Santiago Paredes Sandoval, electricista activo, manifestó que “con IVA, IRPF, cuotas y gastos fijos, el autónomo pierde cerca del 20% de su facturación”. En un contexto de inflación, encarecimiento de materiales y promesas formativas poco claras, su testimonio da cuenta de lo qué implica hoy, de verdad, hacerse independiente en el sector eléctrico en España.
Su experiencia va mucho más allá de aprobar un examen o pagar un certificado. Convertirse en autónomo es entrar en un sistema complejo, caro y, muchas veces, poco explicado, donde los errores iniciales se pagan con ahorros y meses sin ingresos.
El mito del certificado y la realidad del autónomo electricista
Uno de los primeros choques para quien quiere ser autónomo electricista es descubrir que el llamado “carnet de instalador” no existe como tal en la mayoría de España. Salvo en casos concretos como Murcia, lo que se obtiene es un número de certificación tras superar pruebas homologadas por Industria. Ese trámite es solo el primer paso.
El problema, explica Paredes Sandoval, es la expectativa que se genera alrededor de ese título. Muchos creen que ser autónomocon certificado abre automáticamente puertas laborales o mejora el salario por cuenta ajena. La realidad es distinta. Las empresas no buscan títulos, buscan experiencia real en obra.
Contratar a un trabajador puede costar entre 3.200 y 3.500 euros mensuales. Para un empresario, incorporar a alguien poco productivo no es una opción. Por eso, un autónomo recién certificado, pero sin años “tirando cable”, compitiendo en obras grandes o resolviendo incidencias reales, lo tiene muy difícil.
Además, con una sola persona certificada, una empresa puede supervisar a varios trabajadores sin título. El mercado prioriza rendimiento inmediato, no formación reciente. Un dato que muchos descubren demasiado tarde, cuando ya han invertido miles de euros.
Cuotas, tasas y meses en blanco: el coste real de ser autónomo
Fuente Propia.
El golpe más duro llega al hacer números. Un autónomo no solo paga cuota mensual. A eso se suman IVA, IRPF, gestoría, seguros, combustible, vehículo, herramientas obligatorias, tasas autonómicas y, en algunos casos, colegiaciones o gremios profesionales.
Según el cálculo de Paredes Sandoval, el autónomo pierde alrededor del 20% de lo que factura solo en estructura básica. Y eso antes de pagarse un sueldo. El resultado: meses donde se trabaja para sostener la empresa, no para vivir de ella.
Tras un primer mes con algo de facturación, llegaron periodos enteros sin ingresos. Presupuestos pendientes, trabajos rechazados por falta de respaldo técnico o administrativo y una sensación constante de ir a contrarreloj. En ese contexto, el autónomo acaba asumiendo todos los roles: técnico, comercial, administrativo y gestor.
Buscar clientes tampoco es sencillo. Puerta a puerta, correos sin respuesta, intermediarios que no deciden. El tiempo invertido no siempre se traduce en trabajo. Y mientras tanto, las cuotas siguen llegando. La diferencia, en su caso, llegó al integrarse en un gremio profesional que sí ofrecía apoyo técnico real: tramitación de certificados, asesoramiento legal y herramientas digitales que reducen errores y tiempo. Un coste más, sí, pero también una red que evita problemas mayores.
No sé en qué momento empezamos a vivir bajo techo como si fuera lo normal. De casa al coche. Del coche al trabajo. Del trabajo al supermercado. Y otra vez a casa. Días enteros sin pisar realmente la calle. Sin mirar el cielo. Sin sentir la luz en la piel.
Y luego llegan las preguntas: ¿por qué estoy tan cansado si duermo? ¿por qué me noto apagado si “no me pasa nada”? ¿por qué me cuesta tanto descansar de verdad?
Los datos lo confirman, pero casi ni hacen falta: más de la mitad de la gente pasa una hora o menos al aire libre al día. Un tercio, ni media hora de sol. Media hora en veinticuatro horas. No es una rareza… es la norma. Y, sinceramente, no es una norma humana.
Porque el cuerpo no está diseñado para vivir en cajas. Puede adaptarse, sí. Pero a costa de algo. Y ese algo lo notamos en el ánimo, en el sueño, en los huesos, en la energía. No es que estemos “flojos”. Es que estamos desconectados.
Luz para la mente: cuando el día te ordena por dentro
La luz del sol sincroniza tu reloj interno y mejora el descanso. Fuente:Canva
Aquí viene una parte que muchas veces pasamos por alto. El sol no solo afecta al cuerpo. Le habla directamente al cerebro.
La luz de la mañana, cuando entra por los ojos, es como un “buenos días” biológico. Le dice al cuerpo: ahora toca estar despierto. Y gracias a eso, por la noche se activa correctamente la melatonina, la hormona del sueño. Dormimos mejor. Más profundo. Más reparador. Sin apps, sin relojes inteligentes, sin pastillas.
Además, la luz natural estimula serotonina, dopamina, endorfinas… las sustancias del bienestar. Por eso, a veces, un simple paseo al sol cambia el ánimo más que mil frases motivadoras. No es magia. Es química.
Y cuando esa luz falta, se nota. Aparece la tristeza sin motivo claro. La apatía. El cansancio mental. Pensamos que es estrés, que es la vida, que “es lo que hay”. Pero muchas veces es algo más básico: el cuerpo no está recibiendo una señal que necesita para funcionar en equilibrio.
El miedo al sol… y lo que rara vez se cuenta
Exponerte al sol regula hormonas clave para el ánimo y la energía diaria. Fuente:Canva
Durante años nos han educado en el miedo: “el sol es peligroso”, “te va a dañar la piel”, “mejor evita”. Y sí, una exposición excesiva, sin sentido, puede quemar. Pero convertir al sol en enemigo es otra cosa. Y quizá nos esté saliendo caro.
Hay factores modernos que nos vuelven más sensibles: una alimentación basada en aceites refinados, productos ultraprocesados, piel desnutrida, estrés crónico. Todo eso hace que el cuerpo reaccione peor a la radiación. No es solo el sol. Es el terreno sobre el que cae.
También están los protectores químicos que se absorben por la piel y alteran procesos internos. Cada vez más profesionales recomiendan filtros minerales, más simples, más respetuosos con el cuerpo.
Y hay algo todavía más sutil: el miedo. Vivir el sol como una amenaza constante hace que el cuerpo se ponga en modo defensa. Como si cada rayo fuera un ataque. Y el cuerpo, cuando vive en alerta, cambia. Se protege. Se endurece. Se desajusta.
Volver al sol sin locuras (y sin dramas)
Unos minutos al aire libre pueden cambiar cómo funciona tu cerebro. Fuente:Canva
No se trata de pasar horas al mediodía sin protección. Se trata de reaprender a estar al aire libre. Poco a poco. Con cabeza.
Empezar con 10 o 15 minutos al día. Aumentar gradualmente. Dejar que la piel se adapte, que produzca su melanina, su escudo natural. Los mejores momentos: por la mañana temprano o por la tarde. Siempre que se pueda, con luz directa, sin cristales.
Y cuidar el cuerpo desde dentro: agua, alimentos reales, antioxidantes. Una piel bien nutrida se defiende mejor.
Nadie parecía ver venir este tsunami silencioso, pero las salas de espera de medio país ya no pueden ocultar una realidad que desborda las estadísticas oficiales de la gripe. Mientras debatíamos sobre otros asuntos menores, el virus ha encontrado una autopista libre en un sistema inmunitario colectivo que este año decidió, erróneamente, relajarse demasiado. Las cifras del Instituto de Salud Carlos III no son solo números en un papel, son la crónica anunciada de una saturación que golpea, sobre todo, a quienes peinan canas.
El escenario en los pasillos de hospitales como La Paz o el Gregorio Marañón recuerda a tiempos que creíamos superados, con camillas improvisadas y personal sanitario al límite de sus fuerzas. Aunque nos cueste admitirlo, hemos subestimado la capacidad de daño de la variante H3N2, un linaje que no perdona los descuidos en la vacunación. Esta crisis no es fruto de la casualidad, sino la consecuencia directa de haber perdido el respeto a una enfermedad que, cada invierno, reclama su tributo.
Gripe: La factura del olvido vacunal
Los datos son tan fríos como demoledores: apenas la mitad de los mayores de 60 años acudió a su cita con la inyección preventiva esta temporada, una cifra que los epidemiólogos califican de fracaso. Resulta evidente que la fatiga pandémica ha pasado factura, provocando una desconexión generalizada sobre la importancia de protegerse frente a los virus respiratorios tradicionales. No es que la vacuna no funcione, es que simplemente miles de dosis se quedaron en las neveras mientras el virus comenzaba su escalada.
Esta desidia colectiva ha creado el caldo de cultivo perfecto para que la epidemia se cebe con los organismos más frágiles, aquellos que no pueden permitirse una infección severa. Lo triste es que la mayoría de estos ingresos eran evitables, si tan solo hubiéramos mantenido la tensión preventiva de años anteriores en lugar de fiarlo todo a la suerte.
Un virus más listo que nosotros
No nos enfrentamos a la cepa de siempre, sino a una mutación que ha aprendido a sortear mejor nuestras defensas y a propagarse con una velocidad pasmosa entre reuniones familiares. Los expertos advierten que el subclado K ha cambiado las reglas, presentando una capacidad de contagio que ha pillado a contrapié incluso a los sistemas de vigilancia centinela. La biología hace su trabajo, evolucionar, mientras nosotros seguíamos anclados en la idea de que una «gripe fuerte» se cura con sopa y cama.
La agresividad clínica de esta variante se traduce en cuadros respiratorios más complejos que derivan rápidamente en neumonías bilaterales en pacientes con patologías previas. Es alarmante ver cómo los cuadros clínicos se deterioran en horas, obligando a los médicos a tomar decisiones críticas en servicios de urgencias que ya no dan abasto.
Epidemia: El mapa del colapso hospitalario
Basta con darse una vuelta por cualquier hospital de referencia en Madrid, Barcelona o Valencia para entender que la palabra «saturación» se queda corta para describir el panorama actual. Los sindicatos médicos denuncian que se están duplicando camas en habitaciones simples, una medida de guerra para intentar drenar unos boxes de urgencias que parecen trincheras.
Detrás de cada puerta y cortina hay historias de familias angustiadas que esperan horas para recibir un primer diagnóstico, víctimas de un embudo que se estrecha cada día más. La realidad es que el sistema no tiene margen de maniobra, agotado por años de tensión y una falta crónica de personal que se hace dolorosamente visible en momentos de crisis aguda como este.
¿Hemos aprendido algo realmente?
Mirar hacia otro lado ya no es una opción cuando las ambulancias hacen cola en las rampas de acceso y los profesionales piden auxilio a gritos. Quizás sea el momento de aceptar que la cultura de la prevención debe reforzarse, no como una imposición, sino como un acto de responsabilidad individual hacia quienes nos criaron. Echar la culpa al virus es fácil; asumir que nuestra inacción colectiva le ha abierto la puerta es el trago amargo que nos toca beber.
Quedan semanas duras por delante antes de que la curva de contagios comience a doblegarse y nos de un respiro, si es que el invierno no guarda más sorpresas. Lo único cierto es que la próxima temporada no podemos fallar, porque el precio de nuestro olvido lo están pagando hoy, con su salud, nuestros padres y abuelos. Ojalá este enero negro sirva, al menos, para recordar que la salud pública se construye con las decisiones que tomamos cuando nadie nos ve.
José Abellán, cardiólogo y divulgador científico, asegura que la creatina sigue estando prácticamente inmaculada desde el punto de vista de la evidencia. En un momento de auge de los suplementos y de desinformación en redes, sus palabras reabren un debate clave: qué dice realmente la ciencia hoy sobre este producto y por qué importa más allá del gimnasio.
Según el especialista, la creatina no solo es uno de los suplementos más evidencia-dependientes del mercado, sino que empieza a mostrar beneficios en ámbitos tan sensibles como el envejecimiento, la función cognitiva y la salud cardiovascular.
Por qué la creatina es el suplemento con más respaldo científico
La creatina es una molécula que el propio cuerpo humano produce de forma natural y que también se obtiene a través de la alimentación, principalmente de la carne. Su función es crítica: facilitar el transporte rápido de ATP, la principal moneda energética del organismo, desde las mitocondrias hasta donde la célula lo necesita.
Ese mecanismo explica por qué la creatina mejora el rendimiento en ejercicios de fuerza y potencia explosiva, como sprints o levantamientos. Pero la evidencia acumulada va mucho más allá del deporte de alto rendimiento.
Entre los hallazgos más consistentes, la literatura científica muestra que la creatina aumenta la fuerza y la potencia muscular de forma reproducible; ayuda a preservar masa muscular y funcionalidad en personas mayores y muestra efectos positivos en rendimiento cognitivo en contextos de deterioro neurológico, como Alzheimer incipiente.
“No es solo para ir al gimnasio”, insiste Abellán. El cerebro también depende de estos sistemas energéticos, lo que da sentido biológico a los resultados observados en estudios cognitivos. Además, frente a otros suplementos de moda, la creatinadestaca por algo poco habitual: décadas de estudios, perfiles de seguridad bien establecidos y resultados coherentes entre poblaciones muy distintas.
Creatina y corazón: lo que mostró un estudio en insuficiencia cardíaca
Uno de los puntos más innovadores del trabajo de Abellán llega desde la cardiología clínica. Junto a un colega cardiólogo, dirigió una tesis doctoral centrada en el uso de creatina en pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada, algunos de ellos de edad muy avanzada.
La hipótesis inicial era clara: si la creatina mejora la disponibilidad energética en el músculo, ¿podría hacerlo también en el corazón humano? Los resultados fueron matizados, pero relevantes.
