150 años de empanadas: la empresa familiar de Sarria que alcanza su quinta generación

La Panadería Pallares de Sarria celebra más de 150 años de historia con una receta familiar que ya alcanza la quinta generación. DW Español muestra el proceso artesanal de la empanada de porco celta y los secretos de su masa madre.

Hay alimentos que viajan en el tiempo sin perder su lugar en la mesa. La empanada gallega es uno de ellos. En Sarria, la Panadería Pallares lleva más de 150 años elaborando empanadas con una receta que, según DW Español, ha pasado de generación en generación hasta alcanzar la quinta generación familiar.

Andrea Fernández, actual representante de esa quinta generación, explica durante el vídeo que la empanada no es solo una preparación. Para ella concentra la infancia, la herencia de su familia y la identidad de su tierra. Esa carga emocional convive con una lógica muy práctica: se trata de un plato que se come en cualquier ocasión desde una cena rápida hasta una celebración multitudinaria y que ni siquiera exige plato.

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Una receta familiar que llega a la quinta generación

La grabación de DW Español recorre el obrador de esta panadería de Sarria. Allí se elaboran empanadas y también otra especialidad de la casa, los zocos. Andrea Fernández sitúa el origen de este legado 150 años atrás, un dato que la convierte en un ejemplo de relevo generacional dentro del negocio artesanal gallego.

En su explicación, la empanada aparece como un alimento flexible. Sirve para salir del paso cuando no hay tiempo para cocinar, funciona en reuniones con mucha gente y es fácil de transportar. Esa versatilidad explica, según la protagonista, por qué se ha mantenido en la cocina familiar durante tanto tiempo.

La base, insiste, está en la masa. Se prepara con harina, agua, masa madre y sal. A partir de ahí, el relleno puede cambiar en función de la zona y de la ocasión. En el vídeo se muestra una de las versiones más representativas del interior gallego: la empanada de tocino de porco celta.

Para Andrea Fernández, la empanada es infancia, herencia familiar y territorio; mucho más que un simple alimento.

— Andrea Fernández, quinta generación de Panadería Pallares, en DW Español

Trigo del país, masa madre y un relleno con mucha grasa

DW Español muestra el paso a paso. Para la masa se puede optar por levadura química o por masa madre natural, que es la que permite que la pieza crezca en el horno. La masa se divide en dos porciones desiguales: la inferior debe ser algo más gruesa para soportar el peso del relleno, mientras que la superior conviene dejarla más fina.

Antes del armado, la masa reposa entre una hora y hora y media en un lugar cálido. Mientras fermenta, se prepara el relleno con tocino y chorizo de cerdo celta, cebolla, pimiento y un punto de sal. La grasa del tocino, muy abundante en esta raza autóctona, se funde durante el horneado y deja la empanada jugosa.

Sobre la harina, la explicación del vídeo distingue zonas. La harina de trigo es la más popular. En Sarria se emplea un trigo del país, de tonalidad más oscura porque crece en áreas de sombra. La harina de maíz, en cambio, es propia de la costa. En el interior no se utilizó tanto, y en los años de posguerra, según relata Andrea Fernández, quedó asociada a épocas de escasez.

Cerrar bien la empanada y dejar que respire en el horno

El montaje es tan importante como la materia prima. Los ingredientes se estiran sobre la base gruesa y se cubren con la masa fina. Después se cierra con firmeza. Ese sellado no es solo estético: mantiene los aromas y vapores dentro de la pieza durante la cocción, evitando que se escapen en el horno.

Antes de hornear, se practica un pequeño agujero en la parte superior. Su función es que la empanada no se hinche en exceso y pueda liberar vapor. En la mayoría de empanadas se vierte un poco de aceite de oliva por esa abertura, pero en esta versión no hace falta: el tocino de cerdo celta ya aporta la jugosidad necesaria.

La cocción recomendada se sitúa en torno a 180 grados durante 50 minutos o una hora, según el tamaño. Al sacarla del horno, se le añade un toque de aceite. Y conviene esperar unos veinte minutos antes de comerla para que repose y la masa quede bien jugosa.

De las fiestas del interior a la mesa de cada día

La empanada de porco celta no es una elección casual. En el relato de DW Español, esta variedad era típica de las fiestas y de las temporadas de trabajo en el campo gallego, cuando se necesitaba una comida contundente para reponer energía. Hoy sigue presente en celebraciones y también como recurso cotidiano, porque se conserva bien y se puede comer en movimiento.

La longevidad de Panadería Pallares se inscribe en un fenómeno más amplio: los negocios familiares centenarios que sobreviven en la Galicia interior. Sarria, además, es un punto habitual del Camino de Santiago, lo que convierte su gastronomía en una parada visible para visitantes. No es un detalle menor en una comarca donde la despensa artesana compite con la producción industrial.

Claves para el lector: artesanía, relevo generacional y practicidad

El vídeo deja una lectura clara. La empanada resiste porque es a la vez memoria y utilidad. No necesita plato, se adapta a las prisas, viaja bien y admite tantos rellenos como ingredientes permite la despensa local. Para el espectador, el reportaje funciona como una ventana al trabajo de un obrador que mantiene procesos artesanales sin esconder la complejidad que implican.

También plantea una cuestión de fondo: el relevo generacional. Que una joven de la quinta generación hable de la empanada con ese apego no es solo una anécdota. Es la señal de que el oficio puede renovarse sin romper con el pasado. Para quienes valoran la gastronomía de proximidad, la continuidad de proyectos como este importa tanto como la receta misma.

Al final, la empanada no es solo masa y relleno. Es una forma de transmitir territorio, historia familiar y un modo de entender la comida que no necesita grandes artificios. Queda la pregunta de si las próximas generaciones seguirán amasando con la misma paciencia y si las nuevas formas de consumo permitirán que este legado sume otros 150 años.

Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de DW Español en YouTube.


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