El príncipe Harry vuelve a ser objeto de graves acusaciones, y esta vez, las críticas provienen de dentro de la propia organización benéfica que él mismo fundó. En un giro inesperado de los acontecimientos, el hijo menor de Carlos III, conocido por su implicación en diversas causas sociales y benéficas, ha sido acusado de actuar de manera grave a espaldas de la Casa Real británica y de su propia organización, Sentebale. Apenas tres días después de que el príncipe Harry anunciara su dimisión como presidente de la ONG que fundó en 2006 en honor a su madre, la princesa Diana de Gales, la fundación ha sido nuevamente puesta en el centro de la controversia.
La situación del príncipe Harry

El pasado 24 de marzo de 2025, el príncipe Harry emitió un comunicado conjunto con el cofundador de la organización benéfica, el príncipe Seeiso de Lesoto, en el que ambos informaban de su dimisión, una renuncia que se dio “en apoyo y solidaridad” con la junta directiva de Sentebale. La razón detrás de esta dimisión colectiva parecía estar relacionada con una disputa interna dentro de la fundación, en la que Sophie Chandauka, la actual presidenta de Sentebale, había sido señalada como la causa de la salida de varios miembros clave de la junta. La controversia surgió después de que Chandauka tomara la decisión de enfocar los esfuerzos de recaudación de fondos de la organización en África, lo que generó una serie de desavenencias y renuncias por parte de miembros del equipo directivo.
Chandauka, quien fue nombrada presidenta de la fundación en 2024, no tardó en salir a defender su postura y lanzar fuertes críticas hacia el príncipe Harry y los antiguos directivos de Sentebale. La empresaria y abogada, nacida en Zimbabue, reveló en varias declaraciones que la crisis que vivía la organización era el resultado de las denuncias que ella misma había realizado sobre la “mala gobernanza” y la “gestión ejecutiva deficiente” dentro de Sentebale. Según Chandauka, los problemas internos no solo tenían que ver con la falta de dirección profesional, sino también con casos de abuso de poder, intimidación, acoso y discriminación, en particular, “misoginia y discriminación contra las mujeres negras”.
Este ataque a los miembros anteriores de la junta directiva fue solo el comienzo de un proceso de descalificación pública que ha afectado gravemente la imagen de la fundación y, especialmente, la de su fundador, el príncipe Harry. La situación dio un giro aún más dramático cuando, hace apenas unos días, Sophie Chandauka acusó abiertamente al príncipe Harry de haber actuado de forma completamente inapropiada al divulgar información perjudicial sobre la fundación y sus miembros sin consultarlo previamente con ella. En una entrevista exclusiva con Sky News, Chandauka explicó que la única razón por la que estaba en esa situación era porque Harry había autorizado la divulgación de información interna sin su conocimiento, lo que consideró un acto de acoso e intimidación.
La presidenta de Sentebale dejó claro que está convencida de que el príncipe Harry había orquestado una serie de movimientos en los medios de comunicación para perjudicar su imagen pública y la de su equipo. “Desencadenó la maquinaria de los Sussex para hacer daño”, aseguró Chandauka, haciendo referencia a la estrategia mediática que, según ella, el príncipe habría puesto en marcha con el fin de desacreditarla y respaldar su versión de los hechos. Este episodio de acusaciones y contraacusaciones ha dejado al príncipe Harry en una situación incómoda, con su reputación ahora en juego debido a las graves denuncias que pesan sobre su comportamiento.
Sentebale, una organización benéfica creada por Harry en 2006 tras su viaje a Lesoto en 2004, tiene como misión proporcionar apoyo integral a niños y adolescentes que luchan contra enfermedades como el VIH/SIDA en el sur de África, especialmente en Lesoto y Botswana. La organización ofrece una amplia gama de servicios, desde atención médica hasta defensa de derechos y formación profesional. Sin embargo, ahora se enfrenta a un escándalo interno que pone en peligro no solo su futuro, sino también el legado de Harry en relación con la fundación que él mismo fundó en honor a su madre, Diana de Gales.
El nuevo escándalo de la Casa Real

El revuelo generado por esta controversia en Sentebale llega en un momento particularmente delicado para el príncipe Harry y su familia. Hace apenas una semana, Harry había anunciado su dimisión de la organización, lo que ya había generado titulares en los medios internacionales. A pesar de que su salida fue presentada como un acto de apoyo a los miembros de la junta, las razones detrás de la misma parecían estar mucho más relacionadas con los desacuerdos internos en torno a la dirección de la organización y las disputas personales dentro de la fundación. Ahora, con las acusaciones de acoso e intimidación, el príncipe Harry se encuentra nuevamente en el ojo del huracán mediático.
Este escándalo ha puesto en entredicho la reputación de Harry, que no solo ha tenido que enfrentarse a la crítica por su implicación en la organización, sino que también ha sido señalado por su presunta falta de transparencia y por no haber manejado adecuadamente los conflictos internos de Sentebale. La situación ha sido descrita por algunos como un varapalo para el príncipe, quien ya ha atravesado varias dificultades en su vida pública, incluidas las controversias relacionadas con su salida de la familia real británica en 2020, tras lo que se conoce como el “Megxit”, y su constante exposición mediática junto a su esposa, Meghan Markle.
En el contexto de todo este caos en Sentebale, la familia real británica también se ha visto afectada por otros eventos que han sido noticia recientemente. Esta misma semana, el rey Carlos III, padre del príncipe Harry, tuvo que hacer un alto en sus compromisos reales tras su ingreso en la Clínica de Londres debido a los efectos secundarios de su tratamiento contra el cáncer. Según un comunicado emitido por Buckingham Palace, el soberano sufrió «efectos secundarios temporales» que requirieron un breve período de observación y, como resultado, tuvo que suspender todos los actos que tenía programados en su agenda.
El ingreso hospitalario de Carlos III, que ha causado preocupación en el Reino Unido, también ha puesto al príncipe Harry en una situación delicada, ya que su relación con su familia sigue siendo tensa tras su renuncia a los deberes reales. En este contexto, las últimas acusaciones que lo implican en el escándalo de Sentebale no hacen más que aumentar las presiones sobre el hijo menor del monarca, cuyo futuro en el seno de la familia real británica sigue siendo incierto.
Mientras tanto, las repercusiones de la disputa en Sentebale seguirán desarrollándose en los medios de comunicación, con las declaraciones de Sophie Chandauka y otros miembros de la fundación que seguirán dejando al príncipe Harry en una posición complicada. Los próximos días serán cruciales para determinar si el príncipe podrá aclarar su posición y si logrará superar esta nueva crisis mediática que parece empañar su legado en la organización benéfica y en su relación con la familia real.








































































