5El calendario que viene: 26 de octubre y 29 de marzo, con la directiva europea aún bloqueada
El próximo ajuste del reloj en España llegará el domingo 26 de octubre de 2025: a las 03:00 de la madrugada las manecillas retrocederán hasta las 02:00 y esa noche durará 25 horas. El horario de invierno se instalará hasta la primavera y el siguiente cambio está fijado para el domingo 29 de marzo de 2026, cuando a las 02:00 sean las 03:00. No hay margen de maniobra nacional: la Directiva 2000/84/CE obliga a mover los relojes el último domingo de octubre y el último domingo de marzo en todos los Estados miembros a la misma hora, y la Comisión Europea cerró en 2021 un calendario que cubre de 2022 a 2026 con esas dos fechas ya escritas. La sincronía no es un capricho burocrático: evita desajustes en trenes, vuelos y mercados, y explica que ningún país pueda descolgarse por su cuenta mientras la norma siga vigente.
El problema es que la directiva llamada a enterrar esta práctica sigue atascada en el Consejo. Bruselas presentó en septiembre de 2018 una propuesta para suprimir los cambios estacionales, avalada por una consulta pública en la que participaron 4,6 millones de ciudadanos y en la que el 84% se mostró a favor. El Parlamento Europeo la respaldó en marzo de 2019 por 410 votos frente a 192, pero los Veintisiete nunca han reunido la mayoría cualificada: unos países quieren quedarse en el horario de verano y otros en el de invierno, y ni la pandemia ni la guerra de Ucrania ayudaron a desencallarlo. La presidencia polaca lo devolvió al Consejo de Transportes en junio de 2025 y el comisario Apostolos Tzitzikostas encargó un estudio para sustentar la decisión; la presidencia chipriota se ha comprometido a retomar el debate cuando ese informe llegue. Mientras tanto, España —con Pedro Sánchez a la cabeza desde octubre— reclama en Bruselas que se aborde el asunto, sin resultado por ahora.



