2Bosque de La Herrería: paseo otoñal entre castaños y robles
Pocos bosques de la Comunidad de Madrid concentran en 497 hectáreas tanta variedad de árboles y tanto peso histórico. La Herrería pertenece a Patrimonio Nacional, fue declarada Paisaje Pintoresco en 1961 junto al pinar de Abantos y está incluida en la Red Natura 2000 como Lugar de Interés Comunitario de la Cuenca del Guadarrama y Zona de Especial Protección para las Aves. Ese blindaje explica que la masa forestal haya llegado casi intacta: un melojar de rebollos (Quercus pyrenaica) en las zonas altas, fresnedas en las vaguadas, arces de Montpellier, enebros, cerezos silvestres y castaños en los puntos más frescos. En otoño se nota la mezcla: los rebollos viran a ocres y dorados, los fresnos amarillean antes, el arce de Montpellier pone el rojo y la hojarasca tapiza los caminos. Y todo con el monasterio asomando entre las copas, a medio centenar de kilómetros de Madrid y sin reserva previa, algo que no ocurre en otros bosques otoñales de la región.
El paseo más habitual arranca en la oficina de turismo de San Lorenzo, baja por la Lonja y cruza el Paseo Carlos III hasta las dos columnas de la Cuesta de los Pastores. La ruta señalizada que enlaza La Herrería, El Castañar y la Silla de Felipe II mide 8,6 kilómetros y se cubre en unas dos horas y tres cuartos, aunque hay variantes de 4 a 6 kilómetros para quien vaya justo de tiempo. Conviene saber que El Castañar es una finca privada: se bordea por su tapia de piedra, no se entra. Los castaños de mayor porte aparecen cerca de la Fuente de la Reina, con dos ejemplares catalogados como árboles singulares, y el tramo final sube hasta la Silla de Felipe II, el conjunto de asientos tallados en el granito desde el que se ve el monasterio entero. Entre medias hay una senda ecológica de un kilómetro, adaptada y con paneles en braille, y aparcamientos junto a la ermita de la Virgen de Gracia. Se llega por la M-505 o en la línea C-3 de Cercanías; los fines de semana de octubre y noviembre conviene madrugar.