El estudio, publicado recientemente en la Revista Española de Cardiología, mostró que la creatina no mejoró la contractilidad del tejido cardíaco enfermo. El corazón dañado siguió estándolo. Sin embargo, sí produjo un efecto clínicamente muy significativo: mejoró de forma notable el rendimiento cardiorrespiratorio y la capacidad funcional de los pacientes.
La explicación está en el músculo periférico. Muchos pacientes con insuficiencia cardíaca reducen su actividad física y pierden masa muscular. Al suplementar con creatina, sus músculos recuperaron eficiencia energética, lo que se tradujo en más capacidad para caminar, hacer ejercicio y desenvolverse en la vida diaria.
Un dato clave desmonta uno de los grandes mitos: el supuesto daño renal. Durante la suplementación aumentó la creatinina en sangre, pero no por deterioro del riñón, sino por mayor aporte de creatina. Al suspenderla, los valores volvieron a la normalidad, e incluso mejoraron, probablemente por el aumento de actividad física.
Entrenar sin método no te acerca a tu cuerpo: te aleja de él. Hay proyectos que no nacen solo de una idea, sino de una forma de estar en la vida. EntrenaZone es uno de ellos. Madrid suma este año un nuevo espacio dedicado al entrenamiento funcional, pero con un enfoque diferente: grupos reducidos, trabajo real de fuerza y una mirada honesta sobre lo que significa cuidarse de verdad. Detrás está David, profesional del deporte con una sólida formación y una trayectoria internacional que ahora se transforma en algo muy personal: un lugar donde moverse, sí, pero también aprender a habitar el cuerpo con sentido.
David es graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) y llegó al sector tras completar un grado superior en el ámbito deportivo. Su camino profesional le llevó fuera de España, donde trabajó como preparador físico en una academia de fútbol profesional en Uzbekistán, dentro de un proyecto vinculado a la Fundación del Real Madrid. Aquella experiencia, sumada a años de trabajo para terceros, le dio algo más que currículum: perspectiva. Y también una idea clara que le rondaba la cabeza desde hacía tiempo.
Entrenar con sentido cambia el cuerpo y también la forma de vivir. Fuente:Canva
Pese a contar con ofertas económicamente más atractivas en el extranjero, decidió volver y apostar por su propio proyecto. “El miedo estaba ahí, claro… pero también la necesidad de construir algo coherente con mi forma de entender el deporte y la salud”, confiesa. Así nació EntrenaZone.
Un espacio pequeño, pero con una idea muy grande
EntrenaZone se apoya en un formato de entrenamiento funcional en grupos de máximo seis personas. No es casual. Para David, trabajar con grupos reducidos permite algo que en muchos gimnasios se pierde: mirar a cada persona, corregir, adaptar y acompañar de verdad.
“Cuando entrenas en grupo, pero con atención individual, pasan dos cosas: te sientes acompañado y no te escondes”, explica. El ambiente es cercano, casi familiar, y eso —aunque no salga en las fotos— es clave para la constancia.
La fuerza construye salud real, no solo una imagen estética. Fuente:Canva
Las sesiones siguen una estructura clara: aproximadamente un 60 % de trabajo de fuerza, un 30 % de alta intensidad de tipo cardiovascular y un 10 % de calentamiento y activación. Nada de entrenar por entrenar. Aquí cada parte tiene un porqué.
Uno de los detalles que más llama la atención es que se entrena descalzo. No es postureo. Es una forma de recuperar sensaciones, fortalecer los pies, mejorar el equilibrio y mover el cuerpo de manera más natural. “El pie es la base de todo. Si ahí no hay estabilidad, arriba tampoco la hay”, comenta. Y, de paso, el espacio se mantiene más limpio y cuidado.
Menos mitos, más cuerpo real
Constancia, coherencia y cuidado: la base del entrenamiento funcional. Fuente:Canva
Si hay algo que define la filosofía de EntrenaZone es la pedagogía. David no solo entrena cuerpos, también intenta desmontar ideas que llevan años haciendo daño.
Una de las más extendidas: la grasa localizada. “No, hacer abdominales no quita la tripa”, dice sin rodeos. La pérdida de grasa es global y depende del déficit calórico y de la genética de cada persona. Nada de fórmulas mágicas.
También aclara otro clásico: sudar no significa adelgazar. El sudor solo regula la temperatura corporal. Y eso de hacer muchas repeticiones con poco peso para “definir” tampoco se sostiene. La definición depende, sobre todo, de lo que comes.
Hay un punto que David defiende con especial convicción: el entrenamiento de fuerza en personas mayores. “La fuerza no es solo para jóvenes ni para atletas. Es lo que te permite levantarte del suelo, cargar la compra o evitar una caída”. Para él, entrenar fuerte no es peligroso si se hace con cabeza; lo peligroso es no entrenar.
Y sobre la hipertrofia, lo resume de forma sencilla: no hace falta mover pesos máximos. Lo importante es trabajar cerca del límite técnico y mantener el músculo bajo tensión el tiempo necesario. Menos ego, más calidad.
Martin Calcagno, artista plástico y escultor, da su experiencia sobre lo que es trabajar en el taller, donde el error, el metal caliente y las manos manchadas son cotidianidad. Su historia no se ordena en éxitos ni en fracasos, sino en procesos. Y quizás por eso su mirada resulta tan disruptiva en un tiempo obsesionado con resultados inmediatos.
Junto a un grupo de entusiastas, fue parte de un éxito que parece sacado de otra época: rescatar una locomotora a vapor de hace cien años, completamente abandonada, desarmarla pieza por pieza, fabricar las partes robadas o perdidas, volver a montarla y hacerla funcionar. La máquina, una mole de hierro y vapor, volvió a recorrer las vías, marcando así uno de los éxitos de su vida.
El artista plástico que desafía las ideas tradicionales sobre éxito, fracaso y creatividad
Fuente: agencias
Ese proyecto resume gran parte de su filosofía. Para Calcagno, el aprendizajeno está en evitar el error, sino en atravesarlo. El error no es un desvío, es el camino. En su experiencia, equivocarse una y otra vez no solo es inevitable, sino deseable. Allí se construye el conocimiento real, el que no aparece en manuales ni tutoriales. Por eso desconfía de las dicotomías rígidas que ordenan la vida moderna: éxito o fracaso, arte o utilidad, pensar o hacer. Para él, son categorías culturales que muchas veces empobrecen más de lo que explican.
En su taller conviven herramientas del siglo XIX con impresoras 3D, poleas de transmisión a vapor con máquinas contemporáneas. No hay nostalgia ingenua ni rechazo a la tecnología. Hay, en cambio, una fascinación por los procesos visibles. Las locomotoras lo atraen porque no esconden nada: cada movimiento se ve, cada fuerza se traduce en otra. Es una mecánica honesta, casi pedagógica. Una guerra permanente entre fuerzas que avanzan y retroceden para lograr un solo movimiento hacia adelante.
Esa relación con las máquinas es también una relación con el tiempo. Calcagno aprendió a desacelerar, aunque no sin resistencia. Reconoce que la ansiedadpor llegar al resultado suele arruinar la experiencia. Como la pintura que no se seca por más que uno la mire fijo, los procesos necesitan su propio ritmo. Entender eso fue uno de sus aprendizajes más difíciles y más valiosos.
Cómo Martín Calcagno pasó del arte contemporáneo a la restauración de máquinas históricas
La restauración de la locomotora de 1926 fue también una experiencia emocional colectiva. Los chicos no sabían qué mirar ni qué tocar. Los adultos, en cambio, se emocionaban hasta las lágrimas. Casi todos tenían un ferroviario en la familia, una historia ligada al tren, al vapor
El camino del éxito de Martin Calcagno no estuvo siempre ligado al vapor. Se formó y vivió del arte durante años, expuso en galerías importantes y trabajó con figuras centrales de la escena cultural. Pero llegó un momento en que algo no cerró. El circuito del arte, atravesado por el ego, la competencia y la lógica de mercado, empezó a resultarle asfixiante. Sintió que había vida fuera de las galerías y decidió comprobarlo.
El punto de quiebre fue casi doméstico: una cinta métrica. No le gustaba la versión industrial de plástico, así que se fabricó una de bronce. Para él, era un objeto perfecto. Para el galerista, apenas una anécdota irrelevante frente al cronograma de exposiciones y ventas. Ahí entendió que estaba hablando con la persona equivocada. Se fue, sin red, y empezó a construir otra forma de hacer.
El cerebro también sufre cuando el cuerpo se desajusta. Hay algo que ya no se puede ignorar. Lo vemos en amigos, en familiares, en nosotros mismos. Ansiedad. Cansancio mental. Tristeza que no se va. Diagnósticos que antes eran raros y ahora se han vuelto cotidianos. Como si el mundo, por dentro, estuviera un poco desbordado.
El psiquiatra de Harvard Christopher Palmer lo dice con cifras que impresionan: cerca de mil millones de personas en el planeta viven hoy con algún trastorno mental. Una de cada ocho. Y en los países occidentales, el dato da aún más vértigo: una de cada dos personas atravesará algún problema de salud mental a lo largo de su vida. No es una racha. Es un patrón.
Y Palmer lanza una pregunta incómoda: si cada vez hay más tratamientos, más diagnósticos, más conciencia… ¿por qué estamos peor?
La salud mental también se escribe en el cuerpo y en la biología. Fuente:Canva
Para él, la respuesta es clara, aunque no sea fácil de aceptar: llevamos décadas intentando apagar incendios sin revisar el cableado. Tratamos los síntomas, pero rara vez miramos qué está fallando por debajo. “Es hora de una transformación. De una auténtica revolución en la salud mental”, repite. No como un eslogan, sino como una necesidad urgente.
Hay una coincidencia que le obsesiona: mientras aumentan la depresión, la ansiedad o la esquizofrenia, también lo hacen la obesidad, la diabetes y las enfermedades del corazón. Demasiadas cosas creciendo al mismo tiempo como para pensar que es casualidad. Y añade algo todavía más duro: muchas personas con trastornos mentales viven, de media, 15 años menos. No por el diagnóstico en sí, sino por problemas metabólicos y cardiovasculares.
Cuando lo lees despacio, duele. Porque ya no hablamos solo de “sentirse mal”. Hablamos de vida.
Cuando entiendes que la mente no va sola
Cuando el metabolismo falla, la mente lo acaba pagando. Fuente:Canva
Aquí es donde Palmer rompe con casi todo lo que nos han contado. Para él, la salud mental no es un asunto aislado del cerebro. No es solo química, ni solo genes. Es cuerpo. Es energía. Es metabolismo.
Lo explica de una forma que se te queda grabada: “Cuando el metabolismo se detiene, la vida se detiene. No hay excepciones.” El metabolismo no es contar calorías. Es el sistema que permite que cada célula respire, funcione, se repare. Y el cerebro —nuestro órgano más exigente— depende de ese sistema más que ningún otro.
Dicho de otra manera: si el cuerpo no está produciendo y usando bien la energía, la mente lo paga.
No es solo química cerebral: es energía, inflamación y vida cotidiana. Fuente:Canva
Por eso Palmer no ve la depresión, la ansiedad o la psicosis como “fallos internos” sin remedio, sino como señales de un sistema desregulado. Estrés constante. Dormir mal. Comer alimentos que inflaman. Vivir desconectados del cuerpo. Haber pasado por traumas tempranos. Todo eso va erosionando el metabolismo poco a poco. Y llega un momento en que el cerebro empieza a gritar… con síntomas.
Cuando lo escuchas, algo encaja. Como si muchas piezas sueltas, de repente, encontraran su lugar.
Y por eso es tan contundente con una idea: la narrativa de que los trastornos mentales son genéticos, fijos y para siempre tiene que desaparecer. Porque esa historia no solo es incompleta… también roba esperanza.
A veces el problema no está en la cabeza, sino en la energía que le falta
Palmer habla de cosas que casi nunca salen en una consulta rápida. Inflamación cerebral. Procesos autoinmunes que impiden que nutrientes clave lleguen al cerebro. Vitaminas como el folato o la B12 que, aunque aparezcan “normales” en los análisis, no llegan donde hacen falta.
Es como tener comida en la nevera… pero no poder abrir la puerta.
Y cuando al cerebro le falta combustible, lo expresa como puede: tristeza profunda, ansiedad que no se calma, pensamientos oscuros, desconexión del mundo. No por debilidad. Por biología.
Desde ahí surge su propuesta: si tratamos el metabolismo, también podemos tratar la mente.
La psicóloga Alicia González lleva años trabajando en consulta con personas atrapadas en relaciones tóxicas que se repiten, se rompen y se reanudan sin llegar a sanar. En un contexto atravesado por la inmediatez emocional y el miedo a la soledad, su mensaje es claro: cuando existe abuso psicológico, el contacto cero no es una opción, es una necesidad clínica.
Sentirse atraído por otra persona estando en una relación no es una anomalía ni un fallo moral. Según explica González, el cuerpo responde antes que la razón, y esa reacción automática no siempre coincide con lo que uno desea conscientemente. El conflicto aparece cuando esa atracción se convierte en la fantasía de que otra persona podría ofrecer una vida más plena. Ese pensamiento, amplificado por la lógica de la elección constante, alimenta lo que hoy se conoce como FOMO relacional y empuja a rupturas impulsivas, idas y vueltas con la expareja y vínculos cada vez más inestables.
Cuando el cuerpo se adelanta a la cabeza: atracción, FOMO y vínculos inestables
En ese escenario, la psicóloga es contundente: cuando hay manipulación, maltrato emocional o desequilibrio de poder, mantener contacto aunque sea mínimo perpetúa el daño. El intercambio intermitente sostiene la esperanza, reactiva la dependencia emocional y dificulta cualquier proceso real de duelo. No se trata de falta de amor, sino de miedo a soltar y a quedarse solo.
