domingo, 29 enero 2023 22:25

La encrucijada del bitcoin: en zona de mínimos y dudas sobre las plataformas

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La burbuja del bitcoin ha estallado en este 2022. La criptomoneda sucumbe tras alcanzar los máximos de 60.000 dólares y borra toda ganancia registrada desde diciembre de 2020. El sector de las criptomonedas ha sido uno de los grandes perdedores en este año debido a la quiebra y estafas en las que se han visto envueltos grandes plataformas y empresas de minería.

La esperanza de un remontLa esperanza de un remontada es lo único que les queda ahora a los miles de inversores atrapados en este ‘criptocrash’

La esperanza de un remontada es lo único que les queda ahora a los miles de inversores atrapados en este ‘criptocrash’. De hecho, las perspectivas apuntan que el precio del bitcoin, en los 16.570 dólares, podría aún caer más si los bancos centrales continúan ahogando a consumidores y empresas.

La mayor criptomoneda se encuentra en una encrucijada, entre mayores caídas, que apuntarían a niveles mínimos desde 2017, o bien a una mejora que le situaría de nuevo en los 20.000 dólares. Las quinielas son tan variadas que se llegan a leer estimaciones de hasta los 100.000 dólares por unidad, un 500% por encima de los niveles actuales. Todo ello atendiendo a los gráficos pasados. Hay analistas que auguraron los 200.000 dólares por cada una de estas divisas creadas por Satoshi Nakamoto.

EL BITCOIN SE HUNDE UN 72% DESDE MÁXIMOS

Y es que, el bitcoin no ha salido de la zona de mínimos anuales en la última jornada del año, borrando así toda esperanza en un rally que nunca ha llegado. Desde el punto más bajo, en septiembre, el bitcoin apenas ha recuperado 1.000 dólares por unidad, un ascenso del 6,5%.

Y es que, el bitcoin no sólo está a expensas de la agresiva política monetaria de la Reserva Federal de EE UU, sino también de la situación crítica en la que se encuentran las plataformas dada la desconfianza registrada tras la quiebra de FTX y de los concursos de acreedores en las compañías mineras, que en su mayoría se han hundido cerca de un 90% en este año. Justo esta semana se ha conocido la quiebra de la plataforma Midas Investments, cuyo objetivo era facilitar operaciones de los inversores. Su andadura apenas ha durado cuatro años tras registrar unas pérdidas de 60 millones.

El bitcoin sucumbe a su burbuja
El bitcoin sucumbe a su burbuja

Las estimaciones que auguran el fin del criptoinvierno quedan ahora en el olvido tras un annus horribilis. La presión de la FED y la fortaleza del dólar, así como la necesidad de liquidez por parte de los inversores debido a la inflación galopante, han acabado por romper todos los pronósticos alcistas. Y ojo, la tendencia continúa siendo claramente bajista. Algunos expertos auguran caídas aún más dolorosas y no se descarta que vuelva a la zona de los 8.000 y 5.000 dólares por unidad.

EL BITCOIN PROTAGONIZA SU SEGUNDO PEOR AÑO

Este 2022 acaba como el segundo peor año para el bitcoin en su corta historia, aunque tan sólo ha registrado tres años a la baja de enero a diciembre. Desde los máximos históricos, registrados a finales del pasado 2021, la caída es del 72%, prácticamente similar al estallido de una burbuja, como la tecnológica del 2000 o inmobiliaria de 2008.

Otras criptomonedas también se han hundido. El ethereum, la segunda cripto con mayor capitalización del mercado, se ha hundido un 70%, mientras que el índice de las 100 mayores monedas ha caído más de un 65%.

Estos activos se han hecho populares desde su aparición. Los ahorradores veían multiplicar por cinco, diez, cien y mil veces su inversión desde el inicio. En 2012 se ofrecían a apenas diez céntimos de dólar, un valor que se hubiera multiplicado 1.550 veces a día de hoy; en 2017, el bitcoin alcanzó los 20.000 dólares y los 60.000 en 2021. Era prácticamente una apuesta segura, una forma de ganar dinero muy fácilmente.

A día de hoy, hay quien espera que vuelvan a producirse esos retornos, unas plusvalías que de materializarse llevarían al bitcoin tendrían que llevar al bitcoin por encima de los 2,78 millones de dólares por unidad, un nivel completamente irreal.

Está claro que en toda burbuja hay grandes vencedores y perdedores. Tan sólo sobreviven aquellas compañías o elementos más fuertes y con mejor proyección de negocio. Pero las criptomonedas no tienen funciones, más allá de ser moneda de intercambio.

EL BITCOIN, PRESA DE LA ESPECULACIÓN Y LA FED

Es un sector altamente especulativo y sombrío, fuera de toda regulación y con la quiebra de un depositario o el corralito el inversor se queda sin nada de la noche a la mañana, siendo la judicial la única vía para tratar de recuperar sus ahorros. En España se han visto numerosos afectados con 2gether y FTX, pero Binance, la reina de este tinglado, también ha prohibido las retiradas de los inversores en momentos puntuales. Un mar de dudas e incertidumbre que afecta a grandes y pequeñas compañías por igual.

Se espera que las grandes criptomonedas sobrevivan, pero ¿qué ocurriría si la regulación restringiera los movimientos? ¿Qué pasará cuando el dólar y el euro se digitalicen? La realidad es que su futuro es muy incierto en estos términos, más cuando su objetivo es ser sustituto del dinero corriente. Sin embargo, el valor del bitcoin reside en su tecnología, utilizada por prácticamente todo el sistema financiero para validar las transacciones.

LOS PATINAZOS DE GOLDMAN SACHS Y CATHIE WOOD

Las previsiones de Tom Lee, de Fundstrat, apuntaron a un bitcoin en los 100.000 dólares para este 2022. E incluso señaló que los 200.000 era un objetivo factible. Nada más lejos. Goldman Sachs, por su parte, apuntó a los 100.000 dólares en 2022. Tan sólo tiene que remontar en un 500% en los próximos cuatro años para poder cumplir el pronóstico.

Mike Novogratz, por otro lado, fue más allá y apuntó a los 500.000 dólares para el próximo lustro. Para Cathie Wood, la reina de las criptomonedas y gestora de ARK Investment, el precio del bitcoin es de un millón de dólares para 2030, una revalorización del 6.000%.

La realidad es que el verdadero cisne negro del sector, y en la Bolsa en general, ha sido una inflación que ha obligado a los bancos centrales a acelerar la vuelta a la normalidad más rápido de lo previsto. La subida de tasas continuará hasta mediados de 2023 y se espera la bajada de tipos a finales de año. No obstante, habrá que observar el nivel de ahorro que queda a los inversores para poder volver a invertir su dinero tan alegremente como se ha hecho durante la última década.


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