Hemos conocido hace pocas fechas que Borja Prado ganó 3,05 millones en 2016 como presidente de Endesa, un 4,8% más (¡no está mal, felicidades!). Esas cantidades, impensables para el común de los mortales, podrían no ser suficientes para el presidente de la eléctrica, ya que, según comenta su círculo cercano, parece empeñado en el asalto a la presidencia de una compañía mayor.

En círculos políticos y empresariales empieza a ser un secreto a voces que a Borja Prado le agrada reclutar apoyos a una operación que le catapulte a la presidencia de Telefónica. Estos comentarios han ido creciendo a la vez que otros indicaban que ENEL podría estar interesada en la venta de la eléctrica, algo que han desmentido hace pocos días. Estos rumores sostienen que en caso de que alguno de los grandes proyectos de José María Alvarez-Pallete en la operadora puedan dejarle en evidencia, aparecería de inmediato como un gestor de experiencia apropiado para el cargo ante los accionistas. Esos apoyos que se están recabando son los de la “vieja escuela”, resortes políticos con la complicidad de algunos medios de comunicación de la vieja guardia. Craso error. El mundo ha cambiado.

En su día Hispanidad explicaba que el presidente de Endesa intentó sin éxito saltar a la cima de Repsol primero y del Banco Popular después. Lo de Repsol se entiende, e incluso la experiencia de Prado podría haber avalado sus opciones, no era ni mucho menos mal candidato. Lo del Popular se antoja un tanto más surrealista ya que la posición de la entidad, con un difícil presente, considerada por sus propios inversores como poco más que un banco de tercera división, no hacia el sillón tan apetecible. Ni siquiera por salario ya que Emilio Saracho cobrará tan sólo 1,5 Millones de euros fijos como presidente del banco Popular. O algo se nos escapa o moverse al Popular era una operación mal medida.

Asalto TelefonicaJosé María Álvarez-Pallete ha llegado hace pocas fechas a la presidencia operador de referencia del mercado español. Pocas cosas negativas se le pueden achacar en estos primeros meses de máxima responsabilidad. Hay evidentes aciertos (como la despolitización de la operadora, el rejuvenecimiento de algunos cargos directivos -¡Incluso la acertada salida de algunos de ellos que le pirateaban desde dentro!-, el arreglo del desaguisado de Telxius que se encontró poco después de llegar a la presidencia). En cuanto a los hechos objetivos a punto de cumplirse un año de su llegada a Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha conseguido ganarse la confianza de los inversores. La acción ha superado el techo de los 10 euros, lo que ha permitido que la compañía haya aumentado los 50.000 millones de euros de cotización. Una confianza que viene, sobre todo, por la capacidad del nuevo equipo gestor de reducir la deuda de la compañía. Ahora se sitúa en algo más de 48.000 millones; y las perspectivas del propio Pallete es que se reduzca en otro 10% antes de que termine el primer semestre de este año.

La reducción de la deuda ha sido la clave durante el 2016, donde ha tenido movimientos eminentemente defensivos: la venta del 1,51% de China Unico; de Telefe… Aunque ahora ha dado un paso de gigante con la recompra de un 6% de su filial alemana. A todo ello hay que sumarle el que, poco a poco, hemos ido diciendo adiós a –y en silencio- a la clase política en su Consejo y órganos directivos. Consejo, por cierto, que también se ha ajustado el cinturón, ante las futuras salidas que se avecinan dentro del plan de regulación de empleo que la compañía tiene en marcha.

Por supuesto hay algunos errores; hace pocas fechas yo destacaba que Aura es un bluff (acepto apuestas), simplemente un proyecto menor que pocos entienden donde jamás se le debió exponer en público al presidente, y menos declararlo como “un proyecto estrella” del operador, puesto que es algo por desarrollar, incierto, y no excesivamente relevante ni para las cuentas de la telco ni para sus usuarios.

Alvarez-Pallete lleva menos de un año como primer espada de un operador que conoce a la perfección. Sería delirante no dejarle trabajar tranquilo

Ante esta situación, de estabilidad y de tiempo de maduración del proyecto, sería delirante que accionistas de Telefónica llegaran a decidir a corto o medio plazo relevar a Alvarez-Pallete. Y no tendría sentido hacerlo por el presidente de Endesa. Ni por experiencia sectorial, ni por lógica ni por tiempos. Alvarez-Pallete apenas lleva un año al frente de la telco y muy pocos ejecutivos conocen esta empresa tan compleja como él lo hace desde dentro. Hay que dejarle trabajar tranquilo.

Borja Prado se ha mostrado como un gestor brillante, pero o a alguien la insolación le juega una mala pasada, o tendrá que buscar otro sillón en el selectivo Ibex 35. Mejor aún, yo le sugiero que aguante en la silla de Endesa, que vistos el resultado que le ha reportado en 2016 no debe estar tan mal. Por cierto, igual no tiene que aguantar demasiado si quiere cambiar de aires. Por cierto me soplan que poco antes del verano va a haber una silla interesante que sí quedará libre. Sólo se necesitan unos meses de paciencia para verlo. Tal vez ahí si sería un magnifico candidato.

Al tiempo.

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