Carrefour se suma a Mercadona y DIA en la guerra de precios de la leche: impugnan las multas por comprar por debajo de coste

La cadena francesa sigue los pasos de Mercadona y DIA para anular sanciones de la AICA por pagar presuntamente por debajo del coste de producción. La batalla judicial amenaza con vaciar de contenido la Ley de la Cadena Alimentaria mientras el precio de la leche sigue bajo presión

Carrefour se ha convertido en la última gran cadena de distribución en lograr tumbar una sanción de la AICA por comprar leche por debajo del coste de producción. La multa de 100.000 euros, impuesta por adquirir leche a Capsa (Central Lechera Asturiana) en 2021, ha sido anulada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. La sentencia, que se suma a los fallos previos favorables a Mercadona y DIA, refuerza una estrategia coordinada de presión sobre los precios en origen y amenaza con mantener la guerra de precios en los lineales de leche.

El movimiento de Carrefour, segundo mayor cliente de leche entera de Capsa, no es aislado. Lactalis, el primer recolector de leche cruda en España, también logró anular su sanción, al igual que Ahorramás por compras a Grupo Lence. En todos los casos, los tribunales han dado la razón a las distribuidoras al considerar que el procedimiento sancionador de la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA) vulnera el derecho de defensa.

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Una cascada de resoluciones judiciales

La AICA, el organismo público al que los ganaderos recurren para denunciar la destrucción de valor en la cadena, ha visto cómo sus multas se desmoronan una tras otra. Primero fue Lactalis, que consiguió tumbar la suya por compras a Ramaderia Devesa. Después llegó el varapalo a la sanción contra Mercadona por adquirir leche a Covap, el proveedor de los briks de Hacendado. Y ahora Carrefour, que había recibido una multa similar por sus contratos con Capsa, se suma a la lista.

Los magistrados del TSJM no han necesitado más que remitirse al caso previo de DIA, cuya resolución ya tumbó una sanción por compras a Grupo Lence, la mayor láctea gallega. El argumento es idéntico: la confidencialidad que la AICA otorga a los costes de producción declarados por el proveedor impide a la cadena cuestionar esos cálculos. Sin acceso a la prueba de cargo, se genera indefensión y la multa no puede sostenerse.

La confidencialidad de los costes, en el centro del debate

En el caso de Carrefour, la AICA concluyó que, entre enero y marzo de 2021, la cadena había pagado un precio final de 0,5168 euros por litro a Capsa, por debajo del coste de producción. La distribuidora y el grupo lácteo habían pactado descuentos sobre el precio contractual de 0,6505 euros/litro. Para la agencia, Carrefour, con una cuota de mercado cercana al 9% y una posición de dominio como principal cliente de Central Lechera Asturiana, debió ser especialmente cuidadosa para no forzar ventas a pérdida.

Sin embargo, el tribunal señala que a la recurrente «se le pide un acto de fe, que admita ser sancionada por haber comprado un tipo de leche entera a un precio inferior al de su coste de producción, sin haber llegado, incluso, a saberlo». La confidencialidad de los datos de costes de Capsa, por tanto, vacía el derecho de defensa. No se trata de que el tribunal conozca esos datos, sino de que el sancionado pueda rebatirlos durante la fase administrativa.

Carrefour multas leche

El precio de la leche en el lineal no es solo una cuestión de oferta y demanda: es el reflejo de una batalla legal que se libra en los tribunales y en los contratos con los ganaderos.

La sentencia del pasado 6 de mayo sigue así la doctrina ya marcada por la Audiencia Nacional. El TSJM recuerda que la AICA no puede obligar a aceptar una sanción sin que el operador conozca, al menos indiciariamente, los fundamentos esenciales de la prueba de cargo. «Lo relevante es que la actora conozca, durante la fase administrativa, la prueba de cargo, al menos, indiciariamente en sus datos y fundamentos esenciales, que no se han alcanzado en el caso enjuiciado», recoge el fallo.

La cadena francesa, además, ya había recurrido en alzada la resolución del Ministerio de Agricultura que confirmaba la multa. Ahora, la anulación del tribunal obliga a que la sanción decaiga definitivamente. El mismo criterio se aplicó a Mercadona y a Lactalis, cuyos recursos han llegado al Tribunal Supremo.

Un pulso que se juega en el Supremo y en el lineal

El Alto Tribunal admitió a trámite los recursos de la Abogacía del Estado, que defiende que el criterio de las anulaciones «vacía totalmente de contenido y virtualidad la previsión de confidencialidad». Si el Supremo da la razón a la Administración, podría reactivar las sanciones y cambiar las reglas del juego. Si confirma la doctrina de indefensión, las distribuidoras tendrán vía libre para seguir presionando los precios en origen sin temor a multas por comprar por debajo de coste.

Para el consumidor, el impacto es directo. La guerra de precios de la leche se ha traducido en los últimos años en un precio al público muy ajustado. El litro de leche entera de marca blanca ronda los 0,70-0,80 euros en los lineales, una cifra difícilmente compatible con una remuneración sostenible al ganadero si no fuera por los descuentos y la presión negociadora de las cadenas. Si los tribunales consolidan la imposibilidad de sancionar estas prácticas, el precio que paga el comprador en la caja podría mantenerse bajo durante más tiempo.

Ahora bien, la sostenibilidad de la cadena está en juego. Las organizaciones agrarias llevan años denunciando que la leche se paga por debajo de costes de producción, lo que aboca al cierre de explotaciones. El consumidor se beneficia a corto plazo, pero a la larga podría enfrentarse a una menor oferta de leche nacional y a una mayor dependencia de las importaciones. La batalla judicial, por tanto, no solo decide quién paga la multa, sino el modelo de fijación de precios en el sector lácteo español.

Mientras el Supremo resuelve, el terreno queda despejado para que las cadenas sigan negociando al filo de los costes. La adquisición de de leche a precios ajustados se mantiene como una herramienta competitiva clave en un mercado donde la marca blanca domina el lineal y la sensibilidad al precio es máxima.

🛒 El Veredicto de Compra

  • El precio bajista se mantiene: La anulación de las multas refuerza la capacidad de las cadenas para negociar a la baja, lo que podría prolongar el actual precio reducido de la leche en el súper.
  • Mira más allá del precio: La guerra de precios puede traducirse en una presión insostenible sobre los ganaderos. Valora la leche de proximidad o con certificación de bienestar animal si tu presupuesto lo permite.
  • Compara el origen: La leche de marca blanca sigue siendo la opción más económica, pero el litro de distribuidor apenas tiene margen. Infórmate sobre el modelo de producción que hay detrás.

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