González advierte además sobre un fenómeno preocupante: conductas que antes eran reconocidas como violentas hoy se presentan como gestos de cuidado. El control disfrazado de atención, la exigencia de saberlo todo o la vigilancia constante en nombre de la confianza son señales de alerta. La confianza, insiste, no necesita supervisión. Cuando aparece el control, lo que suele haber debajo es inseguridad y temor a la vulnerabilidad.
Otro de los errores más frecuentes es creer que las relaciones tóxicas siempre tienen rostros evidentes. En la práctica clínica ocurre lo contrario: muchas veces el perfil abusivo es carismático, empático en apariencia y socialmente valorado. Por eso, subraya que cualquiera puede verse atrapado en una dinámica de maltrato, independientemente de su formación, su fortaleza emocional o su experiencia previa.
Control, miedo y falsas banderas rojas: así se normalizan las relaciones tóxicas
Fuente: agencias
Tras una ruptura, muchas personas se preguntan cuándo estarán listas para volver a amar. Para González, esa pregunta es una trampa. Nadie llega completamente reparado a un vínculo y esperar estar “bien del todo” solo refuerza la idea de que hay que merecer el amor. El trabajo terapéutico no apunta a eliminar las heridas antes de vincularse, sino a reconocerlas y hacerse cargo de ellas dentro de la relación.
En una relación no solo se comparte el presente, también se proyectan miedos, carencias y expectativas imposibles de sostener. Ningún vínculo puede cubrir todas las necesidades de una persona sin generar frustración. Cuando las dudas no se hablan y el malestar se silencia, la relación se deteriora hasta volverse asfixiante.
En un tiempo donde todo parece reemplazable y descartable, Alicia González deja una advertencia incómoda pero necesaria: no todo vínculo que duele es amor, y no toda ruptura necesita explicación. En las relaciones tóxicas, cortar el contacto no es huir; muchas veces, es el primer acto de cuidado real.
Marta Marcè, nutricionista y divulgadora especializada en perimenopausia y menopausia, asegura que la alimentación marca un antes y un después en la salud hormonal femenina a partir de los 40. En un momento vital atravesado por cambios físicos y emocionales, nutrirse bien deja de ser un complemento y se convierte en una herramienta central.
La experta, que entró en menopausia de forma precoz tras superar un cáncer de ovarios, pone el foco en una idea clave: las hormonas no funcionan aisladas. Inflamación, microbiota, masa muscular y hábitos diarios influyen de manera directa en cómo se vive la menopausia hoy.
Por qué no basta con “tratar las hormonas”
Durante años, el abordaje de la menopausia se centró casi exclusivamente en el déficit de estrógenos o progesterona. Sin embargo, la evidencia actual muestra que este enfoque es incompleto. Según Marcè, el error más frecuente es pensarla como un proceso estanco, desconectado del resto del organismo.
La inflamación crónica, una microbiota intestinal alterada o la pérdida de masa muscular pueden intensificar los síntomas de la menopausia, desde los sofocos hasta el cansancio persistente. Por eso, insiste en mirar el cuerpo como un sistema integrado: cómo comemos, cómo entrenamos y cómo descansamos impacta directamente en el equilibrio hormonal.
La buena noticia es que nunca es tarde. Aunque lo ideal sería empezar antes de la perimenopausia, trabajar la nutrición durante la menopausiasigue generando mejoras reales y sostenidas. El cuerpo responde cuando recibe los nutrientes adecuados.
Siete alimentos clave para atravesar mejor la menopausia
Desde su experiencia clínica y personal, Marta Marcè identifica alimentos que no deberían faltar en esta etapa. No se trata de modas ni de superalimentos milagro, sino de elecciones accesibles y respaldadas por evidencia.
El lino o linaza destaca por su aporte de fitoestrógenos, omega 3 y fibra prebiótica, fundamentales para una menopausia más progresiva. Las crucíferas —brócoli, coliflor, kale— ayudan a regular el metabolismo hormonal y a proteger la salud mamaria. Las legumbres aportan proteína vegetal, fibra y fitoestrógenos, claves para el equilibrio metabólico.
El pescado azul pequeño, como sardinas o caballa, es una fuente directa de EPA y DHA, grasas esenciales con efecto antiinflamatorio y neuroprotector, especialmente relevantes en la menopausia. La soja fermentada, lejos de los mitos, cuenta con amplio respaldo científico por su efecto protector y su ayuda frente a los sofocos. A estos se suman los frutos rojos, ricos en antioxidantes que combaten el envejecimiento celular acelerado, y los frutos secos, en especial las nueces, aliados del cerebro y del sistema cardiovascular.
Más allá de la lista, Marcè subraya un mensaje central: este momento no es el principio del declive, sino una etapa que puede vivirse con vitalidad si se acompaña con hábitos adecuados. La nutrición, bien entendida, no promete soluciones mágicas, pero sí ofrece algo mucho más valioso: autonomía, bienestar y salud a largo plazo.
Hace tiempo que el mercado de las sillas gaming dejó de ser un nicho de colores estridentes y formas atrevidas para madurar hacia una ergonomía que incluso ha pasado a formar parte de despachos y oficinas alejadas del mundo de los videojuegos. Por ese motivo, en Merca2 hemos tenido la oportunidad de probar de primera mano si una silla gaming de estas características cumple realmente las expectativas de comodidad y funcionalidades, más allá de los diseños personalizados.
La serie Drifting de DXRacer nos ha parecido el modelo ideal para las características que buscábamos; si bien la marca tiene disponible en su web numerosos diseños personalizados de videojuegos, lo que más valoran es la comodidad y la ergonomía. Nuestro modelo elegido, el negro de tejido, se postula como una de las opciones más equilibradas para quienes buscan la robustez de un asiento de competición sin sacrificar la sobriedad necesaria para una jornada de teletrabajo.
Y, tras analizar a fondo su estructura, materiales y la experiencia de uso que propone, queda claro que no estamos ante una silla común. La silla gaming DXRacer nos parece una evolución pensada para durar y para todo tipo de perfiles y escenarios, tanto profesionales como de ocio.
Versatilidad ante todo
Lo primero que llama la atención de la DXRacer Drifting es su fisionomía. A diferencia de otras series de la marca, como la Formula o la Racing, que apuestan por una estética puramente de circuito, la Drifting suaviza sus líneas. Mantiene ese ADN de «asiento de coche de carreras» con sus características alas laterales, pero lo hace con una elegancia que permite integrarla en entornos menos lúdicos.
La silla gaming DXRacer Drifting | Fuente propia
La elección de los materiales es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. La marca nos cuenta que el uso de polipiel EPU de alta calidad en varios de sus modelos ofrece una resistencia al desgaste muy superior al cuero sintético convencional. Es más elástico, menos propenso a cuartearse con el paso del tiempo y, sobre todo, transmite una sensación táctil que se acerca peligrosamente al cuero real.
Sin embargo, nosotros hemos optado por adquirir una opción de tejido, priorizando la transpirabilidad, siendo un material que además es resistente al agua. Aunque no podamos elegir la personalización de, por ejemplo, el videojuego de Atlus Metaphor ReFantazio, es un acierto absoluto especialmente en climas cálidos, donde la piel sintética puede resultar traicionera tras varias horas de uso.
Pero entrar en los detalles técnicos de la Drifting es hablar de su capacidad de soporte. La marca utiliza espuma de curado en frío, un estándar en la gama alta que marca la diferencia entre una silla que se deforma a los seis meses y una que mantiene su estructura tras años de uso. El asiento ofrece una firmeza que, si bien puede sorprender al principio por su rigidez, es la que garantiza que la columna no se hunda en posturas perjudiciales.
El soporte lumbar es, quizá, uno de los elementos donde más se nota la madurez del diseño. En lugar de los cojines planos, la Drifting apuesta por una almohada lumbar curva que se adapta de forma orgánica a la forma en S de la espalda. A esto se suma el reposacabezas de espuma de gel refrigerante, un detalle que parece menor hasta que se experimenta la diferencia de temperatura en la zona de las cervicales durante una sesión intensa de juego o trabajo. Es un sistema de alivio de presión que realmente cumple con redistribuir el peso para evitar puntos de dolor.
Reposacabezas y cojín de la silla gaming DXRacer Drifting | Fuente propia
Ajuste y reclinación de la silla
La capacidad de personalización es crítica en una silla de este segmento. Los reposabrazos 3D permiten ajustar la altura, la profundidad y la rotación. Si bien existen modelos en el mercado con ajustes 4D que añaden el desplazamiento lateral, el sistema 3D de la Drifting es robusto y carece de ese excesivo «traqueteo» o baile de piezas que suele encontrarse en sillas de gama media. El revestimiento evita que los codos se deslicen, un detalle que, por ejemplo, los jugadores de shooters agradecerán especialmente.
En cuanto a la reclinación, la silla permite un ángulo de 90 a 135 grados. Es un ángulo más que suficiente para un descanso puntual o para consumir contenido multimedia con total comodidad, apoyado sobre una base de aluminio reforzado que aporta un centro de gravedad bajo y seguro.
En general, la durabilidad de los componentes de la Drifting de DXRacer parece incuestionable. El marco de acero de 1,5 mm de grosor y el pistón de clase 4 aseguran que la inversión sea a largo plazo y las ruedas de 60 mm, recubiertas de poliuretano, son extremadamente silenciosas y respetuosas con suelos de madera o laminados, algo que se agradece en el silencio del hogar.
Por poner alguna pega, el mecanismo de inclinación convencional, aunque fiable, carece de la suavidad de los mecanismos «multibloqueo» que se encuentran en series superiores de la propia marca, donde se puede bloquear la inclinación del asiento en cualquier ángulo, y no solo el respaldo. Asimismo, es vital que el usuario compruebe sus medidas, ya que el diseño con alas del asiento puede resultar algo restrictivo para quienes prefieren una base de asiento totalmente plana y abierta. A nosotros nos funciona sin problema tanto con personas de 1,70 como con otras más cercanas al 1,90 y un cuerpo más robusto.
Lateral de la silla gaming DXRacer Drifting | Fuente propia
Pero lo más robusto de todo es precisamente esta DXRacer Drifting, que para nosotros supone una declaración de intenciones de la marca. Con materiales de primera categoría y una ergonomía que prioriza la salud postural sobre los adornos superfluos, es ideal para el usuario que ha pasado por sillas de oficina baratas y busca algo que no cruja al primer movimiento y ofrezca una alternativa estética refinada que no grite «gaming» en cada costura.
Es una herramienta de trabajo y de ocio que justifica su precio (algo más de 300 euros) a través de la calidad de su espuma y la durabilidad de sus acabados. Aunque se echan en falta algunos ajustes de gama ultrapremium en los reposabrazos o el mecanismo de balanceo, la Drifting de DXRacer nos parece una de las referencias más sólidas del mercado por su capacidad para ofrecer comodidad real durante jornadas de más de ocho horas. Y, lo más importante: tanto para ocio, como para trabajo.
Durante años, el TDAH se ha explicado como si fuera un simple problema de atención. O de comportamiento. O, peor aún, de voluntad. “Si te esforzaras más…”. Pero la neurociencia actual nos dice algo muy distinto —y, honestamente, mucho más humano—: el TDAH no es que no quieras concentrarte. Es que tu cerebro tiene dificultades para gobernarse a sí mismo.
No es pereza. No es desinterés. Es una lucha interna para regular impulsos, emociones y pensamientos. Como intentar conducir con un volante que a ratos no responde del todo.
En el fondo del asunto está la química del cerebro. En especial, la dopamina y otros mensajeros que permiten que distintas zonas “se hablen” entre sí. El epicentro de ese control es la corteza prefrontal, la parte del cerebro que nos ayuda a frenar impulsos, planificar, organizarnos y pensar antes de actuar. Me gusta imaginarla como el director de una orquesta: no toca ningún instrumento, pero sin él todo se vuelve caótico.
En el TDAH, el problema no es que falten notas, sino que la comunicación entre ese director y el resto de músicos es inestable. A veces la señal llega tarde. O se corta. Y entonces aparecen la impulsividad, la dificultad para regular emociones y esa sensación tan conocida de “sé lo que tengo que hacer… pero no consigo hacerlo”.
Cuando las redes del cerebro no bailan al mismo ritmo
Cuando el cerebro intenta gobernarse, pero la señal no siempre llega. Fuente: Canva
El cerebro funciona a base de redes que se activan y se apagan según lo que estemos haciendo. Hay una que se encarga de la atención voluntaria (por ejemplo, escuchar una explicación), otra que vigila el entorno por si aparece algo importante o peligroso, y una tercera que se ocupa del mundo interior: pensamientos, recuerdos, ideas que van y vienen.
En una mente “típica”, estas redes se turnan con bastante orden. Si estás concentrado, el ruido interno baja. Si estás ensimismado, el exterior pierde protagonismo. Pero en el TDAH ese turno se desordena. Las redes se pisan, se superponen, compiten entre sí.
El TDAH no es falta de ganas, es una forma distinta de funcionar. Fuente: Canva
Por eso ocurre algo tan familiar: estás en una conversación y, de pronto, un pensamiento aparece sin pedir permiso. O una mosca, un sonido o una luz toman el control de tu atención como si fueran urgentes… cuando no lo son. Es como si todas las ventanas del ordenador se abrieran a la vez.
Y aquí viene algo importante: muchas personas con TDAH sí pueden concentrarse profundamente… pero solo en aquello que realmente las estimula. El famoso “hiperfoco”. Mientras tanto, tareas rutinarias o poco motivantes se vuelven una cuesta empinadísima. No es desinterés: es un filtro atencional que no consigue estabilizar qué merece estar en primer plano.
