Resultados de Iberdrola en 2026: gana 5.816 millones, eleva dividendo un 8,7% y mejora el guidance

El beneficio neto ajustado crece un 8,8%, hasta 5.140,5 millones, una vez excluida la plusvalía de 953 millones por la venta del negocio en México a Cox. La eléctrica prevé cerrar 2026 con unas ganancias de unos 6.900 millones.

Los resultados de Iberdrola 2026 dejan 5.816 millones de euros de beneficio hasta septiembre, un 9,6% más, y elevan el guidance por encima del 10%. La eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán mejora por segunda vez sus previsiones en el año y apunta a un beneficio neto ajustado récord de unos 6.900 millones al cierre del ejercicio.

Plusvalía de México, redes y un Ebitda que sube el 7,5%

La cifra bruta incorpora la plusvalía neta de 953 millones por la venta del negocio en México a Cox. Sin ese efecto, el beneficio neto ajustado se queda en 5.140,5 millones, un 8,8% más. Es la magnitud que utiliza la propia compañía para medir el pulso real del negocio y la que conviene mirar cuando se compara con ejercicios anteriores.

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El Ebitda ajustado se situó en 11.890,6 millones, con un avance del 7,5% impulsado por la aceleración de las redes. En términos reportados, la partida cae un 0,7% por dos elementos que no pertenecen a la operación corriente del ejercicio: el reconocimiento de costes pasados en Estados Unidos (530 millones) y la venta de los contadores inteligentes de Reino Unido en 2025 (382 millones). El tipo de cambio restó 36,1 millones. Sin ese viento de cara negativo, el crecimiento habría sido del 7,8%.

Los ingresos ascendieron a 34.405 millones de euros, un 8% más frente a los 31.871 millones del mismo tramo de 2025.

El flujo de caja operativo ajustado (FFO) apenas creció un 0,8%, hasta 9.264 millones, condicionado por efectos extraordinarios del resultado financiero del año pasado. La deuda financiera neta ajustada se situó en 54.561 millones: 600 millones más en el tercer trimestre y 4.379 millones por encima del cierre de diciembre por el esfuerzo inversor y por la apreciación del real brasileño y del dólar.

El balance aguanta. La compañía mantiene el rating BBB+, dispone de 23.000 millones de liquidez y cubre con ellos veinte meses de necesidades de financiación.

La plusvalía de Cox engorda el beneficio contable; la prueba real es que el resultado ajustado crezca un 8,8% sin la caja mexicana.

Dividendo de 0,275 euros y un guidance que apunta a 6.900 millones

El consejo ha acordado elevar un 8,7% el dividendo a cuenta, hasta 0,275 euros por acción. A esa cantidad se sumará el complementario que se someterá a la junta general de accionistas de 2027, todavía sin cifra. La dirección vincula el incremento a la combinación de más inversión, crecimiento del resultado y retribución al accionista, apoyada en activos regulados y contratos de largo plazo que estabilizan los ingresos.

En cuanto a las previsiones, la energética espera ahora un crecimiento de al menos el 10% en el beneficio neto ajustado de 2026, frente al más del 8% que manejaba antes. Sobre la base récord de 6.231 millones de 2025, el cálculo conduce a unos 6.900 millones al cierre del año.

El marco a cinco años mantiene ese mismo ritmo del 10% anual y llevaría las ganancias por encima de los 10.000 millones en 2030. Para sostenerlo, la base de activos regulados deberá superar los 90.000 millones y la compañía prevé instalar 15.000 MW entre 2025 y 2030, de los que ya ha sumado 3.300 en los últimos doce meses.

beneficio Iberdrola

Las inversiones subieron un 13%, hasta 10.087 millones, con cerca del 75% destinadas a Reino Unido, Estados Unidos y Brasil. Redes absorbió 6.277 millones (+28%), el 62% del total, y elevó el RAB un 14% hasta 56.000 millones, con el transporte creciendo un 31%. Generación y Clientes se llevó 3.600 millones, de los que 3.257 fueron a renovables, sobre todo eólica terrestre y marina.

