De Bankia a la CAM: Los bancos españoles que se rescataron con dinero público en la crisis financiera de 2008

Entre 2009 y 2014, el sistema financiero español vivió la reestructuración más profunda de su historia por la crisis financiera. El Banco de España intervino entidades, el Estado inyectó capital a través del FROB —creado en junio de 2009— y varias cajas acabaron subastadas por un euro. La factura se midió en decenas de miles de millones de euros: en 2012 España solicitó el rescate europeo, con hasta 100.000 millones disponibles del MEDE, de los que llegó a utilizar unos 41.300. Sin ese dinero, buena parte de ellas no habría sobrevivido.

En la lista que te dejamos a continuación no hablamos de la totalidad de cajas y bancos rescatados porque son bastantes, pero sí te contamos algunos casos donde su supervivencia dependió de ayudas públicas directas, ya fueran inyecciones del FROB, del Fondo de Garantía de Depósitos o del préstamo europeo, y buena parte de ese dinero no se ha recuperado. No figuran las entidades que atravesaron la crisis sin capital público, como Santander, BBVA o Bankinter y, como decimos, tampoco están todas las rescatadas: Catalunya Banc, Banco de Valencia, Unnim o Cajasur pasaron por lo mismo.

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Caja Castilla-La Mancha: el primer rescate, la primera alerta ignorada

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El domingo 29 de marzo de 2009, el Banco de España intervenía Caja Castilla-La Mancha (CCM) y suspendía a toda su cúpula, presidida por el exdiputado socialista Juan Pedro Hernández Moltó. Era la primera vez que el supervisor tomaba el control de una entidad financiera española desde la intervención de Banesto en 1993. Ese mismo día, el Consejo de Ministros aprobó un decreto urgente que autorizaba al Estado a avalar hasta 9.000 millones de euros. La caja, que representaba menos del 1% del sistema, se quedó sin su plan de salvamento previsto: la fusión con Unicaja fracasó ante el riesgo inmobiliario de la entidad manchega. Su morosidad pasó del 0,5% en diciembre de 2007 al 9,32% un año después, y su ratio de solvencia se situó en el 5,2%, por debajo del mínimo regulatorio del 8%.

Lo que hace de CCM algo más que un caso puntual es que las señales de alarma llevaban tiempo sobre la mesa. Las inspecciones del Banco de España en 2008 cifraron en 441 y 600 millones los ajustes de saneamiento necesarios, y la entidad concentraba más del 40% de su inversión crediticia en el negocio promotor-constructor y en empresas de su propio grupo. Pese a ello, el Gobierno vendió la operación como un episodio «aislado» y sostuvo que el sistema financiero español seguía siendo «sólido. El Fondo de Garantía de Depósitos inyectó 1.300 millones en participaciones preferentes, con un coste total de la operación que se ha cifrado en unos 4.200 millones, de los que apenas se recuperaron 174. Menos de tres meses después nacía el FROB, y CCM acabó absorbida por Cajastur.


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