Cuando nadie lo entiende, el daño se acumula
Entre la distracción y el hiperfoco: así se vive por dentro. Fuente: Canva
El problema no es solo neurológico. Es también social. Cuando el entorno no entiende qué es el TDAH —cuando la escuela no se adapta, cuando se etiqueta a alguien como “despistado”, “impulsivo” o “poco constante”— el golpe es profundo. Muchos niños y adultos con TDAH crecen sintiendo que siempre llegan tarde, que fallan donde otros no, que algo en ellos “no encaja”.
Y eso pasa factura.
Las investigaciones muestran mayores riesgos de adicciones, conductas impulsivas y búsqueda constante de estimulación. En muchos adultos no diagnosticados aparece algo todavía más duro: la automedicación. Descubren que ciertas sustancias estimulantes no les generan euforia, sino calma y enfoque. No porque “quieran colocarse”, sino porque su cerebro, por fin, se siente regulado.
En las relaciones también se nota: decisiones impulsivas, conflictos, dificultad para sostener vínculos estables. No es falta de valores. Es, de nuevo, una dificultad real para frenar a tiempo.
Y lo más triste es que muchas de estas personas son inteligentes, creativas, sensibles… pero acaban creyendo que su manera de funcionar es un defecto.
El seguro de hogar es uno de esos contratos que firmamos con la tranquilidad de estar protegidos ante cualquier imprevisto. Sin embargo, en enero de 2026, miles de españoles están descubriendo una realidad amarga: la cláusula de inhabitabilidad temporal puede convertir su póliza en papel mojado.
La respuesta es tan sencilla como frustrante: muchas aseguradoras no pagarán ni un euro. Esta letra pequeña ha provocado ya numerosas disputas legales y un creciente malestar entre los asegurados que creyeron estar completamente cubiertos.
Qué es la cláusula de inhabitabilidad temporal
Esta cláusula establece que la vivienda debe estar habitada de manera continua para que la cobertura sea efectiva. La mayoría de las pólizas estipulan que si la casa permanece vacía más de 7 días consecutivos, el asegurado debe notificarlo a la compañía. De lo contrario, cualquier siniestro ocurrido durante ese periodo queda excluido de la cobertura.
Las aseguradoras justifican esta medida argumentando que una vivienda deshabitada tiene mayor riesgo de sufrir robos, okupaciones o daños por falta de mantenimiento. Sin embargo, la realidad es que pocas personas leen este apartado del contrato. El problema se agrava cuando las vacaciones de verano o Navidad superan esa semana crítica.
Los datos revelan que entre el 15% y el 20% de las reclamaciones por robos en viviendas son rechazadas por esta causa. Las familias que regresan de sus vacaciones encuentran no solo su casa saqueada, sino también una negativa de su aseguradora a indemnizarles.
Qué consecuencias tiene no notificar tu ausencia
El impacto económico puede ser devastador. Un robo en una vivienda puede suponer pérdidas de entre 3.000 y 15.000 euros en bienes personales. Si la aseguradora rechaza la reclamación por inhabitabilidad, el propietario asume el coste íntegro. Además, muchos seguros incluyen esta cláusula también para daños por agua o incendios.
Los principales problemas derivados incluyen:
✓ Rechazo total de la indemnización por robo ✓ Exclusión de cobertura por daños por agua o fugas ✓ Invalidación de responsabilidad civil si el siniestro afecta a terceros ✓ Posible rescisión del contrato por incumplimiento grave ✓ Pérdida de bonificaciones por antigüedad en la póliza
Además del coste económico, existe un componente emocional importante. Muchas víctimas de robos se sienten doblemente engañadas: por los ladrones y por su propia aseguradora. Las disputas legales posteriores son largas y costosas, y no siempre se resuelven a favor del asegurado.
Cómo protegerte ante esta cláusula oculta
La prevención comienza en el momento de contratar el seguro. Es fundamental leer el condicionado particular y preguntar específicamente por las cláusulas de inhabitabilidad temporal. Cada compañía establece plazos diferentes: algunas permiten hasta 30 días sin notificación, mientras que otras lo reducen a 7 días.
Una estrategia efectiva es solicitar una modificación de la póliza antes de las vacaciones. Muchas aseguradoras ofrecen coberturas específicas para ausencias prolongadas mediante un pequeño suplemento. Este coste adicional suele oscilar entre 20 y 50 euros anuales, una cantidad irrisoria comparada con el riesgo asumido.
También conviene instalar sistemas de seguridad que demuestren vigilancia activa del hogar: alarmas conectadas, cámaras con grabación en la nube o servicios de teleasistencia. Estas medidas no solo reducen el riesgo real de robo, sino que pueden mejorar las condiciones de tu póliza y eliminar restricciones por inhabitabilidad.
Alternativas si tu aseguradora rechaza el pago
Cuando una aseguradora deniega una reclamación por esta causa, no todo está perdido. El primer paso es presentar una reclamación formal ante el servicio de atención al cliente de la compañía. Debes argumentar que la cláusula no estaba destacada adecuadamente o que no recibiste información clara al contratar.
Si la respuesta sigue siendo negativa, puedes acudir al Defensor del Asegurado o a los servicios de reclamaciones de tu comunidad autónoma. Estos organismos analizan cada caso y emiten resoluciones que, aunque no son vinculantes, tienen peso moral y pueden presionar a la aseguradora. En muchos casos, las compañías prefieren llegar a un acuerdo antes que enfrentar una publicidad negativa.
La vía judicial es la última opción, pero también la más efectiva si tienes pruebas sólidas. Los tribunales españoles han comenzado a cuestionar la validez de estas cláusulas cuando no aparecen de forma clara y destacada. Un abogado especializado en derecho de seguros puede evaluar tus posibilidades de éxito y estimar los costes del proceso.
Las calorías importan, pero no son las que toman las decisiones. Hay personas que no hablan de salud desde los libros, sino desde la experiencia. Gabriel Olea es una de ellas. Biólogo, licenciado en ciencia y tecnología de los alimentos y experto en mindfulness, propone una mirada distinta —y, sinceramente, muy necesaria—: el cuerpo no se puede entender sin la mente, ni la alimentación sin las emociones.
Después de atravesar un burnout profundo en el mundo de la consultoría (de esos que te dejan vacío por dentro), Olea dio un giro a su vida profesional. Cambió los despachos por el acompañamiento a personas, mezclando ciencia con yoga, mindfulness y terapia transpersonal. El resultado no es una “dieta más”, sino una forma de entender la salud donde los hábitos, la cabeza y el entorno hormonal pesan tanto como lo que hay en el plato.
Su mensaje, dicho sin rodeos, incomoda un poco: no basta con “comer menos y moverse más”. El cuerpo es más listo que eso. Y cuando no lo escuchamos… se defiende.
Nutrición evolutiva: comer como esperan nuestros genes
Cuidar el metabolismo empieza por entender lo que pasa dentro. Fuente:Canva
Olea cuestiona las guías alimentarias que muchos hemos aprendido desde los años 80. Esa pirámide donde los carbohidratos ocupaban la base, como si fueran el pilar de todo. Para él, una dieta con un 60–70% de hidratos no encaja con nuestra biología.
“Un modelo de alimentación saludable es el que más se parece a lo que esperan nuestros genes, a lo que hemos hecho durante la mayor parte de nuestra historia”, afirma. Dicho de otra manera: comer como humanos, no como folletos publicitarios.
Desde ahí propone priorizar alimentos densos en nutrientes —carne, pescado, huevos, mariscos y vegetales fibrosos— y reducir cereales y legumbres, que llegaron de forma masiva hace apenas 10.000 años con la agricultura. No se trata de moda ni de prohibiciones, sino de coherencia biológica. Para Olea, cuidar el metabolismo es dejar de pelear con el cuerpo y empezar a trabajar con él.
Más allá de las calorías: cuando mandan las hormonas
No es solo comida: es mente, hábitos y entorno hormonal. Fuente:Canva
Uno de los puntos donde más insiste es en desmontar el famoso “balance calórico”. Sí, para perder peso hace falta gastar más de lo que se ingiere. Pero no basta. “El déficit calórico es la causa próxima… pero no la causa última. Pensar solo en calorías acaba deteriorando el metabolismo”, explica.
Aquí entran en escena dos protagonistas silenciosas: el cortisol y la insulina. El estrés crónico eleva el cortisol, sube la glucosa en sangre y bloquea los mecanismos que permiten quemar grasa. Da igual que hagas dieta o entrenes: un cuerpo estresado se aferra a sus reservas. Dormir mal lo empeora todo.
Dicho en sencillo: si tu sistema nervioso vive en modo alarma, adelgazar se vuelve una batalla cuesta arriba. Antes de forzar el cuerpo, hay que crear un entorno hormonal que le permita soltar.
Mitos metabólicos: la grasa “rebelde” y el alcohol
La salud real no se fuerza, se acompaña. Fuente:Canva
Olea desmonta dos ideas muy populares. La primera: no se puede perder grasa de forma localizada. No existe el “adiós tripa con abdominales”. La quema de grasa es global y depende de señales hormonales. Además, la grasa abdominal funciona como una especie de “colchón de seguridad” que el cuerpo protege.
La segunda: el alcohol. No es un detalle sin importancia. Al ser tóxico, el organismo prioriza eliminarlo y deja en pausa la quema de grasas y azúcares. “El alcohol va a ser siempre el primer sustrato energético disponible, bloqueando cualquier proceso de pérdida de grasa”, explica. Traducido: una copa hoy puede ser grasa mañana.
Joe Davis, Global Chief Economist y Head of Investment Strategy Group en Vanguard habla en Merca2 sobre la actualidad de la Inteligencia Artificial.
La inteligencia artificial (IA) ha evolucionado rápidamente de un avance tecnológico a una fuerza económica transformadora, redefiniendo las expectativas de productividad, crecimiento y competitividad en todos los sectores.
Joe Davis, Global Chief Economist y Head of Investment Strategy Group. Imagen: Vanguard
Al igual que la electricidad, los ferrocarriles o Internet en su momento, la IA está impulsando un cambio estructural que exige importantes inversiones de capital para adaptar la economía a una nueva era. Esto no es una moda pasajera, sino la base de la próxima ola de progreso económico.
Hoy, el ciclo de inversión de capital para la IA sigue en sus primeras fases, reflejando la trayectoria de expansiones históricas. Frente a las narrativas populares que presentan la inversión en IA hasta ahora como un fenómeno exclusivo del sector tecnológico, ésta ha sido amplia y ha tocado casi todos los rincones de la economía.
Sin embargo, el camino por delante será distinto. La próxima fase dependerá de los denominados “AI scalers”, que buscan lograr un salto cuántico en las capacidades de la IA generativa[1]. Estos escaladores de IA con grandes recursos parecen capaces de cumplir sus compromisos históricos de inversión de 2,1 billones de dólares hasta 2027.
No obstante, inversiones de esta magnitud requerirán cada vez más una amplia variedad de canales de financiación, incluyendo leases, crédito público y privado y diversos tipos de emisiones de capital. Esta fase del ciclo de inversión, que probablemente se desarrollará durante los próximos tres a cinco años, será una espada de doble filo.
Por un lado, impulsará a la economía a sustituir herramientas antiguas por nuevas, lo que los economistas denominan “profundización del capital”. Pero también planteará un panorama de inversión cada vez más estrecho, en el que los inversores encontrarán difícil evitar riesgos vinculados al éxito de esta generación de inversiones en IA.
Una tecnología con un propósito general necesita profundización de capital
Desde la aparición de ChatGPT a finales de 2022, la inversión en IA ha contribuido aproximadamente con 250.000 millones de dólares al PIB de Estados Unidos[2]. Aunque esta cifra nominal pueda parecer elevada, las comparaciones históricas ofrecen perspectiva: como porcentaje del PIB, el ciclo actual de inversión en capital de IA sigue de cerca la trayectoria de expansiones de capital pasadas.
Desde los ferrocarriles del siglo XIX, pasando por la expansión industrial tras la Segunda Guerra Mundial, hasta Internet y los ordenadores personales en los años 90, la llegada de una tecnología de propósito general (GPT, por sus siglas en inglés) ha ido acompañada de un proceso de profundización de capital que requiere inversiones significativas en las nuevas herramientas.
Esperamos que la IA no sea una excepción. Nuestro análisis de periodos de referencia sugiere que estas expansiones históricas alcanzan su punto máximo tras varios años, típicamente en una ventana de cuatro a seis años. Según esta medida, el ciclo actual de IA aún estaría en fases iniciales, en torno al 30–40% de los picos históricos.
Las expansiones anteriores también han transformado la estructura de las empresas, estableciendo nuevos estándares y regulaciones y redefiniendo los paisajes competitivos en muchos, e incluso en la mayoría, de los sectores. Por ejemplo, la expansión de las telecomunicaciones y de Internet dio lugar a la aprobación de la Telecommunications Act de 1996 y la Digital Millennium Copyright Act, leyes que contribuyeron a desregular los mercados de telecomunicaciones, fomentar la competencia y otorgar nuevas protecciones legales para la era digital[3].
Aunque los desarrollos de arquitectura más amplios son difíciles de medir en tiempo real, consideramos que aún se están formando en el caso de la IA, como lo evidencian los debates actuales sobre estándares regulatorios y de gobernanza, así como la evolución de la competencia y la dinámica sectorial[4].
El ciclo de inversión sigue la trayectoria de expansiones históricas de capital
Fuente: Cálculos de Vanguard, basados en datos del Bureau of Economic Analysis, a 31 de octubre de 2025. Los datos de ferrocarriles provienen de Pereira et al. (2014).
