Octubre se encamina a convertirse en un mes histórico para La 1. La cadena pública está a punto de recuperar un liderazgo mensual que no consigue en una temporada regular y sin grandes eventos deportivos desde febrero de 2012. Esta vez, el impulso llega de una combinación de fútbol, actualidad informativa, emisiones especiales y entretenimiento, con ‘La Revuelta’ como uno de los grandes escaparates de una RTVE que ha recuperado capacidad para competir con las principales cadenas comerciales.
Los datos de Fifty5Blue correspondientes a los primeros 26 días de octubre sitúan a La 1 en un 12,9% de cuota de pantalla. El resultado supondría una mejora de ocho décimas respecto a septiembre y de seis décimas en comparación con octubre del año pasado. La cadena pública se coloca así en una posición privilegiada para cerrar el mes por delante de Antena 3 y certificar una victoria que tendría una enorme carga simbólica para la corporación.
El buen momento de La 1 contrasta con la tensión que rodea a RTVE por la posibilidad de un cambio de Gobierno. Una eventual llegada del PP y la ultraderecha al poder podría provocar una profunda remodelación de la cúpula directiva, de la parrilla y de las relaciones con las productoras que trabajan con la corporación. En ese contexto, el liderazgo mensual no sería únicamente un éxito de audiencia: también se convertiría en uno de los principales argumentos para defender el balance de la actual etapa de José Pablo López.
El presidente de RTVE quiere cerrar la legislatura con La 1 en lo más alto. Su objetivo pasa por consolidar la recuperación de una cadena que durante años estuvo relegada a un papel secundario y que ahora vuelve a disputar espectadores a Antena 3. El camino no está exento de contradicciones, pero los resultados de octubre refuerzan la posición de la televisión pública en un mercado cada vez más competitivo.
El impulso de la selección española ha sido determinante. Los partidos de la Roja han proporcionado algunos de los registros más elevados del mes, con cuotas de pantalla que multiplican ampliamente las habituales en la televisión generalista. A ese tirón se han sumado las emisiones especiales vinculadas al Día de la Fiesta Nacional, el 12 de octubre, y una programación que ha sabido aprovechar acontecimientos deportivos e informativos para arañar share.
La presencia de Pedro Sánchez en ‘La Revuelta’ también ha contribuido a reforzar la posición del canal. La entrevista se convirtió en la emisión no deportiva más vista del año, con un 33,9% de cuota de pantalla y una audiencia media de 4.387.000 espectadores. El dato confirma la capacidad del programa de David Broncano para trascender el entretenimiento y convertirse en un acontecimiento televisivo cuando coincide con figuras de primera línea política o mediática.
La combinación de fútbol, acontecimientos institucionales y grandes entrevistas ha permitido a La 1 encadenar buenos resultados y presentar batalla a Antena 3. El desafío consiste ahora en comprobar si la cadena puede sostener esa ventaja cuando desaparezca el efecto de las grandes citas y tenga que apoyarse en la fortaleza de su programación habitual. El liderazgo mensual supondría una victoria importante, aunque no resolvería por sí solo los problemas estructurales de RTVE ni garantizaría su continuidad en los próximos meses.
Antena 3, por su parte, se mantiene como la principal rival de la televisión pública, aunque los datos de octubre apuntan a un retroceso. La cadena de Atresmedia registra un 12,3% de cuota de pantalla durante los primeros 26 días del mes, cinco décimas menos que en septiembre y ocho décimas por debajo del resultado que obtuvo en octubre del año pasado. La distancia con La 1 se estrecha a favor de la pública, que amenaza con arrebatarle el liderazgo mensual.
La fortaleza de Antena 3 reside en la estabilidad de una programación que lleva años funcionando como una de las principales referencias del mercado. Sus informativos, concursos y series constituyen una base de audiencia sólida, menos dependiente de los acontecimientos extraordinarios que han impulsado a La 1. Esa regularidad explica que la cadena siga siendo una adversaria difícil de batir, incluso cuando la pública consigue aprovechar un mes especialmente favorable.
La situación de Telecinco es mucho más delicada. La cadena de Mediaset se queda en un 8,5% de cuota de pantalla, un resultado que apunta al peor octubre de toda su historia. Aunque avanzaría una décima respecto a septiembre, pierde nueve décimas en comparación con el mismo mes del año pasado. La mejora mensual es demasiado pequeña para ocultar una tendencia de fondo: Telecinco continúa instalada en una crisis de audiencia que amenaza con convertirse en un problema permanente.
La cadena que durante años reinó en España atraviesa una etapa en la que cada décima cuenta y en la que la distancia respecto a La 1 se ha convertido en una de las señales más evidentes de su deterioro. La televisión pública ha conseguido consolidar una ventaja que hace unos años parecía difícil de imaginar, mientras Mediaset no encuentra una fórmula capaz de recuperar el terreno perdido.
La evolución de Cuatro ofrece una imagen muy distinta. El canal alcanza un 7,3% de cuota de pantalla, su mejor octubre desde 2009. El dato supone un incremento de 1,5 puntos respecto al mismo mes del año pasado y una mejora de dos décimas frente a septiembre. La cadena consolida así una recuperación que la sitúa en uno de sus mejores momentos de los últimos años.

El resultado se apoya, en parte, en el rendimiento de espacios de marcado perfil político y en una oferta que ha reforzado el tono antigubernamental de algunos de sus formatos. Cuatro ha encontrado un espacio propio en un mercado en el que la confrontación política se ha convertido en uno de los principales motores de determinados programas. La estrategia le permite crecer mientras Telecinco continúa sin encontrar una salida clara a su crisis.
El canal de Mediaset ha apostado por reforzar esa línea con nuevos formatos. Risto Mejide prepara el estreno de ‘El comité’ en el prime time, en un contexto de creciente confrontación política y con la precampaña electoral en el horizonte.
La Sexta, por su parte, registra un 5,5% de cuota de pantalla. El resultado supone dos décimas más que en septiembre, aunque mantiene una caída de cuatro décimas respecto a octubre del año pasado. La cadena de Atresmedia mejora ligeramente en el último mes, pero continúa sin recuperar los registros que llegó a alcanzar en otras etapas de su trayectoria.
La 2 cierra el balance con un 3,3% de cuota de pantalla. El canal pierde tres décimas respecto a septiembre, pero mejora en dos décimas el resultado de octubre del año pasado. Su evolución confirma que mantiene una posición diferenciada dentro del panorama televisivo, aunque su audiencia continúa lejos de la de las grandes cadenas generalistas.
RTVE A EXAMEN
Para José Pablo López, la posibilidad de cerrar octubre con La 1 como líder supone una oportunidad para reivindicar su gestión antes de que el horizonte político pueda alterar el futuro de RTVE. La corporación ha recuperado espectadores y relevancia en el ecosistema audiovisual, y ha demostrado que puede competir por el liderazgo sin depender exclusivamente de los grandes acontecimientos deportivos. Sin embargo, la mejora de las audiencias convive con decisiones editoriales discutidas, la escasez de ficción, la reiteración de formatos con famosos, las inversiones millonarias en fútbol y la falta de espacios dedicados a la música en directo.
También persisten las críticas por el supuesto favoritismo hacia determinadas productoras, entre ellas Banijay y Mediapro, y por una programación en la que los espacios de debate político han ganado peso frente a otras propuestas de entretenimiento.





