Meta acuerda pagar 18.000 millones de dólares para evitar el juicio por el diseño adictivo de sus redes sociales

El acuerdo con 52 fiscales generales incluye controles de tiempo para menores no desactivables, bloqueos nocturnos y notificaciones silenciadas en horario escolar. El pago se repartirá en cuotas anuales durante una década y aún necesita la aprobación del juez.

Meta ha alcanzado un acuerdo con 52 fiscales generales de Estados Unidos por el que pagará 18.000 millones de dólares (unos 15.400 millones de euros) para evitar que continúe el juicio sobre el diseño adictivo de Facebook e Instagram. El pacto introduce controles de tiempo para menores que la empresa plantea como un estándar para el resto del sector.

Acuerdo con 52 fiscales para cerrar el litigio

El pacto se comunica cuando el juicio afronta su segunda semana en los tribunales estadounidenses. Los fiscales generales analizan el papel de mecánicas como la navegación sin límite por publicaciones, las notificaciones y las recomendaciones de contenido en el bienestar de los adolescentes. Facebook e Instagram no están acusadas por el contenido publicado, sino por una arquitectura pensada para prolongar el tiempo de uso entre los menores. La compañía había defendido que el diseño de sus plataformas no es el origen de los problemas de salud mental juvenil.

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El importe pactado queda lejos de los 1,4 billones de dólares que los fiscales llegaron a estimar al inicio del procedimiento. Meta tachó entonces esa cifra de ‘descabellada’ y sin precedentes. El nuevo acuerdo, no obstante, todavía tiene que recibir la aprobación del juez que supervisa el caso.

Controles estrictos y un pago fraccionado en diez años

El acuerdo detalla medidas de seguridad para los usuarios menores de 18 años. Entre ellas, controles estrictos sobre el tiempo de uso que no podrán desactivarse, bloqueos predeterminados durante la noche y notificaciones silenciadas en horario escolar. Meta asume que estas funciones se convertirán en un estándar para la industria.

  • Controles estrictos de tiempo de uso que no podrán desactivarse.
  • Bloqueos predeterminados durante la noche.
  • Notificaciones silenciadas en horario escolar.

El desembolso de 18.000 millones de dólares se repartirá en cuotas anuales a lo largo de una década. El 70% de esa cantidad irá a los estados participantes para financiar iniciativas de seguridad juvenil. El 30% restante queda vinculado a que YouTube y TikTok apliquen medidas equivalentes de limitación del tiempo de uso y aporten una cantidad equiparable por su parte.

El fondo estatal recibiría unos 12.600 millones de dólares, equivalente al 70% del total, para programas de seguridad juvenil. La fuente no detalla el reparto por estados, pero el diseño evita que el dinero quede en una sola administración.

La condición del 30% introduce una variable poco habitual en acuerdos de esta naturaleza. No son los fiscales quienes negocian directamente con YouTube y TikTok, sino Meta la que asume el riesgo de que ambas plataformas se sumen al marco. Si no lo hacen, el desembolso efectivo se reduce en un tercio, pero el estándar de protección queda incompleto y la presión sobre el conjunto del sector puede mantenerse.

MagnitudImporte
Reclamación inicial de los fiscales1,4 billones de dólares
Acuerdo final18.000 millones de dólares
Parte para los estados (70%)12.600 millones de dólares
Parte condicionada a YouTube y TikTok (30%)5.400 millones de dólares

El 30% pendiente convierte a YouTube y TikTok en parte del acuerdo, pese a que ninguna de las dos compañías es parte procesal del litigio.

Qué supone el precedente para el sector tecnológico

El pacto tiene una lectura sectorial inmediata. Meta no solo compra la retirada del riesgo procesal, sino que fija un marco de controles que los estados pueden exigir después a otras plataformas. La mención expresa a YouTube y TikTok dentro del 30% restante sugiere que los fiscales buscan un estándar común para las aplicaciones con mayor tráfico entre adolescentes. De consolidarse, la presión dejaría de ser exclusiva de Meta y se trasladaría a toda la cadena de valor de la publicidad digital. Los desarrolladores tendrán que revisar los patrones de notificación, navegación y recomendación que hoy maximizan el tiempo de pantalla.

El calendario de pago a diez años suaviza el desembolso. Los 18.000 millones de dólares se abonan en cuotas anuales, lo que evita un golpe único en la tesorería. Aun así, el acuerdo debe superar la aprobación judicial, y una denegación devolvería a la compañía al coste y la incertidumbre del litigio. Para los inversores, el principal cambio no es contable, sino estratégico: la compañía acepta limitar el engagement en el segmento más sensible de su audiencia.

La condición impuesta al 30% introduce una incógnita adicional. Si YouTube y TikTok no adoptan medidas equivalentes ni aportan su parte, Meta solo pagaría el 70%. Para los estados, eso reduce el incentivo a aceptar un pacto parcial; para la compañía, mantiene abierta una negociación indirecta con dos rivales que no firman el acuerdo. El precedente, si se consolida, redibuja la línea entre producto y protección al menor en Estados Unidos.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La decisión del juez sobre la aprobación del acuerdo, que sigue pendiente.
  • Reacción del valor: El desembolso fraccionado a diez años limita el impacto en caja, aunque el mercado descuenta la reducción del riesgo legal.
  • Precedente sectorial: La condición al 30% arrastra a YouTube y TikTok a un marco de supervisión similar.

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