Ryanair operará 47 rutas en Sevilla este invierno, más del triple que las 13 de Vueling, pero la ventaja no se replica en pasajeros: la irlandesa suma 1,3 millones de viajeros frente a los 900.000 de la filial de IAG.
El dato retrata dos modelos opuestos de explotar una red. La aerolínea de bajo coste abre muchos destinos con pocas frecuencias semanales; la de IAG concentra su oferta en un puñado de mercados y engorda la frecuencia en cada uno. El resultado es una brecha asimétrica: la distancia en rutas es de 3,6 veces, pero la de tráfico apenas llega a 1,4 veces.
Ryanair refuerza Sevilla mientras Vueling aprieta su red
La programación de invierno confirma la apuesta. Ryanair reduce su red de 50 a 47 rutas respecto al invierno anterior, incorpora Venecia-Marco Polo y deja fuera Malta y Tenerife Sur, que regresarán en la temporada de verano. Mantiene, eso sí, seis aviones basados en Sevilla, dentro de una flota de 97 aeronaves con base en España.
Vueling mueve ficha en la dirección contraria. La aerolínea de IAG elevará de 12 a 13 sus rutas, pondrá a la venta más de 1,2 millones de asientos y estrenará Ibiza, además de consolidar Heathrow como su gran conexión internacional. Reforzará Santiago, Bilbao, y Fuerteventura e incrementará un 20% su capacidad internacional frente al invierno anterior.
La diferencia de destinos no se traslada, sin embargo, de forma directa al volumen de viajeros. Buena parte de la red sevillana de Ryanair opera con una o dos frecuencias semanales, mientras la filial de IAG alimenta sus rutas principales con varios vuelos diarios. Esa densidad explica que 13 rutas muevan 900.000 pasajeros y que 47 apenas eleven la cifra a 1,3 millones.
La distancia en pasajeros se cierra, no se abre: Ryanair reina en número de destinos, pero Vueling rentabiliza cada ruta con el triple de tráfico medio.
Dos modelos que reparten el mercado andaluz
El aeropuerto sevillano se ha convertido en un laboratorio del bajo coste. Alrededor de seis de cada diez aviones que despegan de Sevilla pertenecen a una low cost, un porcentaje que explica la intensidad de la competencia entre Ryanair y Vueling.

Los seis aparatos basados generan una inversión superior a 510 millones de euros y en torno a 180 empleos directos, según los datos que maneja la aerolínea irlandesa. La ocupación media de esos vuelos ronda el 96%, un nivel que en el negocio aéreo se considera pleno.
El desembarco responde a una lógica de escala: cuantos más destinos, mayor captación de tráfico punto a punto, sin pasar por un hub. Vueling juega la carta contraria, la de la conectividad y el pasajero de negocio, apoyada en la estructura de IAG y en su alianza con British Airways en Heathrow.
A la pugna se suman la estacionalidad y el resto de operadores. Malta y Tenerife Sur solo vuelven en verano, cuando la demanda turística repunta y la red se ensancha. En los meses de invierno, la competencia se concentra en el pasajero urbano y de negocios, un terreno donde Vueling parte con ventaja por su mayor frecuencia.
El equilibrio entre ambos modelos deja una foto elocuente del reparto de mercado para esta temporada de invierno:
| Indicador | Ryanair | Vueling |
|---|---|---|
| Rutas programadas | 47 | 13 |
| Pasajeros acumulados (enero-septiembre) | 1,3 millones | 900.000 |
| Evolución de rutas vs. invierno anterior | De 50 a 47 | De 12 a 13 |
| Capacidad anunciada | Seis aviones con base | Más de 1,2 millones de asientos |
Qué revela la pugna por el mercado andaluz
El sector aéreo español vivió un pulso parecido en otros aeropuertos regionales durante 2024 y 2025. En Málaga y Alicante, Ryanair escaló posiciones a base de abrir destinos, mientras las aerolíneas de red defendieron cuota con frecuencia. El patrón se repite en Sevilla: el bajo coste gana en cobertura, la compañía de red gana en densidad por ruta.
Para Vueling, sostener el pulso tiene un coste. Su red sevillana está muy concentrada y depende del tráfico internacional, más sensible al ciclo económico que el punto a punto. Ryanair, con costes unitarios más bajos y una ocupación cercana al 96%, dispone de margen para presionar el precio en las rutas donde ambas compiten.
El aeropuerto, en cambio, sale ganando. Más destinos y más frecuencias amplían la conectividad de Sevilla sin atarla a una sola aerolínea, un factor que el gestor aeroportuario Aena valora en su estrategia de diversificación. El riesgo aparece si la competencia deriva en una guerra de precios que recorte la rentabilidad de las conexiones más disputadas.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La publicación de las programaciones de verano, cuando Ryanair recupere Malta y Tenerife Sur, y el arranque real de las 13 rutas invernales de Vueling.
- Reacción del valor: IAG cotiza su exposición al tráfico europeo; cualquier señal de presión de precios en rutas peninsulares se lee como riesgo de margen para Vueling.
- Precedente sectorial: En Málaga y Alicante, el modelo de cobertura de Ryanair frente a la densidad de red de las aerolíneas de IAG ya se ha saldado con competencia intensa en precio.





