EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El INE publicó el IPV del primer trimestre de 2026: subida interanual del 12,9% en vivienda libre, la mayor desde 2007. Ya son 48 trimestres consecutivos al alza.
- ¿Quién está detrás? El Instituto Nacional de Estadística, con difusión por Idealista. Todas las comunidades autónomas registran subidas de dos dígitos.
- ¿Qué impacto tiene? La presión sobre los hogares se intensifica: la vivienda usada sube un 13,5% (récord histórico) y la nueva se modera al 9,1%. Aragón y Murcia lideran con incrementos del 15,6%.
El precio de la vivienda libre en España escaló un 12,9% interanual en el primer trimestre de 2026, igualando el ritmo del cierre de 2025 y marcando la mayor subida desde 2007, según el Índice de Precios de Vivienda (IPV) del INE difundido por Idealista. Con este dato, el mercado residencial español encadena doce años ininterrumpidos de incrementos.
48 trimestres seguidos de escalada: la usada bate todos los récords
El IPV del INE muestra que el precio de la vivienda libre acumula ya 48 trimestres consecutivos de alzas interanuales, una racha que comenzó en el segundo trimestre de 2014 tras el largo ajuste post-burbuja. La tasa del 12,9% iguala el máximo registrado en el cuarto trimestre de 2006 y solo la supera el 13,1% que se alcanzó en el primer trimestre de 2007, en pleno boom inmobiliario.
Por tipología, el principal termómetro de tensión es la vivienda de segunda mano, cuyo precio se disparó un 13,5% interanual, la cifra más alta de toda la serie histórica del indicador. La vivienda nueva, en cambio, moderó su avance hasta el 9,1%, 2,1 puntos menos que en el trimestre precedente. Un comportamiento que refleja una demanda embalsada que sigue volcándose sobre el parque usado mientras la oferta de obra nueva se mantiene limitada por los altos costes de construcción y la escasez de suelo finalista.
Aragón y Murcia lideran un mapa regional 100% en dos dígitos
Por primera vez desde el estallido de la burbuja, todas las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla presentan incrementos interanuales de dos dígitos. Es decir, ninguna región escapó a la escalada de precios, un fenómeno que el sector no veía desde los años del ladrillazo.
Las mayores subidas se anotaron en Aragón y Murcia, ambas con un 15,6%, seguidas de Castilla y León y Ceuta (14,9%). En el extremo opuesto, Cataluña y Navarra registraron un 10,5%, mientras que el País Vasco cerró el trimestre en el 10,2%, las tasas más bajas de una lista que aun así supera la barrera psicológica del 10%.
En el actual ciclo, no hay una sola comunidad autónoma que escape a la presión de precios: el suelo de las subidas ya está por encima de lo que hace un lustro se consideraba un techo.
En tasa trimestral, el precio de la vivienda libre subió un 3,5% respecto al cuarto trimestre de 2025, su mayor incremento desde el segundo trimestre de ese mismo año. La aceleración sugiere que el primer semestre de 2026 mantendrá el pulso alcista, con la demanda superando a una oferta que sigue sin despegar en el segmento más accesible.
La Ficha del Inversor
Métrica clave: Con un avance del 12,9% interanual, el precio medio nacional de la vivienda libre se sitúa en máximos de ciclo. Para una vivienda tipo de 90 metros cuadrados, el encarecimiento supone entre 15.000 y 20.000 euros adicionales en solo doce meses, dependiendo de la capital. La rentabilidad bruta por alquiler (yield) se comprime en consecuencia: en las zonas más dinámicas, el yield bruto ronda ya el 3,8%, frente al 4,2% de hace un año, según estimaciones de Idealista.
Tendencia a 6 meses: Las previsiones apuntan a que el precio seguirá en positivo durante el resto de 2026, aunque con una desaceleración gradual si el Banco de España endurece las condiciones de financiación. Las promotoras consultadas por MERCA2.ES anticipan un horizonte de moderación hacia el 7-8% interanual a final de año, pero reconocen que la escasez de suelo finalista en las grandes urbes mantendrá la tensión en la obra nueva, mientras la segunda mano absorbe la mayor parte del ajuste al alza.
Perfil recomendado: El contexto actual premia al comprador de reposición que ya posee una vivienda antigua y puede vender en máximos para reinvertir. En cambio, los primeros compradores jóvenes y los hogares que dependen de una hipoteca variable se enfrentan a un cóctel difícil: precios por las nubes y tipos todavía elevados. Para el inversor patrimonialista, las subidas moderan la rentabilidad, salvo en plazas como Aragón o Murcia donde el diferencial con las rentas aún deja margen.
El ciclo sigue batiendo marcas, pero la lejanía de los parámetros del boom de 2007 –cuando el crédito crecía a ritmos superiores al 20%– aleja por ahora el riesgo de una corrección brusca. Los indicadores de morosidad y el perfil de los compradores actuales, mucho más profesionalizados, son un salvavidas. Sin embargo, la velocidad del encarecimiento plantea un problema de acceso que el Ministerio de Vivienda y las autonomías no han atajado. La próxima publicación del IPV del segundo trimestre, prevista para septiembre, será el verdadero test de la resistencia de la demanda.




