9Ruta de setas por la sierra: la excursión micológica guiada
La ventaja de Madrid es tener un parque nacional a menos de una hora del centro, y el otoño convierte ese privilegio en un plan que pocos visitantes conocen: las rutas micológicas guiadas por la Sierra de Guadarrama. Durante unas cuatro horas, un biólogo o micólogo conduce al grupo por pinares y bosques de ribera en busca de níscalos y boletus, enseñando a distinguir las especies comestibles de las tóxicas antes de tocar nada. La temporada depende de las lluvias, pero suele arrancar entre finales de septiembre y mediados de octubre y alargarse hasta diciembre, con octubre como mes pico; quienes no fijan fecha se quedan sin plaza. Las salidas de iniciación para adultos parten de unos 22 euros por persona, y las versiones familiares para niños rondan los 12 euros, un precio razonable para volver del monte con criterio propio y sin riesgo.
Lo que hace seria esta excursión es la regulación que envuelve la recolección dentro del Parque Nacional. Municipios como Rascafría o Miraflores de la Sierra exigen permiso para recoger setas y fijan límites por persona y día, con multas para quien los ignore. El guía, además de evitar el error de llenar la cesta con una especie tóxica, enseña a cortar con navaja, a usar cesta de fondo de rejilla para que las esporas sigan dispersándose y a respetar los ejemplares pasados, claves para que el recurso dure. Y quien quiera más, en noviembre los pueblos de la sierra celebran jornadas micológicas con salidas gratuitas al campo, talleres de identificación y demostraciones de cocina, el broche de un plan que la Comunidad de Madrid ofrece cada otoño y que casi nadie que visite la capital se lleva a casa.



