Imagen de Silicon Valley tecnológicas

Las grandes tecnológicas, antes que en ningún otro sector, se han dado cuenta de algo. Un empleado feliz es un empleado con un rendimiento superior. Y no solo eso, dar cierta libertad a sus empleados dentro de los proyectos y tiempo de trabajo también termina siendo muy rentable como han demostrado algunos ejemplos prácticos.

Cuando un trabajador se encuentra molesto con su situación laboral, con su sueldo, con la cantidad de horas que debe realizar, con las pocas vacaciones, etc., el resultado siempre es el mismo. Un trabajo mucho más deficiente, horas desaprovechadas, mirar el reloj para ver cuándo va a salir y terminar su calvario, etc.

Por el contrario, un empleado contento con su trabajo, que le gusta ir a trabajar, y tiene un sueldo apropiado se traducirá siempre en resultados positivos. Y en las tecnológicas eso se traduce en mayor rendimiento, mayor creatividad, mejores resultados, un trabajador que no le importará dar el 100% o el 200% de sí mismo por lo que hace, etc.

Tal vez algunas empresas no se sientan a gusto teniendo contento a sus trabajadores y quieran tenerlos explotados, con sueldos bajos, con horas extra no remuneradas, y otros abusos. Pero eso en el ámbito de las tecnológicas donde la competitividad es tan elevada y donde cada pequeño detalle cuenta, no es una opción.

Premiar la creatividad y atraer al talento es clave. En las grandes corporaciones tecnológicas es frecuente ver centros de ocio dentro de la propia empresa, piscinas, zonas de deporte, restaurantes, guarderías, parques a los que salir a tomar el aire, salarios muy elevados, bastante tiempo libre, etc. ¿Quién no querría trabajar en un lugar así?

Cómo se trabaja en las tecnológicas de Silicon Valley

Campus de Google (zona de ocio)

Es el reclamo para los genios, para gurús de la tecnología que hacen de esas tecnológicas las empresas que son actualmente. Y para ellas el dinero no es un problema, pero sí lo sería quedarse sin talento, sin lo que Williams Shockley llamaba “mentes candentes”.

Las mayores empresas tecnológicas del mundo, conglomeradas en Silicon Valley, tienen esto muy claro. De hecho, ya ni siquiera toman como principal referencia los CV para la contratación. Suelen hacer preguntas o pruebas de lo más genuinas para detectar personas con gran creatividad para la creatividad para la que demandan personal.

Las entrevistas de trabajo de empresas tecnológicas como Apple, Microsoft o Google te sorprenderían. Por ejemplo, en Google se les somete a una serie de preguntas o acertijos para determinar la creatividad. Preguntas tales como:

  1. ¿Por qué las tapas de las alcantarillas son redondas?
  2. A lo largo del día, ¿cuántas veces se superponen las agujas del reloj (sin contar el segundero)?
  3. Continúa la sucesión de números: 10, 9, 60, 90, 70,… ten, nine, sixty, ninety, seventy,…

Parece algo absurdo, pero no lo es. Por ejemplo, las respuestas a esas tres preguntas serían:

  1. Son redondas porque es la única forma geométrica que no se puede caer la tapa de ninguna de las formas que se intente. Una rectangular, cuadrada, triangular, sí que se podría caer en alguna posición, como la diagonal…
  2. Parece evidente que lo hacen una vez cada hora. En teoría 24 veces en un día, pero no se superponen entre las 11-12, por tanto solo 22 veces.
  3. No debes fijarte en los números en sí, no tiene ningún sentido y siguen una secuencia irracional. Pero si escribes los nombres en inglés, son: ten, nine, sixty, ninety, seventy, y después vendría 66 (sixty-six). El motivo es que tiene 8 letras. Si te fijas la secuencia de letras de sus nombres va de 3, 4, 5, 6,…

Y es que teniendo en cuenta que algunos grandes de la tecnología como Elon Musk, Steve Jobs, etc., no tienen carrera universitaria, quizás lo que prima aquí no es tanto el CV, sino la capacidad de resolver problemas, la innovación y creatividad.

Pero no solo basta con reclutar talento, también gestionarlo y orientarlo para obtener la mayor productividad. Otro ejemplo de ello es Google y su 20% de tiempo libre para sus empleados que pueden dedicar al proyecto que más les guste. El otro 80% lo deben dedicar al desarrollo del proyecto al que estén asignados. Solo por poner un ejemplo, proyectos como Gmail han nacido de la dedicación de algún empleado de ese 20% Free time.