El negocio regulado manda.

Análisis: el negocio regulado sostiene la tesis, la divisa y la deuda marcan el riesgo

Hay dos maneras de leer estas cuentas. La primera se queda en el titular: 5.816 millones y un 9,6% más. La segunda mira debajo y encuentra un crecimiento ajustado del 8,8% que no depende de la plusvalía mexicana, sino de las redes, cuyo empuje lleva el Ebitda al 7,5%. En mi lectura, la segunda es la que importa. Iberdrola se ha convertido en una compañía de infraestructura eléctrica con una cartera de generación que actúa de complemento, no al revés. El 62% del capital invertido hasta septiembre fue a redes y el RAB ya son 56.000 millones. Ese es el motor y esa es la parte del negocio que se paga con un marco regulatorio predecible.

El riesgo, en cambio, no está en la operación. Está en la financiación. El FFO creció un 0,8% mientras las inversiones avanzaban un 13%. Esa brecha de doce puntos se cubre con deuda: 4.379 millones más desde diciembre. La compañía lo atribuye a la apreciación del real y del dólar, y es cierto, pero también evidencia que el programa inversor va por delante de la generación de caja. Con rating BBB+ y 23.000 millones de liquidez hay margen para veinte meses. No es una alerta. Es una condición a vigilar trimestre a trimestre.

La retribución merece un comentario aparte. Subir el dividendo a cuenta un 8,7% cuando el guidance promete un 10% de crecimiento del beneficio es coherente, incluso algo conservador. El mensaje al accionista es que el crecimiento se comparte, pero la dirección no se compromete a elevar el payout. Prefiere reinvertir. Esa ha sido la apuesta de Sánchez Galán durante una década y explica a la vez el tamaño del RAB y el nivel de deuda.

Queda la duda de la divisa y de la regulación. Un 75% del dinero invertido en nueve meses fue a tres marcos regulatorios distintos y a tres divisas distintas. El tipo de cambio restó 36,1 millones al Ebitda. Poca cosa hoy. Con la deuda donde está, no es poca cosa mañana. Añádase el detalle de los capital allowances británicos: 277,6 millones de impacto positivo que ayudan al beneficio ajustado y que no se repiten necesariamente cada ejercicio.

El siguiente hito verificable es el Capital Markets Day de marzo de 2027, donde la compañía detallará inversiones y objetivos del nuevo ciclo. Antes, el mercado tendrá el cuarto trimestre para comprobar si el FFO acelera o si la brecha con la inversión se ensancha. Ahí se decide si la tesis defensiva aguanta el próximo ejercicio.

El detalle completo del periodo puede consultarse en la información remitida a la CNMV y en la página de accionistas e inversores de Iberdrola.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El comunicado se ha difundido antes de la apertura del 21 de octubre y la referencia inmediata para el accionista es el dividendo a cuenta de 0,275 euros por acción, un 8,7% superior al del ejercicio anterior. Sin variación intradía confirmada al cierre de esta edición, el valor afronta la sesión con la mejora de guidance como principal argumento.

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Clave técnica: El indicador a seguir es la deuda neta ajustada de 54.561 millones frente a un FFO de 9.264 millones. Si el flujo de caja no acelera en el cuarto trimestre, el apalancamiento seguirá creciendo después de los 4.379 millones añadidos desde diciembre, y ahí se tensiona el coste de financiación futuro.

Apunte macro: El 75% de los 10.087 millones invertidos está fuera de España, con el real brasileño y el dólar ya sumando 4.379 millones a la deuda por apreciación de divisas. El rating BBB+ y los 23.000 millones de liquidez cubren veinte meses de necesidades, suficiente para ejecutar el plan sin acudir al mercado en condiciones adversas.


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