De Bankia a la CAM: Los bancos españoles que se rescataron con dinero público en la crisis financiera de 2008

Entre 2009 y 2014, el sistema financiero español vivió la reestructuración más profunda de su historia por la crisis financiera. El Banco de España intervino entidades, el Estado inyectó capital a través del FROB —creado en junio de 2009— y varias cajas acabaron subastadas por un euro. La factura se midió en decenas de miles de millones de euros: en 2012 España solicitó el rescate europeo, con hasta 100.000 millones disponibles del MEDE, de los que llegó a utilizar unos 41.300. Sin ese dinero, buena parte de ellas no habría sobrevivido.

En la lista que te dejamos a continuación no hablamos de la totalidad de cajas y bancos rescatados porque son bastantes, pero sí te contamos algunos casos donde su supervivencia dependió de ayudas públicas directas, ya fueran inyecciones del FROB, del Fondo de Garantía de Depósitos o del préstamo europeo, y buena parte de ese dinero no se ha recuperado. No figuran las entidades que atravesaron la crisis sin capital público, como Santander, BBVA o Bankinter y, como decimos, tampoco están todas las rescatadas: Catalunya Banc, Banco de Valencia, Unnim o Cajasur pasaron por lo mismo.

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Novagalicia Banco: de las participaciones preferentes al traspaso a Banesco

A person pressing a button on a metallic ATM keypad
Foto de Eduardo Soares en Unsplash

De la fusión forzada de Caixa Galicia y Caixanova, formalizada en diciembre de 2010, nació Novacaixagalicia, que un año después segregó su negocio bancario en NCG Banco. La entidad precisó un apoyo público de 9.052 millones de euros entre 2010 y 2012: 1.162 millones en participaciones preferentes convertibles suscritas por el FROB, 2.465 millones en la ampliación de septiembre de 2011 —que dejó al Estado con más del 90% del capital— y otros 5.425 millones en diciembre de 2012. En ese intervalo quedó atrapado uno de los episodios más lesivos para los clientes: las participaciones preferentes y obligaciones subordinadas colocadas masivamente entre pequeños ahorradores, en muchos casos mayores, que después fueron anuladas por los tribunales por comercialización abusiva.

La resolución llegó por la vía de la venta. En diciembre de 2013 el FROB adjudicó el 88,33% del banco al grupo venezolano Banesco —presidido por Juan Carlos Escotet— por 1.003 millones de euros, de los que 712 millones correspondían al FROB y el resto al Fondo de Garantía de Depósitos, con pagos aplazados hasta 2018. La operación se cerró en junio de 2014 y derivó en la actual Abanca. El propio FROB cifró en unos 8.000 millones la pérdida para el erario, y el Plan de Reestructuración aprobado por Bruselas recogió garantías públicas al comprador por 2.322 millones para cubrir litigios de preferentes, cláusulas suelo y otros riesgos.

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