Notas: Este gráfico muestra el cambio en el tamaño total de distintos ciclos de inversión como porcentaje del PIB real. Los puntos de inicio son: Q1 1850 para ferrocarriles, Q1 1946 para la fabricación de automóviles tras la Segunda Guerra Mundial, Q1 1980 para petróleo y gas, Q2 1995 para telecomunicaciones y Q3 2022 para IA (actual).
El ciclo de inversión cuenta con un amplio respaldo económico
A pesar de la atención mediática sobre la IA, la inversión hasta ahora ha sido amplia, con participación de numerosos sectores. Esto contrasta con los picos de expansiones históricas anteriores, cuando la inversión estaba dominada por un conjunto reducido de actores o sectores.
Esta distribución sectorial equilibrada indica que aún quedan fases por recorrer. Aunque el sector tecnológico lidera el proceso, su participación sigue estando muy por debajo de los niveles históricos. En expansiones anteriores, los sectores dominantes solían representar porcentajes de doble dígito del total invertido a medida que se intensificaba su contribución. Hoy, el sector de información y procesamiento de datos representa solo el 7% de la inversión no residencial en la economía estadounidense.
Desde aproximadamente 2017, el gasto de capital se ha centrado principalmente en inversiones intangibles en software, ordenadores y equipos relacionados. Hoy, aproximadamente 25 céntimos de cada dólar invertido se destinan a estas categorías intangibles. A medida que la profundización de capital necesaria para respaldar la IA se acelere y madure, con inversiones tangibles en centros de datos, producción de energía y fabricación de semiconductores, esperamos que la inversión se diversifique más allá de los intangibles centrados en software.
La expansión de capital de IA ha sido amplia
Fuente: Cálculos de Vanguard, basados en datos del Bureau of Economic Analysis, a 31 de octubre de 2025.
Notas: Este índice de concentración mide el grado de concentración por tipo de inversión e industria. Se calcula como la suma de las participaciones al cuadrado de la inversión no residencial, normalizada por desviación estándar.
El sector tecnológico domina el ciclo actual, pero representa una menor proporción de la inversión total en comparación con industrias líderes de épocas anteriores
Cinco principales industrias por participación en la inversión total en el pico de concentración.
Aunque la próxima fase dependerá de los AI scalers, aún tiene recorrido
La siguiente fase de la expansión dependerá cada vez más de los AI scalers de varias formas: para proporcionar potencia informática, almacenamiento de datos y modelos de frontera necesarios para aplicaciones a gran escala.
La primera dependencia es la magnitud. Analizando ciclos de profundización de capital pasados, se requeriría que los AI scalers cumplan con los compromisos de inversión de 2,1 billones de dólares previstos hasta la fecha[5]. La inversión de los AI scalers en centros de datos representa un factor decisivo en la próxima fase del ciclo de inversión en IA.
La segunda dimensión es el tipo de inversión. Como la construcción de centros de datos de IA probablemente constituirá la mayor parte de la inversión de capital relacionada con IA, se espera que participe un conjunto más reducido de sectores de la economía: fabricantes de chips de IA, mano de obra especializada para la construcción y equipamiento, servicios públicos (para generar electricidad) e inmuebles próximos a las redes eléctricas existentes.
En términos generales, las implicaciones para la economía y los mercados son claras: estamos más cerca del inicio que del final de este ciclo de inversión en IA.
La última dependencia relevante, y posiblemente la más importante, es la evolución de los fundamentales corporativos de los AI scalers. A medida que estas compañías buscan superar las expansiones históricas, surge una pregunta natural: ¿Se están sobrepasando para financiar inversiones tan grandes?
Nuestra visión de referencia es que los AI scalers sí cuentan con los recursos necesarios para financiar estas inversiones, gracias a la combinación de grandes reservas de efectivo, balances sólidos y modelos de negocio que proporcionan ventajas competitivas profundas y crecimiento de ingresos consistente. De hecho, el consenso del mercado apunta a que los AI scalers seguirán siendo lo suficientemente rentables para cubrir con creces los 2,1 billones de dólares previstos entre 2025 y 2027[6].
Aunque estas empresas puedan financiar la próxima fase de la expansión, la magnitud histórica de estas inversiones favorecerá cada vez más la diversificación del riesgo mediante distintos canales de financiación. Solo en la segunda mitad de 2025, hemos observado un aumento de popularidad de los arrendamientos (a menudo con garantía crediticia), la utilización de mercados de crédito privados y públicos (tanto investment grade como high yield) y la financiación creativa por parte de proveedores, aprovechando parcialmente la favorable valoración de ciertas empresas clave en la inversión en IA.
Conscientes de la expectativa del mercado de seguir cumpliendo con el crecimiento de ingresos —una tendencia plurianual—, los AI scalers se convertirán en operadores astutos de sus capacidades de financiación, utilizando probablemente la mayoría (si no todos) los canales disponibles para mantener sus trayectorias de crecimiento[7].
2,1 billones de dólares para inversión en IA: Los AI scalers están a la altura
Fuente: Bloomberg, a 5 de noviembre de 2025.
Notas: Este gráfico muestra estimaciones históricas y consensuadas de gasto de capital y flujo de caja retenido menos recompras para los AI scalers (véase la nota 1 para definición). Los 2,1 billones de dólares en gasto de capital representan la suma del gasto trimestral realizado y proyectado desde comienzos de 2025 hasta finales de 2027.
[1] En este informe, definimos como AI scalers a las compañías del S&P 500 que pertenecen a los grupos industriales de Software y Servicios, Tecnología de Hardware y Equipos, Semiconductores y Equipos de Semiconductores, y Servicios Públicos Eléctricos. Desde un punto de vista económico, esta definición abarca el ecosistema corporativo más amplio involucrado en la inversión de capital habilitada por IA e incluye a empresas clave que los inversores asocian comúnmente con la escalabilidad de la IA, como Amazon, Alphabet (Google), Tesla, Apple, Oracle, Microsoft, Nvidia y Meta.
[3] Para más información, véase Federal Communications Commission (2013) y U.S. Copyright Office (2025).
[4] Para más información, véase Congressional Research Service (2025).
[5] La cifra de 2,1 billones de dólares se basa en estimaciones de consenso de Bloomberg para los AI scalers. Solo los compromisos de capital de conocidas empresas tecnológicas mega-cap —Amazon, Oracle, Meta, Alphabet (Google), Tesla, Microsoft, Nvidia y Apple— representan dos tercios del total (1,4 billones de dólares de los 2,1 billones).
[6] Utilizamos pronósticos de consenso del flujo de caja retenido, neto de recompras proyectadas, como fuente principal de financiación disponible para gastos de capital. La otra fuente es el efectivo existente en el balance. Combinadas, se espera que estas sumen 2,4 billones de dólares para el periodo 2025-2027.
[7] En términos ponderados por capitalización de mercado, su gasto por intereses/EBIT (beneficio antes de intereses e impuestos) y su ratio deuda/activo representan, respectivamente, un tercio y cuatro quintas partes de los valores del índice S&P 500.
En la vida digital cotidiana, los avisos para las actualizaciones de seguridad suelen aparecer en el peor momento posible. Interrumpen una tarea, llegan cuando el dispositivo está a punto de apagarse o simplemente resultan molestos. Sin embargo, detrás de esos recordatorios se esconde uno de los pilares básicos de la protección digital.
Las actualizaciones de software no son un capricho de los fabricantes ni una función pensada solo para empresas, sino una barrera esencial frente a amenazas cada vez más frecuentes y sofisticadas.
En un contexto marcado por el uso intensivo del móvil, el ordenador y otros dispositivos conectados, ignorar estas mejoras técnicas tiene consecuencias directas en la seguridad personal. El primer Patch Tuesday de 2026 ha vuelto a poner el foco en esta realidad y ha recordado que las actualizaciones de seguridad forman parte de la rutina básica de cualquier usuario que quiera reducir riesgos en su día a día digital.
Un aviso que no es solo para expertos
Cada segundo martes de mes, los principales fabricantes de software publican correcciones destinadas a cerrar fallos detectados en sus sistemas. Este proceso, conocido como Patch Tuesday, suele pasar desapercibido para muchos usuarios domésticos, que lo asocian erróneamente a grandes organizaciones o entornos corporativos.
Sin embargo, desde ESET España subrayan que cualquier persona que utilice un dispositivo conectado está expuesta a los mismos riesgos.
Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España, advierte de que posponer las actualizaciones de seguridad equivale a dejar abierta una puerta digital. Según explica, cada vulnerabilidad sin corregir es una oportunidad para que terceros accedan a información personal, cuentas online o incluso datos bancarios.
El riesgo no depende del tamaño del usuario ni del número de dispositivos, sino de la existencia de fallos conocidos que todavía no se han solucionado.
Más dispositivos, más superficie de ataque
El crecimiento del teletrabajo, los pagos digitales y el consumo de servicios online ha multiplicado el número de dispositivos que manejan información sensible. A un ordenador personal se suman hoy móviles, tablets, relojes inteligentes, televisores conectados y otros equipos que forman parte del ecosistema digital doméstico. Todos ellos funcionan gracias a software que, con el tiempo, puede presentar errores aprovechables por ciberdelincuentes.
Cuando no se aplican las actualizaciones de seguridad, estos equipos se convierten en puntos débiles dentro del entorno personal.
Un solo dispositivo desactualizado puede servir como vía de entrada para ataques que deriven en estafas, suplantaciones de identidad o robos de credenciales. En muchos casos, el usuario no percibe el problema hasta que el daño ya está hecho.
Riesgos que van más allá del malware
Uno de los errores más comunes es asociar la falta de actualizaciones de seguridad únicamente con virus o programas maliciosos. Aunque el malware sigue siendo una amenaza relevante, las consecuencias pueden ser mucho más amplias.
La explotación de vulnerabilidades permite interceptar comunicaciones, acceder a fotografías privadas, leer mensajes o manipular aplicaciones financieras sin que el usuario lo detecte de inmediato.
Además, los sistemas desactualizados suelen presentar fallos de estabilidad que afectan al rendimiento. Bloqueos, lentitud o errores inesperados no siempre son fruto del envejecimiento del dispositivo, sino de problemas ya identificados por los desarrolladores y corregidos en versiones posteriores. Mantener el software al día no solo protege, sino que mejora la experiencia de uso.
Las actualizaciones de seguridad deben entenderse como una rutina básica
Sin embargo, la mayoría de los incidentes no se producen por ataques dirigidos, sino por campañas automatizadas que buscan dispositivos vulnerables sin importar quién esté detrás.
Albors compara esta situación con salir de casa sin cerrar con llave. El hecho de que no ocurra nada durante un tiempo no elimina el peligro, solo retrasa sus consecuencias.
Las actualizaciones de seguridad existen precisamente para reducir esa exposición antes de que los fallos sean explotados de forma masiva.
Automatizar para no olvidar las actualizaciones de seguridad
Uno de los hábitos más eficaces para reducir riesgos es activar las actualizaciones automáticas siempre que sea posible. De este modo, los parches se instalan en cuanto están disponibles y se minimiza el tiempo en el que una vulnerabilidad permanece abierta.
Esta práctica resulta especialmente relevante en dispositivos que se utilizan a diario y que concentran accesos a correo electrónico, redes sociales o servicios bancarios.
También es recomendable revisar periódicamente qué equipos se utilizan de forma habitual y cuáles almacenan información crítica. Priorizar su mantenimiento ayuda a gestionar mejor el tiempo y evita dejar desprotegidos aquellos dispositivos que, aunque se usen menos, siguen conectados a la red.
Un pequeño gesto con gran impacto
Dedicar unos minutos al mes a comprobar el estado de las actualizaciones tiene un efecto directo en la protección digital. Según los expertos,muchas campañas de ciberataques se basan en vulnerabilidades para las que ya existen soluciones, pero que siguen siendo efectivas porque una parte significativa de los usuarios no las ha aplicado.
En este sentido, las actualizaciones de seguridad deben entenderse como una rutina básica, al mismo nivel que hacer copias de respaldo o utilizar contraseñas robustas.
No se trata de conocimientos técnicos avanzados, sino de incorporar un hábito que reduce la probabilidad de incidentes graves y evita pérdidas económicas derivadas de fraudes o bloqueos de dispositivos.
Seguridad cotidiana en un entorno conectado
El mensaje de fondo es claro. En un entorno cada vez más digitalizado, la protección no depende solo de antivirus o herramientas especializadas. Gran parte de la seguridad se construye a partir de decisiones cotidianas, como no aplazar indefinidamente una actualización pendiente.
Las actualizaciones de seguridad actúan como una línea de defensa silenciosa que protege información, privacidad y también el bolsillo del usuario.
Ignorar esas actualizaciones de seguridad, puede parecer inofensivo a corto plazo, pero acumula riesgos que terminan manifestándose cuando menos se espera. Mantener los dispositivos actualizados no elimina todas las amenazas, pero sí reduce de forma significativa la exposición a problemas que, en muchos casos, son evitables con un simple clic.
El lunes cinco de enero de 2026, Nestlé retiró del mercado por precaución algunos lotes de cinco de sus marcas de fórmula infantil, concretamente, NAN, BEBA, Guigoz, SMA y Alfamino. Asimismo, se cree que 38 mercados clave se han visto afectados al retirar de los lineales dichos productos.
Según informan desde Jefferies, el aviso inicial sobre el riesgo se publicó como Alerta Oficial de la Unión Europea el 12 de diciembre. Lo que provocó la retirada de estos lotes es que varios presentaban el riesgo de contener ‘cereulida’ de origen bacteriano, es decir, un ingrediente oleoso de un proveedor líder.
Por otro lado, el próximo 19 de febrero Nestlé presentará la actualización de resultados y perspectivas del año fiscal 2025; y esto lleva a los expertos a revisar sus estimaciones y presentar a su vez un escenario base a medio plazo. «Prevemos que el nuevo CEO, Philipp Navratil, habrá dedicado la mayor parte del cuarto trimestre de 2025 a visitar mercados y sedes de categorías para evaluar los desafíos y las oportunidades. Consideramos que el riesgo de reajustes de precios será un tema clave para nuestro sector en 2026», añaden los analistas.
