El informe El coste del rentismo para los salarios y la economía productiva, elaborado por el Gabinete Económico de la Confederación Sindical de CCOO, analiza las consecuencias económicas y sociales de un modelo inmobiliario en el que los precios de la vivienda crecen por encima de los salarios y de la capacidad de generación de riqueza de la economía productiva.
El documento advierte de que el rentismo inmobiliario dificulta la mejora de las condiciones de vida de parte de la clase trabajadora y el impulso de una economía basada en la actividad productiva, la inversión y el empleo. Una proporción creciente de los ingresos familiares se destina a la vivienda, mientras que el encarecimiento de los locales comerciales aumenta los costes de pequeñas empresas y personas autónomas.
Según el análisis, las rentas inmobiliarias absorben recursos que podrían dirigirse al consumo, los salarios, la inversión productiva y la creación de empleo, en un contexto en el que las familias necesitan ingresos suficientes y las empresas, recursos para invertir, innovar y desarrollar su actividad.
La vivienda y los salarios
Entre el segundo trimestre de 2013 y el mismo periodo de 2026, el precio de compra de una vivienda subió un 108%, frente a un aumento del 30% del salario medio. El informe señala que el encarecimiento de la vivienda fue 3,6 veces superior al de los salarios.
Comprar una vivienda de 90 metros cuadrados requiere actualmente, de media, 7,1 salarios anuales completos, frente a los 3,1 necesarios en 1985. A esa cantidad se suma el ahorro previo para la entrada, los impuestos y otros gastos, que representan aproximadamente el 30% del precio.
En el alquiler, los precios de los nuevos contratos aumentaron un 37% entre 2015 y 2024, mientras que el salario medio subió un 21%. El informe sostiene que el encarecimiento de la vivienda contrarresta las mejoras salariales logradas mediante la negociación colectiva y el aumento del salario mínimo.
Costes para los negocios
El estudio también apunta al efecto del precio de los locales comerciales en los negocios, especialmente en las pequeñas empresas y las personas autónomas. Según datos de la Agencia Tributaria recogidos en el documento, los alquileres de locales subieron un 5,8% en 2021, un 8,3% en 2022 y un 4,5% en 2023.
El informe señala que estos gastos reducen los recursos disponibles de los negocios, elevan las barreras para iniciar una actividad y dificultan la continuidad de establecimientos existentes. También compara las rentabilidades: en 2025, la bruta de invertir en vivienda fue del 16%, frente al 7% de la rentabilidad ordinaria de los recursos propios empresariales, según datos del Banco de España.
El documento plantea que la diferencia entre ambas rentabilidades enfrenta la inversión inmobiliaria con la producción de bienes y la prestación de servicios, y advierte de sus implicaciones para el crecimiento, la innovación y el empleo.
Estimación sobre consumo y empleo
El gasto en vivienda deja menos recursos familiares para otros bienes y servicios. El informe recupera una estimación del Gabinete Económico de la Confederación Sindical de CCOO: una reducción del 30% en el coste de la vivienda podría generar entre 21.000 y 26.000 millones de euros adicionales de demanda agregada y favorecer la creación de entre 330.000 y 411.000 empleos acumulados en cinco años, bajo los supuestos de la simulación.
CCOO y UGT han convocado una huelga general para el próximo 11 de noviembre. Entre sus reivindicaciones figuran el acceso a una vivienda digna y asequible, la mejora de los salarios, el control de los precios de bienes y servicios esenciales y la defensa de unos servicios públicos de calidad.
CCOO plantea, a corto plazo, prorrogar los contratos de alquiler y avanzar hacia su conversión en indefinidos. También propone regular los alquileres de temporada, de habitaciones y turísticos para evitar que se utilicen para eludir la regulación y elevar los precios.
Propuestas del sindicato
A medio y largo plazo, CCOO propone movilizar cada año recursos equivalentes al 1,5% del PIB para generar un parque permanente de 1,5 millones de viviendas asequibles en una década, mediante la construcción, adquisición y captación de viviendas.
El sindicato presenta la huelga del 11 de noviembre como una reivindicación de un modelo económico en el que los salarios permitan acceder a una vivienda digna y en el que producir y trabajar resulte más atractivo que especular.




