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El Consejo de Ministros va a aprobar este viernes el Real Decreto Ley para regular las licencias de VTC. Un clamor que venía exigiéndose desde hace mucho tiempo pero que llegó a su punto más álgido tras las jornadas de paros convocadas por sectores del taxi el pasado mes de julio.

En ese momento, y con el conflicto desatado en las ciudades, principalmente en Madrid y Barcelona, el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, prometió que se reuniría con todas las partes y que buscaría una solución acorde para todos.

La disputa lejos de calmarse está al rojo vivo. Las VTC acusan al ministro de haberles dejado fuera de las negociaciones y apuntan que no les han recibido en el ministerio. Por su parte, el taxi ha bajado el tono con el titular de Fomento como “muestra de buena voluntad”, para tratar de acercar posturas, pero eso tampoco ha sucedido.

En el Decreto Ley que va a aprobar el ejecutivo, se pretende otorgar capacidad regulatoria a los gobiernos autonómicos y a los ayuntamientos para que ajusten ellos las limitaciones de las licencias de los vehículos con conductor. Sin embargo, fuentes cercanas al taxi aseguran que las medidas no serán inmediatas. Se prevé que sean efectivas en un periodo entre tres y cinco años, por lo que de momento todo continuará como hasta ahora.

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La propuesta de que las comunidades autónomas y ayuntamientos tomaran las riendas en esta batalla no gustaba a nadie de antemano. El taxi cree que multiplica el conflicto por 17, y que el Gobierno se quita así el problema de encima. Uber y Cabify consideran que debe ser competencia del Gobierno central, y los gobiernos autonómicos se muestran reticentes a asumir una nueva regulación sin recibir presupuesto específico para ello.

Las autonomías y los consistorios, por consiguiente, deberán tramitar un segundo permiso que permita la circulación de los vehículos con conductor, y también pueden optar por no hacerlo. Si esto sucediera los coches con licencia VTC no podrán operar libremente, lo que ha provocado que ahora estas empresas sean las principales interesadas en que las CCAA hagan una regulación específica.

En este momento, con la nueva normativa en ciernes, la más de 15000 licencias VCT, y las que quedan pendientes en el Supremo, podrán continuar circulando con normalidad, a la espera de la regulación que cada autonomía establezca de forma progresiva. De no ser así las los VTC sólo podrán realizar viajes interurbanos.

El gobierno toma así la calle del medio y no se moja, ya que de expropiar o prohibir licencias ya concedidas para volver a la ratio 1:30, tendría que abonar más de 3800 millones de euros en indemnizaciones, según los cálculos de la patronal Unauto.

Este miércoles Cabify y Uber ofrecieron 12 horas de ‘barra libre’ para que los usuarios conocieran el servicio y a los profesionales que, según apunta, podrían perder su trabajo si el ejecutivo decide expropiar licencias.

La ratio 1:30, que marca la proporción de una licencia de VTC por cada 30 taxis, establecida por ley y avalada por el Tribunal Supremo, es una de las principales reivindicaciones del taxi, algo que se antoja imposible a tenor de la proporción que existe en ciudades como Madrid, que está en 1:3. Una de las medidas que se plantean es restringir la salida de los coches con conductor, por días o matrículas, como actualmente hace el taxi en las principales ciudades.

LAS VTC SE MANIFIESTAN EN LA CASTELLANA

Cientos de conductores de VTC integrados en la Asociación de Autónomos de los VTC, UGT y el Sindicato Libre de Transporte, se manifestaron este jueves en el Paseo de la Castellana, en Madrid, contra el decreto ley que previsiblemente aprobará el Ejecutivo este viernes.

La movilización comenzó en la Plaza de Cuzco y continuó lentamente hasta el ministerio de Fomento. Flanqueados por un centenar de coches que abrían y cerraban la concentración, los conductores consiguieron colapsar durante tres horas una de las arterias principales de la ciudad, el carril derecho de la Castellana en sentido Plaza de Cibeles. Los chóferes reivindicaban terminar con el “acoso municipal “al que se sienten sometidos, señalando que muchas familias viven gracias a estas licencias.

En la cabecera de la manifestación, sujetando la pancarta, estaban algunos de los representantes de las VTC en España, y el portavoz de Unauto, Eduardo Martín que apuntó que nadie les ha enseñado el borrador del decreto, a escasas horas de su aprobación.  Además, reiteró que son muchos los puesto de trabajo que están en juego.

La jornada se desarrolló de manera tranquila, bajo los gritos de “somos VTC y ofrecemos calidad”, o “solo queremos trabajar” y muchas conversaciones paralelas entre conductores sobre fiscalidad y pagos. Este viernes tienen previsto volver a concentrarse, en el que será uno de sus días claves.