El Ministerio de Asuntos Sociales conmemoró el jueves 5 de noviembre el Día Internacional de las Personas Cuidadoras con una jornada para reconocer la labor de quienes cuidan, tanto en el ámbito profesional como en el familiar, y reforzar los recursos disponibles para acompañarlos.
La ministra de Asuntos Sociales, Trini Marín, destacó la importancia de los cuidados para el bienestar y la cohesión social, y puso en valor el trabajo, a menudo poco visible, de quienes atienden a un familiar. Según señaló, esa responsabilidad puede suponer un esfuerzo físico y emocional, y quienes cuidan también necesitan recibir cuidados.
Estudian una prestación para cuidadores familiares
Marín explicó que el ministerio estudia la posibilidad de crear una prestación para cuidadores no profesionales. La medida requiere analizar las necesidades de las familias, su viabilidad y su encaje en el sistema de protección social. Mientras tanto, el ministerio sigue concediendo ayudas económicas ocasionales a cuidadores familiares que las necesitan y trabaja para ampliar las plazas concertadas de respiro en residencias sociosanitarias.
La ministra también destacó el Servicio de Atención Domiciliaria (SAD), que atiende a 293 usuarios al año. El servicio contribuye a favorecer la autonomía personal, la permanencia de las personas en sus hogares y su calidad de vida, además de ofrecer apoyo a las familias. Marín indicó que el Gobierno continuará promoviendo recursos, formación y espacios de acompañamiento para las personas cuidadoras y las cuidadas.
Conferencia abierta sobre el cuidado
El acto central fue la conferencia Me cuido, te cuido, abierta a la ciudadanía y conducida por el neuropsicólogo clínico Xavier Montaner. Estaba dirigida especialmente a familiares y profesionales que cuidan a personas con deterioro cognitivo o en situación de dependencia; no era necesario reservar plaza.
Montaner ofreció herramientas para comprender el deterioro cognitivo, mejorar la comunicación y el acompañamiento, gestionar situaciones difíciles y afrontar emociones habituales entre quienes cuidan, como la culpa, el cansancio y la frustración. También abordó la prevención de la sobrecarga, la importancia de establecer límites y descansar, y la posibilidad de pedir ayuda.
Formación para profesionales y voluntarios
La jornada comenzó con una formación para profesionales impulsada por el Ministerio de Asuntos Sociales con la colaboración del Ministerio de Salud. Participaron más de sesenta personas. La sesión, también impartida por Montaner, se dirigió a profesionales sociales y voluntarios del programa Radars que trabajan con personas mayores en sus domicilios o en servicios comunitarios.
Bajo el título Envejecimiento y dependencia. Herramientas para detectar, acompañar y comunicar desde el domicilio, la formación ofreció recursos para identificar y acompañar posibles situaciones de consumo problemático de alcohol entre personas mayores desde un enfoque respetuoso, no estigmatizador y centrado en la persona. Se trabajaron, entre otros temas, la detección de señales de alarma, la comunicación sin confrontación, la gestión de situaciones difíciles y el autocuidado de los profesionales.
En la apertura, la secretaria de Estado de Salud, Cristina Pérez, y la secretaria de Estado de Asuntos Sociales, Ester Cervós, defendieron un abordaje transversal de la atención a las personas mayores, que combine acción comunitaria, apoyo social y atención sanitaria. También señalaron la importancia de respetar la autonomía, la trayectoria vital y la capacidad de decisión de cada persona, y destacaron la contribución de profesionales sociales y sanitarios, trabajadoras familiares y voluntariado en la detección de cambios y el acceso a los recursos adecuados.




