Daimler

Más piedras en el bolsillo del gigante alemán Daimler. El ‘profit warning’ anunciado por el grupo automovilístico este lunes pone en riesgo la sostenibilidad del dividendo de 3.500 millones de euros, que ya se vio obligado a reducir un 11% en febrero.

La compañía alemana ha modificado a la baja sus expectativas de ganancias para este año tras elevar sus provisiones por problemas relacionados con vehículos diésel. Daimler ha explicado que el aumento será de una cifra “alta de tres dígitos en millones de euros” y que el beneficio antes de intereses e impuestos (Ebit) del grupo se mantendrá plano respecto al ejercicio precedente. Previamente, había indicado que la cifra sería “ligeramente superior” a la de 2018.

El ‘profit warning’ del grupo, el tercero en el último año, se ha conocido después de que la Autoridad Federal del Transporte Motorizado de Alemania (KBA, por sus siglas en alemán) obligara a Daimler a retirar de la circulación unos 60.000 vehículos por equipar un ‘software’ destinado a distorsionar las pruebas de emisiones.

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Este millonario importe por los problemas con los motores diésel debería tratarse como “excepcional”, de acuerdo al último informe de los analistas de Bloomberg. Sin embargo, apuntan, “las implicaciones en efectivo resultantes pueden plantear preguntas sobre la sostenibilidad del dividendo recientemente reducido”.

El fabricante automovilístico presentó en febrero un beneficio neto de 7.582 millones de euros en 2018, un 29% menos que en 2017. Como consecuencia, la dirección y el consejo de supervisión de la aprobaron en la junta general de accionistas el 22 de mayo el reparto de un dividendo por acción de 3,25 euros por 2018. Aunque se trata del segundo mayor importe de su historia, supone un 11% menos que el repartido por 2017 (3,65 euros).

MALOS RESULTADOS DE DAIMLER

“El débil primer trimestre de Daimler se pasó por alto cuando los inversores se enfocaron más en los resultados de 2019 y el esperado plan estratégico del nuevo CEO del grupo, Ola Kaellenius”, han indicado los expertos de Bloomberg. La elevada inversión en I+D, los gastos de eliminación del diésel y los mayores costes de materias primas sugieren que Kaellenius dará prioridad a la reducción de costes. De hecho, el margen de Ebit de Mercedes en el primer cuatrimestre llegó al final de su nuevo rango de 6-8% (frente al 8-10% antes).

Daimler confía en el plan estratégico presentado por el nuevo CEO para revertir la situación y aumentar tanto el resultado de la compañía como la confianza de los inversores

“La debilidad refleja la transición a los vehículos eléctricos en medio de una desaceleración en los principales mercados mundiales de automóviles y los problemas asociados el cambio de modelo de negocio”, ha apuntado desde Bloomberg.

Pese a toda esta vorágine de malas noticias, la compañía espera que el segundo semestre del año sea mejor que el primero. El catalizador, según los analistas de Bloomberg, “debería ser” en nuevo plan estratégico de Kaellenius presentado en la junta de accionistas. Bajo el lema “Ambition2039”, la sostenibilidad será uno de los elementos clave de la estrategia corporativa de la compañía.

El anterior presidente de Daimler, Dieter Zetsche, explicó en la junta de accionistas que el grupo “ha progresado notablemente en los últimos años, aunque no estemos satisfechos con los resultados más recientes y las cotizaciones de nuestras acciones”. Presentó la nueva estructura del consorcio en tres grandes áreas que empezarán a funcionar el próximo 1 de noviembre: Mercedes-Benz Cars y Mercedes-Bens Vans para coches y furgonetas, Daimler Trucks y Daimler Buses para camiones y autobuses y Daimler Mobility Services para servicios de movilidad y finanzas.

Los títulos de Daimler acumulan una subida del 3,63% en lo que va de año. Sin embargo, los 47,5 euros actuales están lejos de los 59 que llegó a cotizar en abril. Desde entonces, una caída casi del 20% por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China con los fabricantes europeos como damnificados tangenciales.