3Canarias: dos capitales de costa y el grito de ‘Canarias tiene un límite’
«Canarias tiene un límite» dejó de ser un eslogan de pancarta para convertirse en la marca de una contestación sostenida en el tiempo. Nacido en la manifestación del 20 de abril de 2024, el lema agrupa hoy a decenas de colectivos que han situado la moratoria turística como exigencia central, ya formalizada ante la Consejería de Turismo para que se incorpore a la nueva Ley del sector. El archipiélago cerró 2025 con un récord de unos 18,4 millones de turistas y en 2026 las llegadas se han contenido levemente —7,8 millones de visitantes extranjeros hasta junio, un 0,6% menos—, pero la presión sobre la vivienda no ha aflojado: Canarias supera las 70.000 viviendas vacacionales registradas y Las Palmas de Gran Canaria tiene en marcha el procedimiento para declararse zona de mercado residencial tensionado.
Las dos capitales costeras, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, han protagonizado la última oleada de protestas. Entre finales de septiembre y el 6 de octubre acamparon el Sindicato de Inquilinas en la plaza de España de Santa Cruz y Derecho al Techo en la plaza de La Feria de Las Palmas, ante la Delegación del Gobierno. El 3 de octubre, las marchas por la vivienda reunieron a 3.500 personas en la capital grancanaria según la Policía Nacional —más de 8.000 según los convocantes— y a 2.000 en la tinerfeña —10.000 según la organización—, con lemas como «mi barrio no es tu negocio» y «el turismo vive, el pueblo sobrevive». A la saturación de los cascos urbanos se añade la de los espacios naturales: en el parque rural de Anaga, con 1.500 residentes y 1,8 millones de visitantes en 2025, los vecinos cortaron la carretera en marzo para exigir límites.



