10El nuevo radar de tramo de la GC-1 entre Las Palmas de Gran Canaria y Telde
La GC-1 es la columna vertebral del tráfico en Gran Canaria, y el tramo entre Las Palmas de Gran Canaria y Telde concentra la mayor presión circulatoria de la isla. Por ese corredor pasan a diario miles de vehículos que conectan la capital con Telde, segundo municipio más poblado, y con la zona turística del sur. Es también uno de los puntos donde la conducción cambia de registro: a la altura de Ojos de Garza, en Telde, el límite baja de 120 a 100 km/h, un salto que históricamente ha provocado frenazos y ha convertido la zona en un foco de sanciones. La saturación en horas punta es tal que el Cabildo y el Gobierno de Canarias han impulsado medidas para aliviar los atascos en ese mismo tramo, con la ampliación a un cuarto carril como solución de fondo. Esa combinación de densidad de tráfico, cambio de limitación y riesgo potencial explica que la DGT haya puesto la lupa sobre esta vía.
Los controles en la GC-1 no son nuevos, pero su peso ha ido a más. El cinemómetro fijo del kilómetro 42,2 fue uno de los 50 radares que más multaron de toda España en 2023, con 38.240 sanciones, y según Automovilistas Europeos Asociados la GC-1 figura entre las carreteras que más denuncias por radar acumulan a nivel nacional. Frente a esos dispositivos puntuales, los radares de tramo, que calculan la velocidad media entre dos puntos y hacen inútil frenar en el último instante, son la apuesta reciente de la DGT: Las Palmas es una de las provincias con mayor concentración de estos equipos, junto a Palencia y Málaga. En el plan de 122 nuevos puntos de control para 2025, con 106 ya operativos, Canarias recibe varios de estos cinemómetros, lo que refuerza la vigilancia sobre un corredor por el que transitan a diario decenas de miles de conductores.



