorizo, costillas de cerdo, etc.
- Otra alternativa a lo anterior es agregar algún filete de pescado, como puede ser la merluza, o mariscos.



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