BlackRock ha salido definitivamente de la cartera de accionistas de Naturgy. Este proceso ha culminado tras la colocación acelerada del 11,4% del capital restante de la compañía a 25,20 euros la acción; una operación que se ha traducido en 2.792 millones de euros. De esta forma el fondo de inversión en especializado en energía, transporte, digital y agua concluye su relación como accionista de la energética en un proceso que se inició desde diciembre del año pasado. BlackRock vendió en ese entonces hasta el 7,1% de sus acciones de Naturgy por un valor de 1.700 millones de euros, reduciendo de forma escalonada su salida completa del grupo
Cambios en el accionariado de Naturgy
Hay que recordar que BlackRock entró al accionariado de la energética en 2026 con la adquisición de un 20% de las acciones de la compañía, repartido en dos paquetes del 10% comprados a La Caixa y Repsol, entonces accionistas de referencia del grupo energético.
Naturgy se reestructura: desde la salida de BlackRock a las negociaciones entre CVC y CF Alba
El accionariado de Naturgy, tras la confirmación de la salida de BlackRock, quedaría así: En la cabeza CriteriaCaixa con un 26% del capital, seguido del fondo australiano IFM (15,2%), CVC (13,8%), Alba Europe (5%) y Sonatrach (4,1%). No obstante, esta salida también afecta a la composición del consejo de administración de la energética, donde tras la reorganización realizada en febrero de este año, donde el cambio más sonado fue la introducción de tres consejeros de la mano de IFM, mientras que BlackRock redujo su representación en dos consejeros.

Un gesto que adelantaba la posterior salida del fondo para evitar una alteración en el equilibrio de poderes entre los mayores inversores de la empresa. En este sentido, la compañía ya señaló en su presentación de resultados que las decisiones relevantes requieren mayorías reforzadas, lo que preserva el equilibrio interno y evita interpretaciones sobre un eventual control unilateral por parte de algún accionista.
Que opinan los analistas
Tras este anuncio, los analistas han empezado a calcular cual podría ser el impacto para las dos compañías de este proceso. En este sentido, Aránzazu Bueno de Bankinter apunta a que a pesar de este proceso vaya a reportar caídas en las acciones por la venta de BlackRock con un descuento del 5,8% respecto a los valores a los que cerró la bolsa el lunes; sigue recomendando Comprar con un precio objetivo de 28,60 euros la acción.
En este sentido, desde Bankinter interpretan la colocación como un factor de presión puntual, pero no como un deterioro estructural del valor. Además la última nota del banco apunta a que la energética española tiene una valoración atractiva, con una cotización de 12,7 veces de los beneficios de 2026. A esto se le suma la rentabilidad del dividendo del 7,1% que podría alcanzar el 7,5% cara a 2027 si se cumple con el dividendo comprometido en el plan estratégico de la compañía.
Además, Bankinter ha apuntado a que la salida total de BlackRock elimina el riesgo de que futuras colocaciones sigan presionando el precio. Con el accionista ya fuera del capital, desaparece un potencial foco de sobreoferta en el mercado, lo que, a juicio de la entidad, aporta mayor estabilidad al comportamiento bursátil en adelante.
En definitiva, el banco entiende que la corrección derivada de la operación no responde a un empeoramiento de fundamentales, sino a un ajuste puntual. Por eso, lejos de interpretar la salida como una señal negativa, la considera una oportunidad táctica para tomar posiciones en una compañía con rentabilidad elevada y visibilidad en sus pagos al accionista; por lo que recomienda Sobre ponderar, con un precio objetivo de 28,60 euros la acción.