Marcas de Nestlé.
Fuente: Nestlé
LO QUE PROVOCA LA RETIRADA DE LOTES EN NESTLÉ
En este contexto, con la obligación de retirar varios lotes de distintas marcas de la compañía de alimentación, es muy probable que el riesgo total de ventas en la compañía llegase a ascender a 1.200 millones de francos suizos, es decir, aproximadamente el 1,3% de las ventas del Grupo alimentario.
Si bien, las combinaciones específicas de marca y mercado representan significativamente menos del 0,5% de las ventas anuales, tal y como explican desde Nestlé. No obstante, la compañía de alimentación ha indicado que las ventas reales cubiertas por las ventas impactadas por cada SKU específico (combinaciones de marca y mercado) son significativamente inferiores al 0,5 %.
La pérdida de ventas debido a la preocupación a largo plazo de los consumidores sobre la seguridad de la marca podría afectar las ventas y las ganancias asociadas este año
Asimismo, los expertos del mercado asumen que todas las marcas afectadas de Nestlé en China nunca se recuperaran y el resto de las ventas globales de las marcas tardaran un año en recuperarse linealmente. Aun así, desde Jefferies estiman que el riesgo total de pérdida de ventas en este año, podría ser de 80 puntos básicos.
Esto supone que el valor de la marca en general se ve afectado en todos los mercados (más allá de las ventas directamente afectadas o retiradas). Actualmente, esto representa el peor escenario posible para el impacto en las ventas en este momento. «Todavía tenemos que confirmar con la empresa el tratamiento contable esperado y no tenemos ninguna indicación sobre el impacto esperado en las ventas/ganancias más allá de la cuantificación de la empresa de que ‘significativamente menos del 0,5% de las ventas anuales del grupo’ se verán afectada.», explican los analistas.
Fuente: Nestlé
Si nos remontamos a las precedentes de estos problemas en otras marcas, es verdad que el impacto en el comportamiento del consumidor relacionado con las marcas afectadas puede variar según mercado. Concretamente, la retirada de la marca ‘Dumex’ de Danone en China en 2013 por una falsa alarma de contaminación casi eliminó las ventas de la compañía en aproximadamente 800 millones de euros. O, cuando Abbott retiró del mercado parte de su marca Similac en 2010 y en 2022 en EE. UU., la marca recuperó su cuota de mercado en aproximadamente un año.
Sin embargo, los ingresos generados por las ventas originales de los productos se mantendrán sin cambios. «Prevemos que los costos derivados de la retirada (reembolsos, reemplazos, logística) se contabilizarán como gastos dentro del costo de los productos vendidos (COGS), estimamos para el primer trimestre», añaden desde Jefferies.
LA REVISIÓN ESTRATÉGICA PARA NESTLÉ EN 2026
El nuevo CEO de Nestlé, Philipp Navratil, ha pasado la mayor parte del cuarto trimestre de 2025 viajando a varios mercados y sedes de categorías para comprender cuáles son los desafíos y las oportunidades del grupo alimentario. Es posible que una de las cosas a entender es la competitividad de los precios y las luchas de los consumidores para normalizar precios muy altos en categorías como alimentos para mascotas, el café y los dulces, tras los aumentos de precios desde 2021.
«Consideramos nuestras estimaciones revisadas como un escenario base bastante drástico. Buscan reflejar la oportunidad que se le presenta a Nestlé de restablecer su plena competitividad y la máxima flexibilidad a medio plazo. Tenemos en cuenta los planes de ahorro de costes ya descritos (incluida la anunciada reducción de plantilla de 16.000 empleados). Este plan podría ampliarse«, certifican los expertos.
Fábrica de Nestlé en Girona Fuente: Agencias
Si nos centramos en las ventas, los expertos cada vez confían más en que el volumen puede superar el 2% en el ejercicio fiscal de 2026. Una confianza que se sustenta gracias a la disminución de los precios en las categorías relacionadas con el café y el cacao, y en la posible recuperación gradual de la demanda de alimentos para mascotas, tras el auge del COVID-19 y con la llegada de mayor capacidad para el segundo semestre de 2026.
El encarecimiento de lafactura de la luz se ha consolidado como uno de los factores que más condicionan las decisiones cotidianas de los hogares españoles, especialmente durante el periodo navideño y los primeros meses del año. Así lo refleja un estudio sobre hábitos y percepción del sector energético en España correspondiente a 2026 de Camby, que pone de manifiesto cómo el precio de la electricidad está influyendo de forma directa en la manera de consumir energía y en el estilo de vida de una parte significativa de la población.
Según los datos del informe, cerca del 23% de los españoles reconoce que decidió no encender las luces de Navidad en su vivienda con el objetivo de evitar un incremento adicional en una factura que ya consideran elevada. Esta renuncia, lejos de ser un gesto aislado, se enmarca en una tendencia más amplia de contención del consumo eléctrico dentro de los hogares, especialmente en momentos de mayor presión económica.
El estudio se sitúa en un contexto marcado por la conocida“cuesta de enero”, un periodo en el que muchas familias intensifican las medidas de ahorro tras los gastos acumulados durante las fiestas. En este escenario, el 67,6% de los encuestados afirma haber apagado más luces o dispositivos eléctricos de lo habitual, mientras que el 54,5% señala haber reducido el uso de la calefacción o haber bajado la temperatura del hogar. Además, el 51,3% asegura haber limitado el uso de electrodomésticos como lavadoras, secadoras u hornos para contener el gasto energético.
La factura de la luz podría ser más cara este año
Estos comportamientos reflejan el impacto que tiene la factura de la luz en el inicio del año, un impacto que podría verse incrementado tras las recientes decisiones regulatorias adoptadas por el Gobierno y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Estas medidas contemplan un aumento del coste fijo del recibo, una parte que se abona con independencia del consumo real de energía, lo que podría reducir el margen de maniobra de los hogares a la hora de ajustar su gasto.
El informe, elaborado a partir de una encuesta nacional, pone de relieve que casi uno de cada cuatro hogares ha optado por prescindir de elementos tradicionalmente asociados a la Navidad, como la iluminación decorativa, para evitar un mayor desembolso. Este hecho evidencia cómo el precio de la energía está influyendo no solo en decisiones de ahorro, sino también en renuncias y cambios en hábitos muy arraigados.
El análisis también confirma que la percepción del impacto del precio de la luz se intensifica durante los meses más fríos del año. En este contexto, uno de cada cuatro españoles sitúa el mes de enero como el momento en el que más aumenta su factura eléctrica, mientras que el 25,5% señala el primer trimestre del año como el periodo más caro debido al mayor consumo asociado al frío.
Más allá de las consecuencias económicas, el encarecimiento de la electricidad tiene un impacto directo en el bienestar emocional de los hogares. El 57,2% de los encuestados afirma que le preocupa no saber con exactitud cuánto tendrá que pagar cada mes por la luz, una incertidumbre que se traduce en una vigilancia constante del consumo diario.
Esta preocupación lleva a la mitad de los ciudadanos (50,1%) a modificar rutinas habituales, como cocinar menos en casa, reducir la duración de las duchas o limitar el uso de determinados aparatos eléctricos. Además, casi uno de cada cinco españoles (19,5%) reconoce que la llegada de la factura de la luz le genera estrés o ansiedad, confirmando que el impacto del precio de la energía trasciende el ámbito económico y afecta también a la calidad de vida.
En definitiva, la factura de la luz se ha consolidado como uno de los elementos que más ha marcado la Navidad de muchos hogares españoles.
El reciente episodio en Venezuela con las diferentes operaciones militares de Estados Unidos no repercutirá de inmediato a los precios globales del petróleo. Esta es la principal conclusión del informe deJanus Henderson, firmado por la analista Noah Barrett, que apunta a que la promesa de la administración Trump de incorporar a las grandes petroleras estadounidenses para reconstruir la deteriorada infraestructura energética del país caribeño, podría redefinir la oferta global de crudo en el largo plazo.
La tesis de la analista se basa en que si bien existe crudo venezolano actualmente en tránsito dentro del contexto del mercado petrolero global, no se espera que tenga un efecto significativo en los equilibrios de oferta y demanda inminente del petróleo. Esto se traduce en que, el ataque norteamericano a Venezuela no tendrá repercusiones inmediatas dentro del mercado global de esta energía.
El incidente de Venezuela no tuvo un impacto significativo en el mercado
De hecho actualmente, según sostiene el análisis, el petróleo venezolano tan solo representa menos del 1% de la producción del crudo mundial que está dirigido a China, esto se debe a los años de políticas restrictivas a la economía del gobierno chavista por parte de Estados Unidos; sumado a que el panorama global apunta a un superávit de crudo debido a la producción elevada de petróleo de los países de la OPEP+. Debido a esto, Janus Henderson espera que PDVSA, la empresa estatal de petróleo y gas del país, continúe operando con normalidad bajo una gobernanza interina de Estados Unidos, con pocos cambios en la producción a corto plazo.
En cuanto a la reacción inicial del mercado petrolero, el informe menciona que fue moderada con una cotización de los futuros precios del Brent hacia la baja hasta el 5 de enero. Aun así, también menciona que los precios después repuntaron al alza debido a la incertidumbre geopolítica y al posicionamiento del mercado, dado que los precios del petróleo venían de su mayor caída anual desde el año 2020.
Plataforma de extracción de petróleo (upstream). Fuente: AIE
No obstante, en el largo plazo la situación es muy distinta. Según el informe, Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo (más de 300.000 millones de barriles), pero su capacidad productiva se ha visto severamente mermada tras años de desinversión, sanciones internacionales y deterioro operativo. La producción, que llegó a superar los 3,4 millones de barriles diarios a finales de los años noventa, hoy se sitúa por debajo del millón de barriles diarios.
Para Janus Henderson, una eventual normalización política y la entrada de capital extranjero podrían permitir una recuperación relativamente rápida de la producción venezolana en comparación con otros proyectos petroleros a nivel global. A diferencia de yacimientos no convencionales o de exploración fronteriza, gran parte del petróleo venezolano es convencional y ya cuenta con infraestructura básica, aunque obsoleta. En ese escenario, el país podría volver a producir entre 2,2 y 2,4 millones de barriles diarios en un horizonte de uno a tres años.
Este aumento de la oferta tendría consecuencias directas sobre el mercado global. En un contexto en el que la demanda crece de forma moderada y la OPEP+ ya enfrenta dificultades para equilibrar el mercado, la reincorporación progresiva del crudo venezolano actuaría como un factor adicional de presión a la baja sobre los precios del petróleo.
La entrada del crudo no afectará a todos por igual
El impacto, sin embargo, no sería homogéneo dentro del sector energético. Las refinerías de la Costa del Golfo de Estados Unidos aparecen como claras beneficiadas, ya que están especialmente diseñadas para procesar crudos pesados como el venezolano. De hecho, hay que recordar que este tipo de materia prima a diferencia de otros tipos de petróleos sin tratar, requiere mayores esfuerzos y tecnología para su refinamiento debido a su alta viscosidad.
Por otro lado, los productores de crudo pesado de Canadá podrían verse perjudicados, al perder competitividad frente al regreso de Venezuela como proveedor natural del mercado estadounidense.
Refinería de Marathon Petroleum (Costa del Golfo). Fuente: Marathon Petroelum
El informe también subraya las oportunidades que surgirían para las grandes petroleras integradas y las compañías de servicios petroleros. La reconstrucción del sector energético venezolano requeriría inversiones masivas en exploración, producción, transporte y refinación, con estimaciones que superan los 100.000 millones de dólares. Este proceso abriría la puerta a contratos de gran escala para empresas estadounidenses con experiencia técnica y financiera.
En definitiva, el informe de Janus Henderson destaca que Venezuela no es un catalizador inmediato para los precios del petróleo, pero sí un elemento de peso en el tablero energético global de los próximos años. Aún así habrá que estar a la espera del constante cambiante panorama internacional que seguramente podría afectar a estas previsiones.
Los datos de puntualidad en el informe mensual de Renfe desnudan la presión que crearía sobre la empresa pública que se aplicará su vieja política de puntualidad, como lo ha pedido el PP desde el Senado. Según la empresa, el promedio de tiempo de retraso de sus incidencias supera los 15 minutos en 2025, lo que quiere decir que un alto porcentaje de sus viajes se traducirían en la obligación de pagar una indemnización del 50% del precio si tienen que asumir la nueva normativa.
De momento esto no será necesario, con la abogacía del estado, consiguiendo una válvula de escape para Renfe, asegurando que el reglamento del sistema ferroviario español debe ser modificado para aplicar la normativa que ha aprobado el Senado. De momento, la posición que mantiene tanto la dirección de la empresa pública como el ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible es que aplicar esta nueva exigencia, sería inviable con un sistema de alta velocidad liberalizado, que ha multiplicado sus trenes en unos 4 años, generando un mayor número de incidencias en todo el sistema.
El argumento tiene como defenderse, sin ir demasiado lejos esta semana, un retraso de un tren de Ouigo causó retrasos en las otras dos operadoras del sistema, que además de la propia empresa pública incluye a la italo-española Iryo. Y este tipo de situaciones se han repetido con los tres operadores. Aun así, sigue siendo un dato llamativo que el promedio de los retrasos de la empresa más importante de la alta velocidad en el país supere el cuarto de hora, incluso sin el reglamento actual no se ven obligados a pagar indemnizaciones por este periodo de tiempo.
