El empleo en Estados Unidos cae en 23.000 puestos en julio y complica la estrategia de tipos de la Fed

La destrucción de empleo, concentrada en el sector público y el comercio, agrava el dilema de Kevin Warsh: subir tipos para frenar la inflación disparada por la guerra de Irán o proteger un mercado laboral que muestra fisuras.

He analizado el informe de empleo que el Departamento de Trabajo de Estados Unidos publicó ayer viernes. La economía estadounidense destruyó 23.000 puestos de trabajo en julio, una cifra que sorprende por su magnitud y que complica la estrategia de tipos de la Reserva Federal en un momento en que la inflación sigue disparada por la guerra de Irán y las tensiones arancelarias del Gobierno de Donald Trump.

El dato contrasta con la creación de 57.000 empleos de junio y eleva la incertidumbre a menos de tres meses de las elecciones legislativas, donde la economía y los precios son la principal preocupación ciudadana. La tasa de desempleo cayó ligeramente del 4,2% al 4,1%, pero por una merma de la participación laboral: menos estadounidenses buscan activamente trabajo en un contexto de envejecimiento poblacional y menor inmigración, según la Oficina de Estadísticas Laborales.

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El detalle del informe de empleo

El dato negativo esconde dinámicas sectoriales muy dispares:

  • El sector público, la educación y el comercio minorista concentraron la pérdida de puestos.
  • La atención sanitaria, en cambio, continuó sumando empleo.
  • En la primera mitad de 2026, la economía añadió una media de 92.000 empleos al mes, frente a los 7.000 que destruyó en promedio durante la segunda mitad de 2025.

Ese promedio escondía una reciente desaceleración del PIB, conocida la semana pasada, que apunta a un enfriamiento de la actividad. La Reserva Federal, presidida desde este verano por Kevin Warsh, mantuvo los tipos en el rango del 3,5-3,75% en su reunión de finales de julio, pero con la mayor división interna desde 2016: tres de los doce miembros del FOMC votaron a favor de una subida.

“El comité sigue firme —ya lo han oído antes— en que lograremos estabilidad de precios.” — Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, rueda de prensa del 30 de julio de 2026

El tono hawkish de Warsh choca frontalmente con un mercado laboral que enseña sus primeras grietas.

¿Subida de tipos en septiembre? La encrucijada de la Fed

Antes del dato de empleo, los futuros daban un 56% de probabilidades a una subida de un cuarto de punto en septiembre, según la herramienta FedWatch de CME Group. Ahora ese escenario está en el aire. La economista jefe de KPMG, Diane Swonk, advertía que “el dato no elimina una subida, pero la hace mucho más arriesgada para el mercado laboral si la inflación persiste”. Chris Zaccarelli, de Northlight Asset Management, fue más contundente: “Muchos esperaban que la Fed no tuviera más remedio que subir; este informe demuestra que el empleo no es tan fuerte”.

Lo que veo es un dilema clásico de banca central: la inflación subyacente sigue elevada —el crudo se ha disparado por la guerra en Irán y los aranceles mantienen tensas las cadenas de suministro—, pero apretar ahora el freno monetario podría acelerar la destrucción de puestos sin garantizar un control inmediato de los precios. La próxima reunión del FOMC, el 16 y 17 de septiembre, estará precedida por el dato de IPC de agosto, que se antoja ya decisivo.

🌍 El impacto en España y Europa

Una subida de tipos en Estados Unidos reforzaría al dólar y tensaría indirectamente al alza el Euríbor, encareciendo las hipotecas variables de miles de familias españolas. Pero el informe de empleo de julio rebaja esa probabilidad y podría dar un respiro al BCE, que también batalla contra una inflación energética importada por el conflicto iraní. Si la Fed decide pausar en septiembre, los mercados europeos verán aliviada la presión sobre los costes de financiación, aunque el encarecimiento del petróleo seguirá mermando el poder adquisitivo de los consumidores españoles. Las empresas exportadoras del IBEX, muy expuestas al ciclo americano, seguirán atentas a cada nuevo dato macro que llegue de Washington.


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