viernes, 16 enero 2026

Boston Consulting Group explota en España y apunta a asaltar el mundo

Boston Consulting Group acecha el liderato de mayor consultora estratégica a nivel global.
En los últimos años, BCG ha crecido con mucha fuerza en España, incluso superando sus registros en otras regiones importantes.

McKinsey, Boston Consulting Group y Bain conforman las tres grandes consultoras estratégicas del mundo. A menudo se las denomina el “triunvirato” que moldea el funcionamiento de la economía global. Por un lado, porque sus socios y directores participan directamente en el diseño de la estrategia de muchas de las mayores empresas del planeta. Por otro, porque también asesoran a gobiernos y grandes organismos internacionales en decisiones de enorme trascendencia. Además, quienes abandonan estas firmas suelen hacerlo para ocupar posiciones de máxima responsabilidad en multinacionales, instituciones públicas o conglomerados empresariales, lo que amplifica su influencia.

Durante décadas, el poder dentro de este selecto grupo ha estado claramente jerarquizado: McKinsey en primera posición, seguida de Boston Consulting Group y, a cierta distancia, Bain. Sin embargo, ese equilibrio podría cambiar antes de lo previsto. Boston Consulting Group está cada vez más cerca de arrebatar a McKinsey el liderazgo en consultoría estratégica, al menos en términos de facturación. Mientras la firma líder ha atravesado años complejos, su competidora se ha movido con mayor agilidad, especialmente en el ámbito de la consultoría tecnológica y el despliegue de la Inteligencia Artificial (IA).

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En 2024, último ejercicio con datos completos disponibles, McKinsey registró unos ingresos de 18.800 millones de dólares. Esa cifra la mantuvo por delante de Boston Consulting Group, que alcanzó 13.500 millones, y de Bain, que no superó los 7.000 millones. No obstante, una comparación con 2023 revela una dinámica muy distinta: McKinsey apenas creció un 2%, mientras que Boston Consulting Group aumentó su facturación un 10%.

Este contraste ha llevado a analistas y medios especializados a anticipar un cambio de liderazgo. Como señalaba The Economist hace unos meses, Boston Consulting Group «se encamina a convertirse en la principal empresa del trío estratégico en términos de ingresos en 2027». Más allá de la competencia simbólica, esta tendencia refleja transformaciones profundas en el mercado de la consultoría.

Boston Consulting Group gana terreno en España

La evolución de estas dos firmas a nivel global se replica, con matices, en los países donde operan. España es un buen ejemplo de ello. Ambas consultoras desembarcaron en el país en momentos clave. McKinsey llegó en 1976, en plena transición democrática, apenas un año después de la muerte de Francisco Franco. Boston Consulting Group, por su parte, se estableció en 1987, justo después de la adhesión de España a la Unión Europea.

Durante años, la relación de fuerzas en España ha sido similar a la del panorama internacional. McKinsey ha liderado tradicionalmente en facturación, con Boston Consulting Group como su principal perseguidora, aunque con cierta distancia. En 2023, último año con cuentas disponibles, la filial española de McKinsey facturó 312 millones de euros, frente a los 187 millones de The Boston Consulting Group SL, denominación oficial de la filial española del grupo.

Sin embargo, las tendencias de crecimiento cuentan una historia diferente. Desde 2021, McKinsey apenas ha incrementado sus ingresos en España un 5%, mientras que Boston Consulting Group lo ha hecho un 11,3%, más del doble. En 2024, además, McKinsey creció solo un 2%, frente a un aumento cercano al 14% por parte de Boston Consulting Group en el mercado español, muy por encima de su crecimiento medio global. Todo apunta a que la consultora con sede en Massachusetts está recortando distancias a un ritmo acelerado.

¿Qué explica el ascenso de Boston Consulting Group?

«Las empresas se han visto obligadas a adaptarse a una aceleración asombrosa en el ritmo del cambio (…) ¿Qué período de la historia ha presentado problemas más difíciles para el ejecutivo?». Estas palabras podrían pertenecer a un informe reciente de consultoría estratégica, pero en realidad proceden de un folleto promocional de McKinsey de 1940. Ya entonces, la firma advertía de la creciente complejidad del entorno empresarial y la necesidad de asesoramiento experto. Ocho décadas después, el diagnóstico sigue vigente.

Hoy, esa “aceleración asombrosa” tiene un nombre claro: Inteligencia Artificial. La IA está transformando radicalmente el modelo de negocio de las consultoras estratégicas. Tradicionalmente, estas firmas se especializaban en grandes proyectos de transformación corporativa o despliegues internacionales. En la actualidad, gran parte de su trabajo se centra en ayudar a las empresas a integrar nuevas tecnologías, optimizar procesos, reestructurar operaciones y mejorar la eficiencia de sus cadenas de suministro. Este tipo de tareas ha estado históricamente dominado por Accenture y las Big Four, que operan con tarifas más competitivas.

En este nuevo escenario, Boston Consulting Group parece haberse adaptado mejor que su principal rival. Según The Economist, «un ex directivo de alto nivel de McKinsey reconoce que su competidor más cercano ha sido más eficaz en el despliegue y retención de especialistas tecnológicos». Esta estrategia se refleja también en sus inversiones: desde 2017, Boston Consulting Group ha incrementado en un 340% su inversión en equipos de procesamiento de información, frente a un aumento del 200% en gasto de personal.

Este enfoque evidencia una apuesta decidida por la digitalización y la IA como motores de crecimiento. Mientras otras consultoras han priorizado la expansión de su plantilla, Boston Consulting Group ha invertido con mayor intensidad en infraestructura tecnológica, lo que le permite escalar soluciones, mejorar su productividad y competir con ventaja en un mercado cada vez más tecnificado.


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