El fitness indoor ha encontrado su gran escenario. HYROX, la competición estandarizada que mezcla carrera y ejercicios funcionales, se encamina a superar el millón y medio de participantes en la temporada 2025-2026, con una facturación proyectada de 270 millones de dólares.
Del oro olímpico al vacío de la retirada
Moritz Fürste es triple medallista olímpico con la selección alemana de hockey hierba. En una entrevista con CNBC International, el cofundador de HYROX confiesa que el final de su carrera deportiva le dejó un miedo profundo: no volver a sentir la misma intensidad competitiva. «Los atletas mueren dos veces», explica, aludiendo al agujero emocional que muchos experimentan al colgar las botas.
Fue el temor a ese vacío lo que le empujó a buscar un nuevo propósito. Quería recuperar «ese fuego, esa motivación intrínseca» y replicar la adrenalina de la alta competición. El hockey hierba le había dado oros en Pekín y Londres, y un bronce en Río, pero necesitaba una segunda arena.
Un deporte para los que entrenan en el gimnasio
La chispa surgió de un dato revelador: el 52 % de las personas que acuden al gimnasio consideran el fitness su deporte. Sin embargo, no existía una competición que diera forma a esa identidad. «El fitness no es un deporte, es una metodología de entrenamiento. Queríamos crear el deporte para el que millones de personas ya se estaban preparando», explica Fürste. Así nació HYROX, con un formato estandarizado: ocho series de 1 km de carrera, cada una seguida de una estación de ejercicios funcionales, el mismo recorrido y orden en todas las sedes del mundo. «Si cambiáramos el formato, dejaría de ser HYROX», enfatiza.
El primer evento, en 2017 en Hamburgo, apenas reunió a 650 participantes, y el propio Moritz hizo de maestro de ceremonias. «Recuerdo la alegría pura de esas personas al intentar terminar la carrera. A partir de ese momento nunca dudé de que esto iba a funcionar», relata. Aquella certeza le llevó a apostarlo todo: pidió dinero prestado a familiares, amigos y bancos, mucho mas del que había visto en su vida. «No tenía un plan B. Fui a por todas», admite.
Pedí prestado más dinero del que jamás había visto a familiares, amigos y bancos. No tenía un plan B. Fui a por todas.
— Moritz Fürste, cofundador de HYROX
Superar la pandemia y el punto de inflexión
El camino no fue fácil. Llegó la COVID-19 y con ella el parón de los eventos masivos. «Fue un golpe muy duro para un negocio como el nuestro, pero no negamos la realidad; fuimos a la oficina cada día», rememora Fürste. En lugar de recortar, el equipo invirtió en comunidad: activaciones digitales, competiciones online, boletines y, sobre todo, tejieron lazos con los gimnasios locales ofreciendo licencias gratuitas. Esa siembra dio fruto en 2022 con el primer ‘sold out’ de HYROX en Londres. «Fue la primera vez que agotamos las entradas en un solo día. Pensamos que todo iba a cambiar», afirma. Y así fue.
Cuatro fuentes de ingresos que mueven millones
Hoy HYROX genera dinero a través de cuatro vías, según detalla el cofundador. La venta de entradas —tanto para atletas como para espectadores— es la principal, agrupando casi el 65 % de la facturación. Le sigue el merchandising co-creado con Puma (15 %), los patrocinios (entre el 10 y el 15 %) y las licencias a gimnasios afiliados (un 10 %). Con más de 15 000 centros que ofrecen entrenamiento HYROX en todo el mundo, la compañía evita abrir locales propios: «¿Para qué competir con nuestros socios si podemos tener 16 000 gimnasios en lugar de cien?», razona Fürste. El modelo apunta a 270 millones de dólares en 2026.
Marketing sin anuncios: la fuerza de la autenticidad
Uno de los secretos mejor guardados de HYROX es su apuesta por un crecimiento orgánico casi total. «No hacemos publicidad de pago en la parte alta del embudo», confiesa Moritz. La marca descubrió que el influencer famoso con miles de seguidores no vendía entradas; sin embargo, el dueño de un pequeño gimnasio con 4.000 seguidores y 2.000 miembros lograba colocar cien tickets. La autenticidad del que realmente entrena y compite es el motor de adquisición. De esta forma, la comunidad de gimnasios se ha convertido en una red capilar que recomienda el evento de manera natural.
De Abu Dabi a las aspiraciones olímpicas
La expansión internacional sigue un plan claro: estar en las 150 principales ciudades metropolitanas del mundo. Oriente Medio es hoy una de las prioridades; en Abu Dabi se congregaron más de 3 500 atletas de 124 nacionalidades. Y el futuro podría ir aún más lejos. Fürste está «cien por cien convencido» de que el ‘hybrid racing’ —la disciplina madre de HYROX— entrará en el programa olímpico en la próxima década. Aunque la marca no sea una disciplina olímpica en sí, aspira a convertirse en la vía de clasificación: «Estamos trabajando con World Triathlon y el COI para que, si quieres ir a los Juegos, te clasifiques a través de HYROX», explica. Sería un círculo perfecto para un ex olímpico que encontró en el fitness su segunda vida.
En una era donde los formatos deportivos compiten por la atención en redes y pabellones, HYROX demuestra que la estandarización y la comunidad pueden construir un negocio multimillonario. Moritz Fürste, que no es amigo de dar consejos, deja una enseñanza: «Si crees en lo que haces, persíguelo. Y sabrás si crees en ello porque si te cuestionas, entonces no estás creyendo». ¿Será el hybrid racing el próximo gran espectáculo deportivo global? Mientras, un millón y medio de corredores ya tienen fecha para sudar la camiseta.
Puedes ver la entrevista completa en CNBC International aquí:




