Bitcoin muestra señales cada vez más claras de estar formando un suelo, según los últimos datos de las firmas de análisis on-chain Glassnode y CryptoQuant. Sin embargo, la cautela sigue siendo la nota dominante: la capitulación de los inversores a largo plazo, que se ha disparado a niveles no vistos desde finales de 2022, impide de momento cantar victoria.
El precio del criptoactivo rondaba este miércoles los 62.900 dólares, una cifra que aún se sitúa muy por debajo de los costes medios que manejan las manos más pacientes. Pero los indicadores que miran dentro de la cadena de bloques empiezan a dibujar un escenario que los veteranos reconocen: el del agotamiento de los vendedores.
Señales on-chain de un fondo de ciclo
Glassnode, la firma especializada en métricas de blockchain, señala que Bitcoin cotiza desde principios de febrero por debajo de dos referencias clave: el True Market Mean (el coste medio real de todas las monedas en circulación, actualmente en 76,600 dólares) y el Short-Term Holder Cost Basis (el precio al que los inversores más recientes compraron, situado en 72,200 dólares). Lleva cinco meses con ese descuento, una de las rachas más largas de su historia.
Esa permanencia por debajo del coste de los compradores recientes es, a ojos de los analistas de Glassnode, el síntoma de una fase de capitulación avanzada. En ciclos anteriores, este tipo de patrón ha coincidido con la formación de suelos de mercado y ha atraído a inversores con horizonte de largo plazo.
Mientras tanto, los holders a largo plazo (tenedores que conservan sus bitcoins durante más de 155 días) están impulsando la presión vendedora. La proporción de pérdidas realizadas por este colectivo sobre el total de pérdidas del mercado ha escalado desde el 15% en febrero hasta el 43% actual. La sangría es profunda: la capitulación de este grupo llegó a rozar los 280 millones de dólares diarios, el dato más elevado desde el invierno cripto de 2022.
El flujo institucional tampoco acompaña. Los fondos cotizados (ETF) al contado de bitcoin en Estados Unidos arrastran salidas netas diarias de 88,9 millones de dólares, una cifra que ha mejorado respecto al pico de junio, pero sigue en negativo. En el mercado de derivados, el ratio Put/Call ha caído a 0,56 —el más bajo de 2026—, aunque la inclinación de las opciones y la volatilidad implícita reflejan que los operadores todavía esperan más riesgos a la baja.
El mercado necesita que la presión de capitulación se enfríe, que los flujos institucionales se estabilicen y que el precio recupere el coste medio real para poder hablar de cambio de tendencia.
Julio devuelve la esperanza al inversor en bitcoin
Pese al tono general de debilidad, la historia del mes de julio enciende una luz de optimismo. CryptoQuant ha recordado que, incluso en años de mercado bajista, bitcoin ha sumado rentabilidades positivas durante este mes. En 2018 avanzó un 20% y en 2022 subió un 17%, justo después de tocar mínimos anuales.
El patrón estacional parece estar respaldado por una mejora incipiente de la demanda. Los datos de CryptoQuant muestran que la demanda total de bitcoin se ha recuperado desde una contracción cercana a 650,000 BTC a principios de junio hasta situarse en terreno neutro. Además, la prima de Coinbase —un indicador de la actividad compradora en Estados Unidos— ha repuntado hasta -0,062, señal de que el inversor americano vuelve a interesarse.
Sin embargo, el Bull Score Index de CryptoQuant, una métrica que sintetiza diez indicadores para evaluar si el mercado está en modo alcista, se mantiene en 20 puntos, lejos de los 60 que la firma considera el umbral para un rally sostenido. La recuperación, si llega, aún necesita más confirmaciones.
Análisis: ¿suelo confirmado o solo una pausa en la caída?
Los datos que arroja la cadena son, en conjunto, el tipo de señales que han precedido a los grandes giros de ciclo. La combinación de un largo descuento bajo los costes medios, la capitulación de los tenedores más pacientes y la mejora de la demanda tras un periodo de contracción recuerda a los fondos de mercado de 2018 y 2022. En aquellos episodios, la fase de suelo duró semanas, y la confirmación del cambio de tendencia llegó cuando el precio recuperó niveles clave de forma consistente.
El contexto actual añade un factor externo: las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán presionaron los activos de riesgo esta semana, restando parte de las ganancias que bitcoin había acumulado desde los 57,700 dólares. Eso recuerda que, aunque las métricas internas del criptoactivo son sólidas, la liquidez global y los movimientos en otros mercados pueden retrasar la recuperación.
Con todo, el termómetro on-line invita a la prudencia optimista. La moneda digital ha aguantado mejor que en correcciones anteriores, y la estructura del mercado no muestra el pánico histérico de otros momentos críticos. Pero mientras los flujos institucionales sigan siendo negativos y los grandes tenedores no dejen de vender, hablar de un cambio de régimen definitivo sigue siendo prematuro. El suelo se intuye, pero aún no se toca con firmeza.




