Estos son los alimentos que tomas casi a diario y que provocan adicción

De acuerdo a una investigación llevada a cabo por académicos de la Universidad de Newcastle en el Reino Unido, el 20% de los adultos experimentan adicción a la comida. Según los especialistas, los circuitos cerebrales relacionados con la recompensa y el placer reaccionan de manera similar ante los alimentos adictivos y las drogas. Un problema destacado es que estos alimentos suelen ser altos en calorías y contienen cantidades significativas de azúcares refinados y grasas trans, lo cual es perjudicial para la salud.

Los alimentos no solo nos proporcionan los nutrientes necesarios para mantenernos saludables, sino que también pueden afectar nuestra química cerebral de manera similar a las drogas, generando sensaciones de placer y bienestar. Cuando recurrimos a ciertos alimentos para sentirnos mejor en momentos de estrés o malestar, podemos caer en un ciclo de consumo compulsivo que puede llevar a la adicción.

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QUÉ MECANISMOS ACTÚAN EN LA ADICCIÓN POR LA COMIDA

La adicción a la comida puede desarrollarse debido a una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales. A continuación, se detallan algunos de los mecanismos que pueden contribuir a la adicción por la comida:

  • Estímulos cerebrales. Al consumir alimentos ricos en azúcares, grasas y sal, se activan los centros de recompensa en el cerebro, liberando neurotransmisores como la dopamina, que generan sensaciones de placer y bienestar. Con el tiempo, el cerebro puede volverse menos sensible a estas señales de placer, lo que lleva a un aumento en el consumo de alimentos adictivos para mantener el mismo nivel de satisfacción.
  • Respuesta emocional. Muchas personas recurren a la comida como una forma de hacer frente al estrés, la ansiedad, la tristeza u otras emociones negativas. El acto de comer puede proporcionar un alivio temporal y una sensación de confort, lo que puede llevar a un patrón de consumo compulsivo para hacer frente a las emociones difíciles.
  • Hábitos y rutinas. El consumo repetido de ciertos alimentos puede convertirse en un hábito arraigado, especialmente si se asocia con ciertas actividades o situaciones. Por ejemplo, comer palomitas de maíz en el cine o tomar un postre después de cada comida puede llevar a un comportamiento compulsivo y adictivo.
  • Factores genéticos y biológicos. Se ha demostrado que ciertas variantes genéticas pueden aumentar la susceptibilidad a la adicción por la comida. Además, desequilibrios en los neurotransmisores del cerebro, como la dopamina y la serotonina, pueden predisponer a algunas personas a desarrollar comportamientos adictivos relacionados con la comida.
  • Ambiente y cultura. El entorno en el que una persona vive puede influir en sus hábitos alimenticios y en su susceptibilidad a la adicción por la comida. La disponibilidad de alimentos altamente procesados, el marketing agresivo de productos poco saludables y las presiones sociales para comer en exceso pueden contribuir a la adicción por la comida.
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Noemi A.
Noemi A.
Soy una apasionada de internet, las nuevas tecnologías y las redes sociales, adicta a la información y a aprender y descubrir algo nuevo cada día.