Actualmente, la política de indemnizaciones de Renfe incluye una devolución del 50% del precio pagado por los billetes en caso de un retraso superior a los 60 minutos, mientras que la empresa promete una devolución completa del precio del viaje en caso de que el retraso supere los 90 minutos. La nueva medida, que la empresa recuerda en su propia página web que todavía no se aplica, sería mucho más estricta y ya han adelantado que se trata de un cambio que se traduciría en un aumento de los precios.
LOS MESES CON MÁS RETRASOS PARA RENFE
Como no podía ser de otra forma, la empresa pública sufre retrasos más largos en los meses de verano, lo que consideran la temporada alta. Entre junio y agosto el promedio de los retrasos de Renfe supera los 18 minutos. Es un dato especialmente llamativo frente a la competencia, pero que también está marcado por otros problemas en la temporada estival, en la que este año hubo varios fallos masivos del sistema de ADIF por causas externas a la propia ferroviaria pública, aunque también caen a los pies del ministerio que dirige Óscar Puente.
El mes con mayor tiempo de retraso entre los trenes de Renfe en 2025 fue el mes de julio, cuando alcanzó los 18,8 minutos de retraso con respecto a la hora de llegada programada. Le siguen agosto (18,6), junio con (16,9) y mayo (16,7). Por otro lado, el de menos tiempo de retraso es febrero, con un promedio de 11,9 minutos. También es el mes con menos circulaciones en el sistema, con unas 7.950 frecuencias en todas sus rutas mientras que julio es el mes con más viajes con 9.820.
El reto entonces en 2026 será que los meses de mayor importancia no sean también los que tienen los retrasos más largos. Aun así, la propia Renfe al menos puede quedarse con el consuelo de que la mayoría de sus trenes llegan a tiempo, con más del 80% de los trenes cumpliendo con el horario previsto todos los meses, lo que señala que la preocupación es menos por la cantidad de retrasos y más por lo largos que son.
APLICAR LA MISMA NORMATIVA DE PUNTUALIDAD A LAS TRES OPERADORAS
El otro punto clave para la situación de Renfe es, precisamente, que las otras dos empresas que operan el sistema de alta velocidad español no están obligadas a cumplir con la misma exigencia de puntualidad que el PP introdujo a la ley de Movilidad Sostenible. Es un punto que señalan desde el gobierno, y que puede terminar marcando la revisión del reglamento.
Será interesante ver cómo evoluciona la situación. La posición de la empresa y el ministerio sigue siendo que no es viable aplicar la nueva política de puntualidad, y es cierto que al revisar los datos del año que acaba de terminar es evidente que sería doloroso para el bolsillo de la empresa.
La compañía de belleza y cuidado personal, Puig, publicará resultados el próximo 16 de febrero de 2026. En este sentido, la firma de lujo se encuentra dentro de los riesgos de un ciclo de fragancias en declive, con las implicaciones de Charlotte Tilbury en Amazon, y las perspectivas de una adquisición en el sector del cuidado de la piel.
En cuanto a fusiones y adquisiciones, cada semestre, Puig revisa el valor razonable de cada opción de compra/venta, basándose en los múltiplos actuales del mercado, las fluctuaciones cambiarias y el rendimiento de la marca. Estas obligaciones se relacionan con los pasivos futuros relacionados con las adquisiciones de Charlotte Tilbury, la Dra. Barbara Sturm, Kama Ayurveda y Loto del Sur.
«Mantenemos una visión optimista sobre la acción de Puig, pero requiere un rendimiento constante para recuperar la credibilidad. Prevemos un margen bruto de ventas (OSG) del 5,5 % frente al 4,9 % de descuento, impulsado por un crecimiento del 6 % en fragancias frente al 4,2 % de descuento», apuntan desde Jefferies.
Fuente: Puig
LAS FRAGANCIAS PUEDEN VOLVER A SOSTENER LOS BUENOS RESULTADOS DE PUIG
En este sentido, gracias a la alta exposición de la compañía en fragancias, Puig se ha beneficiado de su reciente rendimiento superior al de otras subcategorías de cosméticos. Asimismo, podemos observar una moderación en los últimos trimestres, pero sigue superando a la categoría en el segundo semestre de 2025.
Sin ir más lejos, este nivel de crecimiento ha permitido a Puig superar a la categoría global de belleza. No obstante, el margen de superación en fragancias se ha reducido de más del doble a una vez. Puig buscará ampliar esta diferencia de nuevo a partir de 2026 mediante una inversión mayor y más focalizada.
Con un 70% de las ventas, Puig se ha beneficiado del mayor crecimiento en fragancias en los últimos cinco años
«Creemos que Puig Fragrances puede volver a superar la categoría de fragancias en aproximadamente 1,5 veces, lo que implica un 6 % de OSG a partir de 2026/28. Esto se verá impulsado por la exposición geográfica a mercados de alto crecimiento como China, así como por el aumento de los planes de inversión en A&P», apuntan desde Jefferies.
La superposición de las tendencias de cuota de mercado de Puig implica una tasa de crecimiento anual compuesta de aproximadamente el 6% hasta 2030. Los expertos prevén que Puig superará el rendimiento de la categoría, gracias a su exposición al mercado chino de fragancias, que prevén que duplicará para 2030.
Penetración de las fragancias de Puig
Fuente: Jefferies
Sin ir más lejos, este escenario supone que el crecimiento de Puig está en línea con su cuota de mercado de aproximadamente el 9 %. Esto requiere que Puig vuelva a los niveles de 2023 de rendimiento superior en la categoría de fragancias, cuando la división de fragancias creció 1,4 veces más rápido.
CÓMO AFECTA LA ENTRADA DE CHARLOTTE TILBURY EN AMAZON
En este sentido, a finales de 2025 la firma Charlotte Tilbury, bajo el paraguas de Puig, entró en Amazon. Si bien, el impulso de las ventas del segundo semestre de 2025 se verá compensado en parte en el primer trimestre de 2026, es decir, -6,8% frente al 9% de contras. Este hecho reflejaría el ajuste de inventario necesario por parte de los canales externos de Amazon.
La reciente asociación de Charlotte Tilbury con Amazon en EE. UU. marca un cambio significativo en su estrategia de distribución
«Esto probablemente representará un obstáculo de aproximadamente 16 puntos porcentuales para la reposición en el primer trimestre, pero seguimos esperando un crecimiento subyacente del 9,5 %, lo que indica la fortaleza de la marca. En el segundo semestre de 2026, esperamos que la marca también supere las ventas introductorias de Amazon», apuntan los analistas.
La marca ha demostrado dominio al responder a las imitaciones que le estaban ganando cuota de mercado a finales de 2024 y principios de 2025, reforzando la protección de su propiedad intelectual, lo que debería impulsar la cuota de mercado y permitir un crecimiento superior al del mercado a medio plazo.
Fuente: Charlotte Tilbury
El objetivo de Puig con este lanzamiento en Amazon es replicar la experiencia de compra en un mostrador de belleza de lujo. «Creemos que la inclusión en Amazon en EE. UU. debe considerarse un paso positivo para la marca. La presencia en el canal le proporciona acceso a más de 100 millones de compradores de productos de belleza en EE. UU.», añaden desde Jefferies.
No obstante, entrar en Amazon no está exento de preocupaciones para una marca orientada al lujo. Amazon se lleva un margen sobre las ventas, y existe la presión de ofrecer envíos rápidos, descuentos ocasionales y pagar por la colocación de anuncios en la plataforma. La marca deberá gestionar los precios con cuidado.
Asimismo, es importante mantener los precios en línea con los de Sephora y su propia página web para evitar conflictos de canal. El crecimiento del volumen deberá compensar cualquier dilución de margen. El caso es que existe el riesgo de que un minorista como Sephora reduzca la presencia de CT en las tiendas. Para mitigar esto, los expertos creen que Charlotte Tilbury probablemente haya negociado con Amazon para mantener la sección de Belleza Premium y no ofrecer precios más bajos que sus socios minoristas.
Tras semanas de preocupación, las VTC de Cataluña —encabezadas por aplicaciones como Uber, Cabify y Bolt— han visto cómo el proceso de aprobación de la nueva ley de transporte para vehículos de un máximo de nueve pasajeros, conocida como «ley taxi», se ha frenado por la introducción de una enmienda a la totalidad del texto. Según fuentes de la industria, ya no se espera que se apruebe el texto en los próximos tres meses de 2026 y, de hecho, la opinión generalizada es que puede retrasarse la aprobación más allá del verano.
De momento, las tres plataformas de VTC más grandes en Cataluña (Uber, Cabify y Bolt) han mantenido sus estrategias para amarrarse al territorio y, sobre todo, a Barcelona, pero ya no parecen tener la tensión de hace algunas semanas. Saben que la Ciudad Condal es una pieza clave del panorama de su negocio en el país, tanto por su peso cultural, deportivo y económico como por lo importante que sigue siendo a nivel turístico. Perder espacios como estos puede ser demasiado doloroso en lo económico, sobre todo en grandes fechas como los festivales, los partidos de fútbol o eventos empresariales como el Mobile World Congress (MWC).
El texto se había convertido en una de las grandes amenazas para el negocio de las empresas de la «nueva movilidad» en la ciudad. El mismo evitaba que las tres plataformas del sector realizaran viajes urbanos, complicaba la aprobación de nuevas licencias y sumaba la exigencia de tener un nivel C2 de catalán para los conductores. Es un proyecto de ley que cuenta con el apoyo de Élite Taxi —sobre todo de su líder y portavoz, Tito Álvarez—, pero que ha recibido las críticas del resto del mundo del transporte de particulares e incluso de organizaciones como PakTaxi en Cataluña. De hecho, entre las empresas del sector la ley se menciona como «la ley de Tito».
Concentración de Taxis en el paseo de Gracia de Barcelona. Fuente: Agencias
Aun así, desde el PSC se ha seguido insistiendo en el proyecto de ley. Se ha sumado la presión que mantiene la agrupación de Álvarez para que se apruebe el texto, la cual ha incluido marchas lentas y paros de varias agrupaciones del sector taxi. Álvarez ya ha señalado que, si para el mes de marzo no está aprobado el nuevo reglamento, la situación se traducirá en una huelga indefinida de todo el sector en la Ciudad Condal. Si se cumple la predicción de las grandes empresas de la «nueva movilidad», el texto no estará aprobado para esa fecha.
MÁS ENMIENDAS PARA LA LEY QUE DAN TIEMPO A UBER, CABIFY Y BOLT
Lo cierto es que las empresas del sector no creen tampoco que, con la llegada de la enmienda a la totalidad del texto, se acelere el proceso. Aunque, al ser presentada por VOX, tiene pocas posibilidades de ser aprobada, se espera que lleguen más revisiones en los próximos meses, incluso de partidos cercanos al gobierno de Illa. No solo se asume que el texto tardará todavía varios meses en aprobarse, sino que algunas voces en el sector cuentan con que lo que finalmente se apruebe sea mucho menos estricto que el primer borrador presentado.
Además, Uber, Cabify y Bolt mantienen su ofensiva tanto a nivel de lobby como llamando la atención de los ciudadanos. No solo han querido remarcar los tiempos de espera —que podrían multiplicarse si se aprueba el texto—, sino que señalan que se pueden perder más de 4.000 empleos. Aunque desde el taxi han asegurado que pueden absorber un alto porcentaje de estos conductores, el mayor precio de las licencias y las mayores exigencias complican que realmente se pueda dar el salto.
Además, han querido señalar tanto que Élite Taxi ha perdido poder de convocatoria (algo que seguramente tendrán que esperar al próximo llamado a huelga para confirmar), como que la ley está demasiado enfocada en Barcelona. De hecho, otras ciudades catalanas han señalado que no hay la misma presencia de los vehículos negros y amarillos que les caracterizan en la capital catalana. Además, insisten en que se necesita un mayor número de licencias de VTC y de taxi en toda Cataluña.
LAS DIFERENTES ESTRATEGIAS PARA AFERRARSE A BARCELONA
Aunque siguen esperando que el proyecto de ley se retrase, hay varias estrategias para aferrarse a Barcelona y al resto de la comunidad en caso de que se apruebe. La más llamativa, clave para Uber y Bolt, ha sido captar taxistas dentro de sus plataformas, una apuesta que representa también todo el funcionamiento de Free Now. Uber, además, ha sumado su acuerdo con el Fútbol Club Barcelona, que los ata por varios años a una de las instituciones más importantes de la ciudad.
Por su lado, Cabify ha conseguido mantener, de momento, algo más de 300 licencias en la comunidad, incluso más allá de la aprobación de la ley si esta se confirma. Ha sido un esfuerzo legal clave para la empresa en el corto plazo, aunque no es suficiente.
El dato llamativo es que, a pesar del miedo a la nueva normativa, el número de licencias de VTC en Cataluña ha estado creciendo, según los datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Es un recordatorio de que estas licencias son más accesibles y fáciles de mantener que las del taxi, lo que sigue siendo uno de los principales reclamos del sector en los últimos años.
Hiperproductividad: cuando hacer cada vez más empieza a costarnos la salud. Hay una idea que nos han metido tan dentro que ya casi no la cuestionamos: si no estás ocupado, no estás siendo suficiente. Cuantas más horas trabajas, más vales. Cuantos más resultados produces, mejor persona pareces. Y, sin embargo, algo chirría.
El psiquiatra y psicoterapeuta Carlos Cenalmor lo dice claro, sin adornos: ese modelo de vida no solo nos agota… nos está enfermando. No de golpe. No con un gran colapso espectacular. Sino poco a poco, por dentro, mientras seguimos funcionando como si nada.
Para él, uno de los errores más peligrosos de nuestra época es haber confundido valor con rendimiento. “Tienes que aprender que eres valioso porque sí, no por hacer cosas”, repite. Y duele escucharlo, porque nos obliga a mirar de frente algo incómodo: llevamos años intentando demostrar que merecemos existir.
