miércoles, 4 marzo 2026

Ouigo y Renfe salían de los números rojos antes del accidente en Adamuz

Los problemas de principios del año pueden devolver a Ouigo y a Renfe a los números rojos

2025 acabó por ser un año rentable para las empresas de la alta velocidad en España; o al menos así lo muestran los datos de Ouigo y de Renfe. Las dos empresas finalmente pasaron la línea de los números rojos, tras 4 años de pérdidas, lo que debería haber dado algo de oxígeno a las dos operadoras; sin embargo, el complicado inicio de 2026 puede hacer que ambas vuelvan a una situación crítica.

Renfe, que presentó resultados el pasado lunes, confirmó que en 2025 había tenido un beneficio neto superior a los 50 millones de euros. En el mismo texto de resultados, la empresa ha confirmado que es la primera vez que tiene un resultado operativo positivo desde el inicio de la pandemia. El principal motor de sus números ha sido, como siempre, el transporte de pasajeros, que ha mantenido su crecimiento constante en los últimos años.

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Durante 2025, Renfe transportó a más de 531 millones de personas en todos sus servicios (AVE, Avlo, Alvia, Euromed, Intercity, Cercanías, Media Distancia, Ancho Métrico y Avant), lo que supone la segunda mayor cifra histórica, solo superada por la de 2024 (535 millones de viajes). A esta cifra se suman las cerca de 10 millones de personas que viajaron en Haramain (la línea de alta velocidad entre La Meca y Medina, Arabia Saudí) durante el año 2025. Este servicio internacional está operado desde octubre de 2018 por Renfe.

Estos registros positivos de demanda se deben, principalmente, al aumento del 6% en Alta Velocidad y Larga Distancia durante el año pasado, hasta alcanzar la cifra de 37 millones de viajes, lo que sitúa a Renfe como empresa líder en todos los corredores de Alta Velocidad en los que compite con otros operadores.

El caso de Ouigo no es demasiado diferente. Desde su aterrizaje en España durante 2021, la filial low-cost de SNCF ha lidiado con números rojos. Sin embargo, en 2025 confirmó un incremento de viajeros del 44,3% frente al año anterior, que aseguran, les ha permitido salir de los datos negativos, aunque no confirman la cifra. Lo cierto es que, previo a estos datos, la empresa francesa había acumulado 191 millones de euros en pérdidas en España y todavía desde Renfe se mantiene que siguen con datos negativos, aunque tampoco presentan pruebas que lo confirmen.

Por su lado, la matriz de Ouigo ha celebrado los datos de su ruta entre la Ciudad Condal y la capital francesa. «La red europea de alta velocidad de SNCF Voyageurs incluye conexiones estratégicas como la línea TGV Inoui Barcelona-París, único corredor de alta velocidad que conecta directamente París con España, reforzando las conexiones ferroviarias transfronterizas y el papel del tren como eje vertebrador de la movilidad europea», añade la compañía.

EL RETO DE 2026

El problema de las dos operadoras, y probablemente de Iryo cuando finalmente presente sus cuentas, es que los datos de este año ya se dibujan complicados. El accidente en Adamuz ha desatado una crisis en todo el sector, tanto por los problemas de puntualidad que se han derivado de los límites de velocidad impuestos por Adif por motivos de seguridad, como por la preocupación de seguridad que se mantiene entre los usuarios. De hecho, la ocupación sigue por debajo de lo habitual, y los vuelos en rutas como Madrid y Barcelona han visto cómo crecen sus números.

Lo cierto es que una parte de estos problemas en las vías sale de su control. La realidad es que el trágico accidente que inició el año de la alta velocidad ha generado varios problemas que no tienen una respuesta clara. La situación es delicada, sobre todo en un momento en el que tanto España como Bruselas esperan que los servicios de alta velocidad reemplacen la mayoría de los viajes en avión. Por tanto, es un momento especialmente delicado dentro del sistema.

OUIGO Y RENFE PUEDEN SUFRIR OTRO AÑO DE PÉRDIDAS

Lo cierto es que tanto Ouigo como Renfe seguramente estarán obligados a lidiar con otro año en números rojos, justo cuando salían de esta situación. Los datos de ocupación y venta de billetes claramente han empeorado, sin demasiadas opciones para resolver los problemas. Mientras tanto, los usuarios siguen buscando otras soluciones en el avión o incluso el vehículo particular.

Quedan meses antes de saber cómo termina el año y todavía no ha empezado la temporada alta. Es posible que haya soluciones, pero con las tres operadoras previendo que tendrán que asumir retrasos de al menos 25 minutos hasta el final del año, y con las dudas que se mantienen entre los usuarios sobre la seguridad del sistema, es de esperar que vuelvan a verse en datos negativos para cuando termine el año.


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