Teradata congela los sueldos de 5.100 empleados para volcarse en IA en 2026

La compañía tecnológica ha comunicado que no habrá aumentos salariales este año, priorizando la inversión en inteligencia artificial sobre las retribuciones. La decisión refleja una tendencia creciente en el sector: destinar cada dólar disponible a IA, aunque sea a costa del tale

Teradata ha comunicado internamente que no subirá los sueldos en 2026 para destinar todos los recursos a inteligencia artificial, una medida que afecta a 5.100 empleados y refleja una tendencia creciente en el sector tecnológico.

Claves de la operación

  • Unos 5.100 empleados de Teradata se quedan sin aumento salarial este año. La empresa redirige esos fondos a contratación de talento y herramientas de IA, según confirmaron fuentes internas a Business Insider.
  • La decisión responde a un plan para ganar en el mercado de la IA, pese a que los ingresos cayeron un 5%. Teradata compite con Snowflake y Databricks por el liderazgo en analítica avanzada y necesita invertir con agresividad.
  • La medida solo se aplica en países sin ajustes salariales obligatorios, lo que excluye a buena parte de Europa. En España, el Estatuto de los Trabajadores impediría una congelación similar sin negociación colectiva, protegiendo a los empleados.

El mensaje que congeló 5.100 expectativas salariales

El consejero delegado, Steve McMillan, trasladó la decisión en un mensaje interno a principios de 2026, según fuentes recogidas por Business Insider. “Necesitamos ganar en el mercado con IA y para ello vamos a concentrar nuestra inversión en talento y herramientas de inteligencia artificial”, habría comunicado.

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Hasta ahora, los empleados en Estados Unidos y otras geografías sin protección legal recibían incrementos anuales de entre el 2% y el 4%. En 2026, esa línea se ha borrado. Mantienen el bonus por desempeño y la opción de recibir acciones, pero el salario base queda congelado. La compañía arrastra una caída de ingresos del 5%, lo que añade presión financiera, aunque el objetivo declarado no es cuadrar pérdidas, sino redirigir cada dólar a la batalla por el liderazgo en IA.

Aunque Teradata no ha desvelado el ahorro exacto, analistas del sector estiman que la congelación salarial puede liberar entre 15 y 20 millones de dólares, fondos que se destinarán a acelerar el desarrollo de su plataforma de IA y a fichar científicos de datos. La compañía, con sede en San Diego, compite en un mercado donde Snowflake y Databricks ya integran funciones de IA generativa y han aumentado sus inversiones en I+D. La inversión en IA se ha convertido en la prioridad estratégica número uno para Teradata, que el año pasado ya destinó 150 millones de dólares a esta área, un 40% más que en 2024.

Cuando la IA se come la subida: el precedente de TTEC y la erosión del talento

El movimiento no es aislado. TTEC, consultora tecnológica con más de 60.000 empleados, ha suspendido las aportaciones al plan de jubilación 401(k) para destinar esos recursos a certificaciones y automatización de IA. Ambas compañías arrastran descensos de ingresos (un 5% y un 3,2%, respectivamente) que aceleran los recortes sin tocar la inversión en innovación. En lo que va de 2026, los despidos en el sector tecnológico global superan ya los 92.000 profesionales, según Challenger, Gray & Christmas.

El dilema no es menor: cada euro que se invierte en IA sin tocar la retribución directiva sale del bolsillo de los empleados.

Oracle ha reservado 2.100 millones de euros para cubrir las indemnizaciones de 30.000 despidos, una factura que ha llevado a otras firmas a explorar salidas menos dolorosas. Microsoft y Google, por ejemplo, incentivan bajas voluntarias con paquetes atractivos, aunque arriesgan que sus mejores ingenieros en IA acepten el dinero y se marchen a la competencia. “Recortar el bolsillo de los empleados no es la única salida”, señala Jennifer Moss, experta en bienestar laboral, en declaraciones a Business Insider.

Moss propone alternativas: recurrir a financiación externa para costear la inversión en IA, recortar gastos no esenciales, ajustar las compensaciones de la alta dirección o escalonar los proyectos de inteligencia artificial. “Hay margen para no cargar todo el coste sobre los salarios”, insiste. De hecho, firmas como ServiceNow han optado por financiar parcialmente su expansión en IA con deuda, manteniendo las subidas salariales. Amazon, por su parte, ha utilizado líneas de crédito puente para financiar su escalado en Alexa AI sin alterar su política retributiva.

¿Puede España replicar el modelo? La legislación laboral como escudo

En el entorno laboral español, una congelación salarial unilateral como la de Teradata sería complicada de ejecutar. El Estatuto de los Trabajadores y los convenios colectivos obligan a que cualquier ajuste salarial pase por negociación y en muchos casos existen cláusulas de revisión ligadas al IPC.

Empresas como Telefónica, a través de su división Tech, han optado por mantener los incrementos salariales mientras invierten en IA, combinando reconversión profesional con contratación externa de especialistas. Indra, por su parte, ha anunciado un plan de incorporación de 500 ingenieros en IA para 2027, con remuneraciones competitivas, lo que presiona al alza los salarios del sector.

Eso no significa que las compañías españolas sean inmunes. Muchas recurren a la congelación de nuevas contrataciones o a la reducción de consultoría externa, pero el coste reputacional y el riesgo de fuga de talento actúan como freno. Desde esta redacción consideramos que el modelo americano de sacrificio salarial para ganar en IA no encaja bien en un mercado como el español, donde los perfiles de inteligencia artificial son aún más escasos y las leyes protegen al empleado. Precisamente, esa escasez de talento en IA ha llevado a que los salarios de los científicos de datos en España hayan subido un 12% en el último año, según datos de PageGroup. Teradata, con su decisión, envía un mensaje claro al mercado: la inteligencia artificial es la nueva prioridad absoluta, y quienes no estén en esa trinchera deberán asumir el coste.


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