Yo no sé tú, pero cuando lo leí pensé: ¿cuántas veces me he sentido mal por parar? ¿Cuántas por no “aprovechar” el tiempo? Demasiadas.
Cuando el estrés deja de ser solo cansancio y se convierte en una amenaza real
Vivir ocupados no siempre significa vivir bien. Fuente:canva
Hablamos del estrés como si fuera solo una molestia: estar agobiados, con la cabeza llena, con mil cosas pendientes. Pero Cenalmor va más allá. Dice que el estrés crónico acorta la vida. Literalmente.
No es una metáfora. Está relacionado con infartos, problemas digestivos, alteraciones del sistema inmune, deterioro cognitivo… Y hay un dato que impacta: el estrés laboral se asocia con cerca de un millón de muertes al año por infartos en el mundo. Un millón. No es “estar cansado”. Es una cuestión de salud pública.
Nuestro cuerpo está diseñado para activarse ante un peligro puntual. Correr, reaccionar, sobrevivir. Pero vivir en alerta constante es otra historia. Cuando la alarma no se apaga nunca, los sistemas empiezan a fallar. Y muchas veces lo hacen sin avisar. Un día simplemente… ya no puedes más.
Burnout: cuando el cuerpo grita lo que llevas años callando
Poner límites también es una forma de cuidarse. Fuente:canva
El burnout no es debilidad. No es falta de ganas. Es un colapso. Y está reconocido por la OMS. Cenalmor lo describe con cuatro señales muy claras: agotamiento extremo, fallos de memoria y concentración, desconexión emocional y una sensación profunda de vacío o falta de sentido.
Es ese momento en el que nada te ilusiona, todo pesa y tú ya no te reconoces.
Reconoce que la medicación puede ayudar en ciertos momentos. Pero lanza una advertencia que me parece clave: “No puede ser que la única solución a todo sean las pastillas”. Si no se cambia lo que está generando el desgaste, el tratamiento se queda en un parche. Alivia… pero no sana.
Y aquí, sinceramente, creo que muchos nos vemos reflejados. Aguantar. Aguantar un poco más. “Ya se me pasará”. Hasta que el cuerpo decide por ti.
El ‘síndrome del salvador’: cuando ayudar a todos te deja sin ti
El cuerpo avisa cuando la mente no escucha. Fuente:canva
Uno de los perfiles más vulnerables al burnout, explica, es el de las personas que siempre están para los demás. Responsables. Empáticas. De las que nunca dicen que no. Las que cuidan, sostienen, resuelven.
Cenalmor lo llama “síndrome del salvador”. Y advierte algo importante: no saber poner límites acaba dañando tanto a quien ayuda como a quien recibe la ayuda. “Tus síes solo son valiosos si sabes decir que no”, dice.
Porque cuando siempre estás disponible, te vacías. Y además, sin querer, puedes crear dependencia en el otro. Poner límites no es egoísmo. Es una forma de cuidado. Para ti… y para los demás.
Resulta curioso cómo una simple almohada ha pasado de ser un objeto de confort a convertirse en el símbolo de la resistencia contra las tasas abusivas de las aerolíneas. Lo cierto es que la picaresca se dispara cuando el bolsillo aprieta, y los viajeros han encontrado en la ropa de cama un aliado inesperado para evitar facturar esa maleta extra que nos amarga el presupuesto de las vacaciones.
La normativa de seguridad aérea es clara respecto a líquidos y objetos punzantes, pero se vuelve difusa cuando hablamos de accesorios de confort, permitiendo que este truco funcione en la mayoría de los controles sin levantar demasiadas sospechas entre el personal de tierra. Al fin y al cabo, nadie quiere ser el empleado antipático que le niega a un pasajero su derecho a echar una cabezadita, y es en esa grieta del sistema donde miles de turistas están colando kilos de ropa extra sin pagar ni un céntimo más.
¿Genialidad viral o necesidad ante el abuso?
El fenómeno comenzó, como casi todo hoy en día, en las redes sociales, donde decenas de usuarios demostraron que una funda de cojín tiene la capacidad de carga de una mochila pequeña. Aunque pueda parecer ridículo, los vídeos acumulan millones de visitas porque tocan una fibra sensible: la sensación generalizada de que las compañías aéreas nos están cobrando hasta por respirar dentro de la cabina.
Lo fascinante es ver cómo la gente rellena estas fundas con camisetas, ropa interior y hasta abrigos ligeros, logrando que el bulto mantenga una apariencia esponjosa y suave. Sin embargo, hay que tener presente que la discreción es la clave del éxito en esta maniobra, porque si tu cojín pesa siete kilos y suena a hebillas metálicas al dejarlo caer en la cinta del escáner, es probable que la jugada te salga bastante cara antes de embarcar.
El vacío legal de la almohada de viaje
La mayoría de las aerolíneas «low cost» permiten subir al avión con un artículo personal pequeño y, en muchos casos, accesorios adicionales como mantas o cojines de cuello. Aprovechando esta letra pequeña, resulta que una funda de almohada rellena de ropa técnicamente no incumple ninguna norma explícita de seguridad, siempre y cuando pase por el escáner de rayos X como cualquier otro bulto. Los agentes de seguridad buscan amenazas, no calcetines, por lo que su preocupación es nula.
El problema real surge en la puerta de embarque, donde el personal de la aerolínea tiene el ojo entrenado para detectar bultos sospechosos que excedan las dimensiones permitidas. A pesar de esto, la realidad es que rara vez detienen a alguien por llevar un cojín, ya que entrar en discusiones sobre si un objeto es para dormir o para transportar enseres retrasaría el embarque y complicaría la operativa del vuelo.
Cuando la broma te sale por un ojo de la cara
No obstante, no todo es un camino de rosas en este truco viral, ya que algunas compañías como Ryanair o Vueling están empezando a ponerse serias con el «exceso de accesorios» en cabina. Si el personal de tierra detecta el engaño, ten por seguro que te obligarán a pagar la tarifa de equipajeen la propia puerta, un coste que suele ser mucho más elevado que si hubieras facturado la maleta honestamente desde casa.
Además, existe el inconveniente logístico de tener que cargar con un bulto informe y sin asas por todo el aeropuerto, lo cual no es precisamente el colmo de la comodidad. Hay que considerar si realmente merece la pena el estrés añadido de pasar los controles con el miedo en el cuerpo, o si es preferible asumir el coste y viajar con la dignidad —y la espalda— intactas.
Manual de instrucciones para no hacer el ridículo
Si decides arriesgarte, la clave está en utilizar una funda de cojín con cremallera que no sea demasiado grande y, sobre todo, que mantenga una textura blanda al tacto. Lo ideal es colocar las prendas más suaves en el exterior para que, si alguien lo toca, sienta tela y no la estructura rígida de unos vaqueros o unos zapatos, lo cual delataría inmediatamente la treta ante cualquier azafato observador.
Camina con seguridad, lleva la almohada bajo el brazo con naturalidad, como si fuera lo más ligero del mundo, y evita mirar constantemente al personal de la aerolínea con cara de culpabilidad. Recuerda que al final del día se trata de actuar con total normalidad, porque en el teatro de los aeropuertos, la confianza es el mejor pasaporte para que nadie te pida explicaciones sobre por qué tu reposacabezas parece estar relleno de toda tu ropa de invierno.
Santiago Bilinkis, emprendedor y tecnólogo argentino, lleva años analizando cómo la tecnología moldea hábitos, vínculos y decisiones cotidianas. En sus últimas reflexiones, pone el foco en Tinder y lanza una advertencia clara: la lógica de las apps de citas puede estar erosionando la posibilidad de conectar de verdad.
El tema importa ahora porque millones de personas usan Tinder con la expectativa de encontrar pareja, cuando en realidad operan dentro de un sistema diseñado para otra cosa. Bilinkis explica qué hay detrás del modelo de negocio, cómo funcionan los algoritmos y por qué la promesa de “siempre puede haber alguien mejor” termina jugando en contra del usuario.
El verdadero negocio de Tinder: que sigas buscando, no que encuentres
Fuente: agencias
“La función principal de una aplicación de citas no es que encuentres pareja, sino que pases el mayor tiempo posible dentro”. Con esa frase, Santiago Bilinkis resume la lógica central de Tindery del ecosistema de apps similares.
La mayoría de los usuarios no paga. Por eso, la primera pregunta clave es cómo gana dinero la plataforma. La respuesta es directa: si una persona encuentra pareja y se va, deja de ser rentable. El negocio de Tinder no es el éxito amoroso, sino la permanencia, la repetición y, eventualmente, la conversión a planes pagos.
Ese diseño no es casual. Al inicio, Tinder muestra perfiles muy atractivos para generar entusiasmo. Luego, el sistema ajusta lo que el usuario ve en función de su comportamiento y de cómo otros reaccionan a sus fotos. Durante años, ese mecanismo funcionó como un ranking silencioso que ordenaba a las personas por “deseabilidad”.
Aunque Tinder anunció en 2019 que había abandonado ese sistema, Bilinkis sostiene que no fue por razones éticas, sino porque encontraron algo más eficaz: un modelo que maximiza el uso continuo sin necesidad de que haya encuentros reales.
Cuando la abundancia destruye el valor de la conexión
Uno pensaría que tener infinitas opciones mejora las chances de encontrar a alguien compatible. Sin embargo, los estudios y la experiencia muestran lo contrario. En Tinder, la posibilidad constante de que aparezca alguien “mejor” reduce el valor de la persona que está enfrente. Ese efecto genera una dinámica conocida:
Se invierte poco emocionalmente en cada match.
Se descarta rápido ante el mínimo defecto.
Se normaliza el ghosteo porque no hay costo social.
Antes de las apps, las parejas solían surgir en entornos compartidos: amigos, trabajo, estudios. Portarse mal tenía consecuencias. En Tinder, en cambio, la desconexión es anónima y sin impacto reputacional. No sorprende que hoy más del 60% de los usuarios declare haber sido ghosteado alguna vez.
Los datos también revelan fuertes desequilibrios: en plataformas heterosexuales, las mujeres hacen match con alrededor del 4% de los perfiles que ven, mientras que los hombres con más del 60%. Además, el 10% de los varones concentra cerca del 80% de los matches. El resultado es frustración para muchos y sobreestimulación para pocos.
Santiago Bilinkis aclara que Tinder no es inútil en todos los casos. Funciona especialmente bien para personas mayores, muy tímidas o con discapacidad, grupos que antes tenían más barreras para conocer gente. El problema aparece cuando se lo toma como la vía principal para construir vínculos profundos.
A pesar de la prohibición y de las advertencias oficiales, varias personas han intentado a lo largo de los años acercarse a Sentinel del Norte, la isla más aislada del mundo de todo el planeta, y con una población que rechaza ferozmente la visita de cualquier extranjero.
De hecho, en muchos casos, estos intentos acabaron en incidentes graves e incluso mortales, reforzando la idea de que la isla no es un lugar al que se pueda acceder sin consecuencias. Es por eso que la India ha prohibido y advertido sobre esta clase de visitas en muchas ocasiones, a pesar de lo cuál hay muchas personas que no quieren entenderlo y su curiosidad vence todas las alertas.
En concreto, uno de los primeros episodios documentados ocurrió en la década de 1970, cuando un equipo de filmación que trabajaba en un documental sobre el archipiélago intentó grabar imágenes de cerca. Al aproximarse a la costa, los sentineleses respondieron con flechas. El director del equipo recibió un impacto en la pierna, y el grupo tuvo que retirarse de inmediato. El incidente dejó claro que la tribu no hacía distinciones entre científicos, periodistas o turistas.
Pescadores arrastrados por el mar
Uno de los casos más conocidos tuvo lugar en 2006. Dos pescadores indios, que faenaban ilegalmente en aguas cercanas, quedaron a la deriva mientras dormían tras fallar el anclaje de su embarcación. El mar los arrastró hasta la costa de Sentinel del Norte.
Cuando las autoridades intentaron recuperar los cuerpos días después, se encontraron con una escena imposible: los sentineleses impidieron el aterrizaje de los helicópteros lanzando flechas y piedras. Los cuerpos nunca fueron recuperados. El suceso confirmó que incluso los rescates humanitarios podían convertirse en situaciones de alto riesgo.
El caso del misionero estadounidense
El incidente que más repercusión internacional tuvo ocurrió en 2018, cuando unjoven misionero estadounidense logró llegar ilegalmente a la isla con la ayuda de pescadores locales. Su objetivo declarado era evangelizar a la tribu. A pesar de conocer la prohibición y los riesgos, y sobre todo el rechazo de la propia tribu y su derecho a sus propias creencias, decidió intentarlo.
Según las investigaciones posteriores, el joven fue atacado poco después de pisar la playa y murió a manos de los sentineleses. Su cuerpo tampoco pudo ser recuperado debido a la hostilidad de la tribu y a la normativa de no intervención. El caso generó un intenso debate global sobre el colonialismo cultural, el respeto a los pueblos indígenas y la irresponsabilidad de ignorar las leyes de protección.
Una lección reiterada
Todos estos incidentes tienen un patrón común: Sentinel del Norte no es un lugar desconocido por accidente, sino por decisión. La tribu ha demostrado de forma constante que no desea contacto, y cada intento de acercamiento ha terminado en violencia o tragedia.
Habitantes de Sentinel del Norte
Por ese motivo, las autoridades indias han endurecido aún más la vigilancia en la zona y las sanciones contra quienes intentan acercarse. Sentinel del Norte se ha convertido en un ejemplo extremo de hasta dónde puede llegar la protección de un pueblo aislado y en una advertencia clara: hay fronteras que no deben cruzarse, ni siquiera por curiosidad, fe o afán de aventura.